EJERCICIOS PRÁCTICOS DE GEOGRAFÍA PARA SELECTIVIDAD

Ejercicios prácticos de Geografía para Selectividad: orientaciones metodológicas y recopilación, por Carlos Javier Garrido García.

Plano de Barcelona, varias veces propuesto en los ejercicios prácticos de Selectividad. Fuente: Distrito Único Andaluz.

Según la ponencia publicada en el Distrito Único Andaluz, dentro del examen de Geografía de Selectividad hay unos ejercicios prácticos, que suponen una valoración de 4 puntos sobre el global de 10 puntos del examen.

Estructura del ejercicio

Los ejercicios prácticos de Geografía consisten en un documento geográfico (mapa, gráfica, climograma, tabla estadística, etc.) con respecto al cual se hacen tres preguntas.

Las dos primeras, según los modelos propuestos, estarían valoradas en 1 punto cada una y tendrían un carácter descriptivo. Para su correcta elaboración hay que comprender el documento y tener nociones básicas de localización de unidades del relieve y entidades político-administrativas (provincias y comunidades autónomas). En este sentido, es conveniente realizar con el alumnado exámenes periódicos (uno al trimestre) de localización.

La tercera pregunta sería de explicación de los elementos o procesos relacionados con el documento, siendo valorada esta pregunta con un máximo de dos puntos. Su correcta contestación depende del nivel de conocimientos del alumnado.

Criterios de corrección

Como criterios de corrección de estos ejercicios prácticos de Geografía se indica: la precisión de localización y encuadre geográficos; la capacidad de observación y descripción; y el análisis e interrelación de los fenómenos geográficos.

Exámenes-tipo de la ponencia

De los exámenes-tipo incluidos en la ponencia se deduce que se va a mantener la tipología de examen de los años anteriores. Así, se mantiene la alternancia entre Geografía Física y Humana: en una de las opciones los ejercicios prácticos serían de Geografía Humana y el tema a desarrollar de Geografía Humana, y en la otra opción a la inversa.

Por otra parte, los dos exámenes-tipo publicados en la ponencia ya habían sido propuesto en años anteriores. Por ello es conveniente que el alumnado realice los exámenes propuestos en años anteriores en el aula. Así, por una parte, se acostumbra a la tipología de examen, y, por otro lado, las posibilidades de que en Selectividad le salga un examen que ya ha trabajado en clase son bastante altas.

Como ayuda a esto último, en el siguiente enlace se pueden descargar los ejercicios propuestos durante los últimos años en formato PDF para su trabajo en el aula: Recopilación Ejercicios Geografía

Si desea ver los temas teóricos del temario de Geografía para Selectividad y los conceptos propuestos en años anteriores, pulse aquí.

 

CONCEPTOS DE GEOGRAFÍA PARA SELECTIVIDAD: RECOPILACIÓN Y METODOLOGÍA

Recopilación de conceptos de Geografía para Selectividad y orientaciones metodológicas para su trabajo en el aula, por Carlos Javier Garrido García.

Los conceptos de Geografía en las orientaciones de Selectividad.

Según la ponencia de Geografía para selectividad publicada por el Distrito Único Andaluz, en cada una de las dos opciones de examen se incluye la definición de seis conceptos geográficos. En cuatro de ellos se aporta el concepto y el alumnado debe dar la definición, y en dos casos tienen el carácter de pregunta semiabierta, es decir, se aporta la definición y el alumnado debe indicar a qué concepto se refiere esta.

Según la misma ponencia, en la corrección se valorará la precisión y adecuación del vocabulario empleado en cada respuesta y la claridad conceptual. En cualquier caso, en las reuniones explicativas se insiste tradicionalmente también en que se considera adecuado incluir ejemplos en las definiciones. Los conceptos se valoran con un máximo de 0’5 puntos, es decir, 3 puntos en total.

Por lo que se refiere a su contenido, en las reuniones explicativas de las ponencias se suele indicar que tres de los conceptos se corresponderían a Geografía Física y otros tres a Geografía Humana.

Metodología para el trabajo de los conceptos de Geografía de Geografía en el aula.

La amplitud de los conceptos susceptibles de ser incluidos en el examen de selectividad supone una gran dificultad para los alumnos. Sin embargo, la experiencia demuestra que en un porcentaje muy elevado se repiten de unos años a otros. Por tanto, repasar los conceptos propuestos en años anteriores es una opción bastante adecuada, confiando en los posibles conceptos nuevos en la comprensión general de los temas que ha conseguido el alumnado a lo largo del curso.

En este sentido, en esta misma entrada incluyo la recopilación de todos los conceptos propuestos desde el año 2007 a la actualidad ordenados en función de los temas de selectividad con los que se relacionan. Lo más adecuado en mi opinión es que el alumnado vaya viendo los conceptos de manera paralela a los temas a los que se corresponden en los dos primeros trimestres, examinándose de los mismos con sus temas correspondientes. Así, el alumnado consigue una primera aproximación a los mismos. En el tercer trimestre se debe pasar al repaso de los mismos y a la inclusión de bloques mayores en los exámenes.

Recopilación de los conceptos que han salido en Selectividad entre 2007 y 2018.

Como decía antes, he recopilado los conceptos que han sido propuestos en selectividad desde el año 2007 a la actualidad. Se pueden descargar en PDF pulsando aquí: conceptos de geografía para selectividad

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LA RELIGIOSIDAD POPULAR EN SILES EN EL SIGLO XVIII

Estudio sobre la religiosidad popular en la villa de Siles durante el siglo XVIII, por Carlos Javier Garrido García.

Campanario de la Iglesia parroquial de Siles.

INTRODUCCIÓN

  • La villa de Siles contaba a mediados del siglo XVIII con una población de 280 vecinos o familias, es decir, unos 1.120 habitantes. Ya en otra ocasión me he ocupado de la situación social, económica y demográfica de esta villa de la Sierra de Segura (GARRIDO GARCÍA, 2018). Mi intención ahora es acercarme al tema de la religiosidad popular en esta villa durante este siglo, gracias a una información remitida por su Concejo al intendente de Murcia en 1770 (ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL), dentro de la política de reformas que los gobiernos ilustrados de Carlos III pusieron en marcha. Dicha información ya fue analizada, para el conjunto del reino, hace tiempo (LOPEZ-MUÑOZ, 1995).

LA RELIGIOSIDAD POPULAR Y LA ILUSTRACIÓN

            La Ilustración fue un movimiento cultural que, surgido en Francia, se extendió por el resto del continente europeo a lo largo del siglo XVIII. Su principio básico era el de la razón, que debía ser la guía del ser humano en todas sus acciones. En el caso de España, la Ilustración se difundió sobre todo durante el reinado de Carlos III (1759-1788), monarca que adoptó la tesis del Despotismo Ilustrado. Este consistía en la adopción por parte de los monarcas absolutos de las tesis ilustradas buscando el fomento de la economía, pero sin tocar ni la monarquía absoluta ni la sociedad estamental. Estas ideas se resumían en su máxima: “todo para el pueblo pero sin el pueblo”. En el tema de la religiosidad popular, los ilustrados proponían regularla mediante la razón, teniendo como objetivo liberarla de todo el fanatismo, la superstición y la ignorancia que, en su opinión, habían llegado a ridiculizarla (EGIDO, 1988: 71; DOMÍNGUEZ ORTIZ, 1989: 146).

            Es en este marco en el que se inserta el documento que sirve de base a este estudio, y que paso a analizar.

EL INFORME DE 1770-1771 SOBRE LA RELIGIOSIDAD POPULAR EN SILES

            El 14 de octubre de 1770 el intendente del reino de Murcia solicitó al Concejo de Siles información sobre las cofradías, hermandades y congregaciones de la localidad. El objetivo era averiguar si las mismas contaban con la aprobación de las autoridades reales y eclesiásticas y aplicar “la regla general de no permitir Juntas, nombramiento, sorteo, turno o elección de mayordomos, demandas, limosnas, refrescos, aguinaldos, convites, caridades, soldadescas, rifas ni otro gasto o demostración profana”. Es decir, lo que el monarca pretendía era eliminar los aspectos festivos profanos asociados a las festividades religiosas y, con ello, eliminar sus elevados gastos y la inestabilidad social y política que provocaban en las localidades las elecciones de cargos directivos o mayordomos, estos últimos encargados de organizar las fiestas, principalmente las patronales.

            El Concejo de Siles respondió el 30 de noviembre de 1770 con un informe firmado por sus alcaldes y regidores: Lucas Martínez, Manuel Garrido, Marcos Martínez Ortega y Pedro Garrido. Según el mismo, había en la localidad siete asociaciones religiosas, indicándose para cada una sus órganos de gobierno, sus funciones y sus gastos anuales. De estas siete asociaciones, dos son definidas como obras pías, tres como cofradías, una como hermandad y una última como congregación.

            La definición como “obras pías” tiene su origen en los actos caritativos que se efectuaban en dos de las festividades de la localidad, las de San Roque y San Blas. Sin duda la más importante era la de San Roque, “por ser dicho Santo Patrón de este Pueblo”. Para organizar su festividad se nombraban cada año “ocho mayordomos para que de sus propias haciendas hagan una fiesta pública de Yglesia, Sermón, Pólvora, toros, refresco y caridad en carne cocida”. En todo ello se gastaban unos 2.400 reales anuales, a los que había que sumar 150 reales que se empleaban en “sus gastos de ermita”, procedentes “de su caudal”, es decir, de los ingresos propios de la asociación. Por lo que se refiere a la Obra Pía de San Blas, empleaba 100 reales anuales “para ayuda a la Caridad que en su día y ermita se da a los vecinos” y otros 300 reales “para parte de dicha Caridad y funciones de Yglesia”, provenientes todos ellos de sus caudales y bienes propios. Ambas obras pías contaban “con aprobación del Vicario de este Partido”.

            En cuanto a las Cofradías, eran asociaciones ligadas a festividades de índole exclusivamente religioso, sin actos festivos profanos anexos, y que eran financiados por sus caudales propios, sin recurrir ni al nombramiento de mayordomos ni a la petición de limosnas. En la localidad existían tres: la de Nuestra Señora del Rosario, la de la Vera-Cruz y la de Nuestra Señora de la Concepción. La del Rosario tenía un gasto anual de 270 reales, salidos de sus caudales propios y que se empleaban en “Yglesia, sermones, párroco y sacristán, juntamente con ceras y demás anejo”. Por lo que se refiere a la de la Vera-Cruz, gastaba anualmente de su caudal 169 reales “en funciones de Yglesia”, incluyendo 27 reales “de un refresco que se da a los hermanos que se disciplinan o azotan en Semana Santa”. En cuanto a la de la Concepción, gastaba anualmente 330 reales “en función de Yglesia”. Estas tres cofradías contaban con libros de cuentas que eran aprobadas por el provisor cuando realizaba las visitas pastorales.

            En cuanto a las Hermandades, tenían iguales fines religiosos que las cofradías, pero sí recurrían a la petición de limosnas y tenían una mayor estructura institucional, celebrando juntas anuales. En la localidad la única Hermandad era la llamada “Obra Pía de Ánimas”. Su fuente de ingresos eran “las limosnas que se recogen”, en torno a 2.500 reales anuales, que se empleaban “en funciones de Yglesia, misa y demás a este fin destinado”. Para su organización “tienen los hermanos cuatro juntas al año y en cada uno se hace aprobación de cuentas por el Provisor de este Partido”.

            Por último contamos con una congregación, la del Divino Pastor. Tenía su sede en el Hospital de Santa Ana de la localidad y contaba con sólo cuatro hermanos. Gastaban unos 1.800 reales anuales de su caudal en realizar “una función pública de Yglesia para el día de Señora Santa Ana”.

            Una vez recibido el informe, el intendente de Murcia, don Antonio Carrillo de Mendoza, sacó conclusiones del mismo e hizo sus propuestas al Consejo de Castilla en un documento fechado en Murcia el 30 de septiembre de 1771. En el mismo indicaba que ninguna de las siete asociaciones de la localidad de Siles tenía “aprobación alguna Real ni del Ordinario”. Además, solicitaba que el Consejo suprimiera “enteramente” las Obras Pías de San Roque y San Blas y la Hermandad de Ánimas “por intolerables al Público”, ya que suponían un gasto al vecindario de “9.000 y más reales anuales que equivalen a más de la mitad de las Reales Contribuciones que consisten en 16.218 reales”. Proponía, por tanto, que sólo subsistieran la Congregación del Divino Pastor y las Cofradías del Rosario, la Vera-Cruz y la Concepción, ya que sus festividades exclusivamente religiosas se financiaban “con las rentas fijas que tienen… sin gravamen alguno del vecindario”. Como vemos, el informe del intendente se centra especialmente en el aspecto económico, más que en la religiosidad y los posibles elementos profanos.

            En nota al margen se indica la solución final del Consejo de Castilla: “quedan extinguidas las 7 Cofradías y corrientes 4 festividades”. Es decir, se suprimieron todas las asociaciones y sólo se permitió que pervivieran las festividades del Divino Pastor, Rosario, Concepción y Vera-Cruz, pagadas por unos caudales propios que ahora serían gestionados, seguramente, por las autoridades eclesiásticas.

CONCLUSIONES

            Como se ha ido viendo, la religiosidad popular estaba fuertemente desarrollada en Siles, asociada a festividades, como las de San Roque y San Blas, donde se mezclaba lo religioso, lo lúdico y lo caritativo. En esta mezcla está precisamente el éxito de la religiosidad popular, ya que funcionaba no sólo como elemento de festividad religiosa dentro de una sociedad absolutamente confesional, sino también como elemento de reforzamiento de los vínculos comunitarios a través de lo lúdico y de atenuante de las tensiones sociales a través de lo caritativo. Sin duda, los ilustrados no comprendieron en toda su magnitud estos tres elementos constitutivos de la religiosidad popular y, desde su perspectiva racionalista, consideraban que las festividades religiosas debían ser sólo eso, considerando que los gastos lúdicos y caritativos no estaban justificados y suponían una enorme carga para las economías locales. Esto explica prohibiciones como la que hemos visto en 1771 pero también su fracaso, ¿o no siguen los sileños celebrando a su patrón con toros, refrescos y caridad en carne cocida?

FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA

  • ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL: Consejo de Castilla, legajo 7094, expediente 15, nº 5. Expediente de remisión por parte del intendente del reino de Murcia del estado de las congregaciones, cofradías y hermandades que hay en su jurisdicción (1770-1771), fols. 26r.-28r.
  • DOMÍNGUEZ ORTIZ, Antonio (1989): Carlos III y la España de la Ilustración. Madrid.
  • EGIDO, Teófanes (1988): “Política religiosa de la Ilustración”, en Carlos III, Segundo centenario. Madrid.
  • GARRIDO GARCÍA, Carlos Javier (2018): “La villa de Siles en el siglo XVIII: su evolución sociodemográfica y su agricultura”, en: http://abenaxara.com/villa-de-siles-siglo-xviii.
  • LÓPEZ MUÑOZ, Miguel Luis y ARIAS DE SAAVEDRA ARIAS, Inmaculada: “Religiosidad popular e Ilustración: las cofradías de Murcia en 1771”. Melánges de la Casa de Velázquez, 31-2 (1995), pp. 73-107.

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RUTA HISTÓRICO-SOCIAL POR LAS CUEVAS DE GUADIX

El pasado día 24 de agosto de 2019 realicé una ruta histórico-social por las Cuevas de Guadix dentro del programa «Pasea Guadix», organizado por el Centro de Estudios «Pedro Suárez», el Ayuntamiento de Guadix y la Diputación Provincial de Granada. En esta entrada publico la guía o flyer que se entregó a los asistentes, que se puede descargar también en PDF al final de esta entrada.

Vista de las Cuevas desde el mirador de La Magdalena,

El barrio de las Cuevas de Guadix nació como consecuencia del proceso de polarización social que sufre la ciudad de Guadix desde la conquista por los Reyes Católicos en 1489 y hasta la década de los años 1950, en plena posguerra. En este marco de polarización es en el que surge el barrio como asiento de los grupos sociales más modestos y marginales. Sin embargo, desde entonces, gracias a la emigración, al desarrollo socioeconómico general y al desarrollo del turismo rural, el barrio ha ido perdiendo sus rasgos diferenciales con respecto al resto de la ciudad. De ahí el crecimiento de las construcciones en el barrio y a su integración con el resto de la ciudad.

 

Mirador de la Magdalena

Este es el marco elegido para explicar las características físicas que favorecen el surgimiento del hábitat en cuevas (clima semiárido y litología arcillosa) y para explicar el origen de las cuevas como hábitat urbano en la ciudad de Guadix durante la época mudéjar morisca (1489-1570) como consecuencia de su evolución sociodemográfica.

 

Iglesia de Santa María Magdalena

Junto al mirador se sitúa la Iglesia de la Magdalena, que es ya citada como ermita tras la conquista de la ciudad. Pasó a constituirse como parroquia en 1560 por el obispo Martín de Ayala para atender-controlar a la población que se iba asentando en las cuevas. El edificio data de la segunda mitad del siglo XVI y principios del XVII. De características mudéjares, la obra fue realizada por el albañil Ambrosio de Villegas y el carpintero Felipe Sánchez, añadiéndose en 1621 la portada de piedra y en el XVIII las pinturas murales del interior. En la actualidad acoge el Archivo Histórico Diocesano de Guadix, al que se accede por la portada de lo que fue el cementerio parroquial.

Portada de la Iglesia de Santa María Magdalena de Guadix.

 

Fuente de Maese Pedro

En torno a esta fuente surge en época morisca el principal, pero no único, núcleo de cuevas, que sufre un crecimiento exponencial tras la expulsión de los moriscos en 1570 y el consiguiente aumento de la polarización social. Junto a la marginación social, el barrio se verá afectado, durante los siglos XVII y XVIII, por una creciente estigmatización de su población por parte de las autoridades civiles y eclesiásticas de la ciudad, como muestra Alonso de Medrano en 1618, que culmina con el intento de su eliminación por el corregidor Josef Miret en 1786.

Fuente de Maese Pedro, en torno a la cual surgió el barrio de las Cuevas de Guadix.

Ermita Nueva

El nuevo aumento de la polarización social como consecuencia de las desamortizaciones y del crecimiento demográfico del siglo XIX supone un nuevo crecimiento del barrio, llegando a acoger en 1920 al 60 % de la población de la ciudad. Como núcleo religioso del barrio surge la Ermita Nueva, con la devoción a la virgen de Gracia como elemento aglutinante. En ella estableció en 1904 el Padre Poveda unas escuelas destinadas a la educación de los niños del barrio, lo que le valió enfrentarse con las élites sociales y religiosas de la ciudad, acabando por marchar de la ciudad en 1905.

Ermita Nueva, en el barrio de las Cuevas de Guadix.

San Marcos

En esta zona surge, en época morisca, el segundo gran núcleo cuevero de la ciudad. Al principio de la calle se sitúa el Archivo Histórico Municipal, en el solar antes ocupado por la Casa del Pueblo de la UGT y, tras la Guerra Civil, por el Auxilio Social. Precisamente, la Guerra Civil y la dureza con que esta y la Posguerra transcurrieron en la ciudad es la consecuencia final del proceso de polarización que hemos ido explicando. Tras ello, el desarrollismo de los años 1960, el desarrollo socioeconómico de la España democrática y el desarrollo del turismo rural vaciaron y, posteriormente, integraron al barrio de las cuevas en el conjunto de la ciudad de Guadix.

Archivo Municipal de Guadix, en la Calle San Marcos.

Si desea descargar la guía de la ruta en PDF, pulse aquí: Pasea_Cerros

 

ESPAÑA EN SU DIVERSIDAD REGIONAL

Resumen del Tema 17 de Geografía para Selectividad referente a la diversidad regional de España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de las comunidades autónomas españolas. Fuente: Wikipedia.

INTRODUCCIÓN

España es un país con un medio físico muy contrastado, lo que ha determinado que presente una gran diversidad regional. Esta diversidad ha condicionado mucho su evolución histórica, que ha basculado tradicionalmente entre las tendencias unificadoras y disgregadoras en lo que a la organización político-territorial se refiere.
En este tema vamos a analizar la evolución histórica de esta organización y sus características actuales en el Estado Autonómico. Por otra parte, las diversidad del medio físico y la evolución histórica han determinado unos grandes contrastes y desequilibrios territoriales en el aspecto socioeconómico, frente a lo cual se han establecido políticas regionales y de cohesión por parte de las autoridades autonómicas, estatales y europeas, aspectos todos ellos que serán también analizados en el tema.

EL PROCESO DE ORGANIZACIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA DE ESPAÑA

Antes de describir la evolución histórica de la organización político-administrativa de España debemos tener clara la distinción entre tres tipos de Estados dentro de los sistemas políticos contemporáneos: unitario y centralista, en el que la soberanía u origen del poder reside en el conjunto de los habitantes del Estado y este es gobernado desde su capital por un Gobierno Central; el autonómico, en el que existiendo los dos elementos anteriores se contempla la concesión de autonomía político-administrativa a cargo de instituciones propias; y el federal, en el que el Estado se compone de estados en los que reside la soberanía y cuentan con una organización política-administrativa propia y que con un carácter voluntario ceden parte de su soberanía y competencias a un Estado Federal común.

Orígenes en la Prehistoria y la Edad Antigua

Desde los primeros asentamientos humanos hasta la conquista romana lo que predomina en la Península es la diversidad de pueblos con una organización que fue pasando de tribal a ciudades-estado. A partir del año 1.000 antes de Cristo (a.C.) se producen dos hechos paralelos: las invasiones de pueblos celtas en el noroeste peninsular y las colonizaciones fenicias, griegas y cartaginenses en el levante y sur peninsular. Como consecuencia de ello se originaron tres grandes conjuntos de pueblos organizados en ciudades-estado o tribus: íberos en las zonas más en contacto con los colonizadores, celtas en el noroeste y celtíberos en la zona de transición entre los dos anteriores.
La conquista romana a partir del 218 a. C. supuso la primera unificación político-administrativa de la Península, aunque en este caso dependiente del exterior. La caída del imperio romano a principios del siglo V a manos de las invasiones bárbaras supuso el establecimiento del reino visigodo con capital en Toledo, en este caso constituyendo la primera unificación política autónoma de los territorios peninsulares.

El asentamiento de la diversidad: la Edad Media

La invasión musulmana en el 711 provocó la pérdida de la unidad política y religiosa de la Península, dividida a partir de entonces en la zona musulmana o Al-Andalus y los núcleos de resistencia cristiana que se establecieron en el norte desde Galicia a los Pirineos. Ambas zonas conocieron una evolución distinta y entablaron entre ambas una constante disputa en el llamado proceso de «Reconquista».
En cuanto a la evolución de Al-Andalus, sufrió unas constantes tensiones entre las tendencias unificadoras, favorecidas por las necesidades defensivas ante los reinos cristianos y por la religión, y las disgregadoras, favorecidas por la diversidad física del territorio y las tensiones tribales y étnicas. Así, al establecimiento del Emirato dependiente tras la conquista, del Emirato independiente en el 756 y del Califato en el 929, le sucedió la disgregación en numerosos reinos de Taifas, sólo unificados temporalmente por las invasiones norteafricanas de Almorávides y Almohades. Esta disgregación fue uno de los elementos clave para entender el constante avance cristiano hacia el sur.
Por lo que se refie a los reinos cristianos del norte, el medio físico montañoso y el predominio de una economía agraria de subsistencia provocaron el establecimiento de una gran diversidad lingüística y política. Así, el latín fue derivando en las lenguas romances (gallego, asturiano o bable, castellano, aragonés y catalán), a las que se añadía la pervivencia del euskera, y se fueron estableciendo el reino Astur-Leones, Castilla, Navarra, Aragón y los condados catalanes. Debido al contacto con la Europa cristiana, al desarrollo socioeconómico, a las necesidades defensivas frente a los musulmanes y a las políticas de enlaces matrimoniales entre las distintas dinastías, se dio una tendencia unificadora que terminó dando lugar al reino de Castilla-León, el de Navarra y la Corona de Aragón, funcionando esta última como un estado federal compuesto por los reinos de Aragón, Valencia, Mallorca y los condados catalanes. Estos reinos, y especialmente Castilla y Aragón, fueron impulsando el proceso de «Reconquista», lo que hizo que a mediados del siglo XIII tan sólo perviviera el reino de Granada como estado musulmán.

Tendencias unificadoras en la Edad Moderna

El enlace matrimonial entre los Reyes Católicos posibilitó la unión dinástica entre Castilla y Aragón entre 1476 y 1479 dando origen a la Monarquía Hispánica, un estado federal compuesto por reinos que conservaban sus fueros (leyes e instituciones propias) y que tenían en común a los mismos monarcas, de ahí que se hable de sentido patrimonial de la monarquía (distintos reinos propiedad de un rey). Esto supuso consolidar la disgregación establecida en la Edad Media, pero surgiendo una potente tendencia unificadora, favorecida por la política imperial de los Austrias y el establecimiento de la corte real en Madrid en el siglo XVI. Sin embargo, los intentos de unidad político administrativa de la Monarquía siguiendo el modelo castellano, como el intentado por el conde-duque de Olivares en el reinado de Felipe IV, acabaron fracasando ante la defensa de sus fueros por cada reino.
Fue finalmente la Guerra de Sucesión (1700-1713) y el consiguiente establecimiento de la dinastía borbónica con Felipe V, la que permitió el establecimiento de un estado unificado y centralista basado en las leyes castellanas con los Decretos de Nueva Planta, con la única excepción de las provincias vascas y Navarra que siguieron conservando sus fueros. Este centralismo no generó conflictividad a lo largo del siglo XVIII ya que las élites de la antigua Corona de Aragón se vieron beneficiadas por su acceso a los puestos de la administración del nuevo estado y a los mercados americanos, hasta entonces monopolio castellano, y además no se estableció un discurso nacionalista español que generara tensiones.

La alternativa entre centralismo y federalismo en la Edad Contemporánea

La Guerra de Independencia (1808-1814) ante la invasión francesa supuso un reforzamiento de las tendencias unificadoras debido al surgimiento de un discurso nacionalista español y al inicio de la revolución liberal, defensora de principios como la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos del Estado.
La pérdida de las colonias continentales americanas, definitiva en 1824, y el establecimiento de un Estado Liberal tras la muerte de Fernando VII en 1833 provocaron el nacimiento del nacionalismo periférico, cuya primera manifestación fue el carlismo, defensor del absolutismo y de los fueros territoriales frente al centralismo liberal. En cualquier caso, la derrota definitiva del carlismo en 1876 significó la supresión de los fueros vasco-navarros, pero no el fin de las tensiones territoriales, ya que a lo largo del siglo XIX surgen los movimientos nacionalistas periféricos, principalmente el catalán y el vasco, y el republicanismo federal, ambos potenciados por el fracaso de la industrialización y por el carácter conservador del Estado Liberal establecido.
La crisis del régimen de la Restauración, provocó una polarización de las posturas políticas, con un centralismo español cada vez más conservador, que está en la base de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), y unas posturas nacionalistas periféricas y federales cada vez más escoradas a la izquierda y al independentismo.
Esta tensión territorial intentó ser solventada por la II República (1931-1936) a través del establecimiento del llamado «Estado Integral», que intentaba hacer compatible la existencia de un estado unitario con el reconocimiento de la autonomía de las regiones que así lo desearan, como fue el caso de Cataluña en 1932. Sin embargo, la polarización política y social provocó finalmente el estallido de la Guerra Civil (1936-1939) y el establecimiento de la Dictadura de Franco (1939-1975), un régimen unitario y centralista y que tuvo entre sus principios ideológicos un nacionalismo español radical.
Tras la muerte de Franco en 1975 se inició el proceso de Transición a la democracia, en la que el problema territorial fue uno de los fundamentales. Así, los antiguos franquistas defendían un estado unitario y centralista y la oposición de izquierdas y nacionalista periférica apostaba por una república federal. Finalmente, en la Constitución de 1978 se estableció el término medio del Estado Autonómico, que luego analizaremos, aunque con el problema de posturas nacionalistas periféricas radicales, especialmente en el país vasco con la banda terrorista ETA. Sin embargo, el problema más grave ha estallado en Cataluña con el actual proceso independentista como consecuencia de las tensiones sociales y políticas asociadas a la crisis iniciada en 2008.

LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS Y REGIONES

La Constitución de 1978 estableció el Estado Autonómico: unitario pero con derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que así lo desearan, completándose la organización territorial con las Diputaciones Provinciales y los Ayuntamientos.
Entre 1979 y 1983 se constituyeron un total de 17 comunidades autónomas, a las que se unieron como ciudades autónomas Ceuta y Melilla en 1995.
Cada comunidad autónoma tiene un Estatuto, aprobado en referéndum por su población y por las Cortes Españolas, y sus propias instituciones (Parlamento, Gobierno regional y Tribunal Superior de Justicia), contando con las competencias que le han ido siendo transferidas por el Estado Central.

DESEQUILIBRIOS REGIONALES

Las distintas comunidades autónomas presentan unas características socioeconómicas muy contrastadas y desequilibradas. El primer gran contraste es el existente entre el interior peninsular y la periferia, concentrándose en esta última la población y las actividades económicas más dinámicas. Por el contrario, el interior peninsular se ha visto muy afectado del desde el siglo XIX, y de manera acusada desde el «Desarrollismo» de los años 1960 por el éxodo rural, el envejecimiento de la población y el estancamiento socioeconómico.
Junto con los desequilibrios interior-periferia, hay que destacar también el existente entre el norte y el sur de la Península, contando el primero con un mayor Producto Interior Bruto per cápita y una mayor tasa de actividad.
Ambos desequilibrios, interior-periferia y norte-sur, tienen sus excepciones. Así, en el interior peninsular las zonas del área metropolitana de Madrid y del Eje del Ebro cuentan con una economía pujante y una población joven, al ser un foco de atracción para la población en edad laboral, debido, en el primer caso, a su capitalidad y a ser el centro de las redes de transporte y comunicaciones, y en el segundo debido a sus favorables características físicas que favorecen las comunicaciones y las actividades agrarias. Por otro lado, en la periferia Galicia y el litoral Cantábrico (con la excepción del País Vasco, integrado en el Eje del Ebro) están estancados y presentan una población envejecida, debido a que estas zonas se vieron muy afectadas por la reconversión industrial iniciada en los años 1980.

POLÍTICAS REGIONALES Y DE COHESIÓN

Para intentar mitigar los desequilibrios que acabamos de ver se han potenciado políticas regionales y de cohesión, tanto por parte de las autoridades españolas como europeas.
En el caso de España, el establecimiento del Estado de las Autonomías entre 1979 y 1983 hizo que cada ente autónomo pusiera en marcha medidas de fomento socioeconómico, atenuando los desequilibrios. Muchas de estas medidas complementaban o ponían vigor medidas de la Unión Europea. Esta aplica medidas de cohesión territorial a través de los denominados fondos estructurales (FSE, FEOGAS), el Fondo de Cohesión establecido por el Tratado de Maastricht de 1992, Fondos de Compensación Interterritorial e Incentivos Regionales. En cualquier caso, estas políticas han mitigado, pero no eliminado, los desequilibrios existentes.

CONCLUSIONES

Como hemos visto a lo largo del tema, España es un país que tradicionalmente se ha visto afectado en el terreno político por las tensiones entre tendencias integradoras y disgregadoras, a la vez que en el terreno socioeconómico predominan los desequilibrios socioeconómicos. Ambos elementos, tensiones políticas y territoriales y desequilibrios socioeconómicos, están en la base de la actual puesta en cuestión del Estado Autonómico por procesos como el soberanista catalán.

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EL TURISMO EN ESPAÑA

Resumen del Tema 16 de Geografía para Selectividad referente al turismo en España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de las áreas turísticas en España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

 El sector terciario incluye las actividades económicas que consisten en prestar utilidades de todo tipo a las empresas y personas pero sin producir bienes materiales o tangibles. Las actividades terciarias son muy variadas, destacando entre ellas las del turismo, de singular importancia en nuestro país.

El turismo incluye variadas actividades relacionadas con la prestación de servicios a las personas que visitan lugares distintos a los de su residencia, incluyendo por tanto los servicios hoteleros, hosteleros, centros culturales-artísticos, centros de ocio y de actividades lúdico-deportivas, comercios especializados, etc. En este tema analizaremos la importancia del turismo en España, las características de su oferta turística, las principales áreas turísticas y sus consecuencias geográficas.

EL SIGNIFICADO DEL TURISMO EN LA GEOGRAFÍA Y SOCIEDAD ESPAÑOLA

La importancia del turismo en España es muy destacada, constituyendo en la actualidad la segunda potencia turística mundial tras Estados Unidos y aportando el 11 % de nuestro Producto Interior Bruto.
Este enorme peso ha tenido grandes consecuencias geográficas y sociales. Cuando tras la crisis de posguerra que siguió a la II Guerra Mundial Europa Occidental registró un fuerte crecimiento socioeconómico, acompañado del establecimiento del llamado Estado de Bienestar, se generalizaron las vacaciones pagadas. Por tanto, se empezó a desarrollar en nuestro continente un turismo de masas a partir de la década de 1960, que tuvo como uno de sus destinos preferentes España. Las razones para ello eran unos precios muy competitivos, dado el bajo nivel de vida de nuestro país; sus excelentes condicionantes físicos para el desarrollo del turismo de sol y playa; su rico patrimonio histórico-artístico; y el exotismo que para los europeos noroccidentales tenían elementos culturales españoles como los toros, el flamenco y la Semana Santa, convertidos todos ellos en estereotipos de lo español.
El turismo fue una fuente esencial de divisas y permitió convertir en positiva la balanza de pagos del país, lastrada por la tradicional balanza comercial negativa, constituyendo así una de las causas del «Desarrollismo» del último franquismo, como consecuencia del cual España entró a formar parte del mundo desarrollado. Además, la visita de visitantes de la Europa democrático permitió una modernización y apertura de la sociedad y de las mentalidades que está en la base del posterior proceso de Transición a la democracia iniciado tras la muerte de Franco en 1975.
El crecimiento exponencial de turismo a lo largo del periodo democrático siguió aumentando su trascendencia económica en nuestro país. De hecho, el turismo de masas que se desarrolla en las costas mediterráneas y en los archipiélagos es una de las razones que explica que uno de los principales ejes de concentración de la población y de la expansión económica sea el Eje del Mediterráneo. Frente a esta zona de concentración turística, asociada a la tipología del turismo de sol y playa, en el interior peninsular se han desarrollado modalidades menos masificadas como el turismo cultural y el rural, por lo que el diferente desarrollo turístico es uno de los factores explicativos de las diferencias de desarrollo regional.

LOS CARACTERES DE LA OFERTA TURÍSTICA Y LOS TIPOS DE TURISMO

 Factores del turismo en España

 El desarrollo del turismo en España se ha visto favorecido por factores externos e internos.
En cuanto a los factores externos, destacan el ya citado desarrollo socioeconómico y la generalización de las vacaciones en Europa Occidental tras la II Guerra Mundial, a lo que se ha añadido el abaratamiento y mejora de los transportes y las ofertas de los turoperadores.
Por lo que se refiere a los factores internos, España presenta rasgos físicos que favorecen el desarrollo de la principal modalidad turística, la de sol y playa, dada la extensión de sus costas y unas condiciones climáticas en las que destacan la sequía y las temperaturas cálidas estivales características del Clima Mediterráneo, el más extendido en nuestro país, características que se extiende a todo el año en el caso de las Islas Canarias gracias a su clima subtropical. A ello se une que, pese a su desarrollo y modernización reciente, España aún presenta unos precios competitivos y un aurea de exotismo cultural.

Tipos de turismo en España

La principal modalidad turística que se desarrolla en España es la de sol y playa, consistente en el disfrute de actividades lúdicas en el litoral, principalmente, por sus condiciones climáticas, mediterráneo, atlántico andaluz y canario. En todo caso, a nivel secundario se desarrollan otros tipos de turismo como: histórico-cultural, que centra su atención en las visitas a monumentos o museos; natural, que centra su atención en el patrimonio ambiental de parques y parajes naturales; rural, que se dirige a disfrutar de las condiciones culturales y ambientales de las zonas rurales por una población cada vez más urbanizada; de congresos, que aprovecha estos eventos para desarrollar actividades lúdicas en el entorno; de deportes de invierno, centrado en el disfrute de estas actividades en estaciones de invierno; termal, en el que el disfrute de balnearios de aguas termales se complementa con otras actividades turísticas; etc.
La demanda turística es tanto extranjera, procedente principalmente de países europeos, como nacional, esta última creciente en los últimos años gracias al aumento del nivel de vida. Esta misma causa explica la creciente salida de turistas españoles al exterior.

LAS PRINCIPALES ÁREAS TURÍSTICAS EN ESPAÑA

Como ya he indicado anteriormente, el turismo está en la base de las diferencias de desarrollo regional en España. Por tanto, su desarrollo es muy desigual en el territorio, pudiendo diferenciar entre áreas de alta densidad turística y otras áreas secundarias.

Áreas de alta densidad turística

Las áreas de alta densidad turística coinciden básicamente con las principales áreas del turismo de sol y playa: las Islas Baleares (con núcleos principales en Palma de Mallorca e Ibiza), la Costa Brava (donde destacan localidades como Calella, Lloret de Mar y Salou), la Costa Blanca (con grandes núcleos como Alicante y Benidorm), la Costa del Sol (donde destacan Málaga, Torremolinos y Marbella) y las islas Canarias (especialmente las de Tenerife y Gran Canaria). La única zona de interior con alta densidad turística es Madrid, donde se desarrollan distintos tipos de turismo como el cultural y el de congresos.

Otras áreas turísticas

En el resto de España las densidades son menores. Como zonas de densidad media destacan otras zonas de turismo de sol y playa como las islas de Lanzarote y Fuerteventura en las Canarias, la zona de Barcelona (complementada con turismo cultural en dicha ciudad), las costas valenciana y castellonenses (con un turismo cultural y de congresos importante en la ciudad de Valencia), las costas tropical y almeriense y la costa de la Luz (complementada con turismo cultural en ciudades como Cádiz). En las costas cantábricas se desarrolla en zonas donde es posible el turismo de sol y playa, pero el turismo predominante es el cultural y natural, destacando las Rías gallegas y las costas de Asturias y Cantabria. En el interior destacan zonas de turismo cultural, como Sevilla, Granada y Toledo, o natural, como la Sierra de Cazorla.
El resto de España presenta menores densidades turísticas, destacando en todo caso el atractivo de ciudades como Burgos, León, Zaragoza, Valladolid, Salamanca, Ávila, Segovia y Cáceres para el turismo cultural.

CONSECUENCIAS GEOGRÁFICAS DEL TURISMO EN ESPAÑA

Como ya se ha indicado, el turismo ha sido un elemento clave en el desarrollo económico español y explica en parte las diferencias de desarrollo regionales. Las zonas turísticas disfrutan de un aumento de la actividad económica y, por tanto, favorece el asentamiento de una mayor población, potenciando así la tendencia presente en nuestro país desde el siglo XVIII de centrifugación de la población española hacia la periferia. En cualquier caso, este desarrollo trae también aparejados problemas de saturación, especialmente debidos a que la actividad turística predominante es la de sol y playa, muy estacional salvo en el caso de Canarias. Esto provoca una saturación de las infraestructuras, tanto turísticas como generales, y de servicios básicos como el sanitario durante lo meses de verano y su infrautilización durante el invierno.

CONCLUSIONES

 Como hemos visto a lo largo del tema, el turismo es un sector básico de la economía española pero su incidencia en el espacio es muy desigual. Por otra parte, el sector turístico presenta grandes retos como la disminución de la estacionalidad, reducir la dependencia de los turoperadores extranjeros, reducir el minifundismo empresarial, controlar su fuerte impacto ambiental, regular el crecimiento exponencial de servicios de alojamiento en edificios residenciales y apostar más por la calidad que la cantidad para evitar problemas de saturación.

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EL TRANSPORTE EN ESPAÑA Y SU PAPEL EN EL TERRITORIO

Resumen del Tema 15 de Geografía para Selectividad referente al transporte y su papel en el territorio, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de la red de transporte por carretera en España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

El sector terciario incluye las actividades económicas que consisten en prestar utilidades de todo tipo a las empresas y personas pero sin producir bienes materiales o tangibles. Las actividades terciarias son muy variadas, destacando entre ellas las del transporte, que consiste en prestar la utilidad de poner en contacto a productores y consumidores y facilitar el desplazamiento de productos de consumo, bienes de producción y personas.

En este tema analizaremos la importancia de las redes de transporte, los principales sistemas y medios de transporte y los nuevos sistemas de transporte y comunicación que se están desarrollando en nuestro país.

LAS REDES DE TRANSPORTE COMO ELEMENTO BÁSICO DE LA ARTICULACIÓN TERRITORIAL Y ECONÓMICA DE ESPAÑA

El transporte se organiza en el territorio formando redes jerarquizadas en función de su densidad, calidad técnica y accesibilidad.

Las redes de transporte son básicas en la vertebración del territorio, al ser una causa y efecto a la vez del desarrollo socioeconómico: una red adecuada fomenta el desarrollo al favorecer la formación de economías de escala muy extendidas y a su vez estas economías de escala demandan cada vez más infraestructuras de transporte en unas zonas demográfica y económicamente muy importantes, por lo que la inversión en ellas de las entidades públicas y privadas es muy elevada.

En el caso de España las redes de transporte se caracterizan por su fuerte desequilibrio. Así, ya desde la creación de la red de carreteras en el siglo XVIII se impuso un sistema radial con centro en Madrid, ya que el objetivo político de control rápido del país desde la capital dentro de un estado unitario y centralista primó sobre las consideraciones de articulación socioeconómica del país.

Este modelo radiocéntrico se consolidó en el siglo XIX, cuando se estableció la red ferroviaria, y no empezó a cambiar hasta que el establecimiento a partir de 1980 de un estado descentralizado, el de las autonomías, y el ingreso en la Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea, en 1986, con sus políticas de ayudas estructurales, permitieron la creación de redes transversales, sobre todo en el transporte terrestre a través de la creación de la red de autovías. Sin embargo, todo ello no ha hecho desaparecer los desequilibrios territoriales, ya que las redes son más densas, de mejor calidad y más accesibles en las zonas más pobladas y socioeconómicamente desarrolladas: Madrid y su entorno y los ejes de expansión del Ebro y del Mediterráneo. Frente a ello, las zonas del interior, afectadas por una difícil orografía y un proceso de despoblamiento y envejecimiento demográfico y de estancamiento y regresión socioeconómica las redes tienen una escasa densidad, una peor calidad y gran parte del territorio tiene dificultades de accesibilidad.

SISTEMAS Y MEDIOS DE TRANSPORTE EN ESPAÑA

Transporte terrestre

Los principales medios de transporte terrestre son el ferrocarril y las carreteras, siendo estos medios, y sobre todo el segundo, los más empleados en nuestro país para el transporte de personas y mercancías. Ambos medios están muy condicionados por el medio físico, que en España se caracteriza por una elevada altitud media y una orografía muy accidentadas, lo que encarece enormemente la construcción de infraestructuras. Como ya se ha indicado, en ambos casos la red se originó con una estructura radial que, aunque atenuada, sigue en gran medida perdurando.

En el caso del ferrocarril la red presenta como rasgos limitadores la antigüedad de gran parte del trazado, su estructuración radial y la diferencia de ancho de vía con respecto al resto de Europa. En cualquier caso, los sectores más dinámicos son los trenes de cercanías y el metro de las áreas metropolitanas, los trenes regionales y la red de alta velocidad (AVE) que está adquiriendo cada vez más desarrollo, aunque vuelve a caer de nuevo en el error de la red radial.

Por lo que se refiere a las carreteras, es la red más desarrollada en España y la que más volumen de viajeros y mercancías abarca. Está jerarquizada en autopistas-autovías, carreteras de alta capacidad y carreteras nacionales, autonómicas, provinciales y locales.

Transporte marítimo

El transporte marítimo tiene una importancia crucial en el transporte exterior de mercancías, lo que ha potenciado la transformación de los principales puertos en auténticos centros logísticos, como es el caso de Algeciras, Barcelona o Valencia. En el transporte de viajeros, dada su lentitud, sólo conserva importancia en las líneas que unen la península con los enclaves norteafricanos de Ceuta y Melilla y con las Islas Baleares.

Transporte aéreo

El transporte aéreo se ha desarrollado mucho en los últimos años, centrándose en el transporte de viajeros, ya que dados sus costes y capacidad de carga no es rentable para las mercancías. Al anterior monopolio de la compañía estatal IBERIA le ha sucedido la privatización de esta y la liberalización del sector, lo que ha permitido la intervención en el mercado español de compañías extranjeras y un crecimiento destacado de las compañías de bajo coste. La red de transporte aéreo está muy jerarquizada, con un aeropuerto de rango internacional (Madrid) y otros dos centrales (Barcelona y Palma de Mallorca) y otros aeropuertos secundarios. Sin embargo, un problema de nuestro país ha sido la multiplicación de aeropuertos secundarios, muchos de ellos con un tráfico mínimo o que incluso no llegaron a ponerse en funcionamiento, como fueron los casos de Castellón y Ciudad Real.

 LOS NUEVOS SISTEMAS DE TRANSPORTE Y COMUNICACIONES EN ESPAÑA

Nuevos sistemas de transporte

En los últimos años se han establecido en nuestro país nuevos sistemas de transporte, tanto por su técnica, caso del AVE ya citado, como por su organización, caso de las plataformas de alquiler de vehículo con conductor UBER y CABIFY. Del mismo modo, la red se ha ido densificando en los ejes de desarrollo y se ha extendido el modelo de estación intermodal, en la que se combinan distintas formas de transporte como metro, tren, líneas de autobuses y aeropuerto, con el fin de mejorar la accesibilidad y hacer complementarios a los distintos medios de transporte.

Nuevos sistemas de comunicaciones

En las comunicaciones, hay que destacar la auténtica revolución tecnológica gracias al desarrollo de las TIC y, dentro de ellas, a los sistemas digitales de transmisión de información. Gracias a ello se está configurando una sociedad en red en la que predominan las comunicaciones a través de internet, cada vez más unidas a la telefonía móvil. Ello ha provocado que medios tradicionales de comunicación, como el correo postal, los canales de televisión convencionales y la prensa estén en un claro retroceso.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, pese a los avances en la red de transporte español de las últimas décadas aún mantiene importantes problemas que perjudican a la integración económica del país: fuertes desequilibrios regionales, mantenimiento en buena parte de la estructura radial y excesiva dependencia para el transporte de mercancía del uso de las carreteras, más caro y ambientalmente menos sostenible que el ferroviario.

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LA INDUSTRIA EN ESPAÑA

Resumen del Tema 14 de Geografía para Selectividad referente a la industria en España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de las áreas industriales en España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

El sector secundario incluye las actividades económicas que se basan en la transformación de los bienes y recursos que se extraen del medio físico en bienes de consumo y en energía, incluyéndose en el sector también la minería por su importancia industrial. Este sector en 2007 suponía en España el 27 % del PIB, del que el 16 % provenía de la industria y el 10’8 % de la construcción, y el 29 % de la población activa.
Pese a que tradicionalmente se consideraba a este sector como el clave para el desarrollo económico, su peso ha ido descendiendo en las sociedades desarrolladas desde la crisis de 1973 por el acusado proceso de terciarización económica, la nueva revolución ligada al desarrollo de la robótica, la informática, las telecomunicaciones y la microelectrónica y el proceso de deslocalización industrial. Además, la reciente crisis iniciada en 2007 ha supuesto en nuestro país una nueva pérdida de peso del sector. Así, en 2014 el sector secundario pasó a suponer el 21’1 % del PIB, del que el 16 % provenía de la industria y el 5’1 % de la construcción, y el 17’6 % de la población activa.

EL PROCESO DE INDUSTRIALIZACIÓN Y SUS HITOS MÁS RECIENTES

Características generales

El proceso de industrialización en España se caracteriza por su retraso con respecto a los países más desarrollados de Europa y por su desigualdad territorial. Esto último creó hasta la década de 1960 una situación dual dentro de la estructura económica española: unas pocas regiones industrializadas y la mayoría del país marcado por el subdesarrollo y el predominio de una economía agraria tradicional.

Etapas del proceso industrializador

El proceso se inicia a mediados del siglo XIX, concentrándose en Cataluña (industria textil) y en Asturias y País Vasco (siderometalurgia). Pese a registrarse un claro crecimiento entre 1900 y 1930, coincidiendo con la neutralidad en la I Guerra Mundial, la política intervencionista de la Dictadura de Primo de Rivera y el contexto internacional favorable de los «Felices Años 20», este volvió a frenarse como consecuencia de la Guerra Civil y el aislamiento y la política económica autárquica del primer franquismo.
La consolidación del proceso industrializador en España coincide con el «Desarrollismo» franquista (1959-1973), gracias a la liberalización económica establecida por el Plan de Estabilización de 1959, a los Planes de Desarrollo y a las inversiones exteriores. Sin embargo, se estableció un modelo de industrialización fordista basado en una amplia y barata mano de obra, un gran consumo energético, el predominio de los contratos indefinidos, un alto intervencionismo estatal y el predominio del mercado interior. Este modelo se vio muy afectado por la crisis del petróleo de 1973 que significó una revolución tecnológica, una reducción del intervencionismo estatal y el inicio del proceso de globalización. En el caso de España las medidas de ajuste ante la crisis se retrasaron para no entorpecer el proceso de Transición a la Democracia iniciado tras la muerte de Franco en 1975, iniciándose el proceso de reconversión con los gobiernos de Felipe González. El proceso de reconversión industrial, la deslocalización industrial y la debilidad de las inversiones en I+D en España explican el descenso continuado del peso del sector y el enorme peso del subsector de la construcción en nuestro país.

FACTORES DE LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL

Al analizar los factores de la actividad industrial debemos centrarnos básicamente en dos aspectos: los factores de localización industrial y la estructura empresarial.

Factores de localización industrial

La localización de las actividades industriales depende de la interacción de múltiples factores, cuya importancia ha ido variando con el tiempo.
Factores clásicos como la disponibilidad de materias primas, fuentes de energía y cercanía del mercado de consumo han ido perdiendo importancia gracias al desarrollo de las comunicaciones y a la generalización del uso energético de la electricidad.
Por el contrario, otros factores son cada vez más decisivos como la abundancia, coste y cualificación de la mano de obra, la existencia de una buena red de comunicaciones, la disponibilidad de capital, la existencia de equipamientos e infraestructuras que generen economías externas y la cercanía a los centros de decisión.
Por último, las políticas industriales están perdiendo importancia directa por la disminución de la intervención del Estado en la economía, aunque su influencia indirecta en el establecimiento de equipamientos e infraestructuras sigue siendo decisiva.

La estructura empresarial

La gran mayoría de las empresas industriales españolas son PYMES, es decir, pequeñas y medianas empresas con menos de 250 trabajadores. Estas suponen el 99 % de las empresas industriales españolas, aunque generan sólo el 67 % del empleo industrial y el 40’4 % de la cifra de negocios es manejada por las empresas con más de 500 trabajadores, que suponen sólo el 0’06 % de las empresas industriales. Estas PYMES son muy heterogéneas, abarcando desde las empresas de alta tecnología hasta las pequeñas industrias endógenas locales, de carácter muchas veces familiar.
En cuanto a las grandes empresas, muchas de ellas son multinacionales extranjeras y españolas. En estas últimas destacan antiguas empresas estatales del Instituto Nacional de Industria franquista que fueron privatizadas. Pese a estas privatizaciones, la participación estatal, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) aún es importante en gran número de empresas.

PRINCIPALES SECTORES INDUSTRIALES EN LA ACTUALIDAD

Clasificación de los sectores industriales

La clasificación de los sectores industriales más extendida es la que distingue entre la industria de base o pesada y la de bienes de uso y consumo o ligera.
La industria de base o pesada elabora los productos necesarios para el desarrollo de otras actividades industriales. Dentro de ella se distingue entre la de primera elaboración (siderurgia, metalurgia, química pesada) y la de equipo (construcción y asimiladas y metalúrgica de transformación o mecánicas).
La industria de bienes de uso y consumo o ligera proporciona productos elaborados destinados a los consumidores, incluyendo la química ligera, textil, calzado, alimentación, imprenta, etc.

Sectores industriales en España

La desindustrialización ligada a la reconversión y deslocalización industriales ha afectado más a los sectores de producción tradicionales o maduros como la siderometalurgia, los electrodomésticos de línea blanca, la construcción naval, la textil y el calzado. Sin embargo, a afectado menos a sectores dinámicos como la del automóvil, la química y la agroalimentaria y a sectores punta, en auge, como la industria de alta tecnología (microelectrónica, telecomunicaciones, informática, biotecnología y energías renovables).
Dentro de los sectores industriales hay que prestar especial atención al subsector de la construcción. Este estaba sobredimensionado en España, suponiendo en 2007 el 10’8 % del PIB y empleando a 2’6 millones de personas. Además esta importancia era en realidad mayor por su gran efecto multiplicador, con actividades como la fabricación de materiales de construcción y el desarrollo de actividades terciarias relacionadas. Sin embargo, el crecimiento de este subsector estuvo vinculado a una dinámica especuladora que terminó por estallar con la crisis financiera iniciada en 2007, lo que ha reducido su importancia y peso dentro de la economía española.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE LA INDUSTRIA EN ESPAÑA

Como ya se ha indicado, la distribución de la industria en España ha estado marcada desde su origen por las desigualdades territoriales. En la actualidad podemos distinguir entre áreas industriales desarrolladas, ejes de expansión industrial, áreas industriales en declive y focos industriales dispersos.
Las áreas industriales desarrolladas son Madrid y Barcelona. Ambas son áreas metropolitanas de alta densidad industrial caracterizadas por su diversificación sectorial, la terciarización de su industria, la concentración de proyectos I+D, su amplio mercado de consumo y trabajo y el desarrollo de amplias economías de aglomeración.
Los ejes de expansión industrial se caracterizan por constituir ejes vertebrados gracias a las infraestructuras de comunicación y su desarrollo se retroalimenta por una agricultura y unos servicios muy desarrollados, destacando en estos últimos las zonas turísticas. Los dos principales ejes son el del Mediterráneo, desde Gerona hasta la Región de Murcia, con centros en Barcelona y Valencia, y el del Ebro, desde el País Vasco a Cataluña con centros en Bilbao y Zaragoza.
Las áreas industriales en declive son las zonas que se vieron muy afectadas por los procesos de reconversión y deslocalización industrial destacando Galicia y la Cornisa Cantábrica y otros núcleos aislados como la Bahía de Cádiz.
Por último, los principales focos industriales dispersos son el castellano-leones (Valladolid-Palencia-Burgos-Miranda de Ebro), el andaluz (con dos ramales: el del Guadalquivir con centro en Sevilla y el del Mediterráneo con centro en Málaga) y el extremeño (Badajoz-Don Benito-Zafra), todos ellos con un gran peso de la industria agroalimentaria.

CONCLUSIONES

Como hemos visto a lo largo del tema, el sector industrial español se caracteriza por unas dificultades de desarrollo y unas desigualdades territoriales presentes desde su origen y que se han acentuado con los recientes procesos de reconversión y deslocalización industrial. Uno de sus principales subsectores, el de la construcción, se ha colapsado a partir de la crisis financiera iniciada en 2007, de la que fue precisamente una de sus principales causas.

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LA ACTIVIDAD PESQUERA EN ESPAÑA

Resumen del Tema 13 de Geografía para Selectividad referente a la pesca en España, por Carlos Javier Garrido García.

Actividad pesquera. Fuente: Wikipedia.

INTRODUCCIÓN

La pesca es la actividad depredadora consistente en la captura de especies marina y fluviales. Su vertiente productora es la acuicultura, consistente en la cría de peces, actividad creciente en nuestro país y en todo el mundo debido al agotamiento de los recursos pesqueros debido a la sobrexplotación.

SIGNIFICADO DE LA PESCA EN ESPAÑA

España es uno de las principales potencias pesqueras a nivel mundial. Así, en la actualidad es el primer productor pesquero en la Unión Europea, suponiendo el 14’3 % de las capturas comunitarias en 2007. Pese a ello, su peso global directo en la economía española es muy bajo, suponiendo poco más del 1 % del Producto Interior Bruto del país, aunque este dato esconde su gran efecto multiplicador, ya que la pesca genera mucho riqueza y trabajo indirecto en actividades asociadas como los astilleros, la actividad portuaria, el envase y transformación de las capturas, etc.
La pesca es una actividad muy determinada por factores humanos y físicos. En cuanto a los factores humanos destacan la población activa y la flota pesquera. En ambos casos se caracterizan por su reducción progresiva a partir de los años 1970 debido al establecimiento de las Zonas Económicas Exclusivas en 1974 y de la Política Pesquera Común en nuestro país a partir de 1986, ya que el primero de estos elementos limitó las zonas de captura posibles y el segundo supuso la reconversión de la flota, el establecimiento de cuotas y la incentivación de la reducción de capturas, entre otras cosas a través de la jubilación anticipada de pescadores. Por otra parte, en el caso de la flota destaca por número la de bajura, consistente en pequeños barcos que faenan cerca de la costa, aunque por volumen de capturas predomina la flota de altura, que faena en zonas alejadas de la costa a través de buques dotados de refrigeración y elementos de tratamiento y envase de las capturas.
En cuanto a los factores físicos, España presenta características físicas que favorecen y perjudican la actividad pesquera. En cuanto a las que benefician, la situación de España en una Península con un amplio trazado costero y en dos archipiélagos, Balear y Canario, ha hecho que sea tradicionalmente un país volcado al mar y a su explotación económica. Por otra parte, España se sitúa entre dos mares de características muy distintas (el Mediterráneo cerrado, de aguas tranquilas y cálidas, y el Océano Atlántico, abierto y de aguas agitadas y frías), lo que le ha permitido tener acceso a una gran variedad de especies y el empleo de variadas modalidades de pesca. En cuanto a los elementos negativos destaca la escasa extensión de la plataforma continental, donde se desarrolla principalmente la pesca de bajura, lo que ha provocado que los problemas de sobrepesca afecten mucho a nuestros caladeros y que tradicionalmente la flota española haya optado por actuar en caladeros internacionales.

REGIONES PESQUERAS EN ESPAÑA Y PRINCIPALES CALADEROS

Como ya se ha indicado, la actividad pesquera española ha estado muy condicionada por la falta de caladeros o zonas de pesca propios, por lo que ha actuado de forma prioritaria en caladeros externos. Sin embargo, el establecimiento de las Zonas Económicas Exclusivas en 1974 supuso una importante limitación para esas actividades.

Regiones pesqueras

España se organiza en 8 grandes regiones marítimas:
• Cantábrica: abarca las costas del Principado de Asturias, Cantabria y el País Vasco, destacando puertos como Avilés, Gijón, Santander, Bilbao, Bermeo, Ondarroa, San Sebastián y Pasajes.
• Noroeste: se extiende por las costas gallegas, destacando puertos como Ferrol, La Coruña, Vilagarcía, Marín, Pontevedra y Vigo.
• Suratlántica: agrupa las costas atlánticas andaluzas, destacando puertos como Huelva, Cádiz y Barbate.
• Surmediterránea: abarca las costas entre la Punta de Tarifa y el Cabo de Gata, destacando puertos como Algeciras, Málaga, Motril y Almería, pudiendo incluirse también en esta región Ceuta y Melilla.
• Levantina: se extiende desde el Cabo de Gata al Cabo de la Nao, destacando puertos como Cartagena y Alicante.
• Tramontana: abarca desde el Cabo de la Nao hasta la frontera francesa, destacando puertos como Valencia, Castellón de la Plana, San Carlos de la Rápita, Tarragona, Barcelona y Rosas.
• Balear: abarca las islas Baleares, destacando los puertos de Ibiza, Palma y Ciutadella.
• Canaria: incluye las Islas Canarias, con importantes puertos como San Sebastián de la Gomera, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, Puerto del Rosario y Arrecife.

Principales caladeros

Los caladeros son las zonas de pesca, pudiendo ser clasificados en nacionales, comunitarios e internacionales.
Los caladeros nacionales son los incluidos en la Zona Económica Exclusiva de nuestro país, que abarca hasta 200 millas de distancia de nuestras costas. Destacan los del Oceánico Atlántico frente a los del Mediterráneo, ya que en el primeros las condiciones para el desarrollo del pescado y de la pesca son mejores (bajas temperaturas, menor salinidad, mayor cantidad de plancton y plataforma continental menos profunda) y en el segundo la sobrepesca ha sido más intensa a lo largo de la historia al tratarse de un mar cerrado de aguas tranquilas.
El uso de los caladeros comunitarios, principalmente los del Atlántico Noreste se ha visto limitado desde 1986 por el establecimiento de las cuotas de pesca asociadas a la Política Pesquera Común, que pone el acento en establecer una pesca sostenible desde el punto de vista biológico, medioambiental y económico.
En cuanto a los internacionales, el establecimiento de las Zonas Económicas Exclusivas ha obligado a la firma de acuerdos pesqueros con terceros países, como el establecido con Marruecos, y al establecimiento de empresas mixtas. Los principales caladeros internacionales en los que faena la flota española son el Atlántico Noreste, en aguas de Noruega e Islandia; el Atlántico Noroccidental, en aguas de Canadá; el Atlántico Centro Oriental, en aguas principalmente de Marruecos, Mauritania y el Golfo de Guinea; y el Oceánico Índico Oriental, en este caso con el problema de los piratas somalíes.

LA IMPORTANCIA CRECIENTE DE LA ACUICULTURA

Debido al agotamiento de los caladeros por la sobrepesca, a las cuotas comunitarias y a las dificultades para negociar acuerdos pesqueros con terceros países, la acuicultura se viene planteando como una alternativa cada vez más necesaria. La acuicultura consiste en la cría en cautividad de peces, crustáceos y moluscos y en el cultivo de plantas acuáticas. El emplazamiento de las zonas de cría es muy diverso (tierra firme, zonas marítimo-terrestres como salinas, marismas, lagos), lo mismo que lo son las técnicas. Aunque esta modalidad ya supone el 30 % de la producción pesquera mundial, en nuestro país su desarrollo ha sido menor, ocupando el decimoprimer lugar a nivel mundial. Los principales problemas para su desarrollo son los elevados costes de producción y las dificultades técnicas para la cría de numerosas especies. La Comunidad Autónoma en la que más se ha desarrollado es Galicia, seguida de Andalucía y Cataluña.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, la actividad pesquera, pese a su poco peso relativo en el conjunto de la economía española, no carece de importancia por su efecto multiplicador, por sus implicaciones ecológicas y medioambientales y por peso en la dieta española.

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LOS DOMINIOS Y PAISAJES AGRARIOS

Resumen del Tema 12 de Geografía para Selectividad referente a los dominios y paisajes agrarios de España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa sobre aportación agraria y ganadera a la Producción Final Agraria. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

El paisaje, desde el punto de vista geográfico, es el objeto de estudio primordial y el documento geográfico básico a partir del cual se hace la Geografía. En general, se entiende por paisaje cualquier área de la superficie terrestre producto de la interacción de los diferentes factores presentes en ella y que tienen un reflejo visual en el espacio. En este tema vamos a analizar los factores que configuran los distintos paisajes agrarios en España y las características principales de los mismos.

CONDICIONANTES DEL PAISAJE AGRARIO

La apariencia visual de los distintos dominios y paisajes agrarios son consecuencia de la interacción de factores tanto ecológicos o físicos como humanos.

Condicionantes ecológicos o físicos

Dentro de los condicionantes ecológicos o físicos destacan dos principalmente: el relieve y el suelo, ya que ambos factores, como vimos en el tema anterior, condicionan los usos y aprovechamientos agrarios. En cuanto al relieve, la elevada altitud media de España, y por tanto el predominio de fuertes pendientes en gran parte de su territorio, y la disposición periférica de las unidades montañosas, con la consiguiente continentalidad, condicionan las actividades agrarias. Estas, por otro lado, están muy condicionadas por los distintos climas españoles. De hecho, son estos climas los que más definen a los distintos dominios y paisajes del país.

Condicionantes humanos

Los principales factores humanos son el hábitat rural, que puede ser disperso o concentrado; la estructura de la propiedad, con un predominio del latifundismo o del minifundismo; y los distintos sistemas agrarios, tales como regadío o secano, campos abiertos o cerrados y las distintas técnicas y usos agrarios y ganaderos de cada territorio.

Mapa de la distribución de los paisajes agrarios en España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

DOMINIOS Y PAISAJES DE LA ESPAÑA ATLÁNTICA

Estos paisajes se extienden por la llamada «España Húmeda», es decir, Galicia y Cornisa Cantábrica (Asturias, Cantabria, País Vasco). Es una zona de relieve accidentado, ya que coincide con el Macizo Galaico-Leonés y la Cordillera Cantábrica, y en esta zona predomina un clima oceánico, caracterizado por las temperaturas suaves y las abundantes y regulares precipitaciones. Como consecuencia del predominio de las zonas de montaña y de la abundancia de pastos naturales en este paisaje predominan los usos ganaderos. Su elevada productividad determina el predominio del minifundismo y del hábitat disperso. Dados los usos ganaderos predomina el bocage o campos cerrados con vallas artificiales o setos naturales.

DOMINIOS Y PAISAJES DE LA ESPAÑA MEDITERRÁNEA

Dominio mediterráneo de interior o continentalizado

Se extiende por el interior peninsular: Meseta y depresión el Ebro. Domina un clima mediterráneo continentalizado, caracterizado por precipitaciones bajas e irregulares y unas temperaturas muy contrastadas, con una fuerte amplitud térmica. Como consecuencia de ello predomina la agricultura de secano de baja productividad y, como consecuencia, una estructura de la propiedad latifundista, los openfields o campos abiertos, el hábitat concentrado y los cultivos de la trilogía mediterránea (cereales, vid y olivo). En las zonas próximas a los grandes ríos existen regadíos mixtos en los que destacan cultivos industriales como el tabaco y la remolacha azucarera y otros cultivos como la patata.

Dominio mediterráneo litoral o cálido

Ocupa el litoral mediterráneo, las Islas Baleares, la depresión del Guadalquivir, Ceuta y Melilla. Domina un clima mediterráneo litoral, caracterizado por precipitaciones bajas e irregulares y unas temperaturas templadas en invierno y cálidas en verano, con una amplitud térmica moderada. Como consecuencia de ello, en este dominio encontramos dos paisajes agrarios contrastados: en las zonas de secano predomina una agricultura con baja productividad, centrada en el cultivo de cereales y especies adaptadas a la sequedad como los almendros, la vid y el olivo, predominando por tanto una estructura de la propiedad latifundista, los campos abiertos y el hábitat concentrado; y en las zonas de regadío predomina una agricultura de elevada productividad centrada en hortalizas y frutales, destacando los cultivos bajo plástico de las zonas de clima mediterráneo árido y predominando una estructura de la propiedad minifundista, el bocage y un hábitat mixto con grandes núcleos de población pero existiendo en cierta medida un destacado hábitat disperso.

OTROS PAISAJES AGRARIOS

Paisaje de montaña húmeda

Este paisaje se extiende por las zonas de alta montaña de la Península, especialmente en los Pirineos, Sistema Central, Sistema Ibérico y Cordilleras Béticas. Debido a la altitud, se generan en estas zonas unas condiciones de precipitación similares a las del clima oceánico, aunque las temperaturas son más contrastadas. Esta similitud explica que en estas zonas predominen también el hábitat disperso, el minifundismo y el bocage. Sin embargo, en estas zonas se desarrolla principalmente una agricultura de subsistencia que se complementa con usos ganaderos y explotación forestal. Este es un paisaje en la actualidad claramente regresivo por haber sufrido con intensidad el éxodo rural y el desploblamiento a partir de la década de 1960 y haberse abandonado, por tanto, las explotaciones agrarias. Como consecuencia de ello ha aumentado la superficie boscosa, mucha de ella amparada bajo formas de protección medioambiental como los parques nacionales y naturales.

Paisaje canario

En las islas Canarias predomina un clima subtropical caracterizado por unas temperaturas suaves a lo largo de tono el año y unas escasas e irregulares precipitaciones. Esto explica que en las zonas de secano se desarrolle una actividad agraria extensiva de muy baja productividad, basada en el cultivo de cereales y en una ganadería igualmente extensiva de especies como la cabra. Como consecuencia de ello predominan los campos abiertos y el hábitat concentrado. Por el contrario, en las zonas de regadío las condiciones de temperatura permiten una agricultura de alta productividad, centrada en cultivos de exportación tropicales, tales como el plátano, o en cultivos de huerta como el tomate canario. En las zonas de regadío predomina el bocage y el hábitat disperso.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, España presenta una gran diversidad de paisajes naturales, como consecuencia no sólo de la variedad de medios físicos sino también de las distintas técnicas de explotación. En cualquier caso, como ocurre con las actividades secundarias y terciarias, los paisajes agrarios más pujantes y desarrollados tienden a concentrarse en el eje del Mediterráneo y los archipiélagos, mientras que los paisajes del norte y del interior están en gran medida estancados. Estas diferencias acentúan los contrastes de desarrollo regional existentes en nuestro país.

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LA MÚSICA DE LOS MORISCOS DEL REINO DE GRANADA

Artículo sobre la música de los moriscos del reino de Granada y la política aculturadora castellana con respecto a ella, por Carlos Javier Garrido García.

Moriscos danzando, por Christoph Weiditz (Siclo XVI).

Acabo de publicar en el Boletín del Centro de Estudios Pedro Suárez (nº 29, 2016) un artículo titulado «La aculturación musical de los moriscos del reino de Granada a través del ejemplo de los de la Diócesis de Guadix».

En esta entrada voy a reproducir sus conclusiones, incluyendo también un enlace para descargarlo completo.

CONCLUSIONES

 Como se ha podido comprobar, la política aculturadora castellana con respecto a la música morisca es un claro ejemplo del proceso por el cual se pasó de perseguir toda muestra de disidencia religiosa a hacerlo con cualquier manifestación cultural diferenciadora, entendiéndola como muestra de la pervivencia del Islam.

En cuanto a su evolución temporal, la política aculturadora en el terreno musical debe hacernos olvidar de una vez por todas el supuesto periodo de suspensión de las medidas entre 1526 y 1565, ya que, siendo tal suspensión aplicable a la Corona, no lo es así para la Iglesia del reino de Granada, que sigue aplicando medidas de control a través de sus tribunales diocesanos. Así, los tres ejemplos que he presentado se corresponden al periodo 1554-1565 en el que las autoridades eclesiásticas toman la iniciativa en la represión sobre los moriscos, en el caso accitano en cumplimiento de lo establecido en el Sínodo diocesano de ese primer año. Además, los tres proceden de localidades de la Tierra de Guadix (Graena) y del cercano Marquesado del Cenete (Alquife y Aldeire), es decir, zonas rurales de la diócesis en las que la población era mayoritariamente morisca, por lo que actuaba con una mayor libertad en sus manifestaciones culturales y además el escaso número de cristianos viejos presentes no dio lugar un proceso de aculturación derivado de la convivencia. De hecho, el proceso es el inverso, como muestran los casos del beneficiado de Alquife y de los propietarios de la venta de los baños de Graena. En cualquier caso, la represión se hace también notar en estas zonas, no sólo por los fiscales de la Audiencia Episcopal, sino también por los alguaciles reales y señoriales.

La acción represiva eclesiástica se centra en la letra árabe de las canciones, por su posible contenido herético; en el uso de instrumentos de origen musulmán, como las chapas, las sonajas y el pandero de una cara frente al castellano de dos; y en la hora de su celebración, ya que prácticamente lo único que diferenciaba a las leilas, terminantemente prohibidas, y a las zambras, en principio toleradas, era que las primeras eran nocturnas y las segundas diurnas. En cualquier caso, en cuanto a su ejecución el pleito de octubre de 1558 muestra un rudimentario acompañamiento de percusión a través de golpes en las mesas.

En cuanto a las ocasiones en que se manifestaban estas prácticas musicales, además de las bodas (caso del pleito de abril de 1558) destacan también otras esporádicas de ámbito familiar (caso del pleito de 1565) o en ventas (caso del pleito de octubre de 1558) que, al estar más o menos alejadas de los núcleos de población y en terreno no doméstico que señalara a tal o cual familia, eran uno de los sitios elegidos por los moriscos como reducto donde practicar sus usos culturales-festivos, ventaja que en el caso de Graena se unía a estar al lado de los baños, otra de las prácticas culturales moriscas limitada por las autoridades eclesiásticas. En este caso, los usos musicales venían acompañados del consumo de alcohol y las consiguientes riñas, en ocasiones con resultado de muerte. En el caso de las bodas, es curioso constatar cómo las celebraciones del enlace se hacían de manera separada en la casa de la novia y del novio, cada uno con su familia y entorno.

Por lo que se refiere a los autores de estas prácticas, aparte de su evidente carácter morisco, destaca el hecho de la importante participación de personas de raza negra, en su mayoría libertos integrados en la sociedad morisca, los gazis, como muestran dos de los tres pleitos expuestos y fue puesto de relieve ya con las prohibiciones sobre música morisca de 1529, 1530, 1532 y 1539.

Por último, queda patente la benevolencia con que actuaba la justicia diocesana frente a la inquisitorial, imponiendo penas leves: en el caso del beneficiado de Alquife sólo los 500 maravedíes que establecía el Sínodo, y en el caso de la ventera de Graena sólo a dos ducados y la amenaza de excomunión en caso de reincidencia. Se podría suponer que la benevolencia de las sentencias se podría deber al carácter cristiano viejo de ambos, pero pleitos de otra temática que he localizado en el archivo me confirman que se aplicó también a los moriscos. En cualquier caso, la benevolencia en las sentencias no implica restar importancia a su labor e incidencia en la aculturación morisca ya que, como he indicado, fue más sostenida en el tiempo y cercana y, por tanto, más profunda que la inquisitorial. Ejemplo de esa dureza es el pleito de abril de 1558, que informa de la prohibición, seguramente establecida por las autoridades diocesanas accitanas, de que se juntaran más de tres personas a cantar y tocar música.

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EL ESPACIO RURAL

Resumen del Tema 11 de Geografía para Selectividad referente al espacio rural, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de las zonas de regadío en España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

Las actividades agrarias, básicamente agricultura y ganadería, han sido básicas en las sociedades tradicionales. Sin embargo, gracias al desarrollo socioeconómico registrado en nuestro país a partir de la década de 1960 y consolidado con nuestro ingreso en la CEE en 1986, las actividades agrarias se han convertido en un sector productivo que representa menos del 5 % del PIB y de la población activa. Ello no quiere decir que haya perdido importancia económica y social, ya que estas actividades son la base de la industria agroalimentaria, una de las principales exportaciones del país y ocupan la mayor parte de su espacio.
En este tema vamos a analizar los condicionantes, tanto físicos como humanos, de la actividad agraria, los principales usos y aprovechamientos agrarios, la influencia de la Política Agraria Común europea y los nuevos usos y funciones del espacio rural.

LOS CONDICIONANTES DE LA ACTIVIDAD AGRARIA EN ESPAÑA

Factores ecológicos y físicos

Las actividades agrarias han estado tradicionalmente muy condicionadas por factores físico-ecológicos como la altitud, el relieve, los suelos y el clima, aunque el desarrollo tecnológico hace que estos condicionantes hayan perdido en ocasiones importancia.
La elevada altitud media y las fuertes pendientes de gran parte del territorio peninsular son un obstáculo al desarrollo agrario, ya que determinan una baja productividad. Así, las temperaturas son bajas, muy contrastadas y los suelos poco desarrollados.
En cuanto a los suelos, como consecuencia de su escaso desarrollo, suelen ser poco fértiles, con un exceso o defecto de acides e importantes problemas de erosión.
Por último, el predominio en la mayor parte de España del clima Mediterráneo, caracterizado por precipitaciones escasas y muy irregulares, con fuerte sequía estival, es un fuerte impedimento al desarrollo agrario. Además, la forma maciza de la Península y la disposición periférica de las unidades del relieve determina que dentro de las variedades del clima Mediterráneo predomine la continental, con una fuerte amplitud térmica y con heladas y olas de calor frecuentes en invierno y verano respectivamente.

Factores humanos

Dentro de los factores humanos podemos distinguir entre socioeconómicos y políticos.

Factores socioeconómicos

En cuanto a los socioeconómicos, los principales son la población agraria, la estructura de la propiedad y las técnicas y sistemas agrarios.
En cuanto a la población agraria, el medio rural español se caracteriza por su despoblamiento y por el envejecimiento de la población. Además, la diversificación sectoral de la población activa rural, ya no centrada exclusivamente en las actividades agrarias, ha provocado un aumento de la agricultura a tiempo parcial. En cualquier caso, cada vez hay una mayor preparación y protección por parte de los agricultores, al menos en el sector más modernizado, competitivo y dirigido al mercado, mientras que aún se mantiene en algunas zonas una agricultura prácticamente de subsistencia a cargo de población envejecida que tiende a desaparecer.
En lo referente a la estructura de la propiedad, España presenta grandes contrastes, pudiendo diferenciarse entre un norte minifundista y un sur latifundista. Las razones de estos contrastes son históricas y económicas.

En cuanto a las históricas, la lentitud del proceso de Reconquista en el norte de España hizo que se fueran asentando pequeños y medianos campesinos en las tierras arrebatadas a los musulmanes, mientras que la rapidez con que se desarrolló el proceso en el sur peninsular hizo de los reyes concedieran amplios lotes de tierras a Iglesia, nobleza, Órdenes Militares y municipios, como un medio de controlar el territorio ante la falta de campesinos suficientes que asentar.

Junto con esta razón histórica hay una económica. El clima oceánico del norte, con temperaturas suaves y precipitaciones abundantes y regulares, determina una elevada productividad que hace económicamente sostenible a la pequeña y mediana propiedad. Esta es la misma situación que se da en las zonas de regadío del sur de España y costa mediterránea. Sin embargo, la baja productividad de la agricultura de secano mediterránea determina que solo la gran propiedad sea económicamente sostenible. Dentro de la estructura de la propiedad hay que tener en cuenta también el régimen de tenencia. Actualmente predomina el directo, en el que es el mismo propietario el que gestiona la explotación. Sin embargo, aún es bastante frecuente el indirecto, tradicionalmente predominante, en el que el propietario cede la explotación de la tierra a otra persona a cambio de una renta (arrendamiento) o de parte de la cosecha (aparcería).
Por lo que se refiere a las técnicas y sistemas agrarios, se han producido grandes transformaciones en las últimas décadas, aumentando la extensión del regadío, la mecanización, el uso de productos fitosanitarios y fertilizantes y el desarrollo de nuevas técnicas como los cultivos en enarenado, hidropónicos y bajo plástico.

Factores políticos

Dentro de los factores políticos destaca el intervencionismo del Estado en las actividades agrarias, de manera muy intensa durante el franquismo, a través del Servicio Nacional del Trigo, el Instituto Nacional de Colonización y el Servicio Nacional de Concentración Parcelaria. El proceso de Transición a la Democracia hizo desaparecer los restos aún existentes de este intervencionismo, atenuado a partir de 1959. Sin embargo, el acceso a la Comunidad Económica Europea en 1986 hizo que la agricultura española se viera determinada por la Política Agraria Común (PAC), que analizaremos más adelante.

USO Y APROVECHAMIENTOS AGRARIOS

Los principales aprovechamientos agrarios son la agricultura, que supone el 56 % de la Producción Final Agraria (PFA); la ganadería, que aporta el 40 % de la PFA; y la explotación forestal, que sólo aporta el 4 %. Sin embargo, estos porcentajes oculta fuerte contrastes regionales. Así, en las zonas de clima oceánico (Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco) y el entorno de las grandes áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona predomina la ganadería en la PFA debido a la abundancia de pastos naturales en las primeras zonas y a la fuerte demanda de productos cárnicos en las segundas. En las zonas de suelos pobres de las penillanuras occidentales (desde León a Extremadura), en el entorno de Madrid y su unión con Cataluña (Ávila, Soria, Toledo. Guadalajara y Aragón) y en las Islas Baleares se produce un equilibrio entre agricultura y ganadería. En el resto de España hay un predominio claro de los usos agrarios.

Aprovechamientos agrícolas

Los principales sistemas de cultivo son, por un lado, el regadío, consistente en el aporte artificial de agua, que se da en las llanuras y depresiones de las zonas de clima Mediterráneo, especialmente junto a los grandes cursos fluviales, cuya agua es fácil de usar; y por otro, el secano, predominante en las zonas del interior peninsular. Del mismo modo, podemos distinguir entre agricultura de mercado y de subsistencia, monocultivo y policultivo, e intensiva o extensiva. En general, la primera alternativa de estos binomios es la que está predominando sobre la segunda alternativa, que era la tradicionalmente dominante.
Los principales tipos de cultivo son los leñosos y los herbáceos. En cuanto a los leñosos, en las zonas de agricultura de regadío predominan los frutales y en los de secano el olivar, el viñedo y otras especies como el almendro, pudiendo todos ellos cultivarse en regadíos mixtos, es decir, zonas regadas de manera ocasional en función de las condiciones climáticas. Los principales cultivos herbáceos en las zonas de regadío con hortalizas, patatas y cultivos industriales como la remolacha azucarera o el tabaco. En el secano destacan los cereales, las leguminosas y las plantas forrajeras, todas ellas también susceptibles de su cultivo en regadíos mixtos. Junto con estos cultivos destacan, más por su extensión e importancia ecológica que por la económica los terrenos forestales (naturales o de repoblación) y los eriales y pastizales. Todas estas zonas se han extendido de manera destacada en las últimas décadas como consecuencia de la despoblación de zonas rurales marginales y del consiguiente abandono de cultivos.

Aprovechamientos ganaderos

Los aprovechamientos ganaderos pueden ser extensivos, que eran los tradicionalmente dominantes, o intensivos, cuya importancia es cada vez mayor.
En cuanto a la agricultura extensiva, en las zonas de clima oceánico estaba centrada en el ganado bovino, en las penillanuras occidentales en el bovino y porcino criado en dehesas y en las zonas de clima mediterráneo en el ovino y caprino.
Por lo que se refiere a la agricultura intensiva, ha crecido de manera exponencial a partir del Desarrollismo de los años 1960, ya que el desarrollo socioeconómico, unido al proceso de globalización, hizo que el consumo de carne por los españoles se convirtiera en habitual. Las principales explotaciones intensivas se desarrollan cerca de las grandes aglomeraciones urbanas, ya que las granjas de engorde de ganado bovino, porcino y aviar tienden a situarse cerca de los principales mercados para disminuir los costes de transporte.

Aprovechamientos forestales

Los aprovechamientos forestales tradicionales consistían básicamente en la explotación de la madera y la resina y también a actividades relacionadas como la caza y la recolección de frutos silvestres. Su importancia económica es cada vez menor debido a las políticas de protección del medio ambiente, lo que ha hecho que gran parte de la madera o resina producida en España provenga ya de la silvicultura, es decir, de las plantaciones de árboles.

LA INFLUENCIA DE LA POLÍTICA AGRARIA COMÚN

Al ingresar en la Comunidad Económica Europea en 1986, el sector agrario español pasó a estar condicionado por la Política Agraria Común (PAC), creada en 1962. Sus objetivos iniciales eran conseguir el autoabastecimiento europeo en materia alimenticia y garantizar un nivel de vida adecuado para la población agraria. Para ello, se concedían ayudas pra la mejora y modernización de las explotaciones a través del FEOGA (Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agraria), se estableció un mercado común de productor agrarios y se garantizaron unos precios mínimos por encima de los existentes en el mercado mundial. Todas estas medidas permitieron un aumento de la producción y de la renta agrarios, pero a costa de unos altos excedentes y de un enorme gasto comunitario.
Estos problemas fueron los que provocaron que en 1985 se iniciara una reforma de la PAC, que culminó en 1992. La nueva PAC establecía una rebaja de los precios garantizados, las subvenciones dejaron de estar ligadas a la producción, se fomentaron las jubilaciones anticipadas y se establecieron cuotas de producción en algunos productos para reducir los excedentes. De manera paralela, se intentó diversificar la economía de las regiones rurales fomentando otras actividades como el turismo rural, la transformación de productos agrarios y el desarrollo de los servicios. Para ello, a partir de 1991 se establecieron los programas LEADER, financiados por el Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEADER).
La incidencia de la PAC en España ha sido notable. Así, el ingreso en un mercado común de más de 400 millones de consumidores ha permitido un fuerte desarrollo de la exportación de productos del sur y levante peninsular como el vino, el aceite, los cítricos y los productos hortofrutícolas. Además, las ayudas del FEOGA y FEDER y los programas LEADER han permitido la modernización de las actividades agrarias y el desarrollo de otras actividades y de inffraestructuras y equipamientos. Sin embargo, el sistema de cuotas ha perjudicado notablemente a las actividades agrarias del norte peninsular, especialmente a la ganadería vacuna, y os programas de desarrollo no han logrado frenar la despoblación del medio rural, como deja patente el actual movimiento social de la «España vacía».

NUEVOS USOS Y FUNCIONES DEL ESPACIO RURAL

Como ya he indicado, la población rural se caracteriza en la actualidad por la despoblación, el envejecimiento y el aumento de la población activa agraria a tiempo parcial. En este sentido, se está produciendo una progresiva desagrarización del medio rural, dada la extensión de nuevas actividades económicas como industrias agroalimentarias y el turismo rural. Asociado a este último, se están extendiendo las segundas residencias en el ámbito rural. Estas nuevas actividades económicas no han eliminado el peso de las actividades agropecuarias en el medio rural, pero son un importante complemento para sus economías y en ellas se han depositado buena parte de las esperanzas para frenar el envejecimiento y despoblación anteriormente citados.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, las actividades agrarias en España son muy diversas, contando con unos condicionantes físicos y humanos que determinan sus características. Estos condicionantes han sido en muchas ocasiones negativos, como es el caso de las condiciones climáticas de la mayor parte del país o la deficiente estructura de la propiedad. Esto ha determinado unas condiciones tradicionales de baja productividad y falta de inovación y competitividad. La influencia de la PAC ha sido notable y ha permitido una modernización de las actividades agrarias, especialmente de los sectores más dinámicos ligados a la exportación. Sin embargo, las medidas de desarrollo y diversificación de las economías rurales se pueden decir que han fracasado, lo que ha provocado que el envejecimiento y despoblación de las zonas rurales sean una dramática realidad.

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MORFOLOGÍA Y ESTRUCTURA DE LA CIUDAD EN ESPAÑA

Resumen del Tema 10 de Geografía para Selectividad referente a la morfología y estructura urbana en España, por Carlos Javier Garrido García.

Plano de la ciudad de Barcelona, marcando zonas de centro histórico (1), periferia (2) y ensanche (3). Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

La Morfología Urbana es la parte de la Geografía Urbana dedicada al análisis de la estructura urbana a través de su plano, es decir, de la proyección cartográfica de sus elementos (manzanas edificadas, vías de comunicación, edificios singulares) o de su imagen, el llamado paisaje urbano.

Ambos elementos, plano y paisaje, vienen condicionados por el emplazamiento geográfico de la ciudad y por las características de su plano, dependientes de la forma de crecimiento de la ciudad, ya sea planificado u orgánico. Todas estos elementos, centrándonos en el plano, los analizaremos para el caso de las ciudades españolas.
Por otra parte, en el tema anterior hemos analizado las diferentes funciones urbanas. En este tema analizaremos su distribución en el espacio urbano, que provoca una clara segregación espacial del mismo.

PRINCIPALES RASGOS MORFOLÓGICOS DE LA CIUDAD EN ESPAÑA

La ciudad española presenta algunos rasgos específicos en cuanto a su morfología y estructura urbana. Así, se caracteriza por la existencia de planos mixtos en los que destaca, dado lo temprano de su proceso de urbanización (colonizaciones y romanización), la amplitud de sus cascos históricos.

El retraso, y en buena medida fracaso, del proceso de industrialización en el siglo XIX y primera mitad del XX supone una poca importancia, salvo casos concretos, de los ensanches burgueses.

Finalmente, el fuerte y rápido crecimiento económico y urbano experimentado a partir del “Desarrollismo” de los años 1960 ha provocado que las periferias sean el principal sector de las grandes ciudades españolas. Además, su surgimiento durante la Dictadura de Franco, en la que la regulación y planificación urbanísticas eran muy tenues, ha provocado que esta periferia esté poco articulada y presente zonas muy diferentes en su interior en todos los aspectos (plano, funciones, grupos sociales).

EL PLANO DE LA CIUDAD

En este apartado vamos a analizar uno de los elementos clave de la estructura urbana: los distintos tipos de plano urbano existentes y cual es su localización dentro de las ciudades. Esta localización es consecuencia de la evolución del proceso de urbanización que hemos visto en el tema anterior.
Los principales tipos de plano son el irregular y el regular, denominado también ortogonal, en damero, en cuadrícula o hipodámico. En cualquier caso, en una ciudad no suele predominar un único tipo de plano, sino que se mezclan varios de ellos dando lugar a planos mixtos y complejos.

Plano irregular

En cuanto al plano irregular, se caracteriza por la falta de estructura aparente del entramado urbano, en el que apenas se diferencias las calles principales de las secundarias.

Las calles tienen un trazado irregular, lo que da lugar a manzanas y parcelas con una forma y tamaño muy diferentes.

Este tipo de plano es el característico de los cascos históricos, ya que en época medieval y moderna se daba prioridad al aprovechamiento máximo del espacio dentro del recinto amurallado y no había ningún tipo de planificación urbana.

Este tipo de plano se da también en algunas zonas de la periferia, creadas en las épocas de la industrialización del siglo XIX y en el Desarrollismo de los años 60. Coinciden con los antiguos barrios obreros, nacidos en una situación en la que el planeamiento urbanístico o no existía o era muy tenue.

Plano regular, ortogonal o en damero

El plano regular se caracteriza porque las calles, claramente jerarquizadas, se cortan en ángulo recto, dando lugar a manzanas de tamaño y forma similar. Se trata de un tipo de plano totalmente regulado y planificado.

Es característico de los ensanches del siglo XIX, en los que se asentaron las nuevas clases altas y medias burguesas. Este es el caso de los ensanches de Madrid y Barcelona, de mediados de siglo.

Este tipo de plano también es característico de zonas de la periferia surgidas a finales del Desarrollismo y durante el periodo democrático, cuando la regulación y planificación urbanística acaba por consolidarse.

Otros tipos de plano: lineal y radiocéntrico

Estos tipos de plano vienen condicionados principalmente por el emplazamiento de la ciudad.

Así, el plano lineal se da cuando la ciudad, o parte de la ciudad, surge en torno a una vía de comunicación, junto a la costa o en el valle de un río. Se trata de un plano caracterizado por calles de trazado rectilíneo, que se cortan en ángulo recto, pero que dan lugar a manzanas de diverso tamaño.
El plano radiocéntrico se da cuando el crecimiento urbano se produce a partir de un punto, generalmente elevado, en coronas sucesivas o mancha de aceite.

LA ESTRUCTURA URBANA: LOS USOS DEL ESPACIO EN EL INTERIOR DE LA CIUDAD

Las tres principales funciones de la ciudad (residencial, industrial y de servicios) se concentran en distintos lugares de la ciudad, dando lugar a la llamada estructura urbana funcional.

Los espacios residenciales: la segregación urbana

Las distintas características de condiciones higiénico-sanitarias, de antigüedad, de accesibilidad y de calidad de los barrios y viviendas de cada zona de la ciudad hacen que determinadas clases sociales tiendan a agruparse dando lugar a la segregación urbana.
Así, en los cascos históricos tiende a concentrarse población de avanzada edad y, dado el deterioro de muchas zonas y las dificultades de acceso, acogen a clases bajas o medias bajas. Sin embargo, la rehabilitación reciente de los cascos históricos y el establecimiento en ellos de servicios, tales como los parkings subterráneos, ha hecho de los cascos históricos unos lugares de clases sociales contrastadas, a las que se añade en las grandes ciudades turísticas el uso de muchas de las viviendas rehabilitadas como alojamientos turísticos. Muchos de estos no están regulados y han provocado problemas de convivencia vecinal y un aumento del precio de los alquileres, lo que está desplazando a las clases medias y bajas a otras zonas de la ciudad.
En los ensanches burgueses, dada la buena calidad de las viviendas y su adecuado trazado viario, tienden a concentrarse las clases altas y medias.
En cuanto a la periferia, acoge a grupos sociales muy heterogéneos, dada la heterogeneidad de los barrios que la forman. Así, en las primeras zonas de expansión de los años del “Desarrollismo” tienden a concentrarse clases medias y medias-bajas. Dada su antigüedad, hay barrios de este tipo muy degradados, asentándose en ellos población de clase baja. En las zonas de expansión más recientes se mezclan barriadas en bloque, habitadas por clases medias y, en algunos casos bajas, dando lugar incluso a barrios marginales; urbanizaciones de viviendas adosadas (clases medias y medias-altas) y de chalets independientes (clases altas).

Los espacios industriales

Durante el proceso de industrialización las industrias se localizaron preferentemente en los barrios obreros de la periferia. Muchas de ellas perviven en la actualidad, situándose dentro del caso urbano y generando, por tanto, problemas ambientales. A partir del “Desarrollismo” de los años 1960 tendieron a concentrarse en polígonos industriales situados en la periferia, fuera del casco urbano y junto a las principales vías de comunicación, buscando evitar problemas ambientales, un menor precio del suelo, una mejor accesibilidad y unos servicios e infraestructuras adecuados. La mejora de estos últimos ha dado lugar a los recientes parques empresariales y parques tecnológicos.

Los espacios de servicios

Los espacios de servicios se distribuyen por la ciudad en función de sus características y destinatarios.
Así, los servicios de proximidad, tales como los servicios comerciales y hosteleros no especializados y los servicios básicos de salud y educación primaria-secundaria, se localizan de manera dispersa en las zonas residenciales.
Los servicios comerciales y hosteleros especializados o de centralidad se concentraban tradicionalmente en el centro comercial de la ciudad, situado en el casco histórico y ensanche. Sin embargo, cada vez tienden más a situarse en los centros comerciales de ocio y consumo que se sitúan en la periferia, buscando una buena accesibilidad y bajos precios del suelo.
Los servicios turísticos tienden a concentrarse en torno a la zona de atracción turística. Así, por ejemplo, en las zonas de turismo de sol y playa tenderán a situarse en los paseos marítimos y zonas adyacentes.
Los servicios financieros y de seguros tienen una doble localización. Las sedes sociales se localizan en el centro urbano (casco histórico o ensanche), el llamado Central Business District (CBD), mientras que las sucursales se distribuyen por las zonas residenciales.
Los servicios públicos especializados, tales como sedes del poder político y de la gestión administrativa, educación superior, servicios sanitarios especializados (hospitales), fuerzas de seguridad y comunicaciones, tradicionalmente se han establecido en las zonas centrales de la ciudad (casco histórico o ensanche), aunque recientemente buscan una localización periférica.
Por último, los servicios culturales (museos, galerías de arte, bibliotecas) y de ocio (cines, teatros, plazas de toros, campos de fútbol), han tendido a concentrarse en los centros históricos y ensanches. Sin embargo, recientemente los servicios de ocio han tendido a desplazarse a las periferias.
Como se ha podido observar, la localización de los servicios está tendiendo en general a su dispersión hacia la periferia.

CONCLUSIONES

Las sociedades desarrolladas contemporáneas son básicamente urbanas, concentrando las ciudades la mayor parte de la población, de la actividad económica y del poder decisorio y de articulación sobre el conjunto del territorio.

Las ciudades españolas presentan unas características específicas en cuanto a su morfología y su estructura urbana, herencia de su temprano origen, retraso en su desarrollo y crecimiento exponencial reciente. Este crecimiento fue en sus primeras etapas descontrolado, lo que ha provocado, junto con la masificación que comporta la misma urbanización, problemas importantes como fuertes desequilibrios territoriales y problemas de abastecimiento, tráfico denso, contaminación, residuos, precio de la vivienda, deudas municipales y delincuencia-marginación social.

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EL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN ESPAÑA Y EL SISTEMA DE CIUDADES

Resumen del Tema 9 de Geografía para Selectividad, referente al proceso de urbanización y al sistema de ciudades en España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de laos principales ejes urbanos de España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

Para entender el proceso de urbanización y el sistema de ciudades en España debemos partir del concepto de hábitat urbano. El concepto de hábitat se refiere a los espacios habitados. Tradicionalmente se ha distinguido entre hábitat rural y urbano, aunque no es sencilla su diferenciación. Por ello, se han utilizado múltiples criterios para definir lo que es una ciudad y diferenciarla, por tanto, del hábitat rural. Los principales criterios han sido: poblacional (existencia de una población mínima, que en el caso de España se fija en 10.000 habitantes), densidad (espacio amplio totalmente urbanizado con continuidad espacial), morfológico (edificios de mayor porte, presencia de instituciones y grandes espacios públicos) y territorial (centro prestador de servicios y organizador de un amplio territorio que constituye su área de influencia).

En este tema vamos a analizar las principales etapas del proceso de urbanización en España y la organización del sistema jerárquico urbano en nuestro país. Ambos aspectos son de capital importancia ya que, como el resto de los países desarrollados, España es un país esencialmente urbano, concentrándose en las ciudades la mayor parte de la población y de las actividades económicas.

PRINCIPALES ETAPAS DEL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN ESPAÑA

De los orígenes al siglo XVIII

Los orígenes de las ciudades españolas se sitúan en la Antigüedad, con las colonizaciones fenicias, griegas y cartaginenses en el primer milenio a.C. y, sobre todo, con la conquista romana y el proceso de romanización a partir del año 218 a.C. Durante esta última, que se extiende hasta el siglo V d.C., se establece la base de la estructura urbana actual y se introduce un modelo de ciudad planificada.

Durante la época medieval (siglos V al XV) conviven en España dos tipos de ciudades: las ciudad islámica y la cristiana, compartiendo ambas características como su carácter amurallado, sus planos irregulares de crecimiento orgánico y su función religiosa, comercial y artesanal, siendo la diferencia más destacada la importancia de los espacios públicos en la ciudad cristiana mientras que en la musulmana hay una total separación entre estos y los espacios privados.

Durante la Edad Moderna (siglos XV-XVIII) las ciudades crecen gracias al desarrollo comercial y artesanal pero lo siguen haciendo sin planificación. Un cambio es su monumentalización a cargo de las autoridades civiles y eclesiásticas, lo que podemos relacionar con la propaganda ideológica ligada al establecimiento de la monarquía absoluta y de la contrarreforma católica.

La ciudad española en el siglo XIX y primera mitad del XX

La industrialización trajo un nuevo modelo de ciudad basado en el crecimiento urbano (gracias al éxodo rural), la planificación y mejora de las condiciones higiénicas (trazados regulares planificados; pavimentación, alcantarillado, iluminación nocturna y ensanchamiento de calles, derribo de murallas, cementerios en la periferia), la creación de nuevos espacios e hitos (edificios públicos, comerciales y bancarios, nuevos centros de ocio como teatros y cines y parques públicos), la segregación urbana (división de la ciudad en casco histórico, ensanches burgueses con plano regular y buenas condiciones higiénicas, y barrios obreros e industriales en la periferia con plano irregular, crecimiento orgánico y grandes deficiencias dotacionales e higiénicas) y la importancia de los nuevos medios de comunicación en su crecimiento y articulación (ferrocarril, bicicleta, tranvía y, ya en el siglo XX, los vehículos con motor de explosión).

En España el proceso de industrialización fracasó, limitándose a determinadas regiones del país, como Cataluña, País Vasco y Madrid. Es en estas zonas donde se desarrolla un proceso de urbanización destacado, mientras que el resto del país sigue siendo rural.

La incidencia del “Desarrollismo” en la evolución urbana

El fuerte desarrollo socioeconómico que registra España entre 1959 y 1973 y el desequilibrio territorial con que se produjo tuvieron el efecto de un destacado éxodo rural y crecimiento de las ciudades. Estas sufrieron problemas de infravivienda y deficiencias dotacionales, frente a lo cual se iniciaron las políticas de planificación urbanística municipal y de subvención estatal a la vivienda.

El crecimiento urbano supuso la consolidación de las áreas metropolitanas y aglomeraciones urbanas, el nacimiento de las ciudades dormitorio y de las ciudades turísticas. Es en esta época cuando se consolidan las principales áreas y ejes urbanos.

El urbanismo democrático y la evolución actual

Con la Transición a la Democracia, consolidada en 1978, se asienta definitivamente el sistema de regulación municipal y se establece un nuevo modelo de ciudad como consecuencia de la modernización social y de la consolidación del desarrollo socioeconómico.

La nueva ciudad se caracteriza por el fortalecimiento de la expansión metropolitana, el surgimiento de conurbaciones y regiones urbanas, por el modelo de ciudad difusa en torno a las vías de comunicación, por el establecimiento en la periferia de centros de ocio y consumo, polígonos industriales y tecnológicos y zonas residenciales, por la creciente verticalización y por los problemas de especulación que dieron lugar, finalmente, al estallido de la crisis en 2008.

 EL SISTEMA INTERURBANO: JERARQUÍA, FUNCIONES Y ZONAS DE INFLUENCIA

Jerarquía urbana en España

Las ciudades se relacionan entre sí y forman redes urbanas y sistemas urbanos de estructuración jerárquica.

En el caso de España la red urbana se estructura en función de factores internos, como la evolución histórica, la consolidación de las Comunidades Autónomas y la mejora de las infraestructuras de transporte, y factores externos, como la importancia en el contexto internacional globalizado de los distintos núcleos y zonas urbanos.

Como consecuencia de todo ello, el sistema urbano español se caracteriza por su distribución periférica (costas mediterráneas y atlánticas, con los ejes urbanos catalán-levantino, andaluz, occidental gallego y cantábrico) pero con tres importantes focos en el interior (Madrid, Zaragoza y Valladolid). En la jerarquía urbana se distinguen seis rangos urbanos: metrópolis altamente globalizadas (Madrid y Barcelona), grandes ciudades nacionales (Valencia, Bilbao, Zaragoza, Sevilla y Málaga), centros urbanos regionales (como Granada), ciudades medias (como Jaén), ciudades pequeñas (como Úbeda) y cabeceras comarcales (como Villacarrillo). Para diferenciar los distintos rangos se tienen en cuenta las funciones urbanas y el ámbito de influencia de cada núcleo urbano, aspectos que analizamos en el siguiente epígrafe.

En cualquier caso, el crecimiento de las ciudades ha hecho que la cúspide de la jerarquía urbana la ocupen, más que ciudades en sentido estricto, áreas metropolitanas. Estas se consolidan a partir de la segunda mitad del siglo XX y con el conjunto urbano compuesto por una ciudad central y los núcleos, también rurales, dependientes de ella, superando el conjunto más de 300.000 habitantes y funcionando como una unidad de mercado y de gestión.

Las funciones urbanas y las zonas de influencia

Como se ha indicado antes, la jerarquía urbana se establece teniendo en cuenta las funciones y áreas de influencia de cada núcleo urbano. En cuanto a las funciones, son básicamente tres: residencial, de servicios e industrial, tendiendo a concentrarse cada una de estas funciones en un sector determinado de la ciudad. Esto es lo que se denomina estructura funcional de la ciudad. Esta será analizada pormenorizadamente en el siguiente tema.

Tradicionalmente, se han establecido distintas tipologías funcionales de ciudades, teniendo en cuenta la función que se consideraba como la más importante o fundamental de cada núcleo urbano. Así, se ha hablado de ciudades administrativas, industriales, turísticas, comerciales, universitarias, etc. Sin negar la importancia de una determinada función en los núcleos urbanos, hay que tener en cuenta que todos los núcleos urbanos son, en esencia, multifuncionales.

Si algo caracteriza a los núcleos urbanos es que realizan diversas funciones destinadas tanto a su consumo interno como al de su área de influencia, en las que ejercen también un papel director en cuanto a su conformación geográfica y organización económica, administrativa y de infraestructuras. Como ya se ha indicado, este es uno de los elementos definidores de la ciudad y, teniendo en cuenta la amplitud de las distintas áreas de influencia, el elemento determinante a la hora de fijar la jerarquía urbana.

PRINCIPALES ÁREAS Y EJES URBANOS

Como ya se ha indicado antes, podemos distinguir en España cuatro grandes áreas o ejes urbanos, situados en la periferia peninsular, y tres núcleos aislados en el interior.

El primero de los ejes es el catalán-levantino, que se extiende desde Gerona a Murcia. Está articulado en torno a las áreas metropolitanas de Barcelona y Valencia y cuenta con otros centros urbanos regionales como Tarragona, Alicante y Murcia. Es el principal eje urbano español y coincide con uno de los principales ejes de desarrollo económico del país, el Mediterráneo.

El eje urbano andaluz se articula en dos ramas: una que coincide con el Valle del Guadalquivir, con centro en Sevilla, y otro con el litoral mediterráneo, con centro en Málaga, gracias al desarrollo agrario, a las fáciles comunicaciones y al peso del turismo.

El eje urbano gallego occidental, ocupa el litoral atlántico gallego y tiene como núcleos principales La Coruña y Vigo, aunque es un eje estancado desde la crisis de reconversión iniciada tras la crisis del petróleo de 1973.

Igual estancamiento afecta al eje cantábrico, que se extiende desde Asturias (donde destaca el área urbana en torno a Gijón, Avilés y Oviedo) hasta Cantabria (Santander-Torrelavega) y el País Vasco (Bilbao, San Sebastián y Vitoria). En este último caso, se ha logrado superar el estancamiento al entrar a formar parte del eje de expansión económica del Ebro.

En cuanto a los núcleos dispersos del interior, el principal es Madrid, beneficiado por su capitalidad administrativa y por ser el centro de la red radial de transportes, constituyendo en la actualidad la principal área metropolitana de España. Le sigue en importancia Zaragoza, beneficiada por su posición intermedia entre las dos grandes áreas metropolitanas españolas (Madrid y Barcelona) y por su situación en el eje de expansión económica del Ebro. Por último, Valladolid se beneficia de su situación central y capitalidad administrativa dentro de la Submeseta Norte.

 CONCLUSIONES

España es en la actualidad un país esencialmente urbano, en el que el 77 % de su población vive en núcleos urbanos. Este rasgo, propio de cualquier país desarrollado y que tiende a acentuarse cada vez más, tiene el rasgo propio de presentar una estructura jerárquica en la que el peso de las grandes metrópolis es muy alto y en una distribución espacial con grandes contrastes entre los grandes ejes urbanos y unas zonas interiores escasamente urbanizadas, con redes urbanas poco estructuradas y con un despoblamiento del medio rural cada vez más acusado.

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RUTA HISTÓRICA POR LA VILLA DE RIÓPAR (ALBACETE)

Guía de una ruta histórica por la villa de Riópar (Albacete), por Carlos Javier Garrido García.

Vistas desde Riópar VIejo.

PRESENTACIÓN

La villa de Riópar se sitúa en la provincia de Albacete, en la región natural e histórica de la Sierra de Segura, en las Cordilleras Béticas. Es, por tanto, una zona de montaña caracterizada por el relieve accidentado y un clima de montaña con temperaturas contrastadas y altas precipitaciones, y situada en la cuenca del río Mundo, afluente del Segura.

El término Riópar deriva del término latino “Rivus Oppae”, es decir, “Río de la Zorra”. La villa cuenta, según datos de 2017, con 1.391 habitantes, vive en gran parte del turismo rural, asociado a su patrimonio histórico-artístico y natural (con especial mención al Nacimiento del Río Mundo) y a la existencia de servicios hosteleros de calidad. El desarrollo turístico ha permitido frenar en cierto modo el éxodo rural masivo que sufrió la localidad, que contaba con 3.063 habitantes en 1940.

Vamos a centrar nuestra visita en los dos grandes atractivos históricos del municipio: por un lado, Riópar Viejo, primitivo núcleo urbano abandonado y que actualmente acoge una villa turística, y, por otro, la Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz, en torno a las cuales surgió la actual localidad.

RIÓPAR VIEJO

Orígenes

Como se ha indicado, es el núcleo originario de la localidad. Está situado en una meseta de acceso escarpado, de fácil defensa. A sus pies se sitúa el yacimiento neolítico de La Marija, perteneciente al Bronce Final.

La presencia romana queda atestiguada por el hallazgo del denominado “Tesorillo romano de Riópar”, consistente en 364 monedas que se conservan en el Museo Arqueológico de Albacete.

La «Reconquista»

El dominio musulmán acaba en 1213, cuando Alfonso VIII, tras haber ocupado Alcaraz, hizo lo propio con Riópar, estableciendo en el mismo un concejo independiente hasta que en 1256 la localidad fue entregada al Concejo de Alcaraz como aldea dependiente del mismo.

El señorío de los condes de Paredes de Nava

En 1477, y tras enfrentamiento entre el marqués de Villena y Rodrigo Manrique, comendador de Segura y primer conde de Paredes de Nava, en el marco de los cuales la localidad de Riópar llegó a sufrir un asedio de varios meses, esta fue entregada, junto con Cotillas, al Conde de Paredes.

El señorío de la localidad pasó al conde de Navas de Amores en 1746.

La sujeción al señorío hizo que la villa sufriera un acusado proceso de crisis socioeconómica y despoblación. Así lo muestran los datos que aporta el Catastro de Ensenada, realizado en esta localidad en febrero de 1753.

El Catastro de Ensenada (1753)

Según los datos de Ensenada, la localidad contaba con unos 60 vecinos o familias, es decir, aproximadamente 240 habitantes. De ellos, la mayoría se concentraban en la localidad, mientras que 4 familias lo hacían en casas de campo.

Había 68 casas, “las treinta de ellas habitables, veinte derrotadas y maltratadas y las diez y ocho destruidas y con necesidad para su subsistencia de muchos reparos”, situación que muestra la crisis ya citada.

La economía local descansaba en la agricultura. En el término municipal había 3.300 cuerdas o fanegas sembradas, de las que 1.000 eran de regadío, 1.700 de secano, 200 de matorral, 100 de viña y 300 eran dehesas pertenecientes a los propios concejiles. Predominaba una agricultura de subsistencia, siendo los principales cultivos el trigo, la cebada, el centeno, las legumbres, el cáñamo y algunos frutales.

El sector secundario se centraba en la transformación de cereales, existiendo un molino harinero en el río de la Vega, propiedad del Concejo, y 5 hornos de cocer pan. La artesanía se limitaba a la existencia de un sastre.

El sector servicios estaba poco desarrollado, como no podía ser de otro modo en una economía subdesarrollada de subsistencia. Así, el comercio se limitaba a la existencia de 5 arrieros, indicando que no había tiendas, panaderías ni mesones, no existiendo ni comerciantes ni tenderos. En cuanto a los servicios, no había Hospital, siendo el único servicio sanitario un cirujano (Francisco Beltrán Toro), al que el Concejo daba una ayuda anual de 100 reales para el desempeño de su oficio. En cuanto a la educación, había un maestro de primeras letras (Ignacio Morcillo) que compatibilizaba su empleo con el de sacristán de la Iglesia.

La polarización social era destacada, aunque estaba atenuada por la emigración. Así, había en la localidad 9 familias de jornaleros y 8 de pobres de solemnidad, suponiendo el conjunto de ambos grupos el 28’3 % de la población total.

Tras el establecimiento de las Reales Fábricas en 1773, que veremos en el siguiente apartado, la población se empezó a desplazar hacia lo que actualmente se conoce como Riópar o Riópar Nuevo.

Riópar en el «Diccionario» de Madoz (1849)

A mediados del siglo XIX, el Diccionario de Pascual Madoz, de 1849, indica que la localidad, dotada de ayuntamiento, pertenecía al partido judicial de Alcaraz. Estaba situada “en la cúspide de un elevado cerro cortado de difícil y áspero acceso, su clima es frío y poco sano”.

La población ascendía a 196 vecinos o familias, unos 784 habitantes, mostrando estos datos el crecimiento registrado desde 1753 gracias a las fábricas. Había en la localidad 190 casas, incluidas la casa consistorial, la cárcel, la Iglesia Parroquial del Espíritu Santo (servida por un cura y un sacristán) y una escuela de instrucción primaria, que era frecuentada sólo por 30 alumnos, además de “las célebres mina y fábricas de cobre y zinc”.

En cuanto a las características del terreno municipal, el Diccionario indica que “fertilizado por el río Mundo y otro riachuelo que viniendo de Alcaraz desagua en él, es de buena calidad; participa de quebrado y llano; comprende buenos montes poblados de encina, roble, marojo, tejos, pinos, acebos y avellanos, con diferentes arbustos”.

Uno de los principales problemas de la localidad era la incomunicación, calificando a los caminos, tanto locales como los que se dirigían a La Mancha, Valencia y Murcia como “en mediano estado”. Además, no había servicio de correos, ya que “se recibe y despacha en la cabeza de partido”, es decir, Alcaraz.

La economía se basaba en el sector primario, destacando la producción de “trigo, cebada, centeno, avena, maíz, patatas, frutas, legumbres, seda, leñas de combustible, maderas de construcción y buenos pastos con los que se mantiene ganado lanar, cabrío, vacuno y asnal; hay caza de perdices, conejos, jabalíes y corzos”.

El sector industrial se limitaba a “3 molinos harineros, un batán, el laboreo de las minas y el trabajo en las fábricas”.

El comercio era muy escaso, exportándose de la localidad el “sobrante de frutas y ganados y producción de las fábricas”, e importándose “los artículos que faltan”. La descripción que el Diccionario hace de las fábricas la veremos más adelante.

El plano de Riópar Viejo en 1885

En el plano de la localidad realizado en 1885 y que se conserva en el Instituto Geográfico Nacional, se puede apreciar la Iglesia (manzana 1) y el caserío, que coincide básicamente con el actual.

Plano de Riópar Viejo en 1885. Instituto Geográfico Nacional.

Llama poderosamente la atención su extensión, muy limitada para los casi 200 vecinos existentes. Hay que tener en cuenta que buena parte de los mismos se asentaba en Fábricas, en las cortijadas dispersas por el término y en aldeas como la de Casa de la Noguera, de la cual tenemos también un plano de 1887 en el Instituto Geográfico Nacional.

Plano de la aldea de Casa de la Noguera en 1887. Instituto Geográfico Nacional.

Riópar en el siglo XX

La crisis de las Fábricas desde finales del siglo XIX, por el progresivo agotamiento de las minas, hizo que la localidad sufriera una regresión demográfica, que invierte su tendencia en las décadas de 1930 y 1930, como podemos ver en la gráfica adjunta, procedente de Wikipedia.

Evolución demográfica de Riópar, 1900-2005. Fuente: Wikipedia.

La Guerra Civil española (1936-1939), como no podía ser de otro modo, afectó a la localidad.

Tras el estallido del golpe de Estado en julio de 1936, se inicia en el bando republicano un proceso revolucionario, que empezó a afectar a la localidad en octubre de 1936, tal y como informa la Causa General. Ese mes “profanaron la Capilla de San Juan Bautista”, situada dentro del complejo de las fábricas, “rompieron las imágenes, quemando objetos de madera y destruyendo otros de metal destinados al culto”. Del mismo modo, se iniciaron los actos de represión contra personas de derechas, aunque no se llegaron a cometer asesinatos. Así, a 10 personas de ideología conservadora “les obligaron a cavar” y a “tres Guardias de oficio… les bañaron la cabeza en un pilar y les obligaron a decir por las calles cosas en contra de su honor”. Por otra parte, en el terreno económico, “se hicieron saqueos en casas de individuos de derechas, de cereales y otros efectos”; “se impusieron multas de 100 a 5.000 pesetas” a 33 personas y a la “Industrial Metalúrgica de San Juan de Alcaraz”; y se incautaron 8 coches, cuatro de ellos a la citada “Industrial”.

El 10 de enero de 1937 fue profanada y saqueada la Iglesia Parroquial del Espíritu Santo, en Riópar Viejo, y el 2 de julio de ese año se produjo la única muerte violenta ligada al conflicto en la localidad. La víctima fue Amadeo González Marset, obrero metalúrgico de 24 años, que apareció muerto con heridas de arma de fuego en la Plaza del Conde de Velle. Era militante del sindicato CNT, por lo que su muerte quizás se debió a los enfrentamientos internos entre anarquistas y marxistas, tan frecuentes en la retaguardia republicana.

Una vez acabada la Guerra, la localidad alcanza su máxima población en 1940, sufriendo a partir de entonces un agudo descenso demográfico, como podemos ver en la gráfica ya citada. El descenso demográfico se debió al éxodo rural, especialmente intenso en los años 1950-1970 junto con la crisis y cierre definitivo de las fábricas en 1996. En este periodo se completa el traspaso de la población desde Riópar Viejo a l entorno de las Fábricas. De hecho, Riópar Viejo quedó totalmente despoblado, muriendo su último habitante en 1999.

A partir de entonces, los restos de la localidad son restaurados, convirtiéndose en una villa turística ya en el siglo XXI. Precisamente, el desarrollo de las actividades turísticas permitió frenar la sangría demográfica, pasando la población a estabilizarse, tal y como se puede apreciar en la gráfica. Sin embargo, en los últimos años la población ha vuelto a bajar, debido al envejecimiento demográfico. Esto deja claro, en mi opinión, que el desarrollo turístico no es capaz, por sí solo, de frenar el despoblamiento rural.

Puntos de interés histórico-artístico en Riópar Viejo

Los principales puntos de interés en Riópar Viejo, aparte de su situación topográfica y magníficas vistas son los restos del recinto amurallado, los restos del antiguo cementerio (situado dentro del recinto amurallado y con algunos enterramientos recientes) y extramuros la Iglesia Parroquial del Espíritu Santo, de estilo gótico y datable en el siglo XV.

Restos de las murallas medievales de Riópar Viejo.

“FÁBRICAS” O RIÓPAR NUEVO

Orígenes

La actual localidad de Riópar tiene su origen en el establecimiento de las fábricas en el siglo XVIII. De hecho, la denominación tradicional de este núcleo de población, que se mantiene a nivel popular incluso en la actualidad, es la de “Fábricas”.

El establecimiento de las fábricas de zinc y latón tiene su origen en el reformismo económico llevado a cabo por la nueva dinastía borbónica en el siglo XVIII, especialmente intenso durante el reinado de Carlos III (1759-1788). Uno de sus objetivos fue el fomento de la artesanía a través del establecimiento de manufacturas reales.

En este marco es en el que se produce en 1771 la visita a la localidad del ingeniero austríaco Juan Jorge Graubner, atraído por la noticia de la existencia en la localidad de una mina de calamina, mineral del que se extrae el zinc, que en aleación con el cobre da lugar al latón.

Con estas noticias, el rey Carlos III decidió fundar, mediante Real Cédula de 19 de febrero de 1773, las Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz, en la actual población de Riópar, y la de San Jorge, situada junto al río Mundo y las minas, en lo que ahora se conoce como El Laminador. Precisamente, en 1781 se creó la Presa del Laminador, cuyas aguas se empleaban en mover la maquinaria, aumentando la producción.

Las fábricas quedaron bajo administración real hasta el 31 de diciembre de 1821, en que fueron cedidas a Josefa Fernández de Figueras. En 1846 se formó la Sociedad “Compañía Metalúrgica de San Juan de Alcaraz”.

Las Fábricas en el «Diccionario» de Madoz (1849)

Tres años después de la creación de la Compañía contamos con la descripción que de las instalaciones hace el Diccionario de Pascual Madoz en una entrada dedicada a la “mina y fábricas de zinc y latón denominadas de San Juan y San Jorge y conocidas generalmente con el nombre de Fábricas de San Juan de Alcaraz”.

Indica Madoz que se situaban “al Sureste de la villa de Riópar, y a la distancia de ¼ de legua”. Seguidamente ofrece una descripción de las instalaciones fabriles, que podemos cotejar con el plano de las mismas de 1886 que se conserva en el Instituto Geográfico Nacional.

En cuanto a las fábricas de San Juan, indica que “luego que se baja de la población [de Riópar] se encuentra una ferrería abandonada, que fue del ex infante Don Sebastián… Como a un tiro de fusil se halla el primer establecimiento de las fábricas, en el que se elaboran cazos y toda suerte de casquería, como braseros, chocolateras, etcétera, conteniendo además habitaciones para los operarios; a la izquierda de este establecimiento, hay otro donde se hacen calderas y casquería de cobre; sigue luego una acera de edificios en línea como de 200 varas, que sirven para almacén de carbón y casas de operarios, hasta llegar al que ocupan la Dirección y sus empleados con buenos almacenes y varios establecimientos, entre ellos fraguas, tornos y otros; es magnífico edificio casi cuadrado, con un gran patio en el centro, y en medio de él una fuente de aguas potables, su fachada principal que está al Sur, tendrá unas 50 varas de longitud; desde la puerta del edificio hasta la que conduce al patio, hay un cobertizo en el que se colocan las tiendas todos los domingos en cuyo día se celebra mercado; a la derecha se encuentran la entrada a las oficinas y parte alta del edificio ocupada por la Dirección, hallándose también las habitaciones de los empleados, formando el todo un corredor hasta llegar al costado del Norte que lo forma la iglesia (dedicada a San Juan Bautista) y una oficina para fundir casquería y piezas de pequeño calibre; al fin de la galería hay una bajada para el patio, y entre la iglesia y la indicada pieza, una puerta que conduce a un molino harinero, al martinete de hacer calderas, y a otras habitaciones destinadas a almacenes de madera; hállase también dentro de este edificio un horno de pan cocer; delante de la puerta principal se ve una explanada, y al otro lado diez pequeñas casas, una posada de escasas comodidades, y un poco más retiradas otras tres o cuatro casas también reducidas, una gran huerta arbolada y una fuente cuyas aguas solo se aprovechan apara abrevar los ganados; desde este punto principia un camino, al principio áspero, y luego llano y delicioso, formado por una alameda de olmos, plátanos y otros árboles, que conduce al departamento llamado el Laminador”.

El plano de las Fábricas en 1886

En el plano de las Fábricas de San Juan de Alcaraz de 1886 que se conserva en el Instituto Geográfico Nacional, se puede observar cómo estas se dividían en tres complejos: San Rafael, con talleres de fundición, almacén de maderas y viviendas de operarios; San Juan en sentido estricto, con las oficinas, Iglesia de San Juan Bautista, habitaciones del Director, escuelas y casa-comercio; y San Carlos, con el taller de quincalla y almacenes, la balsa de la quincalla y el taller de cartuchos.

Plano de las Fábricas de Riópar en 1886. Instituto Geográfico Nacional.

El Laminador

Describe también Madoz el Laminador, del que contamos también con un plano del Instituto Geográfico Nacional para cotejar la descripción. Indica Madoz que el Laminador contaba con “un edificio suntuoso en el que se elaboran planchas de zinc, cobre rojo y amarillo, se tira el alambre, se blanquea y devana, todo por medio de una máquina que impulsa una sierra para maderas; se refina el zinc, y se fabrica latón; frente a la puerta principal de este edificio, en la cerca que forma su gran plaza, se ve otra puerta que conduce al establecimiento donde se extrae el zinc, a la fábrica de crisoles, a los almacenes de metales y depósito de combustibles; esta oficina se halla al pie de la montaña en que está la mina de zinc, origen de los demás establecimientos”. Además, indica que “para las operaciones de la fundición, hay dos pares de hornos, el uno contiene 50 crisoles y el otro 60”.

En El Laminador, el mapa de 1885 del Instituto Geográfico Nacional indica la existencia de talleres de fundición, talleres de laminería, oficinas y viviendas de operarios, almacenes y taller de carpintería.

Plano de El Laminador en 1885. Instituto Geográfico Nacional.

Las minas de calamina

En cuanto a la mina, Madoz indica que “el mineral más abundante es la calamina o carbonato de cal”. Estaba formada por un conjunto enmarañado de galerías subterráneas, pero un derrumbe de las mismas hizo que la Compañía abriera “una zanja de grandes dimensiones, en cuyas paredes se ven algunas galerías a diferentes alturas”. Describe también Madoz las condiciones laborales de los mineros: “los obreros están a jornal, unos a 4 y otros a 5 reales; por la conducción de 100 arrobas de mineral desde la mina al punto en que se sortea la mena, se pagan 6 reales y por rebuscar una arroba y conducirla al mismo punto, 10 maravedíes”.

De Fábricas a Museo

Como ya se ha indicado, las Fábricas cerraron definitivamente en 1996. El 6 de julio de 2010 las Fábricas de Sam Juan de Alcaraz fueron declaradas Bien de Interés Cultural y en el antiguo complejo de San Carlos se estableció un museo, que es en la actualidad el principal foco de interés histórico-artístico de la localidad.

Las Fábricas de Riópar en 1889 según un grabado publicado en la revista «La Ilustración Española y Americana».

FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA

  • Archivo General de Simancas, Catastro de Ensenada, Respuestas Generales, Libro 471, fols. 374-399.
  • Archivo Histórico Nacional, Fiscalía del Tribunal Supremo, Causa General, caja 1015, expediente 68.
  • Archivo de Instituto Geográfico Nacional, Cartoteca, mapas de población.
  • Fuster Ruiz, Francisco: “Las Fábricas de Riópar: pioneras de la industria metalúrgica española”. Al-Basit, 2 (1976), pp. 51-88.
  • Madoz, Pascual: Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Tomo XIII. Madrid: Imprenta del Diccionario, 1849, pp. 490-491.
  • Vera Prieto, Marta: Patrimonio Industrial y Musealización: Fábricas de San Juan de Alcaraz (Riópar, Albacete). Tesis Doctoral. Cuenca: Universidad de Castilla La Mancha, 2015.
  • Wikipedia.

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DINÁMICA Y ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA

Resumen del Tema 8 de Geografía para selectividad, referente a la dinámica y estructura de la población española, por Carlos Javier Garrido García.

Pirámides de población de España en 1960 y 2011. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

En este tema vamos a abordar tres de los principales elementos de estudio demográfico: la dinámica natural, los movimientos migratorios y la estructura de la población española. Sin duda, los tres son elementos complejos y que están en el centro de los debates político-económicos de actualidad relacionados con el control de los movimientos migratorios dentro de un mundo globalizado y con la sostenibilidad del Estado de Bienestar.

Por tanto, estos elementos son muy importantes para la planificación de las administraciones de distinto ámbito y las empresas, lo que explica su estudio sistemático a partir de los registros oficiales: registro civil para el movimiento natural y censos y padrones para la estructura de la población y los movimientos migratorios.

LA DINÁMICA NATURAL

La Transición Demográfica española

La Transición Demográfica consiste en el paso de un modelo demográfico de corte antiguo (caracterizado por unas altas tasas de natalidad y mortalidad y un crecimiento vegetativo bajo, que además era neutralizado periódicamente por crisis de sobremortalidad debidas a malas cosechas, guerras y epidemias) a un modelo demográfico de corte moderno (caracterizado por unas tasas de natalidad y mortalidad bajas, con un crecimiento vegetativo bajo y tendente a convertirse en negativo por el progresivo envejecimiento de la población), situándose entre ambos modelos una fase de transición. El cambio de un modelo a otro se inició con el proceso de industrialización, iniciado en Gran Bretaña en el siglo XVIII.

En España, el fracaso del proceso de industrialización hizo que el proceso fuera más tardío que en los países desarrollados de Europa Occidental. Así, la transición entre un modelo y otro no se inicia en España hasta mediados del siglo XIX, cuando se inicia el descenso de las tasas de mortalidad, gracias al desarrollo de los transportes y de las medidas higiénico-sanitarias. Como consecuencia de ello, el crecimiento vegetativo aumenta considerablemente. Desde principios del siglo XX se inicia un progresivo descenso de la natalidad, pero de manera muy progresiva, por lo que se mantienen altas tasas de crecimiento vegetativo hasta que ya en la década de 1970 podemos decir que España entra definitivamente en el modelo demográfico moderno. En cualquier caso, la inmigración desde 1996 supuso un cierto rejuvenecimiento de la población, aumentando la natalidad, proceso que ha sido cortado por la crisis iniciada en 2008, que ha supuesto que en la actualidad España se encuentre en tasas de crecimiento vegetativo negativas.

La Natalidad

Como ya se ha indicado, España ha ido registrando a lo largo del siglo XX tasas progresivamente más bajas de natalidad, llegando la Tasa Bruta de Natalidad al 8’41 ‰ en 2017, debido a los cambios que ha ido experimentando el país, tanto sociales-culturales (percepción de los hijos como una carga económica, incorporación de la mujer a los ámbitos educativo y laboral, legalización de métodos anticonceptivos tras el final de la dictadura en 1975 y pérdida de la asociación matrimonio-maternidad) y económicos (inestabilidad laboral y altas tasas de paro juvenil que retrasan, y limitan, el acceso a la maternidad).

Como consecuencia de ello, el Índice Sintético de Fecundidad (ISF: número de hijos por mujer) ha ido descendiendo hasta llegar a 1’32 en 2014, muy lejos de la tasa de reposición de la población situada en 2’1. Pese a que a partir de 1996 el ISF se recuperó gracias a la llegada de población inmigrante, la crisis económica iniciada en 2008 ha frenado y revertido esa recuperación como consecuencia del deterioro de las condiciones socio-laborales y del freno de las inmigración.

Estas características generales esconden fuertes diferencias entre las distintas comunidades autónomas, pese a que en todas ellas se ha producido el citado descenso. Así, el descenso ha sido más fuerte en las comunidades autónomas del norte peninsular debido a dos factores: un desarrollo socioeconómico mayor que en el resto de España, lo que ha hecho que hayan accedido antes al modelo demográfico moderno y hayan sufrido un fuerte proceso de envejecimiento de la población; y en el caso de Galicia, Cornisa Cantábrica y Submeseta Norte haber sufrido a partir de 1973 un fuerte crisis de reconversión que provocó la pérdida de población joven, que emigró a zonas más dinámicas, lo que ha acentuado el envejecimiento.

La Mortalidad

Como ya se ha indicado, la mortalidad registra en España un descenso continuado desde mediados del siglo XIX debido a las mejoras alimentarias, sanitarias e higiénicas. Sin embargo, ha repuntado ligeramente a finales del siglo XX por el envejecimiento de la población, con un paréntesis entre 1996 y 2008 por el rejuvenecimiento ligado a la inmigración. Las principales causas de muerte son las características de los países desarrollados, destacando las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. La tasa de mortalidad infantil está por debajo del 4 ‰ y la esperanza de vida ha pasado del entorno de los 40 años a principios del siglo XX a los 83 años en 2014 (85’7 para las mujeres y 80’2 para los hombres). La Tasa Bruta de Mortalidad en 2017 fue del 9’07 ‰, aunque hay grandes diferencias regionales en función de la estructura por edad de la población: es mejor en las comunidades más jóvenes del Sur y Madrid y más alta en las envejecidas del Noroeste.

La Nupcialidad

La nupcialidad en España ha sufrido cambios importantes en los últimos años, debido a una reducción progresiva de la Tasa de Nupcialidad, el acceso más tardío al matrimonio y a un aumento en su diversidad (civil, múltiples confesiones religiosas, uniones de hecho, matrimonio homosexual).

LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS

Los movimientos internos de la población española

Las diferencias de desarrollo entre las distintas regiones españolas han generado fuertes movimientos migratorios internos. Así, a partir del siglo XVIII se detecta un proceso de emigración desde el centro peninsular a la periferia y en el siglo XIX se inicia un intenso éxodo rural hacia las zonas urbanas e industriales de Cataluña, País Vasco, Madrid y Asturias. Con el desarrollismo de la década de 1960 el éxodo rural se intensifica, ampliándose las zonas de llegada a las áreas turísticas del litoral mediterráneo y los archipiélagos. La crisis de 1973 atenuó el proceso y a partir de la década de 1980 hay una mayor complejidad de movimientos migratorios: movimientos de retorno, interurbanos, traslados por trabajo, estudios o jubilación, etcétera.

Las consecuencias de estos movimientos migratorios han sido: una desigual distribución espacial de la población española (analizada en el tema anterior) , el despoblamiento y envejecimiento de las zonas de salida y el rejuvenecimiento, desarrollo socioeconómico y surgimiento de problemas urbanísticos y dotacionales en las zonas de llegada.

Los movimientos internacionales

Los movimientos de población a escala internacional surgen de manera masiva en el siglo XIX gracias al desarrollo de los transportes y el aumento del nivel de vida favorecidos por la industrialización. El fracaso de este proceso en España determinó que tradicionalmente fuera un país de emigrantes, que se dirigieron hasta la década de 1950 a Iberoamérica y el Magreb y entre 1950 y 1973 a los países industrializados de Europa Occidental. A partir de 1973, con la crisis del petróleo y, posteriormente, con la Transición a la Democracia, que permitió volver a los exiliados republicanos, predominan los movimientos de retorno.

A partir de 1996, gracias al desarrollo económico del país consolidado tras el ingreso en la CEE en 1986, se produce una fuerte inmigración procedentes de países subdesarrollados, especialmente africanos e iberoamericanos, que encuentran trabajos no cualificados en la hostelería, construcción y agricultura y se asientan preferentemente en el litoral mediterráneo y Madrid. A partir de 2004, con las sucesivas ampliaciones de la Unión Europea, se añaden inmigrantes de Europa del Este. Otro importante contingente de inmigrantes es el de jubilados procedentes de países desarrollados de Europa Occidental, atraídos por las condiciones climáticas y un menor novel precios que en sus países de origen.

La crisis iniciada en 2008 ha frenado el proceso de inmigración extranjera en España y ha provocado una salida creciente de españoles hacia Europa Occidental, especialmente jóvenes con alta cualificación, que huyen del elevado paro juvenil y la inestabilidad laboral de nuestro país. Ambos procesos han provocado saldos migratorios en nuestro país desde 2010 a la actualidad.

ESTRUCTURA Y COMPOSICIÓN DE LA POBLACIÓN

Estructura por sexo y edad

La estructura por sexo es analizada a través de la Sex Ratio, que muestra el número de hombres por cada 100 mujeres. En España la Sex Ratio es de 98, predominio que se explica porque, a pesar de nacer más hombres que mujeres, los primeros sufren una mayor mortalidad y tienen menor esperanza de vida. Los valores de Sex Ratio se invierten en las zonas de fuerte inmigración, al ser esta mayoritariamente masculina.

En cuanto a la estructura por edad, España sufre un fuerte proceso de envejecimiento. Así, la población joven (menor de 16 años), suponía en 2008 el 14’35 % de la población total en 2008 y la población vieja o anciana (mayor de 64 años) el 16’57 %. Este envejecimiento se debe al descenso acusado de la natalidad y presenta diferencias regionales ya que las comunidades más jóvenes son las comunidades mediterráneas, los archipiélagos y Madrid, zonas favorecidas por la inmigración, mientras que el interior y noroeste peninsular son las más envejecidas.

La estructura por sexo y edad se representa gráficamente en las pirámides de población, doble gráfica de barras en la que se representan los contingentes por cada sexo en grupos de edad de 5 años. En cuanto a su evolución en España, en 1900 tiene forma triangular, característica de una población joven, con una alta natalidad y mortalidad; en 1950 tiene forma de campana, ya que se ensancha la cúspide por el descenso de la mortalidad y se estrecha la base por el descenso de la natalidad; en 2008 presenta una forma bulbosa debido al fuerte recorte de la base por la caída continuada de la natalidad, aunque atenuada por la inmigración y a que sigue aumentando la esperanza de vida; y la previsión para 2025 en la que habría un nuevo retroceso de la natalidad y un mayor envejecimiento.

Estructura socioeconómica: niveles de instrucción y mercado de trabajo.

En la estructura socioeconómica de la población se pueden tener en cuenta múltiples variables. Vamos a centrarnos en dos de ellas.

En cuanto a los niveles de instrucción, el analfabetismo está en niveles muy bajos, teniendo la mayor parte de la población el título de ESO o titulación superior (universitaria o ciclos formativos de grado superior), como es característico en los países desarrollados. Hay diferencias regionales, que se explican precisamente por sus diferentes grados de desarrollo.

En cuanto al mercado de trabajo, la población activa es la que, situada entre 16 y 65 años de edad, está trabajando (activos) o desea hacerlo (parados). La Tasa de Paro, que había llegado a ser del 7’95 % en 2007, creció de manera exponencial a partir de ese año por la crisis económica, de la que aún no ha salido el país. Así, en 2014 la tasa de paro se elevaba al 23’7 %. En cuanto a la distribución sectorial de la población activa, el proceso de terciarización económica es cada vez más intenso, gracias a la pérdida de peso del sector agrario y al descenso de sector secundario por los procesos de reconversión y deslocalización industrial. Así, en 2014 el sector primario acogía el 4’2 % de la población activa, el secundario el 19’4 % y el terciario el 76’3 %.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, la dinámica natural, movimientos migratorios y estructura de la población española han sufrido una evolución intensa en los últimos 60 años, marcados por el paso de una situación de subdesarrollo a otra de desarrollo y de una dictadura a una democracia. Esto ha permitido que España haya entrado en el modelo demográfico moderno, con el consiguiente envejecimiento de la población, que haya pasado a ser foco de atracción de inmigrantes y que su economía se haya terciarizado. En cualquier caso, la crisis económica iniciada en 2008, y de la España aún no ha salido, ha condicionado la evolución reciente de los indicadores demográficos.

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EVOLUCIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA

Resumen del Tema 7 de Geografía para Selectividad, referente a la evolución y distribución de la población española, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de densidad de población en España por provincias en 2008. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

La Geografía de la Población se dedica al estudio de la población en sus aspectos demográficos y sociales, utilizando fuentes como los censos estatales, los padrones municipales y los datos del registro civil.
En este tema vamos a estudiar la evolución de la población española y su distribución espacial. En cuanto a la primera, la vamos a relacionar con la teoría de la Transición Demográfica, que explica la evolución del crecimiento real de la población, dependiente del crecimiento natural o vegetativo, resultado de la diferencia entre nacimientos y defunciones, y del saldo migratorio, dependiente de la diferencia entre inmigrantes y emigrantes.
En cuanto a la distribución espacial, se analizan sus factores condicionantes y sus características, estas últimas a través del concepto de densidad de población (h/km2).

LOS EFECTIVOS DEMOGRÁFICOS Y SU EVOLUCIÓN

La evolución de la población española

La población española, tras permanecer prácticamente estancada hasta entonces, empieza a registrar un destacado crecimiento en el siglo XVIII, en el cual pasa de 7’5 a 9’4 millones de habitantes.
A lo largo del siglo XIX el crecimiento se acelera, pasando a finales de dicha centuria a 18’6 millones de habitantes. En cualquier caso, el crecimiento registrado es inferior al de los países industrializados de Europa Occidental.
A lo largo del siglo XX podemos distinguir dos grandes etapas: hasta 1960 se registra un fuerte crecimiento, llegando a los 30 millones de habitantes, y hasta el año 2000 el crecimiento se frena, llegando ese último año a los 41 millones de habitantes.
En el siglo XXI el crecimiento se vuelve a acelerar hasta 2008, llegando a los 46’1 millones. A partir de ese año de nuevo de frena: en 2018 la población era de 46’7 millones.
Esta evolución está condicionada por la evolución sociodemográfica, que ha determinado la transición demográfica española.

La Transición Demográfica en España

La Transición Demográfica consiste en el paso de un modelo demográfico de corte antiguo (caracterizado por unas altas tasas de natalidad y mortalidad y un crecimiento vegetativo bajo, que además era neutralizado periódicamente por crisis de sobremortalidad debidas a malas cosechas, guerras y epidemias) a un modelo demográfico de corte moderno (caracterizado por unas tasas de natalidad y mortalidad bajas, con un crecimiento vegetativo bajo y tendente a convertirse en negativo por el progresivo envejecimiento de la población), situándose entre ambos modelos una fase de transición. El cambio de un modelo a otro se inició con el proceso de industrialización, iniciado en Gran Bretaña en el siglo XVIII.
En España, el fracaso del proceso de industrialización hizo que el proceso fuera más tardío que en los países desarrollados de Europa Occidental.
Así, la transición entre un modelo y otro no se inicia en España hasta mediados del siglo XIX, cuando se inicia el descenso de las tasas de mortalidad, gracias al desarrollo de los transportes y de las medidas higiénico-sanitarias. Como consecuencia de ello, el crecimiento vegetativo aumenta considerablemente.
Desde principios del siglo XX se inicia un progresivo descenso de la natalidad, pero de manera muy progresiva, por lo que se mantienen altas tasas de crecimiento vegetativo hasta que ya en la década de 1970 podemos decir que España entra definitivamente en el modelo demográfico moderno.
En cualquier caso, la inmigración desde 1996 supuso un cierto rejuvenecimiento de la población, aumentando la natalidad, proceso que ha sido cortado por la crisis iniciada en 2008, que ha supuesto que en la actualidad España se encuentre en tasas de crecimiento vegetativo negativas.

CARACTERÍSTICAS Y FACTORES DE LA DENSIDAD Y LA DISTRIBUCIÓN ESPACIAL

Orígenes y factores de la actual distribución de la población española

Hasta el siglo XVII las zonas más pobladas de España habían sido el Norte y Levante, coincidiendo con las zonas que fueron recuperadas en los primeros procesos de Reconquista.
Sin embargo, a partir del siglo XVIII la población española sufre un proceso de “centrifugación”, asentándose en las zonas costeras, favorecidas por climas adecuados para la agricultura (baja amplitud térmica, temperaturas suaves) y por una situación costera que favorecía las comunicaciones y, con ello, el desarrollo de las actividades secundarias y terciarias.
Estas condiciones son las que favorecen que, a lo largo de los siglos XIX y XX, sean las regiones costeras las que registren un proceso de industrialización (caso de Cataluña, Asturias y País Vasco), acentuándose el proceso de vaciamiento del interior, sobre todo con el éxodo rural masivo de los años del “Desarrollismo” franquista. A este éxodo rural masivo contribuyó también el desarrollo del turismo, que se concentró en el litoral mediterráneo y los archipiélagos balear y canario.
A partir de los años 1970, la costa noroeste entra en una crisis de reconversión, concentrándose el desarrollo económico en el litoral mediterráneo y el Eje del Ebro, concentrándose allí la mayor parte de la población.
Madrid ha constituido la principal excepción del vaciamiento del interior peninsular, favorecida por su capitalidad y por constituir el centro de la red radial de transportes.

La actual distribución de la población española

La distribución de la población española está marcada por la desigualdad. La densidad media es de 91 h/km2, oscilando los valores provinciales entre los cerca de 800 de Madrid y los 10 de Soria. A nivel general, las regiones metropolitanas superan los 500 h/km2, las zonas costeras superan los 100 y en las provincias interiores están por debajo de 20.
Estas fuertes desigualdades provocan problemas de masificación en las zonas más pobladas y de despoblación en el interior.

CONCLUSIONES

La evolución de la población española ha estado muy condicionada, como no podía ser de otra manera, por las variantes condiciones socioeconómicas que ha sufrido nuestro país: fracaso del proceso de industrialización y subdesarrollo, desarrollismo franquista y consolidación del desarrollo en la época democrática. En cualquier caso, estas condiciones socioeconómicas han presentado fuertes contrastes regionales, lo que explica las diferencias de densidad de población entre las distintas regiones españolas.

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PRESENTACIÓN DEL LIBRO «SILES DURANTE LA CRISIS DEL SISTEMA DE LA RESTAURACIÓN Y LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA (1920-1931)»

Presentación del libro «Siles durante la crisis del sistema de la Restauración y la dictadura de Primo de Rivera», de Carlos Javier Garrido García.

Cartel de presentación del libro.

El jueves, 21 de marzo de 2019, a las 18’30 horas y en el salón de actos del IES «Doctor Francisco Marín» de Siles, se llevará a cabo la presentación del nuevo libro de Carlos Javier Garrido García, que analiza los últimos 11 años del reinado de Alfonso XIII en Siles y, en general, en la Sierra de Segura.

Este periodo está marcado por la crisis del sistema político de la Restauración, que se había establecido en 1874 tras el Sexenio Revolucionario. La crisis llevó al monarca y a los grupos dominantes a establecer un régimen dictatorial que frenara el crecimiento de la oposición, comandado por el general Primo de Rivera. La dictadura terminó fracasando, lo que llevó en el corto plazo al hundimiento de la monarquía, proclamándose la II República en 1931.

El libro, publicado en la Editorial «Leones del Agua», consta de 140 páginas. Analiza el periodo anterior a la II República, el cual, junto a la Guerra Civil y la Posguerra, ya fue analizado por el autor en otro libro publicado el año pasado en esa misma editorial: «Siles y el partido judicial de Orcera durante la II República, la Guerra Civil y la Posguerra (1931-1950)».

Libros de Actas municipales de Siles, principal fuente documental del libro.

ÍNDICE DEL LIBRO:

INTRODUCCIÓN

LA CRISIS DEL SISTEMA POLÍTICO DE LA RESTAURACIÓN

La España de la Restauración

Turnismo político y caciquismo en la provincia de Jaén y la Sierra de Segura

Situación demográfica y socioeconómica

EL AYUNTAMIENTO DE SILES DURANTE LA CRISIS FINAL DE LA RESTAURACIÓN (1920-1923)

La alcaldía de Ramón Blanco Aguilar (abril-junio de 1920)

La alcaldía de Genaro López Quijano (julio de 1920-abril de 1922)

La alcaldía de Isaías González Serrano (abril-junio de 1922)

La segunda etapa de Genaro López Quijano (junio de 1922-septiembre de 1923)

LA DICTADURA DE MIGUEL PRIMO DE RIVERA (1923-1930)

España bajo la dictadura de Primo de Rivera

La incidencia de la dictadura de Primo de Rivera en la provincia de Jaén

Los cambios en el poder local: la fracasada lucha contra el caciquismo

Siles y la Sierra de Segura durante la dictadura

EL AYUNTAMIENTO DE SILES DURANTE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA

La nueva corporación de Casildo Garrido Gallego (septiembre de 1923- marzo de 1924)

La alcaldía de Manuel Vélez Garrido (marzo de 1924-febrero de 1930)

DE LA DICTADURA A LA II REPÚBLICA (1930-1931)

EL AYUNTAMIENTO DE SILES ENTRE LA DICTADURA Y LA II REPÚBLICA

La nueva alcaldía de Genaro López Quijano (febrero-marzo de 1930)

La alcaldía de Juan José Serrano Muñoz (marzo de 1930-abril de 1931)

CONCLUSIONES

FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA

LAS REGIONES BIOGEOGRÁFICAS DE ESPAÑA

Resumen del Tema 6 de Geografía para selectividad referente a las regiones biogeográficas de España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de las regiones biogeográficas de España, usado varias veces en Selectividad. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

En este tema vamos a analizar las regiones biogeográficas españolas. La Biogeografía es la ciencia que estudia la distribución de los seres vivos, animales y plantas, en el espacio. Esta distribución viene determinada por una gran diversidad de factores, tanto físicos como humanos, que dan lugar a distintas formaciones biogeográficas. Dentro de ellas, la Biogeografía se centra especialmente en la vegetación , como lo hace el tema que pasamos a desarrollar.

FACTORES DE LA DIVERSIDAD BIOGEOGRÁFICA

Las formaciones biogeográficas, y especialmente la vegetación, vienen condicionadas por diversos factores:

Clima: adaptación de las especies a unos determinados umbrales de temperatura y precipitación.

Posición: la situación de España como encrucijada entre Europa y África favorece el encuentro y desarrollo de especies originarias de ambos continentes. Junto con ello hay que tener en cuenta los cambios climáticos, especialmente las glaciaciones, que dieron origen a las especies relictas, es decir, que perviven de situaciones climáticas anteriores. Por último, el aislamiento y la situación subtropical de Canarias favorece la importancia de endemismos.

Relieve: la altitud y la vertientes (barlovento-sotavento y solana-umbría) introducen variaciones en las condiciones climáticas que favorecen el escalonamiento de la vegetación en altura.

Suelos: hay determinadas especies vegetales que requieren un tipo de suelo específico, dando lugar a especies adaptadas a suelos silíceos (silicícolas) y calizos (calcófilas).

Acción antrópica: las actividades humanas han provocado la modificación y deterioro de los paisajes, llevando a cabo agresiones como la desforestación.

CARACTERÍSTICAS DE LAS REGIONES BIOGEOGRÁFICAS

La Biogeografía establece una organización de las formaciones biogeográficas de carácter jerárquico, diferenciando entre reinos y regiones. En el caso de España, pertenece al Reino Holártico y presenta las regiones biogeográficas Eurosiberiana, Mediterránea y Macaronésica,  a las que se añaden las formaciones vegetales de montaña y de ribera.

En general, todas las formaciones vegetales son formaciones regresivas. Es decir, que han sido muy alteradas por la acción humana. Así, dentro de estas formaciones podemos diferenciar entre especies primarias, que son las autóctonas o locales adaptadas al medio, y especies secundarias, que son especies introducidas por el ser humano.

FORMACIONES VEGETALES DE LA ESPAÑA PENINSULAR E INSULAR

Dentro de las regiones biogeográficas españolas podemos distinguir las siguientes:

Región Eurosiberiana

Esta región coincide con las zonas de clima oceánico o atlántico, caracterizado por las altas y regulares precipitaciones y las temperaturas templadas. Se extiende, por tanto, por el norte peninsular: Galicia, Cornisa Cantábrica y zonas de los Pirineos.

Las formaciones vegetales características son el bosque templado oceánico o bosque caducifolio, el matorral atlántico o landa y el bosque marcescente.

El bosque templado oceánico es un bosque denso, umbrófilo y formado por especies caducifolias como el roble y la haya, aunque el ser humano ha introducido otras como el castaño, el pino y el eucalipto. Dada su densidad, el sotobosque se caracteriza por su pobreza.

El matorral atlántico o landa se desarrolla en las zonas en las que la vegetación original ha sido destruida por la acción humana o donde la pobreza de los suelos no permite el desarrollo del bosque. Está formado por arbustos leñosos como el tojo, el brezo, la retama y el piorno. Cuando esta formación es destruida por el ser humano da lugar a la formación de prados.

El bosque marcescente se desarrolla en las zonas de clima oceánico de interior, donde las temperaturas son más extremas y las precipitaciones menores. Esto da lugar a un bosque formado por especies adaptadas a la aridez (xerófilas) y al frío como quejigos y rebollos. El término marcescente procede del carácter caedizo de sus hojas, que pierde parcialmente.

Región Mediterránea

Esta región se extiende por las zonas de clima mediterráneo, caracterizado por unas precipitaciones escasas e irregulares, con fuerte sequía estival, y unas temperaturas templado-cálidas. Esta región ocupa la mayor parte de la Península, con la excepción de las zonas de clima oceánico y de montaña.

Las formaciones vegetales características son el bosque esclerófilo mediterráneo y el matorral mediterráneo.

El bosque esclerófilo mediterráneo se caracteriza por la existencia de especies perennifolias y que presentan adaptaciones xerófilas como la gruesa corteza, las copas globulares y hojas coriáceas (duras y espinosas). Las especies primarias son la encina, el alcornoque, el algorrobo y el acebuque y el ser humano ha introducido los pinares.

El matorral mediterráneo se desarrolla en las zonas desforestadas por el ser humano o donde los suelos pobres y la aridez no permiten el desarrollo del bosque. Esta formado por matorrales xerófilos y en función de su densidad y altura podemos distinguir, de mayor a menor, la maquia, la garriga y la estepa.

Región Macaronésica

Esta región coincide con las Islas Canarias en las que predomina un clima subtropical con temperaturas cálidas a lo largo del año y con unas bajas precipitaciones, aunque muy variado por las condiciones del relieve (altitud y vertientes). Debido a sus características climáticas y a su aislamiento son frecuentes los endemismos.

Debido a los condicionantes del relieve la vegetación se organiza en pisos:

Piso Basal: hasta 400 metros de altitud, predominan matorrales xerófilos como el cardón y la tabaiba, habiendo introducido el ser humano chumberas y pitas.

Piso Intermedio o de Transición: hasta 600-800 metros de altitud, presencia de especies endémicas como el drago y la palmera canaria.

Piso Montano Termocanario: hasta 1.200-1.400 metros de altitud, el aumento de precipitaciones permite el desarrollo del bosque laurisilva y del fayal-brezal.

Piso Montano Mesocanario: hasta 2.000 metros de altitud, predomina el pino canario.

Piso de Altas Cumbres: por encima de 2.000 metros de altura, predominio de matorrales de alta montaña y especie herbáceas con numerosos endemismos como la violeta del Teide.

Vegetación de montaña

Como en la Región Macaronésica, la altitud y las vertientes varían las condiciones climáticas, por lo que la vegetación se estructura en pisos. En general, hasta los 800-1.000 metros (Piso Basal) de altitud se mantiene la misma vegetación de las zonas limítrofes; hasta los 2.200 metros de altura (Pisos Montanos) se desarrollan formaciones características de la región eurosiberiana como los bosques caducifolios de robles y hayas y las landas, teniendo gran extensión los pinares, ya sean originarios o de repoblación; hasta los 3.000 metros de altitud (Piso Alpino) predominan formaciones herbáceas como los prados; y por encima de los 3.000 metros de altura (Piso Nival) predominan especies rupícolas como musgos y líquenes.

Vegetación de ribera

En las riberas de los ríos existen unas condiciones de humedad constante que favorecen la formación del bosque de ribera, formado por especies caducifolias e hidrófilas como los alisos, sauces, chopos, álamos, fresnos y olmos.

LA INTERVENCIÓN HUMANA Y SUS CONSECUENCIAS GEOGRÁFICAS

La principal agresión humana contra la vegetación natural es la deforestación, es decir su eliminación o modificación intensa, debido a usos agrarios, urbanos, industriales, de construcción de infraestructuras, etc, a lo que se añade el problema de los incendios forestales. La pérdida de cubierta forestal destruye los suelos, generándose un proceso de desertificación, que en el caso de España afecta principalmente al sur peninsular. Frente a ello, se han aplicado políticas como normas de protección del suelo, la preservación y mejora de los sistemas forestales y programas de repoblación forestal. En cuanto a estos últimos, han presentado el problema de realizarse con especies no autóctonas de rápido crecimiento (pino, eucalipto) y con una sola especie en amplias zonas, lo que ha favorecido los incendios y la extensión de plagas entre los árboles. Por tanto, la repoblación ha veces ha supuesto una auténtica agresión medioambiental, aunque, eso sí, han permitido el aumento constante de la superficie arbolada en las últimas décadas, a lo que también ha colaborado el abandono de cultivos en zonas marginales del medio rural desde el “Desarrollismo” de los años 1960 y el consiguiendo éxodo rural masivo.

CONCLUSIONES

Como hemos visto a lo largo del tema, en España hay una gran diversidad de formaciones vegetales, adaptadas a unas determinadas condiciones climáticas, de suelos, de relieve y de posición. Estas formaciones vegetales tienen un carácter claramente regresivo debido a la acción humana, concretamente la deforestación y unas repoblaciones que han constituido en realidad unas auténticas agresiones medioambientales.

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SANTIAGO DE LA ESPADA EN EL SIGLO XVI

Estudio sobre la villa de Santiago de la Espada en el siglo XVI, por Carlos Javier Garrido García y Francisco Bravo Palomares.

Vista aérea de Santiago de la Espada. Fuente: Wikipedia.

Acaba de publicarse en el número 218 de la revista «Boletín del Instituto de Estudios Giennenses», páginas 89-166, el artículo «Estudio sociodemográfico de una población de la Sierra de Segura en el siglo XVI: el Hornillo o Puebla de Santiago (Santiago de la Espada)», obra de Francisco Bravo Palomares y Carlos Javier Garrido García.

El artículo analiza la población, la economía y la sociedad del Hornillo o Puebla de Santiago, actual Santiago de la Espada, localidad creada en 1525 y en la que, como en el resto de la Sierra de Segura, se produce un proceso de creciente polarización social a lo largo de la Edad Moderna. Para ello, utilizamos fuentes documentales inéditas, aparte de las famosas Relaciones de Felipe II de 1575: las series parroquiales de bautismo, que para el siglo XVI se limitan al periodo 1589-1596, aunque con el problema de su carácter incompleto, y la averiguación de las rentas y vecindario del lugar de Hornillo o Puebla de Santiago, dependiente de Segura de la Sierra, en 1586. Todo ello nos permite acercarnos a las características de la localidad y la comarca en el siglo XVI y adelantar datos sobre su evolución posterior hasta principios del siglo XIX.

Para ver el artículo completo en PDF, pulse aquí: El Hornillo o Puebla de Santiago en el siglo XVI

LAS AGUAS Y LA RED HIDROGRÁFICA

Resumen del Tema 5 de Geografía para Selectividad referente a las aguas y la red hidrográfica, por Carlos Javier Garrido García.

Los regímenes fluviales en España en un examen de Selectividad. Fuente: Distrito Único Andaluz

INTRODUCCIÓN

El agua es un elemento imprescindible para la vida y, por tanto, para el desarrollo de las actividades humanas. Es un elemento con una cantidad constante en nuestro planeta, pero en movimiento y cambio continuos en sus condiciones físicas en el llamado ciclo hidrológico. Pese a ello, de la cantidad de agua disponible sólo el 3 % es dulce y, además, se halla desigualmente repartida por la superficie terrestre.

En este tema vamos a estudiar las aguas superficiales terrestres, objeto de estudio de la Hidrografía. Así, vamos a estudiar la red hidrográfica peninsular,  centrándonos tanto en su organización espacial en vertientes y cuencas como en sus características, los regímenes fluviales. Por último, analizaremos el uso y aprovechamiento humano del agua, elemento clave en un país como el nuestro en el que predomina el clima mediterráneo caracterizado por unas precipitaciones escasas e irregulares, con fuerte sequía estival.

LAS VERTIENTES HIDROGRÁFICAS Y LA RED FLUVIAL DE ESPAÑA

Las vertientes hidrográficas españolas

En la red hidrográfica de España podemos distinguir dos grandes vertientes, la Atlántica y la Mediterránea, que presentan unas características muy diferentes, pero muy variables dentro de cada una, y una diferente extensión. En cuanto a esto último, la vertiente Atlántica ocupa el 69 % del territorio peninsular, mientras que la Mediterránea sólo el 31 %. Esto se explica por la basculación hacia el Oeste del zócalo herciniano durante la Orogenia Alpina.

En cuanto a los archipiélagos, Ceuta y Melilla, como veremos, no se puede hablar de auténticos ríos por razones climáticas y litológicas.

Los ríos y las cuencas hidrográficas

Vertiente Atlántica

En la Vertiente Atlántica podemos distinguir entre la Cuenca Norte o Cantábrica y las grandes Cuencas Atlánticas.

En cuanto a la Cuenca Norte o Cantábrica, se caracteriza por ríos cortos, dada la cercanía de la Cordillera Cantábrica y del Macizo Galaico-Leonés a la costa, lo que explica también su gran fuerza erosiva por la pendiente que han de salvar en su curso, y son caudalosos y regulares debido al predominio del clima oceánico, caracterizado por precipitaciones abundantes y regulares. Los principales ríos, de Este a Oeste, son: Bidasoa, Nervión, Nalón, Narcea, Tambre, Ulla y Miño.

Por lo que se refiere a las grandes cuencas atlánticas, son ríos largos y con amplias cuencas, al extenderse por las submesetas y la depresión del Guadalquivir. Su caudal es muy irregular, con fuertes estiajes veraniegos, dado el clima Mediterráneo caracterizado por precipitaciones escasas e irregulares, con marcada sequía estival. De Norte a Sur destacan las del Duero, Tajo, Guadiana y Guadalquivir.

Vertiente Mediterránea

Los ríos mediterráneos son cortos o de mediana longitud, debido a la cercanía al mar de cordilleras como las Béticas, el Sistema Ibérico y la Cordillera Costero-Catalana. Debido al clima Mediterráneo estos ríos se caracterizan por un caudal muy escaso e irregular, con fuertes crecidas y estiajes, siendo frecuentes las ramblas. Las ramblas disponen de agua en su cauce sólo cuando hay abundantes precipitaciones, permaneciendo la mayor parte del año su caudal seco. Los principales ríos son, de norte a sur, el Llobregat, Turia, Júcar, Segura, Almanzora, Guadalfeo y Guadalhorce.

En esta vertiente tenemos como excepción al Ebro, que es un río largo, cuya cuenca ocupa la depresión alpina que lleva su nombre, y muy caudaloso, debido a la amplitud de su cuenca, a que nace en la zona de clima Oceánico y a que recibe importantes afluentes procedentes del Sistema Ibérico y, sobre todo, los Pirineos, zonas de montaña con altas precipitaciones orográficas. En cualquier caso, su caudal es más irregular que el de los ríos cantábricos, al discurrir mayoritariamente por zonas de clima Mediterráneo.

Red fluvial insular, Ceuta y Melilla

En los archipiélagos Balear y Canario y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla no se puede hablar de auténticos ríos, existiendo únicamente ramblas. Ello se debe a diversas razones. En primer lugar, en estos cuatro casos se trata de islas o enclaves pequeños, por lo que las cuencas drenan poco terreno. En segundo lugar, en Baleares, Ceuta y Melilla predomina un clima Mediterráneo y en las Canarias uno subtropical, caracterizados ambos por las escasas e irregulares precipitaciones. En tercer lugar, en Baleares predomina la litología caliza y en Canarias la volcánica, siendo ambos tipos de rocas muy porosas y permeables, por lo que las aguas de las precipitaciones tienden a filtrarse, predominando la escorrentía subterránea sobre la superficial.

LOS REGÍMENES FLUVIALES

El régimen fluvial es la evolución del caudal, ya sea absoluto (m3/s) o relativo (l/s/km2), de un determinado río, teniendo en cuenta sus variaciones estacionales, crecidas y estiajes.

El régimen fluvial depende principalmente de la aportación de agua al caudal, tanto en su cantidad (que depende de la amplitud de la cuenca y de la cantidad de precipitaciones) como en su forma (lluvia, nieve). En líneas generales, se pueden distinguir tres grandes regímenes en función de la forma de alimentación (pluvial, nival y mixto), que se dividen en subtipos en función de los condicionantes climáticos.

Régimen pluvial

En este régimen, la alimentación de los ríos depende casi en exclusiva de precipitaciones en estado líquido. Dentro de este régimen se pueden distinguir los siguientes subtipos:

El régimen pluvial oceánico se corresponde a zonas de clima oceánico o atlántico, caracterizado por precipitaciones abundantes y regulares. Como consecuencia, el caudal de estos ríos es muy regular, con un mínimo poco pronunciado en verano y un máximo en invierno al coincidir con unas temperaturas más bajas, por lo que la evaporación también lo es.

El régimen pluvial mediterráneo corresponde a zonas con clima mediterráneo, con lluvias escasas y muy irregulares, con fuerte sequía estival. Como consecuencia de ello, el caudal de estos ríos es muy irregular, con fuertes estiajes en verano. En cuanto a los máximos, se distinguen dos tipos: el levantino, en el que las crecidas se producen en otoño ligadas al fenómeno de gota fría, y el subtropical, que presenta máximos en primavera coincidiendo con las precipitaciones asociadas al frente polar.

Régimen nival

En este régimen, la alimentación de los ríos depende de precipitaciones en forma de nieve, correspondiendo a zonas de alta montaña. Su caudal es muy irregular. Las aguas bajas corresponden al invierno, ya que las precipitaciones permanecen retenidas en forma de nieve. Las aguas altas se dan a finales de primavera y principios de verano, ya que el aumento de las temperaturas provoca el deshielo de las precipitaciones acumuladas con anterioridad.

Régimen mixto

Dentro de los regímenes mixtos distinguimos entre nivo-pluvial, pluvio-nival y complejo.

En el régimen nivo-pluvial, las precipitaciones que alimentan a los ríos se dan en forma de nieve o líquida, con predominio de la primera, presentando las aguas altas en primavera y las bajas en invierno. Se extiende por zonas de montaña menos altas que las de régimen nival.

En el régimen pluvio-nival, las precipitaciones son tanto líquida como de nieve, aunque con predominio de la primera. Presentan un claro estiaje en verano y el máximo caudal se produce en primavera.

Por último, los regímenes mixtos son los más extendidos y son los característicos de los grandes ríos españoles. En ellos se combinan diferentes tipos de alimentación debido a sus extensas cuencas y a sus numerosos afluentes.

USO Y APROVECHAMIENTO DE LAS AGUAS

El agua dulce es uno de los elementos imprescindibles para el desarrollo humano. Su cantidad disponible es limitada, desigualmente repartida a lo largo del tiempo y del espacio.

El consumo de agua, tanto doméstico como industrial, agrario y en los servicios es muy alto. La principal actividad consumidora de agua en España es la agricultura, llegando al 75 % del total. La actividad agraria de regadío se concentra en la zona mediterránea y subtropical, precisamente las zonas que cuentan con menores y más irregulares precipitaciones. Esto genera un problema en la gestión del agua, provocando que las cuencas mediterráneas presenten balances hídricos negativos, agravados en verano en las zonas costeras por las actividades turísticas de sol y playa. Frente a ello, las autoridades han llevado a cabo la construcción de infraestructuras, tales como embalses, canales y desaladoras, para asegurar el suministro en épocas de escasez. Del mismo modo, se han intentado implementar políticas hidráulicas cuyo objetivo principal era desviar caudales de las zonas con balance hídrico positivo a las que lo tienen negativo a través de canales de trasvase, aunque en general dichas políticas no han sido totalmente implementadas al generar problemas entre las distintas comunidades autónomas. Este ha sido el caso del Plan Hidrológico Nacional aprobado en 2001 y revisado en 2005.

Aparte de su consumo, al agua se le dan usos recreativos (pesca, navegación) y energéticos (producción eléctrica en presas y saltos de agua). En cuanto a estos últimos, no están muy desarrollados debido a que la mayor parte del país presenta unas precipitaciones escasas e irregulares, no disponiendo los ríos de un curso que permita este aprovechamiento, con la excepción de los grandes ríos.

Dado todo lo expuesto, los problemas de sobrexplotación de las aguas son muy frecuentes, provocando la salinización de acuíferos y agravando los problemas de contaminación provocados por los vertidos agrarios, ganaderos, industriales y urbanos.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, la red hidrográfica peninsular está muy condicionada por el relieve y por las condiciones climáticas, dando lugar a vertientes y cuencas con unas características muy diferenciadas y a unos regímenes fluviales muy diversos. En nuestro país el clima mediterráneo predominante ha determinado que se disponga de un suministro de agua escaso y desigualmente repartido, lo que ha provocado problemas políticos, de sobrexplotación y contaminación.

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LOS DOMINIOS CLIMÁTICOS EN ESPAÑA

Resumen del Tema 4 de Geografía para Selectividad, referente a los dominios climáticos en de España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa sobre las variedades climáticas españolas usado en varias ocasiones para el examen de selectividad. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

En este tema vamos a estudiar Los principales dominios climáticos existentes en España, sus características y distribución geográfica. Así, para cada tipo y subtipo climático indicaremos por dónde se extiende y cuáles son sus características en cuanto a los principales elementos del clima: las Temperaturas (medias anuales y mensuales, amplitud térmica) y las Precipitaciones (total anual, evolución mensual y existencia o no de meses según según el criterio de Gaussen).

CLIMA OCEÁNICO O ATLÁNTICO

El primero de los dominios climáticos es el Oceánico o Atlántico. Es un clima templado, caracterizado por unas temperaturas moderadas, una baja amplitud térmica, una elevada nubosidad y humedad, y unas precipitaciones abundantes y regulares.

En la Península Ibérica ocupa una franja continua desde Galicia hasta el Prepirineo catalán. Esta localización se relaciona con su posición septentrional, lo que hace que se vea afectada durante casi todo el año por el paso de las borrascas asociadas al frente polar. Además, su posición a barlovento de los flujos de viento procedentes del Atlántico hace que la influencia termorreguladora del mar sea importante, lo mismo que las precipitaciones orográficas.

Dentro de este clima se pueden distinguir dos subtipos: el oceánico puro y el de transición.

Clima oceánico puro o marítimo

Se extiende por las áreas más próximas al litoral desde Pontevedra a la parte occidental de Navarra.

Se caracteriza por unas temperaturas suaves a lo largo del todo el año, con una temperatura media anual (TMA) entre 11 y 15ºC, con veranos frescos y cortos (con temperatura media mensual no superior a 22ºC) e inviernos suaves y templados (con medias mensuales entre 6 y 10ºC). Por tanto, la amplitud térmica (AT) es reducida, de en torno a 10-12ºC.

En cuanto a las precipitaciones son elevadas, normalmente superiores a 1.000 mm anuales, y muy regulares, no presentando ningún mes seco según el criterio de Gaussen, aunque en los meses de verano es cuando se registran las precipitaciones mínimas.

Clima oceánico de transición o de interior

Se localiza en las zonas de interior alejadas del litoral, desde el interior de Orense hasta el Prepirineo catalán.

Por tanto, la influencia del mar es menor, por lo que las temperaturas son más extremas (con veranos más cálidos e inviernos más fríos) y la amplitud térmica mayor, llegando a valores entre 12 y 15ºC.

Su situación a sotavento de los flujos de viento predominantes hace que las precipitaciones sean menores, situándose entre 700 y 1.000 mm, existiendo incluso uno o dos meses secos.

CLIMA MEDITERRÁNEO

El segundo de los dominios climáticos españoles es el Mediterráneo. Es un clima templado que en España ocupa la mayor parte del territorio, ocupando toda la Península con excepción de las zonas de clima oceánico y de montaña, las Islas Baleares, Ceuta y Melilla.

Su principal rasgo es la escasez e irregularidad de las precipitaciones, cuyos valores anuales se sitúan entre 300 y 750 mm y existiendo una fuerte aridez estival.

Este clima está condicionado por la circulación general atmosférica, ya que en verano la zona queda bajo el dominio de los anticiclones subtropicales, mientas que en invierno, otoño y primavera queda bajo la influencia de las bajas presiones y frente polares.

En cuanto a las temperaturas, son muy variables en función de la influencia marítima y la posición latitudinal, factores que influyen también en las precipitaciones, lo que permite diferencias varios subtipos: marítimo, continentalizado y árido.

Clima mediterráneo marítimo

Se localiza en las costas orientales y meridionales de la Península Ibérica, Islas Baleares, Ceuta y Melilla, extendiendo su influencia también a la parte baja de la depresión del Guadalquivir.

Se caracteriza por unas temperaturas suaves en invierno y calurosas en verano, con una AT moderada de entre 12 y 15ºC. La TMA, situada en valores por encima de 15ºC asciende de norte a sur.

Las precipitaciones son muy irregulares, con varios meses áridos según el criterio de Gaussen, y presentan valores de entre 750 y 300 mm anuales, con valores descendentes de norte a sur y de oeste a este. Destacan también por su torrencialidad, sobre todo en otoño ligadas al fenómeno de gota fría, generando riadas e inundaciones, sobre todo en el área levantina.

Clima mediterráneo continentalizado o de interior

Ocupa todo el interior peninsular (Meseta, depresión del Ebro y zona alta de la del Guadalquivir), con excepción de las zonas de montaña.

El carácter macizo de la Península y la disposición periférica de las unidades montañosas explica que esta zona esté aislada de la influencia marítima y a sotavento de los flujos de viento. Por tanto, este clima se caracteriza por una AT elevada, superior a 16ºC e incluso 20ºC.

Las precipitaciones son similares al mediterráneo marítimo, con una clara aridez estival, aunque los máximos pluviométricos se concentran más en primavera y otoño, cuando las borrascas de procedencia atlántica atraviesan el interior peninsular

Clima mediterráneo árido

Se localiza en la región sureste de la Península, desde el sur de Alicante hasta Almería y parte de la costa granadina.

Su situación a sotavento de las masas de aire atlánticas, por lo que la aridez es muy acusada, con 9 o más meses secos según el criterio de Gaussen, y las precipitaciones muy bajas, por debajo de los 300 mm anuales, y además muy torrenciales, asociadas frecuentemente al fenómeno de gota fría.

Las temperaturas son similares al mediterráneo marítimo, con unos inviernos suaves, unos veranos largos y calurosos y una AT baja.

CLIMA CANARIO

El tercero de los grandes dominios climáticos españoles es el Canario. Este clima se localiza en las islas Canarias y sus características vienen condicionadas por la latitud subtropical (predominio de los anticiclones subtropicales, por lo que predomina la estabilidad atmosférica y los vientos de componente norte o alisios), su localización en el océano atlántico (mar abierto y frío, más aún por la corriente fría de canarias, lo que aumenta la estabilidad atmosférica), la proximidad al continente africano (por lo que son frecuentes las llegadas de masas de aire sahariano que provocan olas de calor y calima) y su relieve (en las islas más montañosas la altura disminuye las temperaturas y aumenta las precipitaciones en las fachadas de barlovento).

Como consecuencia de todo ello, el clima canario se caracteriza por unas temperaturas altas durante todo el año (TMA entre19-21ºC) y una baja AT (entre 7 y 8ºC).

Las precipitaciones son muy escasas e irregulares, oscilando entre los 100 mm de las islas orientales a los poco más de 300 mm de las occidentales. En todo caso, en las islas más altas en las fachadas de barlovento las precipitaciones son más elevadas, muchas veces ligadas al fenómeno del mar de nubes.

CLIMA DE MONTAÑA

Dentro de los dominios climáticos españoles están los de Montaña. La altura baja las temperaturas y, por ello, aumenta las precipitaciones en las fachadas de barlovento y las baja en las de sotavento por el efecto foehn.

En las zonas de montaña, como los Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Central y Cordilleras Béticas se desarrolla el mismo clima de las zonas circundantes, sea este oceánico o mediterráneo, pero con unas temperaturas y precipitaciones variadas por la altitud.

CLIMAS LOCALES

Por último, dentro de los dominios climáticos españoles hay que tener en cuenta los climas locales. Las condiciones generales de un clima pueden ser variadas por factores geográficos o humanos de una manera muy sustancial, dando lugar a los climas locales.

Como ejemplo de la incidencia de los factores geográficos, en las zonas de umbría y barlovento de las Cordilleras Subbéticas, como la Sierra de Segura, se puede producir una reducción de temperaturas y un aumento de las precipitaciones generando unas características climáticas similares a las del clima oceánico, lo que permite que haya especies como el roble y el acebo.

En cuanto a los factores humanos, el clima urbano se caracteriza por un aumento de las temperaturas debido al asfalto, las construcciones, las calefacciones y el tráfico, mientras que el aumento de las temperaturas favorece los movimientos ascendentes del aire y la contaminación favorece la condensación del agua al utilizar esta como anclaje las partículas contaminantes, lo que hace que precipitaciones y nieblas sean más frecuentes.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, los factores geográficos determinan una enorme variedad en los dominios climáticos en España, lo que tiene como consecuencia una vegetación y unos usos agrarios también muy variados, como veremos en los temas siguientes.

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CARACTERIZACIÓN GENERAL DEL CLIMA EN ESPAÑA

Resumen del Tema 3 de Geografía para Selectividad, referente a la caracterización general del clima en España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de Isoyetas de España. Fuente: www.agrega.juntadeandalucia.es

INTRODUCCIÓN

En este tema vamos a estudiar las causas de las diversas variedades climáticas de España. El clima depende de la interacción entre los factores y elementos climáticos. Hay que recordar que el clima es la sucesión habitual de tipos de tiempo en una determinada zona, mientras que el tiempo son las condiciones particulares que presenta la atmósfera en un lugar y momento determinados.

España está situada en la zona templada del planeta, estando afectada por las bajas presiones de las latitudes medias y las altas presiones subtropicales. Por otra parte, el relieve peninsular, visto en los temas anteriores, condiciona mucho las condiciones climáticas españolas.

En este tema vamos a analizar los factores condicionantes del clima en España, distinguiendo entre geográficos y termodinámicos, para pasar después a analizar la incidencia de estos factores en los distintos elementos climáticos.

LOS FACTORES CLIMÁTICOS

Factores geográficos

Entre los factores geográficos destacan la latitud, el relieve, la influencia del mar y la posición.
En cuanto a la latitud, España se encuentra en la zona templada del planeta, recibiendo influencias de la zona polar (al norte) y subtropical (al sur). Esto hace que en Península y Baleares haya estaciones climáticas diferenciadas, cosa que no ocurre en Canarias por su posición meridional, y que las temperaturas y precipitaciones varíen de norte a sur.
El relieve español es muy accidentado, influyendo mucho en las características climáticas españolas. De término medio, por cada 100 metros de ascenso en altitud la temperatura desciende 0’6 ºC y las precipitaciones aumentan por el efecto foehn. El relieve influye también en función de las vertientes con respecto al viento (barlovento y sotavento) y el sol (solanas y umbrías).
La influencia marítima es importante ya que suaviza las temperaturas, disminuyendo la amplitud térmica. La forma maciza de la Península Ibérica y la disposición periférica de gran parte de sus cordilleras limita mucho la influencia marítima, presentando el interior peninsular una gran continentalidad.
Por último, en cuanto a la posición, la situación de España entre el continente europeo y africano y entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo explica que reciba influencias muy diversas de todos ellos.

Factores termodinámicos

Dentro de los factores termodinámicos destacan los centros de acción, las masas de aire, los frentes y la circulación en altura.
En cuanto a los centros de acción, estos son los centros de altas presiones o Anticiclones, y los de bajas presiones o Borrascas, que presentan un origen dinámico o térmico y se representan en los mapas de isobaras. Los principales centros de acción que influyen en España son los anticiclones de las Azores, Escandinavo, Invernal Centroeuropeo e Invernal Peninsular, y las borrascas de Islandia, del Golfo de Génova, la Estival del Norte de África y la Estival de la Península.
Por lo que se refiere a las masas de aire, España, por su posición, recibe la influencia de masas de aire muy diversas tanto por su latitud (árticas, polares y tropicales) como por la superficie sobre la que se originan (marítimas y continentales).
En cuanto a los frentes, estos pueden ser cálidos, fríos u ocluidos, afectando a la España principalmente los frentes asociados al frente polar, es decir, a la discontinuidad existente entre las masas de aire polares y tropicales, especialmente en invierno y las estaciones equinocciales.
Por último, la circulación en altura viene determinada por la corriente en chorro o jet stream, que es precisamente la que marca la posición latitudinal del frente polar.

La corriente en chorro se desplaza hacia el norte en verano, lo que hace que España se vea más afectada por las masas de aire tropical, y hacia el sur en invierno, lo que hace que se vea más afectada por las masas de aire polar. Además, en determinadas épocas se suelen producir pérdidas de velocidad en la corriente, lo que hace que esta oscile y genere vaguadas, es decir, embolsamientos de aire frío muy al sur y de aire cálido muy al norte. Los primeros son los responsables del fenómeno de gota fría, al coincidir el aire en altura con una temperatura cálida y una alta humedad en superficie en los litorales mediterráneos a finales del verano y principios del otoño.

LOS ELEMENTOS CLIMÁTICOS Y SU DISTRIBUCIÓN ESPACIAL

Insolación y nubosidad

La insolación y la nubosidad son variables inversamente proporcionales. Así, las zonas más insoladas son las menos nubosas, lo que coincide con el sureste de España, debido a su situación a sotavento de los flujos de viento predominantes, y las islas Canarias, por el predominio en ellas de las situaciones anticiclónicas subtropicales. Por contra, las zonas con mayor nubosidad y menor insolación coinciden con el noroeste de la Península y la Cornisa Cantábrica, al estar situadas a barlovento de los flujos de viento predominantes.

En general la insolación es menor en el norte que en el sur, ya que la posición latitudinal hace que las zonas al norte estén más afectadas por las perturbaciones asociadas al frente polar, mientras que en el sur tienden a predominar las situaciones anticiclónicas relacionadas con las altas presiones subtropicales.

Temperatura del aire

La temperatura es el nivel de calor de una determinada masa de aire, se mide en grados centígrados (ºC) y se representa gráficamente en los mapas de isotermas (líneas imaginarias que unen puntos con una misma temperatura) y en los climogramas (mediante una línea roja).

España pertenece al dominio templado, con la excepción de Canarias, que pertenece al subtropical, por lo que sus temperaturas máximas y mínimas no son muy extremas. Las temperatura media anual viene condicionada por la latitud (las medias son descendentes de sur a norte) y por la altura, como ya se ha indicado. Este último factor es clave en la Península dado lo abrupto de su relieve.

La amplitud térmica es la diferencia de temperaturas medias entre el mes más cálido y el mes más frío y es un elemento que varía en función de la influencia marítima, ya que las grandes masas de agua tienden a atenuarla. En el caso de España, la disposición periférica de las unidades del relieve explica que la amplitud térmica sea en general muy elevada en el interior peninsular y que la influencia marítima se limite a pequeñas zonas costeras o a depresiones abiertas al mar como la del Guadalquivir. En las zonas de interior, por tanto, son frecuentes las olas de calor en verano y las heladas en invierno.

Humedad atmosférica

Dentro de la humedad hay que diferenciar entre humedad absoluta (cantidad de vapor de agua que contiene una determinada masa de aire) y humedad relativa (relación entre la cantidad de vapor que posee una masa de aire y el máximo que podría alcanzar sin llegar a saturarse, es decir, llegar al punto de rocío).

La humedad depende de las precipitaciones, de la influencia marítima y de la insolación-nubosidad, lo que explica que sus valores en la Península desciendan de noroeste a sureste y que sean también bajos en las islas Canarias. En el interior peninsular, en situaciones de anticiclón térmico invernal, son frecuentes las nieblas, ya sean estas por advección o por irradiación.

Precipitaciones

Las precipitaciones pueden ser de tres grandes tipos en función de su origen:

  • Orográfricas (por el efecto foehn las masas de aire húmedas al ascender en altura en las fachadas de barlovento se enfrían y el vapor de agua se condensa, mientras que en las fachadas de sotavento al descender se calientan y por tanto no se condensa)
  • Convectivas (las altas temperaturas de verano favorecen la evaporación y el ascenso de las masas de aire, que se enfrían rápidamente y provocan la formación de tormentas)
  • Frontales (el choque de masas de aire de diferente naturaleza provoca el surgimiento de frentes: en los frentes fríos la masas de aire frío obligan a las más cálidas a ascender por lo que se enfrían y condensan; en los frentes cálidos, la masa de aire cálido se eleva sobre la fría y por tanto se enfría y condensa).

Se miden en milímetros (mm) o litros por metro cuadrado (l/m²) y se representan en mapas de isoyetas (líneas imaginarias que unen puntos con la misma precipitación) y en los climogramas con barras azules.

En la Península Ibérica las precipitaciones descienden de norte a sur y de oeste a este debido a que los flujos de viento predominantes son del norte, noroeste y oeste y a que cuanto más al norte más se está bajo la influencia de las perturbaciones asociadas al frente polar. En las islas Canarias las precipitaciones son bajas por su situación en la zona de dominio de los anticiclones subtropicales, destacando las lluvias orográficas ligadas a los vientos alisios.

Presión atmosférica

La presión atmosférica es el peso de la atmósfera sobre un punto determinado de la superficie terrestre, medido en milibares (mb) o hectopascales (hPa) y que se representa en los mapas de isobaras (líneas imaginarias que unen puntos con la misma presión).

Las zonas de alta presión, o Anticiclones, se caracterizan por los movimientos descendentes del aire, por lo que proporcionan estabilidad, predominando en la Península en verano e invierno; las zonas de bajas presiones, o Borrascas, se caracterizan por los movimientos ascendentes del aire, por lo que generan nubosidad y precipitaciones, predominando en la Península en otoño y primavera.

Vientos

En la Península Ibérica predominan los vientos del Oeste, aunque también son muy frecuentes los del norte y noroeste. En Levante son frecuentes los vientos del este y en Canarias los alisios. Los vientos son determinantes para la distribución de precipitaciones y temperaturas. En cuanto a las primeras, por ejemplo, las fachadas a barlovento recogen más precipitaciones que las de sotavento y la dirección predominante del oeste y noroeste y norte explica el descenso de precipitaciones en la Península de oeste a este y de norte a sur. En cuanto a las temperaturas, los vientos predominantes explican que la zona con mayor amplitud térmica de España sea la Submeseta Sur, ya que es la más alejada de la influencia marítima.

Evapotranspiración y aridez

La evapotranspiración es la pérdida de humedad por parte de las masas de agua, de la superficie terrestre y de los seres vivos, siendo mayor cuanto más altas son las temperaturas.

Cuando la evapotranspiración es muy alta puede dar lugar a problemas de aridez, secándose el suelo, perdiendo volumen las masas de agua y secándose la vegetación. Para medir la aridez hay muchos índices, el más utilizado es el de Gaussen, según el cual un mes es árido cuando las precipitaciones son menores al doble de las temperaturas, ya que gráficamente es muy fácil de calcular en los climogramas. Ya que en ellos la escala de precipitaciones es el doble que la de temperaturas, el momento en el que la línea de estas últimas supera a la barra de las primeras se puede hablar de un mes seco.

En la Península las zonas de clima mediterráneo presentan una gran aridez estival, extendiéndose los meses secos a la mayor parte del año en las zonas de clima mediterráneo árido. Lo mismo sucede con el clima subtropical de Canarias.

CONCLUSIONES

La interacción entre factores y elementos climáticos es la que determina los distintos tipos climáticos. En España, la diversidad y complejidad de los factores geográficos, especialmente el relieve accidentado y la gran extensión latitudinal, es la que determina una gran diversidad climática, que analizaremos en el tema siguiente.

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LOS PADRONES DE ASISTENCIA A MISA DE LOS MORISCOS EN EL REINO DE GRANADA

Análisis, por Carlos Javier Garrido García, de los padrones de asistencia a misa de los moriscos en el reino de Granada como un medio de control y aculturación que tuvo como efecto una acentuación de la segregación de la comunidad morisca, por lo que esta estableció mecanismos de resistencia.

La Parroquia de Santa Ana de Guadix, morería mudéjar y barrio morisco de la ciudad.

Acabo de publicar en la revista «Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (Sección Árabe-Islam)», nº 68 (2019), pp. 147-164, el artículo «Control, aculturación, segregación, resistencia: los padrones de asistencia a misa de los moriscos en el reino de Granada». Publico en esta entrada el resumen y conclusiones del mismo. El artículo completo puede consultarse pulsando aquí: artículo MEAH 2019.

Resumen

Este artículo analiza el control de la asistencia a misa de los moriscos del reino de Granada a través de los padrones parroquiales.

Me centro, como ejemplo, en la Diócesis de Guadix, situada en la zona oriental del reino, en la que era mayoritaria la población morisca, y utilizo como fuentes lo establecido en el Sínodo de 1554 y los pleitos de las Audiencias Episcopales, esta última una fuente en gran medida infrautilizada hasta el momento.

Gracias a ello, he podido valorar la importancia y evolución de las muestras de resistencia a este control, que van desde las ausencias a misa los días de guardar hasta los conatos de rebelión, lo que coadyuva a la progresiva configuración de la mentalidad del “todos son uno” por parte de las autoridades, que acabó provocando la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII.

El estudio también ofrece prueba documental de la profunda heterogeneidad de la comunidad morisca.

Conclusiones

Tal y como se podrá haber apreciado, el control de la asistencia a misa a través de los padrones, está lejos de ser un elemento secundario dentro del proceso de aculturación y represión con respecto a la población morisca. De hecho, este control fue un elemento básico en el progresivo descontento que acabó estallando en 1568 y en la progresiva conformación del “todos son uno”.

En cuanto a lo primero, los moriscos presentaron un absoluto rechazo a los padrones, no solo por la incomprensión de los rituales de la misa, que se debe recordar que era realizada básicamente en latín, por las lecturas largas y tediosas de los padrones durante la misma y por las corruptelas del clero parroquial, sino también porque en esencia suponían pedir a los moriscos el estricto cumplimiento de una obligación que a veces era incumplida por sus vecinos cristianos viejos. De hecho, al no estar estos últimos incluidos en los padrones, éstos eran un recuerdo constante a la puesta en duda de su cristianismo y marginación.

He aquí el origen del segundo de los elementos, la progresiva conformación del “todos son uno”, la puesta en duda generalizada del cristianismo de los moriscos por su origen, puesto de manifiesto en los pleitos de la Audiencia Episcopal, en los que hemos constatado cómo antes de 1554 no se le da un origen étnico a los problemas de asistencia, tras esa fecha se aduce como causa de mayor gravedad de las faltas el hecho de descender de “cristianos nuevos” y, tras la rebelión, se cambia esta terminología por la de “moros”.

En este sentido, se ha podido constatar una evolución en el control de la asistencia a misa, pudiendo establecer cuatro grandes periodos: desde las conversiones de 1500 y hasta la década de 1550 se ve mediatizado por el caos organizativo en que se hallaban inmersas las iglesias del reino de Granada, habiendo un elevado número de faltas y numerosos abusos por parte del clero parroquial; entre 1550 y 1568 se adoptan los principios contrarreformistas, lo que se traduce en una reglamentación más precisa, establecida en el caso accitano en el Sínodo de 1554, y una actividad mucho más intensa de la Audiencia Episcopal, con la consecuencia de una mayor presión aculturadora que dará lugar, del lado morisco, a una creciente oposición, reflejada en sucesos como los de Jerez del Marquesado de 1560, y del lado cristiano viejo a una progresiva puesta en duda del cristianismo del pueblo morisco en su conjunto, derivando ambos elementos en el estallido de la rebelión de 1568-1571, donde las muestras de odio de los rebelados contra los padrones y el clero parroquial quedan patentes; y desde la expulsión de la población morisca del reino en 1570 se mantiene el control con respecto a la pequeña comunidad morisca que queda en el reino, sobre todo hasta la nueva expulsión de 1584, pero ahora sin los padrones como instrumento, lo que no quiere decir menos presión por el control ejercido por los vecinos cristianos viejos sobre unos moriscos que ya sí son una auténtica y dispersa minoría entre ellos.

De todo ello han sido muestra los pleitos de la Audiencia Episcopal, mostrando así la riqueza de unas fuentes hasta ahora poco utilizadas frente a otras como los procesos inquisitoriales. Y es que, en mi opinión, la represión ejercida por los tribunales diocesanos, pese a lo moderado de sus sentencias, fue importantísima como elemento aculturador-represor por su carácter continuo y cercano. En cualquier caso, pese a su actuación, el problema de las faltas de asistencia continuó.

En este artículo lo he podido valorar cuantitativamente por primera vez, sacando como conclusiones su fuerte componente femenino y su importancia en los medios predominantemente moriscos como la parroquia de Santa Ana de Guadix, alejándose de ser un hecho minoritario o puntual.

En relación con esto último viene al caso la última de las conclusiones de este trabajo: la gran heterogeneidad de la población morisca, en la que convivían personas plenamente integradas, por la sinceridad de su conversión o por intereses económico-sociales; personas que cumplían solo externamente los principios con la religión católica por imposición y en aplicación de los principios musulmanes de taqiyya o niyya; y la población que se resistió a la aculturación con actitudes de abierta oposición, desde las posturas más extremas de bandolerismo, huida al norte de África o conatos de rebelión, hasta otras aparentemente menos radicales, que no por ello menos importantes, como las faltas reiteradas de asistencia a misa y, caso de asistir, hacerlo de una manera pasiva y/o inadecuada. Olvidar esta heterogeneidad, y la interna de cada grupo de los indicados, sería caer en los mismos estereotipos fabricados por los defensores de la expulsión que se acabó materializando en el siglo XVII.

LAS GRANDES UNIDADES DEL RELIEVE

Resumen del Tema 2 de Geografía para Selectividad (Andalucía) referente a las unidades del relieve español, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa del relieve español. Fuente: Wikipedia.

INTRODUCCIÓN

La variedad de unidades del relieve en España viene condicionada y explicada por su origen geológico y por la variedad de formas dependientes de la variedad litológica peninsular, elementos todos ellos que hemos estudiado en el tema anterior.

La Península Ibérica presenta dos grandes conjuntos: la Meseta, con sus unidades interiores y periféricas, y las unidades alpinas, tanto depresiones como cordilleras. A ello hemos de unir las unidades pertenecientes a los archipiélagos balear y canario.

LA MESETA Y SUS UNIDADES INTERIORES

Características generales

La Meseta se caracteriza por una elevada altitud media, superior a los 600 metros, y en ella alternan llanuras y formas montañosas. Su origen está en el Macizo Hespérico, surgido durante la orogenia Herciniana de la Edad Primaria, que quedó arrasado por la erosión durante la Era Secundaria dando lugar a una gran llanura, el zócalo paleozoico o herciniano. Este fue fracturado por la orogenia Alpina en la Era Terciaria, hundiendo algunos bloques y elevando otros, lo mismo que sus bordes, en los que se habían depositado sedimentos. Además, esta orogenia basculó el macizo hacia el Oeste, cuando hasta entonces lo había estado hacia el Este.

Las dos submesetas

Dentro de la Meseta podemos distinguir dos submesetas, divididas por el Sistema Central, constituyendo dos extensas altiplanicies, es decir, superficies tabulares a elevada altitud media.

Submeseta Norte: Sus límites son el Macizo Galaico-Leonés, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y las Gargantas del Duero. Presenta una altitud media de 750 metros y dentro de ella podemos distinguir entre la Cuenca sedimentaria del Duero (sector del zócalo paleozoico hundido y rellenado por sedimentos, destaca la presencia de terrazas fluviales y predomina una litología arcillosa) y las Penillanuras Occidentales (zona occidental de las provincias de Salamanca y Zamora, son un sector del zócalo arrasado en el que domina la litología silícea).

Submeseta Sur: Sus límites son el Sistema Central, Sistema Ibérico, Sierra Morena y Depresión Tajo-Sado. Presenta una altitud media de 650 metros y en ella podemos distinguir entre la Cuenca sedimentaria de la Submeseta Sur (dividida en las cuencas del Tajo y del Guadiana, es otro sector del zócalo hundido y colmatado de sedimentos, predominando las extensas llanuras y la litología arcillosa) y las Penillanuras (sectores del zócalo arrasados que se extienden por el oeste de Ciudad Real y Extremadura, predomina la litología silícea y presenta un relieve caracterizado por crestones y montes islas, habiendo también presencia de vulcanismo en el Campo de Calatrava).

La unidades montañosas interiores

Todas ellas se originan en la orogenia Alpina, que fracturó y elevó partes del zócalo herciniano. Por tanto, en ellas predomina la litología silícea y son cordilleras de estilo germánico o apalachense caracterizadas por la alternancia de horsts y graben y las cimas suaves y aplanadas. Destacan básicamente dos: el Sistema Central y los Montes de Toledo.

Sistema Central: presenta una disposición Suroeste-Noreste, en él hay huellas de glaciarismo y presenta un estilo germánico. Esta cordillera es la que divide la Meseta en dos submesetas.

Montes de Toledo: presenta una disposición Este-Oeste y un relieve apalachense. Es la cordillera que divide la Submeseta Sur en dos cuencas, la del Tajo y la del Guadiana.

LOS REBORDES MONTAÑOSOS DE LA MESETA

Orígenes

Su origen está en la fractura del Zócalo Herciniano y la elevación de bloques en la Orogenia Alpina. Antes de que esta se produjera, el zócalo estaba basculado hacia el Este, lo que explica que en esta zona se depositaran sedimentos durante la Era Secundaria. Por ello, los rebordes de la zona oriental presentan una litología caliza con afloramientos del zócalo silíceo en las zonas centrales más elevadas, mientras que en la zona occidental la litología es silícea, al no estar cubierto el zócalo por sedimentos.

Macizo Galaico-Leonés

Se trata de un abombamiento del zócalo recorrido por fallas de disposición Norte-Sur. En él dominan la litología silícea y las formas redondeadas.

Está formado por las siguientes unidades: los Montes de León, las montañas y cuencas medias y la zona costera, caracterizada esta última por la presencia de rías, antiguos valles fluviales inundados por el mar al cambiar la basculación del zócalo al Oeste con la orogenia alpina.

Cordillera Cantábrica

Presenta una disposición Oeste-Este. Su origen está en un bloque del zócalo arrasado y basculado durante la Era Secundaria hacia el Este. Esto explica que en el sector oriental de esta cordillera predomine la litología caliza, ya que en estas zonas el zócalo fue recubierto de sedimentos, mientras que en la occidental aflora el zócalo en superficie, predominando la litología silícea.

Dentro de esta cordillera se pueden distinguir tres sectores: el Macizo Asturiano (litología silícea, relieve apalachense de bloques fracturados, es la zona con mayores altitudes), la Montaña Santanderina (litología caliza, cordillera de plegamiento, relieves más suaves) y los Montes Vascos (litología caliza, cordillera de plegamiento, intensa erosión y zona de transición hacia los Pirineos).

Sistema Ibérico

Presenta una disposición Noroeste-Sureste. Presenta una cobertera de sedimentos mesozoicos sobre el zócalo por lo que se combinan estructuras plegadas y falladas. Así, hay un predominio calizo pero existen afloramientos silíceos del zócalo en algunas zonas.

Sierra Morena

Se trata de una flexión del zócalo, constituyendo un escalón tectónico con poca altura con respecto a la Meseta pero muy escarpado con respecto al valle del Guadalquivir. En esta cordillera predomina la litología silícea.

LOS SISTEMAS Y UNIDADES EXTERIORES A LA MESETA

Orígenes

Se sitúan en zonas sin contacto con la Meseta. En ellas, durante el Mesozoico se depositaron grandes capas de sedimentos calizos de origen marino, al ocupar grandes fosas en el mar de Tethis. En ocasiones, estos sedimentos se depositaron sobre antiguos macizos paleozoicos sumergidos, como el Bético-Rifeño y el del Ebro-Catalán-Balear. Al producirse la orogenia alpina, estos sedimentos se plegaron intensamente, dando lugar a las grandes cordilleras alpinas, en las que en sus zonas más altas llegan a aflorar restos de los macizos antiguos por la erosión. También hay zonas que se hunden, como las depresiones del Ebro y Guadalquivir, que se fueron colmatando de sedimentos arcillosos.

Depresiones exteriores

Se trata de cuencas o prefosas alpinas que presentan una forma triangular, una litología arcillosa y conforman grandes cuencas fluviales. Destacan la depresión del Guadalquivir o Bética y la depresión del Ebro.

Cordilleras alpinas

Son montañas jóvenes de elevada altitud y presentan una gran variedad litológica ya que, aunque predominan las calizas, hay afloramientos de los viejos zócalos Bético-Rifeño y Ebro-Catalán-Balear. Destacan tres: los Pirineos, las Cordilleras Béticas y la Cordillera Costero-Catalana.

Los Pirineos se sitúan en el istmo que une la Península Ibérica al resto del continente europeo. Presenta dos grandes unidades: el Pirineo Axial (es el eje central, afloran restos paleozoicos por lo que predomina la litología silícea y es la zona donde se dan las máximas altitudes) y el Prepirineo (está compuesto de materiales paleozoicos plegados y elevados, por lo que predomina la litología caliza y presenta dos grandes cordilleras, las Sierras Interiores y Exteriores, separadas por la Depresión Media). En esta cordillera destaca la importancia del modelado glaciar.

Los Sistemas Béticos presentan una disposición Suroeste-Noreste y es una cordillera plegada. Presenta las siguientes unidades: Cordillera Penibética (en ella se dan las máximas alturas y afloran materiales paleozoicos, por lo que la litología es silícea), Cordillera Subbética (presenta una menor altitud, es el producto del plegamiento de los sedimentos mesozoicos y en ella predomina la litología caliza) y la Depresión Intrabética (es un conjunto de depresiones y altiplanicies situadas entre las dos unidades anteriores, predominando la litología arcillosa).

La Cordillera Costero-Catalana tiene una disposición Noreste-Suroeste y es una unidad montañosa muy fragmentada que aísla a la Depresión del Ebro del Mar Mediterráneo. En el norte predomina la litología silícea y en el sur la caliza, presentando tres grandes unidades: la Cordillera Litoral, la Cordillera Prelitoral y, entre ambas, la Depresión Intermedia.

LOS RELIEVES INSULARES

Archipiélago balear

Se compone de tres islas mayores (Mallorca, Menorca e Ibiza) y dos menores (Formentera y Cabrera) y constituye una prolongación de los Sistemas Béticos. En este archipiélago predomina la litología caliza, con la excepción de Menorca en la que lo hace la silícea. La isla que presenta un relieve más complejo es Mallorca, pudiendo distinguir en ella las siguientes unidades: Sierra de Tramontana al noroeste, Sierra de Levante al sureste y la Llanura Central o Pla entre ambas.

Archipiélago canario

Está compuesto por siete islas mayores (Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro. Tienen un origen volcánico y la edad de las islas decrece de este a oeste, por lo que las situadas al este presentan un relieve muy erosionado (caso de Lanzarote y Fuerteventura) y las situadas al oeste mucho más abrupto (caso, por ejemplo, de Tenerife y La Palma).

CONCLUSIONES

Como hemos podido ver, el relieve en España es muy complejo y diverso, lo que ha condicionado mucho otros elementos físicos, como los climáticos y la vegetación, y, como no podía ser de otro modo, las actividades humanas.

Si desea descargarse este tema en PDF, pulse aquí: TEMA 2 DE GEOGRAFÍA PARA SELECTIVIDAD

Para ver el resto de temas del temario de Geografía para selectividad, pulse aquí.

TEMARIO DE GEOGRAFÍA PARA 2º DE BACHILLERATO Y SELECTIVIDAD

Temario de Geografía para 2º de Bachillerato y Selectividad: resúmenes de los temas por Carlos Javier Garrido García.

Fuente: Wikipedia.

La Geografía es una de las asignaturas con una menor nota media en Selectividad. Ello se debe a varios factores: por un lado, el alumnado debe afrontar unos contenidos no tratados desde 3º de ESO, y, por otro lado, el examen de selectividad de esta materia es muy complejo, incluyendo definiciones de conceptos, exposición de un tema completo y la realización de un ejercicio práctico. Para ver las orientaciones de la ponencia para esta materia en selectividad, pulse aquí.

En cuanto a los temas de desarrollo teórico, hasta el curso 2018/2019 el temario de Geografía se compone de un total de 17 temas. Para el curso 2019/2020 se han reducido a 12. Al final de esta entrada incluyo el enlace para la descarga en PDF de los 17 temas anteriores. Paso a indicar ahora cuáles son los 12 temas nuevos, qué contenidos deben incluir según la ponencia y a qué temas anteriores se corresponden para su elaboración:

  • Tema 1: ESPAÑA EN SU CONTEXTO Y DIVERSIDAD TERRITORIAL. Dene incluir: el proceso de organización político-administrativo de España; las Comunidades Autónomas y las regiones; y España en la UE. Este tema se corresponde con el antiguo Tema 17 (España en su diversidad territorial). Si desea descargarse este tema en PDF, pulse aquí: TEMA-1-DE-GEOGRAFIA-PARA-SELECTIVIDAD-2019-2020
  • Tema 2: EL RELIEVE. Debe incluir: características generales; la Meseta y su unidades interiores; los rebordes montañosos de la Meseta; los sistemas y unidades exteriores; y los relieves insulares. Este tema se corresponde con los antiguos Tema 1 (El relieve español) y 2 (Las grandes unidades del relieve). Si desea descargarse este tema en PDF, pulse aquí: TEMA 2 DE GEOGRAFÍA PARA SELECTIVIDAD 2019-2020
  • Tema 3: EL CLIMA. Debe incluir: elementos y factores climáticos; los principales tipos de climas, características y distribución espacial. Este tema se corresponde con los antiguos temas 3 (Caracterización general del clima en España) y 4 (Los dominios climáticos de España). Si desea descargarse este tema en PDF, pulse aquí: TEMA 3 DE GEOGRAFÍA PARA SELECTIVIDAD 2019-2020
  • Tema 4: LAS AGUAS Y LA RED HIDROGRÁFICA. Debe incluir: las vertientes hidrográficas españolas, los ríos y las cuencas hidrográficas; los regímenes fluviales; y uso y aprovechamiento de las aguas. Este tema se corresponde con el antiguo tema 5, de idéntico título. Si desea descargarse este tema en PDF, pulse aquí: TEMA-4-DE-GEOGRAFÍA-PARA-SELECTIVIDAD 2019-2020
  • Tema 5: LAS REGIONES BIOGEOGRÁFICAS. Debe incluir: factores de diversidad y regiones biogeográficas; formaciones vegetales de la España peninsular e insular; la intervención humana y sus consecuencias geográficas. Este tema se corresponde con el antiguo tema 6 (Las regiones biogeográficas de España). Si desea descargarse este tema en PDF, pulse aquí: TEMA-5-DE-GEOGRAFÍA-PARA-SELECTIVIDAD-2019-2020
  • Tema 6: LA POBLACIÓN ESPAÑOLA. Debe incluir: evolución y distribución; la dinámica natural; los movimientos migratorios; estructura y composición de la población. Este tema se corresponde con los antiguos temas 7 (Evolución y distribución de la población española) y 8 (Dinámica y estructura de la población española).
  • Tema 7: EL ESPACIO URBANO. Debe incluir: el sistema de ciudades en España; principales áreas y ejes urbanos; la estructura y el plano de la ciudad. Este tema se corresponde con los antiguos temas 9 (El proceso de urbanización en España y el sistema de ciudades) y 10 (Morfología y estructura de la ciudad en España).
  • Tema 8: EL ESPACIO RURAL. Debe incluir: los condicionantes de la actividad agraria en España; la Política Agraria Comunitaria; uso y aprovechamientos del espacio rural; nuevas funciones del espacio rural: el paisaje. Este tema se corresponde con los antiguos temas 11 (El espacio rural) y 12 (Los dominios y paisajes agrarios).
  • Tema 9: LA ACTIVIDAD PESQUERA. Debe incluir: significado de la pesca en España; regiones pesqueras en España y principales caladeros; la importancia creciente de la acuicultura. Este tema se corresponde con el antiguo tema 13 (La actividad pesquera en España).
  • Tema 10: LA ACTIVIDAD INDUSTRIAL. Debe incluir: factores de la actividad industrial; principales sectores industriales en la actualidad; distribución geográfica de la industria en España. Este tema se corresponde con el antiguo tema 14 (La industria en España).
  • Tema 11: LAS ACTIVIDADES TURÍSTICAS. Debe incluir: caracteres de la oferta turística española y tipos de turismo; principales áreas turísticas en España; significado y consecuencias de las actividades turísticas. Este tema se corresponde con el antiguo tema 16 (El turismo en España).
  • Tema 12: EL TRANSPORTE Y SU PAPEL EN EL TERRITORIO. Debe incluir: las redes de transporte como elemento básico de la articulación territorial y económica de España; sistemas y medios de transporte en España; los nuevos sistemas de transporte y de comunicaciones. Este tema se corresponde con el antiguo tema 15, de indéntico título.

Para acceder a los 17 temas antiguos (para elaborar los 12 nuevos) y a los conceptos y ejercicios prácticos de años anteriores, pulse sobre ellos:

Tema 1: El relieve español.

Tema 2: Las grandes unidades del relieve.

Tema 3: Caracterización general del clima en España.

Tema 4: Los dominios climáticos en España.

Tema 5: Las aguas y la red hidrográfica.

Tema 6: Las regiones biogeográficas de España.

Tema 7: Evolución y distribución de la población española.

Tema 8: Dinámica y estructura de la población española.

Tema 9: El proceso de urbanización en España y el sistema de ciudades.

Tema 10: Morfología y estructura de la ciudad en España.

Tema 11: El espacio rural.

Tema 12: Los dominios y paisajes agrarios.

Tema 13: La actividad pesquera en España.

Tema 14: La industria en España.

Tema 15: El transporte en España y su papel en el territorio.

Tema 16: El turismo en España.

Tema 17: España en su diversidad regional.

Conceptos geográficos para Selectividad.

Ejercicios prácticos de Geografía para Selectividad.

EL RELIEVE ESPAÑOL

Resumen del Tema 1 de Geografía para Selectividad, referido al Relieve español, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa del relieve español. Fuente: wikipedia.

INTRODUCCIÓN

El relieve es el conjunto de formas que presenta la superficie terrestre. La Geomorfología es la ciencia que trata de explicar las formas que presenta el relieve, su evolución y procesos de modelado. El proceso de formación del relieve está relacionado con la tectónica de placas, ya que la litosfera, fracturada en placas, flota sobre la astenosfera, chocando las placas y provocando actividades sísmicas y volcánicas y formando estructuras de relieve plegadas (ondulación de materiales plásticos como calizas y margas secundarias, dando lugar a una estructura jurásica de anticlinales y sinclinales) o falladas (fracturación y desplazamiento de materiales duros como el granito paleozoico, dando lugar a un relieve germánico de horsts y graben). Junto a la tectónica de placas, la formación del relieve depende de los procesos de modelado, es decir, de los factores erosivos, condicionados por la litología.

En este tema vamos a estudiar las características básicas del relieve español, los distintos dominios litológicos y el proceso de formación del relieve, terminando con un análisis de las costas españolas.

CARACTERES GENERALES

España se estructura en sus territorios peninsulares, los enclaves norteafricanos de Ceuta y Melilla y los archipiélagos balear, en el mar Mediterráneo, y canario, en el océano Atlántico.

En cuanto a la Península Ibérica, se caracteriza por su forma maciza, con costas de trazado rectilíneo, teniendo una extensión de 580.000 km². Se caracteriza por una elevada altitud media, de en torno a 660 metros, debido al dominio de las cordilleras y de la gran Meseta central. Esta última es la pieza clave del relieve peninsular, en torno a la cual se organizan las unidades del relieve.

LA VARIEDAD LITOLÓGICA

La litología es la ciencia que estudia y describe las características de los materiales o elementos de la corteza terrestre. En el caso de España, podemos distinguir cuatro grandes dominios litológicos: el silíceo, el calizo o calcáreo, el arcilloso y el volcánico.

Dominio silíceo

Las rocas silíceas son duras y tienden a fracturarse, destacando en ellas los granitos, las pizarras y los gneis. Debido a su dureza, el modelado es producto de la formación de diaclasas por los cambios de temperatura, dando lugar a formas como los bolos y los berrocales. Predominan en el tercio oeste peninsular: penillanuras Salmantino-Zamorana y Extremeña y cordilleras como el Macizo Galaico-Leonés, sector occidental de la Cordillera Cantábrica, Sistema Central, Montes de Toledo y Sierra Morena, habiendo afloramientos de materiales de este tipo también en los sectores centrales de los Pirineos, el Sistema Ibérico y la Cordillera Penibética, y al norte de la Cordillera Costero-Catalana y en la isla de Menorca.

Dominio calizo o calcáreo

Las calizas son rocas sedimentadas en la Era Secundaria y principios de la Terciaria, que se caracterizan por su plasticidad, por lo que tienden a plegarse al sufrir movimientos orogénicos. En ellas se produce el modelado cárstico, debido a su disolución en el agua, dando lugar a formaciones como los poljés, las dolinas y los cañones. Se extiende por la península con una forma de “Z” invertida: partiendo de la Cordillera Costero-Catalana pasa por los Pirineos, el Sistema Ibérico y la Cordillera Subbética. Como prolongación de esta ultima está presente también en las partes elevadas de las islas de Mallorca, Ibiza y Formentera.

Dominio arcilloso

Las arcillas son rocas sedimentarias, que datan de finales de la Era Terciaria y del Cuaternario y que no han sufrido ningún tipo de presión orogénica, por lo que son muy blandas. Su poca dureza hace que la erosión sea intensa, dando lugar el modelado a formas típicas como los cerros testigos y los badlands. Predominan en las llanuras, mesetas y depresiones: Meseta (cuencas sedimentarias de Duero y Tajo-Guadiana), Depresiones del Ebro y Guadalquivir y en las llanuras litorales de la Península y las islas Baleares.

Dominio volcánico

Las rocas volcánicas se caracterizan por su permeabilidad y presentan unas variadas características de dureza en función de su origen, desde el magma solidificado a los depósitos de cenizas volcánicas, por lo que el modelado también en muy variado, con formas como los picos de hadas o los malpaíses. Este dominio predomina en las Islas Canarias y en zonas aisladas de la Península como el Campo de Calatrava o el Cabo de Gata.

EL PROCESO DE FORMACIÓN

La evolución geológica de España ha estado condicionada por el choque entre las placas Euroasiática, que se desplaza hacia el Sur, y Africana, que se desplaza hacia el Norte, situándose entre ambas la microplaca del Bloque Ibérico. Se habla de orogenia cuando esos desplazamientos se intensifican, dando lugar a la fracturación o plegamiento de los materiales sedimentarios.

Era Precámbrica (de 4.600 a 570 millones de años)

Durante esta Era, el territorio actual de España estuvo por lo general sumergido bajo las aguas marinas.

Era Paleozoica (de 570 a 230 millones de años)

Esta Era es también denominada como Era Primaria. Durante la misma se producen dos grandes orogenias, la Caledoniana y la Herciniana, afectando a España sobre todo la segunda. Como consecuencia de ello, en el oeste de la Península surge una gran cordillera, el Macizo Hespérico, basculado hacia el Este, surgiendo también los macizos del Ebro-Catalano-Balear y el Bético-Rifeño, divididos entre sí por el Mar de Tethis. Es en esta etapa cuando, debido a la presión orogénica, se forman las rocas silíceas.

Era Mesozoica (de 230 a 65 millones de años)

Conocida también como Era Secundaria, es una etapa de calma orogénica, por lo que predomina la erosión-sedimentación, condicionadas por los avances y retrocesos marinos. Como consecuencia ello, el Macizo Hespérico queda totalmente arrasado, convertido en una penillanura, lo mismo que los otros dos macizos peninsulares, que acaban sumergidos bajo las aguas marinas. Es ahora cuando se forman los grandes depósitos sedimentarios calizos en los fondos marinos, que serán plegados en la Era siguiente.

Era Cenozoica: Terciario (de 65 a 2 millones de años)

En esta Era se produce la Orogenia Alpina, que tuvo múltiples consecuencias en nuestro país, configurando los grandes rasgos del relieve actual: se plegaron los grandes depósitos sedimentarios calizos, dando lugar a las cordilleras alpinas: zona oriental de la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Sistemas Béticos, Cordillera Costero-Catalana y Sistema Ibérico, en todas ellas afloran en las zonas más altas los restos de los antiguos macizos del Ebro-Catalano-Balear y Bético-Rifeño; el Macizo Hespérico arrasado en la Era Secundaria se bascula hacia el Oeste y se fractura, habiendo bloques que se hunden (cuencas del Duero y Tajo-Guadiana), que permanecen igual (Penillanuras Salmantino-Zamorana y Extremeña) y que se elevan (sector occidental de la Cordillera Cantábrica, Macizo Galaico-Leonés, Sistema Central, Montes de Toledo y Sierra Morena); y surgen las islas Canarias.

Era Cenozoica: Cuaternario (desde hace 2 millones de años)

Durante esta etapa no hay movimientos orogénicos, por lo que predomina la erosión y sedimentación, condicionada por los cambios climáticos (periodos glaciares e interglaciares). Como consecuencia de ello, queda configurado el relieve español actual. En esta Era y finales de la anterior es cuando se depositan las rocas características del Dominio arcilloso.

LAS COSTAS ESPAÑOLAS

Como ya se ha indicado, la península se caracteriza por el predominio de unas costas de trazado predominantemente rectilíneo. Sus características dependen de diversos factores como el relieve cercano, la litología, la acción erosiva del oleaje y las oscilaciones del nivel del mar. Como consecuencia de ello, podemos distinguir los siguientes litorales.

Litoral Atlántico: viene condicionado por la fuerza del oleaje y de las mareas en el Océano Atlántico, por lo que los procesos erosivos son intensos. Se puede distinguir entre los litorales Cantábrico y Atlántico Gallego, en los que la litología silícea y la cercanía de las cordilleras al mar explica el predominio de los acantilados, y el Atlántico Andaluz, en el que la litología arcillosa y el relieve llano de la Depresión del Guadalquivir explican el predominio de las grandes playas. En las islas Canarias, la diversidad en dureza y consistencia de las rocas volcánicas hace que alternen las playas con los acantilados. Un caso singular en el Litoral Atlántico son las Rías Gallegas, antiguos valles fluviales inundados por las aguas marinas al bascularse el Macizo Hespérico en la Orogenia Herciniana.

Litoral Mediterráneo: al ser un mar prácticamente cerrado, la fuerza erosiva del Mediterráneo es mucho menor. Sin embargo, el carácter soluble de las calizas y la poca resistencia de las arcillas, predominantes en esta zona, junto con el relieve accidentado del Este peninsular, explican el carácter accidentado de este litoral, especialmente del Litoral Mediterráneo Andaluz, Balear y del Catalán en su sector norte, predominando los acantilados y la existencia de pequeñas calas. En el Litoral Mediterráneo Valenciano y en el Catalán del Sur predominan las grandes playas, coincidiendo con las llanuras litorales.

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HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE ESPAÑA A TRAVÉS DE SUS CONSTITUCIONES Y DE SU EVOLUCIÓN SOCIOECONÓMICA

Conferencia sobre la Historia Contemporánea de España vista a través de las Constituciones aprobadas en las distintas épocas y de la evolución socioeconómica del país, desde el Antiguo Régimen a la actualidad, por Carlos Javier Garrido García.

Encierro en el Siles de la Posguerra. Fuente: «Recuerdos del Ayer y Siles». Úbeda: El Olivo, 1999.

El pasado día 4 de diciembre de 2018 realicé en el salón de actos del IES «Doctor Francisco Marín» de Siles (Jaén) una conferencia destinada al alumnado de Bachillerato, Ciclos Formativos y 4º de la ESO para conmemorar el Día de la Constitución.

El objetivo de la conferencia era explicar la Historia Contemporánea de España desde el Antiguo Régimen a la actualidad, ejemplificando la evolución política con las distintas constituciones y proyectos constitucionales registrados en esta época (como las de 1812, 1837, 1845, 1855, 1869, 1873, 1876, 1931 y 1978) y explicándola a través de la evolución demográfica y socioeconómica de España.

Para ilustrar esta evolución utilicé datos del ámbito vivencial del alumnado, es decir, datos demográficos y socioeconómicos de la localidad de Siles. Esta localidad de la Sierra de Segura es un buen ejemplo de los principales condicionantes de la Historia Contemporánea española: el tradicional subdesarrollo y polarización social, y el carácter desequilibrado del desarrollo registrado desde la década de 1960. Todo ello provocó una fuerte conflictividad social e inestabilidad política y el establecimiento de unos regímenes políticos con fuertes caracteres oligárquicos y con graves contradicciones internas.

Con todo ello, pretendía que el alumnado entendiera la complicada situación actual, marcada por las consecuencias de la crisis económica iniciada en 2008, lo mismo que los cambios políticos de anteriores épocas que estuvieron condicionados o provocados por cambios o determinantes socioeconómicos, causa y efecto de los mismos.

Si desea descargarse el PPT de la Conferencia, en PDF, pulse aquí: PPT Conferencia Constitución 2018

LA REBELIÓN DE LOS MORISCOS EN GUADIX Y SU TIERRA (1568-1571)

Resumen y Presentación de PPT de la comunicación «Guadix y su tierra durante la rebelión de los moriscos (1568-1571): coyuntura bélica y cambios socioeconómicos», de Carlos Javier Garrido García.

Congreso Internacional «Recordar la guerra, construir la paz. 450 aniversario de la rebelión de las Alpujarras».

Entre los días 21 y 24 de noviembre de 2018 se ha celebrado en Bubión (Granada) y Laujar de Andarax (Almería), un congreso internacional sobre la rebelión de los moriscos del reino de Granada producida entre los años 1658 y 1571. La variedad y calidad de las conferencia y comunicaciones presentada auguran que este congreso será un hito historiográfico fundamental dentro de la historia de los moriscos granadinos y españoles.

Si desea consultar la página web del congreso, pulse aquí. Para ver el programa del congreso, pulse aquí.

Bubión (Granada), sede de las dos primeras jornadas del Congreso Internacional sobre la rebelión de los moriscos del reino de Granada.

La rebelión de los moriscos en Guadix y su tierra.

El día 21 de noviembre, en Bubión, presenté una comunicación sobre el desarrollo y consecuencias de la rebelión de los moriscos en Guadix y su Tierra. Esta zona ocupó un papel destacado en el conflicto debido a su mayoritaria población morisca, a su cercanía a las Alpujarras y al haber constituido uno de los centros de la retaguardia castellana. Entre diciembre de 1568 y marzo de 1569 hay que destacar el papel de las milicias de la ciudad de Guadix, que saquean el Marquesado y Laroles, en 1569 se convierte en centro de aprovisionamiento del ejército de marqués de los Vélez, participando las milicias accitanas en el saqueo de Alboloduy, y en 1570 del ejército de don Juan de Austria.

La coyuntura bélica estuvo marcada por las destrucciones bélicas provocadas por los moriscos y las tropas castellanas, la reducción de la superficie sembrada y el desplazamiento del ganado al reino de Jaén, generando todo ello una fuerte crisis socioeconómica.

Sin embargo, esta situación critica fue aprovechada por las élites accitanas para reforzar su dominio gracias al enorme botín de guerra conseguido, consistente en personas esclavizadas, ganados, ropas y joyas. Los beneficios del botín fueron empleados en la compra de bienes moriscos, lo que reforzó su dominio socioeconómico y la polarización social existe. Muestra de esta última es la explosión demográfica que conoce el barrio de las cuevas del Guadix de la posguerra.

Para ver la presentación de PPT utilizada en la defesa de la comunicación, pulse aquí: PPT Congreso Moriscos

 

LA FORMACIÓN DE LA MONARQUÍA HISPÁNICA Y SU EXPANSIÓN MUNDIAL (1474-1700)

Resumen del Tema 3 de Historia de España para Selectividad referente a la Monarquía Hispánica durante los Reyes Católicos y los Austrias, por Carlos Javier Garrido García.

Felipe II, por Sofonisba Anguissola. Fuente: Wikipedia.

INTRODUCCIÓN

Entre 1474 y 1700 podemos distinguir tres etapas fundamentales en la evolución de la Monarquía Hispánica: el reinado de los Reyes Católicos (1474-1516), en el que queda establecido el Estado Moderno y la monarquía confederal con la unión dinástica de Castilla y Aragón; los Austrias Mayores (reinados de Carlos I y Felipe II, 1517-1598), caracterizados por la hegemonía mundial y los problemas para su mantenimiento; y los Austrias Menores (reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II, 1598-1700), caracterizados por la pérdida de la hegemonía y una profunda crisis política y socioeconómica.

EVOLUCIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA HISPÁNICA (1474-1700)

Reinado de los Reyes Católicos (1474-1516)

Los príncipes herederos de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, se casaron en 1469, uniendo ambas coronas bajo su mandato al heredar Isabel la corona de Castilla en 1474 y Fernando la de Aragón en 1479. A partir de entonces, ambas coronas compartieron monarcas, ejerciendo ambos sus funciones en las dos coronas (de ahí el lema de los reyes: “Tanto Monta”), pero estas siguieron funcionando de hecho y de derecho como coronas independientes, cada una con sus propios fueros, es decir, sus leyes, instituciones, fronteras, monedas, etc. propias. Por tanto, no se puede hablar de un Estado unitario y centralista, sino de una simple unión dinástica que dio lugar a una especie de Estado confederal, la Monarquía Hispánica.

La política de los Reyes Católicos (título honorífico concedido por el papa Alejandro VI en 1494) estuvo marcada por su expansión territorial, tanto en la Península como en el exterior, por su enfrentamiento con Francia por el dominio de Italia y la hegemonía europea, y por el establecimiento del Estado Moderno.

En cuanto a la expansión territorial, los Reyes Católicos acabaron el proceso de “Reconquista” con la conquista del reino nazarí de Granada entre 1482 y 1492, acabaron la conquista de Canarias en 1496, iniciaron una política de expansión territorial en el norte de África (ocupando Melilla en 1497), iniciaron el proceso de expansión en América tras el descubrimiento de Colón en 1492 y el reino de Navarra fue anexionado a la Corona de Castilla en 1512, aunque conservando sus fueros.

En cuanto a los enfrentamientos con Francia, el escenario de los mismos fue Italia, enfrentándose ambas coronas por el dominio del reino de Nápoles, que acabó incorporándose a la Corona de Aragón en 1504. El enfrentamiento con Francia fue básico en la futura evolución de la Monarquía Hispánica, ya que esta pasó a ocupar la hegemonía en el continente y, para asegurarla, los Reyes Católicos realizaron una política matrimonial con sus hijos cuyo objetivo era aislar a Francia. De estos matrimonios, el más trascendental fue el de la princesa Juana “La Loca”, finalmente heredera de la Monarquía, con Felipe “El Hermoso”, hijo de Maximiliano I de Austria y María de Borgoña.

Estado Moderno: establecimiento de una monarquía autoritaria (ejército permanente, sometimiento de la nobleza, corregidores, consejos, chancillerías, Real Patronato, Inquisición).

El Imperio de los Austrias Mayores (1516-1598)

Reinado de Carlos I (1517-1556): se establece definitivamente la monarquía confederal hispánica al unir en su persona la herencia centroeuropea de su padre Felipe el Hermoso (Flandes, Franco Condado, Austria y Corona Imperial) y la de su madre Juana La Loca (Castilla, Corona de Aragón), predominando un sentido patrimonial de la monarquía, es decir, el rey tenía como patrimonio distintos reinos que mantenían su propia organización político-administrativa y leyes o fueros. Durante su reinado se estableció definitivamente el Estado Moderno gracias a su victoria frente a los comuneros castellanos y los agermanados valencianos y mallorquines. Además, se produce una importante expansión en América con la conquista de los imperios azteca e inca. En cuanto a la política exterior, estuvo basada en la defensa de la “Universitas Christiana”, es decir, la defensa de la unidad de la cristiandad bajo la autoridad política del emperador y la religiosa del papa. De esta defensa surgieron los enfrentamientos con Francia por la hegemonía política en el continente, con el Imperio Otomano por su expansión en Europa Oriental y con los príncipes alemanes protestantes. El fracaso o estancamiento en estos enfrentamientos, le llevó a abdicar en 1556, dividiendo su Imperio: la Corona Imperial y Austria para Fernando y el resto para Felipe.

Reinado de Felipe II (1556-1598): durante su reinado culmina la unificación peninsular al proclamarse rey de Portugal (1580). Su política exterior sigue basada en la defensa del catolicismo frente a los hugonotes franceses, Inglaterra, los otomanos y la Holanda protestante. Sin embargo, la monarquía se ve impotente para mantener todos estos enfrentamientos, viéndose obligado el rey a decretar varias bancarrotas durante su reinado y esquilmando los recursos económicos de Castilla con una fortísima presión fiscal. En política interna, se lleva a cabo una fuerte represión interna contra las disidencias religiosas, acrecentándose la presión inquisitorial, tomando fuerza de ley los decretos del Concilio de Trento en 1564 y provocando la rebelión de los moriscos granadinos entre 1568 y 1571, que acabaron siendo expulsados a otras zonas castellanas.

La decadencia de los Austrias Menores (1598-1700)

La decadencia de la monarquía hispánica se produjo por la debilidad de los monarcas, que dejan las tareas de gobierno efectivo en manos de validos como el duque de Lerma o el conde-duque de Olivares, por la fuerte crisis demográfica y socioeconómica, por el descenso de las remesas de metales preciosos americanos, por la fuerte inflación y por la corrupción y mala gestión generalizadas. Sin embargo, el siglo XVII es el Siglo de Oro para las artes y las letras, con grandes personalidades como Velázquez, Cervantes y Lope de Vega.

Reinado de Felipe III (1598-1621): durante su reinado las dificultades financieras de la monarquía hispánica llevan a buscar la paz con las protestantes Inglaterra y Holanda. Para seguir manteniendo el ideal de defensa del catolicismo se decretó la expulsión de los moriscos en 1609, medida que acrecentó la crisis socioeconómica.

Reinado de Felipe IV (1621-1665): durante el valimiento del Conde-Duque de Olivares se llevó a cabo un programa de reformas que perseguía la unificación centralista de la Monarquía HIspánica siguiendo el modelo castellano. Sin embargo, la primera medida, la Unión de Armas, que establecía una contribución proporcional de cada reino para el ejército de la monarquía, provocó las sublevaciones de Cataluña y Portugal en 1640, que provocaron la caída del valido y la independencia de Portugal.

Reinado de Carlos II (1665-1700): la crisis socioeconómica toca fondo y se pierde de manera definitiva la hegemonía europea en favor de la Francia de Luis XIV. A ello se unen los constantes problemas físicos del monarca, producto de la consanguinidad de los matrimonios reales, destacando entre ellos su falta de descendencia. Finalmente, en 1700 elige como sucesor a Felipe de Anjou, de la Casa de Borbón y nieto de Luis XIV, dando lugar a su muerte a la Guerra de Sucesión (1700-1713).

ORGANIZACIÓN POLÍTICA, SOCIAL Y ECONÓMICA

Todas estas características serán analizadas en profundidad en el tema siguiente, indicando ahora sólo sus líneas generales.

Estructura político-administrativa de la Monarquía Hispánica

Monarquía casi confederal: unión de distintas entidades políticas independientes en la persona del monarca.

Gobierno centralizado en la Corte y organizado en secretarios y Consejos; marginación política de las Cortes de cada reino (jurar al monarca y votar nuevos impuestos), administración territorial (virreyes, capitanes generales o gobernadores) y administración local (concejos controlados por los corregidores).

Organización social

Sociedad estamental: estamentos privilegiados (nobleza y clero: monopolio cargos públicos, propiedad de la tierra, exención fiscal y justicia propia) y no privilegiados (estado llano). Todos ellos muy heterogéneos en cuanto a su nivel de riqueza.

Economía

Estancamiento demográfico (Ciclo demográfico antiguo).

Predominio de una agricultura de subsistencia. Deficiente estructura de la propiedad: grandes latifundios de nobleza y clero trabajados por jornaleros. Escaso desarrollo técnico. Predominio de los intereses ganaderos (Mesta) sobre los agrarios.

Escaso desarrollo de la artesanía, exportación de materias primas e importación de productos elaborados.

Monopolio comercial en América, pero en realidad actúan como intermediarios. La economía americana se basó en la minería y en el trabajo indígena obligatorio (encomiendas).

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LA EDAD MEDIA: TRES CULTURAS Y UN MAPA POLÍTICO EN CONSTANTE CAMBIO (711-1474)

Resumen del Tema 2 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Edad Media, por Carlos Javier Garrido García.

Alfonso II de Asturias, elaborador del concepto de «reconquista».

INTRODUCCIÓN

El periodo comprendido entre la invasión musulmana (711) y el fin del proceso de “Reconquista con la ocupación castellana de Granada (1492) configura dos de las características básicas de la España contemporánea: la diversidad lingüística y cultural de los reinos cristianos que surgen en el norte frente al Islam, que dieron lugar a la monarquía confederal moderna y a los problemas nacionalistas contemporáneos, y el proceso de reconquista que estos reinos inician y que supone una situación bélica casi constante y un proceso de repoblación en el que nobleza e instituciones eclesiásticas fueron determinantes, dando lugar a la expansión en el norte de África y América con los Austrias y al subdesarrollo económico debido a la deficiente estructura de la propiedad agraria.

AL-ANDALUS: LA ESPAÑA ISLÁMICA

La conquista musulmana

La conquista de la Península por los musulmanes fue un proceso rápido debido a las luchas internas de los visigodos y a las dificultades por las que atravesaban las clases más populares por la prefeudalización y los judíos por las medidas segregadoras, por lo que ambos grupos recibieron a los musulmanes como libertadores. Así, entre los años 711 y 715 toda la Península, con la excepción de la franja septentrional, quedó en manos musulmanas.

Como consecuencia de ello, la nueva sociedad quedó conformada por una minoría dominante de invasores árabes y bereberes y la mayoría sometida de los conquistados: la población hispanorromana de religión cristiana (los denominados mozárabes) que era el grupo más numeroso, aunque su número fue decreciendo debido a las conversiones al Islam, dando lugar al que fue el grupo predominante en Al-Ándalus, los muladíes, y por último la minoría judía.

Fase de dominio musulmán: del emirato al califato (711-1031)

Emirato dependiente (711-756): tras la conquista, se estableció para el gobierno de la Península un emir dependiente del Califato Omeya de Damasco.

Emirato independiente (756-929): Tras la caída del Califato Omeya y el establecimiento del Califato Abbásida, el príncipe omeya Abderramán I se refugió en la Península, estableciendo un emirato independiente en el aspecto político, aunque seguía dependiendo en el aspecto religioso, al menos teóricamente, del Califato Abbásida. El nuevo emir hubo de enfrentarse a las disputas internas entre árabes y bereberes, a las sublevaciones de mozárabes y muladíes y a los núcleos de resistencia cristiana surgidos en el norte peninsular que, tras consolidarse, inician un lento proceso de expansión hacia el sur.

Calitafo (929-1031): con el acceso al poder de Abderramán III el emir logra consolidar su autoridad y restablecer la unidad territorial gracias a varias campañas militares. Gracias a ello, en el año 929 se proclama califa, es decir, máxima autoridad civil y religiosa, dejando de depender de los califas de Oriente. Además, gracias a su influencia en el norte de África, consigue controlar las rutas comerciales de la zona, y con ello el suministro de oro del Sudán a Europa, siendo esta una de las causas fundamentales del auge económico de la época. En el terreno político, se establece un estado autocrático, en el que el califa detentaba todos los poderes. Además, establece un ejército profesional y una administración jerarquizada. Territorialmente el califato se divide en coras gobernadas por un representante del califa, el wali, y para la administración de justicia se establecen los cadíes. El máximo apogeo del califato se registra con Al-Hakan II, entrando en crisis con Hixem II, que delegó sus poderes en su visir Almanzor. Este y sus sucesores no pudieron frenar los conflictos internos, que acabaron por disgregar el califato, finalmente disuelto el año 1031.

Fase de dominio cristiano (1031-1492)

La disgregación del califato dio lugar a numerosos estados independientes, los reinos de Taifas, sólo unificados temporalmente por la invasión de grupos integristas procedentes del norte de África como los almorávides (1085-1147) y los almohades (1171-1212). Coincidiendo con esta situación crítica, los reinos cristianos se ven cada vez más fuertes para impulsar la reconquista, de la que solo sale indemne el reino nazarí de Granada, que pervive desde el 1245 al 1492 gracias a su vasallaje con respecto al reino de Castilla, la crisis en que cae sumido este último tras los grandes avances del siglo XIII y su hábil diplomacia.

LA ESPAÑA CRISTIANA EN LA EDAD MEDIA Y EL PROCESO DE RECONQUISTA

La conquista musulmana no fue efectiva en la franja norte peninsular, surgiendo allí una serie de reinos cristianos caracterizados por su inicial debilidad y aislamiento, pero que constituyen la base de la configuración en la Edad Media de los grandes cuatro reinos de Castilla, la Corona de Aragón, Navarra y Portugal, que a partir del siglo XI ganan la partida a Al-Andalus en el proceso reconquistador.

El nacimiento de los reinos cristianos y el proceso de reconquistador

El primer núcleo de resistencia cristiano surge en Asturias tras la batalla de Covadonga (722), surgiendo el principado de Asturias, germen del reino de León, en el que destaca la labor de Alfonso II (791-842) que inicia el proceso de expansión hacia el sur y lo justifica autoproclamándose heredero de la monarquía visigoda, surgiendo entonces el concepto de “Reconquista”. Del mismo modo surgen los reinos de Navarra, Aragón, los condados catalanes dentro de la Marca Hispánica carolingia y Castilla.

Hasta el siglo XI el proceso de reconquista es muy lento por la fortaleza del emirato y del califato, pero tras la disgregación de este en 1031 se intensifica, siendo sus grandes hitos la conquista de Toledo en 1085, la de Zaragoza en 1118, la victoria de las Navas de Tolosa en 1212 y las ocupaciones de Palma de Mallorca (1229), Córdoba (1236), Valencia (1238), Jaén (1246), Sevilla (1248) y Cádiz (1262).

Los siglos XIV y gran parte del XV son de fuerte crisis interna para los reinos cristianos debido a las epidemias de peste y a los conflictos internos entre bandos nobiliarios, frente a los cuales la autoridad real se ve cada vez más impotente. En cualquier caso, esta es la época de la expansión aragonesa en el mediterráneo occidental.

La repoblación

La repoblación es la ocupación y colonización de las tierras arrebatadas a los musulmanes en el proceso de reconquista.

En este proceso podemos distinguir dos grandes fases: la primera, hasta el siglo XI, marcada por la lentitud del avance, por lo que se llevó a cabo a través de la “presura” o apropiación individual. Es decir, del ofrecimiento de pequeños lotes de tierra a los repobladores, de manera complementaria a la colectiva llevada a cabo por señores y monasterios; y la segunda, entre el siglo XI y XIII, en el que la rapidez y amplitud del avance hizo que la tierra fuera entregada en grandes lotes a señores, instituciones eclesiásticas y concejos. Una diferencia básica entre Castilla y Aragón durante la Edad Media fue el trato a los vencidos, expulsados mayoritariamente a partir de la sublevación mudéjar de 1264 en la primera y mantenidos en el terreno en grandes comunidades en el segundo.

La principal consecuencia de las diferencias entre ambas fases es la desigual estructura de la propiedad agraria en la Península, con un norte en el que predominan las pequeñas y medianas propiedades campesinas, aunque con el problema de un creciente minifundismo por los repartos de herencias, y con un sur en el que predominaban los grandes latifundios y la mayor parte de la población agraria eran jornaleros sin tierras.

Características políticas, económicas y sociales de los reinos cristianos peninsulares en la Edad Media

Se establecen ahora las bases económicas y sociales que predominan en el Antiguo Régimen: economía agraria de base señorial y sociedad estamental, aunque el proceso de reconquista supuso que en los reinos peninsulares hubiera características singulares como una mayor presencia de campesinado libre, una mayor fortaleza e independencia de los concejos municipales y la presencia de comunidades mudéjares y judías.

En el ámbito político, en la Edad Media se establecen unas monarquías feudales que, en su lucha frente a nobleza y clero por asentar su poder, se van apoyando en la burguesía ciudadana, lo que explica la importancia de las Cortes o parlamentos estamentales. Frente a los amplios poderes de los monarcas castellanos, que acumulan en sus manos todos los poderes y establecen un estado unificado y centralista, en la Corona de Aragón predomina el “pactismo”, es decir, que el poder del monarca dependía del pacto con sus súbditos, por lo que sus poderes estaban limitados por las Cortes que los representaban. Además, la corona de Aragón era una monarquía confederal compuesta por varios reinos (Valencia, Aragón, Mallorca, Cerdeña, Sicilia, condados catalanes) que solo compartían al mismo monarca pero que tenían sus leyes e instituciones propias, es decir, sus propios fueros.

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LA PENÍNSULA IBÉRICA DESDE LOS PRIMEROS HUMANOS HASTA LA DESAPARICIÓN DE LA MONARQUÍA VISIGODA

Resumen del Tema 1 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Prehistoria , Edad Antigua y Reino Visigodo, por Carlos Javier Garrido García.

Reyes visigodos en el «Codex Vigilanus».

LA PREHISTORIA

Paleolítico

Comprende desde la aparición de los primeros vestigios humanos (1’3 millones de años, en Orce) hasta el desarrollo de sistemas de productores de alimentos (10.000 a.C.). Los grupos humanos de todo este periodo se dedicaban a la caza y recolección.

Paleolítico Inferior (1’3 millones a 100.000 a.C.): Es una época de clima cálido. Los primeros restos de homínidos se localizan en Orce y corresponden a industria lítica asociada a Homo Erectus, con una antigüedad de en torno a 1’3 millones de años. Algo más recientes son los restos localizados en Atapuerca (Burgos), datados con una antigüedad en torno a los 700.000 años y correspondientes al Homo Antecessor, antecedentes de los neandertales. La industria lítica del Paleolítico Inferior viene definida por las bifaces o hachas de mano de doble filo.

Paleolítico Medio (100.000-35.000 a.C.): Es la época de las glaciaciones. En este periodo predomina en la península el Hombre de Neanderthal, homínido que presentaba características de adaptación a un clima más frío (mayor envergadura y capacidad craneal, arco supraorbital, etc). Su industria lítica es la denominada Musteriense, caracterizada por útiles como cuchillos, buriles y raederas elaborados a partir de lascas. Además, los neandertales se caracterizan por su hábitat en cuevas y por presentar los primeros ritos de enterramiento ya que aparecen los enterramientos acompañados de útiles, alimentos y flores.

Paleolítico Superior (35.000-10.000 a.C.): El clima se va templando progresivamente. Procedente de África, hace su aparición en la Península el Homo Sapiens. En cuanto a sus útiles, destacan dos culturas: la solutrense, caracterizada por los útiles de sílex, y la magdaleniense, caracterizada por los útiles de hueso y las primeras muestras de arte parietal (con el ejemplo principal de Altamira, destacan por su naturalismo, por las figuras aisladas sin componer aparentemente escenas y se le supone una función mágica propiciatoria de la caza) y mobiliario (en el que destacan las venus o figuras femeninas fomentadoras de la fertilidad).

Mesolítico

Comprende desde el 10.000 al 5.000 a.C.

Es un periodo de transición entre el Paleolítico y el Neolítico. Destacan los útiles de piedra de pequeño tamaño (microlitismo) con carácter compuesto, ya que su utilizaban asociados a madera o hasta de animales (lanzas, flechas, hachas). En el aspecto artístico destaca el Arte Levantino, caracterizado por un creciente esquematismo hasta llegar al abstraccionismo geométrico neolítico y por la composición de escenas como bailes o cacerías.

Neolítico

Se desarrolla entre el 5.000 y 2.000 a.C.

Este periodo está caracterizado por el establecimiento progresivo de una economía productora basada en la agricultura y ganadería. Esta economía surgió en el llamado “Creciente Fértil” en Oriente Próximo y se fue difundiendo progresivamente por el Mediterráneo. De ahí que en la Península Ibérica las primeras zonas que pasan al Neolítico sean el Levante y Sur peninsular. El paso a una economía productora fue revolucionario, suponiendo, por un lado, la sedentarización de una población hasta entonces nómada y un crecimiento demográfico por la mejora de la alimentación, provocando ambos elementos el inicio de la urbanización o surgimiento de ciudades. Por otro lado, el aumento de la producción y la acumulación de excedentes favorecieron el surgimiento del comercio y la estratificación social y política, que terminó dando origen a las ciudades-estado en sustitución de las estructuras tribales.

Podemos distinguir dos grandes fases en este periodo: el Neolítico Antiguo, caracterizado por la cerámica cardial (decoración impresa con conchas) y que se desarrolla en el litoral mediterráneo, y el Neolítico Pleno, caracterizado por la cerámica pintada y en el que destacan las culturas de los sepulcros de fosa (Cataluña) y la denominada “Cultura de Almería”.

Edad de los Metales

Se desarrolla a partir de 2.000 a.C.

Este periodo se caracteriza por el surgimiento de la metalurgia, innovación técnica que supuso un aumento de la producción y, con ello, de los núcleos urbanos, de la estratificación social y de las relaciones de poder entre grupos.

Podemos diferenciar dos grandes etapas, que coinciden en que el desarrollo se centra en el sureste peninsular: la Edad del Cobre, en la que destaca la Cultura de los Millares, caracterizada por poblados amurallados y necrópolis, y la Edad del Bronce, en la que destaca la Cultura del Argar, caracterizada por enterramientos domésticos, una fuerte jerarquización social y la arquitectura megalítica (dólmenes de enterramiento).

LA EDAD ANTIGUA

Las colonizaciones

Durante este periodo la Península Ibérica sufre la influencia cultural de pueblos procedentes del Mediterráneo Oriental mucho más desarrollados y en los que ya se utilizaba la escritura. Estos pueblos establecieron en la Península, especialmente en su litoral mediterráneo, factorías para el intercambio comercial, buscando la compra de materias primas (metales, pesca, salazones, salinas, tinturas) y la venta de productos elaborados (abalorios, cerámica, perfumes).

Los principales pueblos colonizadores fueron los Fenicios, cuya presencia en la Península se constata desde siglo VIII a.C. en el sur y sureste peninsular; los Griegos, que se implantan sobre todo desde siglo V a.C. desde la colonia de Massalia (Marsella) y especialmente en el noreste peninsular; y los Cartagineses, que procedentes de la colonia fenicia de Cartago se anexionaron en la Península de las factorías fenicias y conquistaron el sur y este peninsular a partir del año 237 a.C.

Las colonizaciones supusieron un fuerte desarrollo económico, cultural y social para los pueblos peninsulares, al entrar en contacto con civilizaciones más avanzadas. Sin embargo, esta incidencia fue desigual, siendo muy importante en el litoral mediterráneo, menor en el interior y escasa en el noroeste.

Las grandes culturas prerromanas

La influencia de las colonizaciones y las invasiones celtas que incidieron especialmente en el noroeste peninsular configuran tres grandes conjuntos de culturas prerromanas: los pueblos íberos, localizados en el sur y este peninsular; los celtas, en el noroeste; y los celtíberos, en la zona de transición del centro peninsular.

Los Celtas eran un pueblo de origen indoeuropeo que se estableció en el norte y noroeste peninsular a partir del 1.100 a.C. Se caracterizaban por el uso de la metalurgia del hierro, una economía básicamente ganadera, el establecimiento de poblados fortificados denominados castros con casas de planta circular y el desarrollo de prácticas funerarias de incineración.

Los Íberos son el conjunto de pueblos del sur y este peninsular muy influidos por los pueblos colonizadores. Tienen su precedente en la cultura tartésica, surgida en el valle del Guadalquivir gracias a la influencia fenicia y caracterizada por el establecimiento de organizaciones estatales monárquicas. Los íberos se organizaban en torno a la tribu y las ciudades-estado que extendían su influencia en un entorno rural. Nunca existieron reinos o Estados. Se caracterizan también por una fuerte jerarquización social y política y un gran desarrollo artístico con destacada influencia griega.

La Hispania romana

Roma inicia la conquista de la Península a partir del 218 a.C. en el marco de las guerras púnicas contra Cartago. En el proceso de conquista podemos diferenciar tres grandes fases: entre los años 218-206 a.C. los romanos conquistan el sur y el levante mediterráneo; entre los años 206-133 a.C. se ocupa el centro y oeste peninsular gracias a las victorias en las guerras contra celtíberos y lusitanos; y entre los años 29-19 a.C. se termina la conquista con las victorias en las guerras cántabro-astures.

La conquista supuso la Romanización de la Península, es decir, la asimilación de las estructuras políticas, sociales, económicas, culturales e ideológicas del Imperio Romano. Este proceso varió en intensidad según el grado de desarrollo previo de los pueblos prerromanos, siendo muy intenso en las zonas íberas, menor en las celtíberas y celtas y muy tenue en las zonas de cántabros y vascones. Los principales agentes de romanización fueron el ejército, las colonias en las que se asentó población de origen itálico, el alistamiento de indígenas como tropas auxiliares, el intenso proceso de urbanización, la unificación lingüística a través de la difusión-imposición del latín y el establecimiento de una amplia red de calzadas de comunicación.

En cuanto a la organización política, lo romanos dividieron la Península en provincias. La primera división provincial data del año 197 a.C., estableciéndose dos: Hispania Citerior e Hispania Ulterior. En el año 27 a.C. se establecieron tres provincias: Bética, Lusitania y Tarraconense, a las que se añadieron en el siglo III las Cartaginense, Gallaecia y Balearica. Cada provincia se dividía en conventus o distritos judiciales. En cuanto a las ciudades, estas se jerarquizaban en tres niveles: colonias, en las que se asentaba población de origen itálico que gozaba de plenos derechos y extendían su dominio sobre un extenso ámbito de influencia; los municipios, en los que la población indígena gozaba de parte de los derechos de la población romana; y las ciudades federadas, libres o estipendiarias, en las que su población indígena tenía unos derechos limitados.

En cuanto a la explotación económica, los romanos fomentaron el desarrollo minero y agrario para la exportación, y se produjo un fuerte crecimiento de la artesanía y el comercio.

Por último, en cuanto a la organización social, esta era piramidal, dividiéndose la población en dos grandes grupos: no libres (esclavos) y libres. En estos últimos se distingue entre los ciudadanos romanos de los órdenes senatorial, ecuestre y decurional, la plebe o ciudadanos no privilegiados y los no ciudadanos como peregrinos y libertos. La mayoría de la población hispanorromana eran peregrinos, es decir, personas libres que disfrutaban de derechos civiles pero no políticos.

LA MONARQUÍA VISIGODA

El Imperio Romano entró en crisis a partir del siglo III, lo que posibilitó la invasión del mismo por los pueblos bárbaros procedentes del centro y este de Europa. En el caso de la Península Ibérica, las invasiones se inician el año 409 por los pueblos vándalos y alanos, que terminaron pasando al norte de África, y por los suevos, que se asentaron en el noroeste peninsular. A partir del 415 penetran en la península los visigodos, que se habían establecido en el sur de Francia. Su reino se consolida con la caída del Imperio el 476, pero fueron expulsados del norte de los Pirineos por los francos tras la Batalla de Vouillé (507), pasando a establecer su capital en Toledo.

Los visigodos sometieron a la población hispanorromana, imponiendo una estricta segregación política, jurídica, social y religiosa, esta última debida al carácter arriano de los visigodos frente al catolicismo de los hispanorromanos.

Los visigodos consiguieron la unificación territorial al ocupar toda la Península durante el reinado de Leovigildo (573-586) al conseguir derrotar a los suevos del noroeste y a los bizantinos del sur. Esta unificación territorial se vio acompañada de la unificación religiosa con Recaredo, que estableció la conversión de los visigodos al catolicismo el año 589. Con ello disminuyó la segregación entre visigodos e hispanorromanos, fundiéndose las élites de ambos grupos.

Pese a todo lo anterior, en el terreno económico la monarquía visigoda se caracteriza por la crisis del comercio y la artesanía y la intensa ruralización. Además, en el campo se produce una prefeudalización, configurándose una élite que dominaba amplias posesiones territoriales trabajadas por población dependiente. Esta prefeudalización afectó también al ámbito político, concediendo los reyes visigodos amplios poderes a sus representantes territoriales, los denominados “dux”.

A principios del siglo VIII el reino visigodo se encontraba en crisis: la prefeudalización produjo un fuerte descontento social, las medidas antijudías provocaron un descontento de este colectivo y tras la muerte del rey Witiza se produjo un enfrentamiento entre el nuevo rey Rodrigo y los hijos del anterior. Todo ello facilita la entrada de los musulmanes en la península el 711: la población sometida al feudalismo y los judíos recibieron a los musulmanes como libertadores y fueron los hijos de Witiza los que los llamaron a la Península como tropas mercenarias para derrotar a Rodrigo.

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EL MÉTODO HISTÓRICO: RESPETO A LAS FUENTES Y DIVERSIDAD DE PERSPECTIVAS

Tema introductorio para la preparación de la Historia de España para Selectividad sobre el método histórico, por Carlos Javier Garrido García.

Portada de la revista «Annales», en torno a la cual surgió una de las más influyentes escuelas historiográficas contemporáneas.

La Historia es la ciencia social que estudia el pasado de la humanidad, utilizando para ello un método científico propio. En este sentido, se diferencia de la simple memoria del pasado, que sería, en palabras del historiador Hobsbawn, un mecanismo de selección que permite “leer los deseos del presente en el pasado”. Por tanto, la Historia sería objetiva, la memoria subjetiva. Su utilidad práctica, aparte instrumentalizaciones, es el conocimiento del presente a través de la comprensión de las causas que lo han hecho tal cual es.

EL MÉTODO CIENTÍFICO DE LA HISTORIA

De una manera muy sintética y superficial, el método científico en Historia parte de las siguientes premisas:

1/ Análisis de la historiografía o estado de la cuestión como punto de inicio.

2/ Planteamiento de hipótesis que deben ser confirmadas, o refutadas, por la investigación.

3/ Multicausalidad: los acontecimientos y procesos históricos cuentan con variables muy amplias (políticas, sociales, económicas, culturales, etc…), por lo que su explicación es, por fuerza, multicausal, lo mismo que son variadas sus consecuencias, que automáticamente se convierten en causa de otros acontecimientos o procesos.

4/ Interdisciplinariedad: la Historia se ve complementada y enriquecida por las actividades y la relación con otras ciencias afines como la Geografía.

5/ Análisis crítico de las fuentes disponibles para el estudio del pasado.

LAS FUENTES

Las fuentes para el estudio del pasado pueden ser clasificadas en primer lugar en primarias o históricas y secundarias o historiográficas.

Las fuentes primarias o históricas son elementos pertenecientes al pasado objeto de estudio, es decir, originales de la época. Son muy variadas, destacando los restos materiales, objeto de estudio de la arqueología y de la Historia del Arte, como utensilios, enterramientos, monumentos, viviendas; y los documentos escritos. Estos últimos pueden ser clasificados según su contenido (político, económico, social) o su autor (eclesiásticos, civiles, privados, señoriales, prensa). Para el análisis de estas fuentes, sobre todo los textos escritos, es fundamental un método crítico que nos permita conocer no sólo el contenido concreto del documento, sino también sus condicionantes e intencionalidad. Por último, destacar para sucesos más próximos al presente de fuentes como las audiovisuales y los testimonios orales, fuentes que, como las escritas, necesitan de un análisis crítico.

Las fuentes secundarias o historiográficas son los análisis históricos realizados por el ser humano con posterioridad a los acontecimientos, es decir, serían textos de historia. A este respecto, hay que tener en cuenta la evolución y la diversidad de perspectivas con que se ha estudiado la Historia a lo largo del tiempo.

LA DIVERSIDAD DE PERSPECTIVAS

En el tema de las perspectivas de la Historia son varios los elementos que debemos tener en cuenta. Así, por un lado los estudios históricos varían en función del tiempo y espacio analizado, pudiéndose así hablar de estudios de tiempo largo, de tiempo medio y de tiempo corto o acontecimientos o procesos puntuales: no es lo mismo estudiar la Historia de España contemporánea, que la de la II República o la de la huelga revolucionaria de 1934. En cuanto al espacio, no es lo mismo estudiar la Historia Europea, la de España, la de Andalucía o la de Siles, pudiéndose así hablar de estudios generales, nacionales, regionales o locales. Aunque tradicionalmente se consideraba a la Historia de tiempo corto y local como algo secundario, esta es en realidad la base para los estudios de ámbito superior.

Por otro lado, la perspectiva del estudio histórico depende de las propias perspectivas de su autor, dependientes a su vez de diversos condicionantes:

1/ La época en la que vivió, lo que varía sus intereses, perspectivas, valores, instrumentos de análisis, etc…

2/ Su ideología o intereses, que condicionan el análisis, interpretación y selección de las fuentes.

3/ Su pertenencia a las diversas escuelas historiográficas existentes a lo largo del tiempo, como positivismo, escuela de Annales, marxismo, cuantitativismo, etc…

De lo anterior se deduce que la Historia no sólo debe analizar de manera crítica las fuentes primarias, sino también las secundarias o historiográficas.

CONCLUSIÓN: ¿ES REALMENTE LA HISTORIA UNA CIENCIA?

La existencia de diferentes perspectivas y la interferencia de los intereses e intencionalidades de los autores o grupos que los respaldan nos podrían hacer dudar de la objetividad que la Historia, como ciencia, debe tener. Sin embargo, frente a ello, hay que destacar dos elementos:

1/ La diversidad de perspectivas, además de cómo problema, se puede contemplar como una variedad enriquecedora. Además, esta diversidad de perspectivas y las interferencias son comunes a todas las ciencias.

2/ La objetividad debe ser una meta para la Historia a la que siempre debe tender pese a las dificultades o intereses. Conocer este problema es lo que nos permite, en realidad, analizar de manera crítica no sólo nuestro pasado sino también el estudio que se ha hecho sobre él.

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LA GUERRA CIVIL EN UN PUEBLO DE LA ALPUJARRA ALMERIENSE: BENÍNAR (1936-1939)

Historia de Benínar (Almería) durante la Guerra Civil (1936-1939), por Carlos Javier Garrido García.

Vista general del desaparecido pueblo de Benínar.

INTRODUCCIÓN

El periodo de nuestra historia iniciado con la proclamación de la II República en 1931 y que acabó con el establecimiento de la Dictadura del general Franco es, sin duda, uno de los más apasionantes, de ahí que la producción historiográfica a él asociado tan sólo sea parangonable a la de la II Guerra Mundial. La bibliografía sobre el periodo que nos ocupa es inmensa, aunque me atrevería a recomendar una obra de Preston en la que, aparte de ser una adecuada síntesis, se incluye además un interesante ensayo historiográfico que puede servir de guía y primera aproximación (PRESTON, 2006: 333-364).

El marco geográfico estudiado en este trabajo es la desaparecida localidad alpujarreña de Benínar, origen de mi familia política, que me va a permitir analizar cómo afectó la guerra en las pequeñas localidades alejadas de los focos de la gran política.

Las fuentes utilizadas para este trabajo han sido tanto bibliográficas como documentales. En cuanto a las primeras han sido de uso imprescindible las obras dedicadas a la II República, Guerra Civil y primer franquismo en la provincia de Almería, conteniendo algunos datos sobre Benínar. Entre ellas, hay que destacar sin duda las obras de Rafael Quirosa-Cheyrouze sobre la Guerra Civil en la provincia, la de Eusebio Rodríguez sobre la represión de posguerra y la de Antonio Sánchez sobre la depuración franquista del magisterio almeriense. No hay que olvidar tampoco las aportaciones de Tapia Garrido sobre el conflicto en la Baja Alpujarra, Benínar incluido (TAPIA GARRIDO, 2000: 517-528).

Por lo que se refiere a las fuentes documentales, la principal ha sido la Causa General, custodiada en el Archivo Histórico Nacional (CAUSA GENERAL), recopilación de información dirigida por el Fiscal del Tribunal Supremo sobre los sucesos de la retaguardia republicana, especialmente la represión, y realizada a partir del Decreto de 26 de abril de 1940 con el objetivo de justificar la represión franquista y el mismo régimen. Una información, por tanto, mediatizada por la ideología de los vencedores, hecho que hay que tener en cuenta. Por otra parte, he usado las bases de datos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica del sindicato CGT (www.todoslosnombres.org) y de la Fundación Pablo Iglesias del PSOE, en este caso las Biografías del socialismo español (www.fpabloiglesias.es).

SITUACIÓN SOCIAL DE BENÍNAR

Al final de la época morisca, en 1568, Benínar tenía 20 vecinos, unos 80 habitantes, todos ellos moriscos. La rebelión de estos entre 1568 y 1570 supuso la despoblación del lugar (TAPIA GARRIDO: 286). Las tareas de repoblación con cristianos viejos se iniciaron en 1574, asentándose en la localidad 11 vecinos, es decir, la población quedó prácticamente reducida a la mitad, correspondiendo a cada vecino una “suerte” compuesta por 7’5 marjales de riego, 6 fanegas de secano, 1 fanega de viña, 5’5 olivos, 3’5 higueras y 1 casa (TAPIA GARRIDO: 305-306).

Esta nueva población supuso el origen de la estructura social que predomina en la Edad Moderna y Contemporánea, al significar la concentración de las principales propiedades del pueblo en unas pocas familias. Así, el posterior crecimiento de la población en los siglos XVII y XVIII hizo que la población excluida fuera creciendo. Muestra de ello son los datos que aporta el Catastro de Ensenada en 1751 (CATASTRO DE ENSENADA). Para entonces la localidad contaba con 45 vecinos, de los que 12 ó 13 residían en cortijos, sumando 212 habitantes. Es decir, con respecto a 1574 se había cuadriplicado la población, lo que había deteriorado hasta niveles extremos la estructura social de la localidad, más aún teniendo en cuenta que entre esa fecha y 1751 no se detecta un aumento apreciable de la superficie cultivada (TAPIA GARRIDO: 306). Así, para entonces había unos 40 jornaleros en Benínar, los cuales debido a “la miseria y pobreza de este Pueblo, no tienen en qué trabajar todo el año, por lo cual salen de él a los Pueblos más inmediatos a buscar donde trabajar”. Por otra parte, al informar sobre los “pobres de solemnidad”, se indica “que esta villa es toda de pobres, o la maior parte, que por razón de bejez o de accidentes habrá de solemnidad tres o quatro”.

El posterior crecimiento demográfico del siglo XIX no haría sino empeorar la situación. Así, en 1846 los habitantes de la localidad eran 538 (MADOZ: 221-222) y en 1857 ascendían a 1.006 (TAPIA GARRIDO: 483), un fuerte crecimiento que se puede deber a la inmigración atraída por el desarrollo de la minería del plomo en la Sierra de Gádor. Sin embargo, la minería se estanca a partir de 1874 (TAPIA GARRIDO: 532-533), y lo mismo hace la población de Benínar, situándose en 982 habitantes en 1900 y no dejando de descender a partir de entonces (TAPIA GARRIDO: 495), llegando a 953 habitantes en 1930 y 800 en 1940. Es decir, acabada la minería, la población de la localidad, mayoritariamente jornalera, se vio obligada en parte a la emigración, que funcionaría como válvula de escape de la tensión social. Sin embargo, no la eliminó totalmente, aflorando con toda su fuerza a raíz del fracaso del golpe de Estado de julio de 1936. 

EL INICIO DE LA GUERRA

La polarización política característica de la España de los años 1930 parece que no había llegado a Benínar si nos atenemos a los informes de las autoridades franquistas de la posguerra. Así, indicaban que con anterioridad a la guerra “no ocurrieron hechos que alteraran el orden ni hubo atropellos a personas y propiedades”, y que “no hubo propaganda ni excitaciones a la violencia” por parte de las izquierdas, mientras que por parte de los individuos de derechas “no hubo actos de participación en pro del Movimiento Nacional por adoptar el vecindario una actitud pasiva” (CAUSA GENERAL: 12-14). Sin embargo, los hechos acaecidos al iniciarse la guerra demuestran lo contrario.

El golpe de Estado iniciado en el protectorado de Marruecos el 17 de julio de 1936 se extendió a la península el día 18. En Almería la sublevación se inició el 21 de julio de 1936, pero se saldó con un fracaso. En Benínar, el conocimiento del golpe supuso que se formara el día 20 un “Comité Rojo”, compuesto por el alcalde en esos momentos, Francisco Sánchez Sánchez, al que acompañaban como vocales Gracián Rincón Fernández, Adolfo Sánchez Román, Francisco Sánchez Román, Antonio Moreno Sánchez, José Sánchez Román y Andrés Pérez Sánchez. Su primera decisión fue la de desarmar de las personas de derechas, requisándose sus escopetas, entre otros, a Antonio González Romero, Facundo Sánchez Quero, Antonio Sánchez Sánchez, Francisco Blanco Maldonado y Juan Ruiz Martín. Las armas se depositaron en la casa de Manuel Martín Rodríguez, jefe de Izquierda Republicana, que sirvió también de sede inicial del Comité, y con ellas se armaron milicianos que montaron guardia en la población y sus inmediaciones “para oponerse al Ejército Nacional”. Todo ello vino acompañado de los primeros actos revolucionarios, como el saqueo de la Iglesia “y profanación del Sagrario e Imágenes” (CAUSA GENERAL: 5-6).

Portada de la Iglesia parroquial de Benínar.

EL PROCESO REVOLUCIONARIO: REPRESIÓN E INCAUTACIONES

Junto al saqueo de la Iglesia parroquial, el “Comité Rojo” inició a partir del 29 de julio y continuó durante los meses a agosto y septiembre de 1936 una fuerte represión que se tradujo en el registro y saqueo de las viviendas, la imposición de multas, la incautación de propiedades y el encarcelamiento de destacados derechistas. Así, el citado 29 de julio el Comité, acompañado del alcalde y del secretario interino del Ayuntamiento, Fausto Ruiz Venegas, registró y saqueó los domicilios de Antonio González Romero, maestro nacional, y de Facundo Sánchez Quero, secretario propietario del Ayuntamiento, “a pretexto de haber pagado multas de mil y cinco mil pesetas respectivamente”. El saqueo de estas viviendas se completó a primeros de agosto, indicándose en la documentación franquista que el producto del mismo lo depositaron los hermanos Adolfo y Francisco Sánchez Román, miembros del Comité, en casa de su padre Antonio Sánchez López, “pues todos lo hicieron con la idea de lucro”. En ese mismo mes de agosto se impusieron multas y se requisaron gallinas y conejos, lo mismo que “se les recogieron las estampas y objetos religiosos los cuales fueron destruidos”, indicándose como principales perjudicados a Francisco Martín Rodríguez, Josefa Sánchez Rincón, Antonio Fernández Campoy, José Ruiz Martín, Pedro Sánchez López “y la mayor parte de los vecinos”. Por último, fueron detenidos Faustino Ruiz Maldonado, Manuel Maldonado Sánchez y Nicolás Ruiz Roda, “y conducidos a Almería a donde estuvieron presos, siendo allí asesinado el Ruiz Roda” (CAUSA GENERAL: 5-6).

Nicolás Ruiz Roda era un labrador miembro de Acción Popular y Jefe de Milicias de Falange. Tras ser detenido en Benínar y conducido a Almería, fue encarcelado en el buque Astoy-Mendi, de donde fue sacado el 16 de septiembre de 1936 y asesinado en los Pozos de Tabernas (CAUSA GENERAL: 3; QUIROSA-CHEYROUZE, 1997: 141).

Ya en septiembre de 1936 se detuvo, se le cobró una multa y se condujo a Almería al propietario del Cortijo del Canónigo, José Rodríguez García. Del mismo modo se le incautó el Cortijo, iniciándose a partir de entonces un proceso de incautaciones que afectó a los grandes y medianos propietarios y al clero parroquial. En cuanto a este último, se incautó la Casa Rectoral y se destruyeron las imágenes religiosas de la misma (CAUSA GENERAL: 5-6).

Por otra parte, fueron requisadas las fincas propiedad de Miguel Oliveros del Trell, Mario Manrique Roda, Eduardo Gutiérrez Ruiz, José y Facundo Sánchez Quero, Antonio González Romero, José Rodríguez García y herederos de Anselmo López Fernández; el molino harinero y almazara de Miguel Oliveros del Trell; la almazara de los herederos de Anselmo López Fernández; y la tienda de comestibles de José Fernández Roda (CAUSA GENERAL: 12-14). Esta información procedente de la Causa General se complementa con los expedientes de expropiación de fincas que se conservan de Anselmo López Fernández, Miguel Oliveros del Trell, Facundo y José Sánchez Quero, Francisco Sánchez Sánchez y Emilio Serrano Guillén (QUIROSA-CHEYROUZE, 1996: 255-256). No me consta que para la explotación de todas estas propiedades se formara una colectividad en la localidad, aunque su explotación colectiva, quizás gestionada directamente por el Comité, queda clara ya que hasta 1937-1938, como veremos a continuación, las fincas no fueron parceladas y distribuidas para su explotación individual.

EL CONTROL DE LA REVOLUCIÓN

El proceso revolucionario iniciado en la zona republicana tras el estallido de la guerra empezó a ser contralado a partir de septiembre de 1936 gracias al nuevo gobierno de Francisco Largo Caballero y al creciente papel de formaciones políticas como el PCE. Los medios para ello fueron la recuperación de las instituciones estatales, regionales, provinciales y locales, suplantadas de facto por múltiples comités, en los predominaban los sindicatos UGT y CNT; el freno y judialización de la represión gracias a la creación de los Tribunales Populares y la reestructuración de los juzgados municipales; y el freno al proceso de colectivización, que empieza a ser suplantado por la parcelación individual.

En cuanto a lo primero, un decreto del Ministerio de la Gobernación de 4 de enero de 1937 establecía la disolución de los ayuntamientos, comisiones gestoras y comités existentes y la constitución por los gobernadores civiles de cada provincia de consejos municipales con representación de todos los partidos y sindicatos. El nuevo Consejo Municipal de Benínar fue constituido el 4 de febrero de 1937 y estaba compuesto por el presidente, Juan Maldonado Sánchez, carpintero, y los vocales Aurelio Maldonado Sánchez, labrador; Francisco Sánchez Victoria, labrador; José Rincón Romero, jornalero; y Francisco Sánchez Fernández, labrador; los cuatro primeros en representación de la CNT y el último de la UGT (QUIROSA-CHEYROUZE, 1996: 190-191, 289). Esta mayoría anarcosindicalista es sorprendente si tenemos en cuenta que entre 1931 y 1936 no existió la CNT en la localidad (RUIZ SÁNCHEZ), por lo que hubo de establecerse en ella durante la guerra, en una muestra más de la debilidad, ya puesta de manifiesto, del movimiento obrero en ella.

En cuanto a la reorganización del juzgado municipal de Benínar, la Causa General informa de poco, limitándose a indicar que “la actuación de los Jueces Municipales dejó algo que desear por la irregularidad procesal de sus actuaciones en las que faltan firmas y por haber sido nombradas por autoridades ilegítimas”, destacando también que no funcionaron en la localidad tribunales populares y que se conservaron los registros civil y parroquial (CAUSA GENERAL: 15).

Por último, en cuanto a la propiedades incautadas, explotadas colectivamente, ya fuera por una colectividad o por el mismo Comité, luego Consejo Municipal, pasaron entre 1937-1938 “a su parcelación y distribución entre los directivos”, indicándose como responsables y, quizás, beneficiarios a Juan Maldonado Sánchez, Aurelio Maldonado Sánchez, Gregorio Rincón Sánchez, Enrique Blanco Maldonado, José Roque Triviño Sánchez, José Rincón Romero, Francisco Sánchez Victoria, Federico Checa García, Manuel Martínez Rodríguez y Antonio Sánchez Sánchez (CAUSA GENERAL: 5-6).

LA REPRESIÓN DE LA POSGUERRA

Cuando a finales de marzo de 1939 el bando republicano se desploma, las tropas franquistas ocupan los últimos restos de este, entre ellos la provincia de Almería y, dentro de ella, Benínar. En la vecina Berja el día 29 de marzo de 1939 los elementos derechistas de la localidad ocuparon el Ayuntamiento, Correos y los principales centros administrativos de la ciudad como paso previo a la entrada de las tropas de ocupación (RUIZ FERNÁNDEZ: 213), un proceso que se hubo de producir también en Benínar en torno a esa fecha. La ocupación franquista supuso la recuperación del predominio de las clases medias y altas conservadoras. Este predominio fue asegurado, en primer lugar, a través del establecimiento del Estado franquista, cuyos pilares a nivel local serán los nuevos ayuntamientos, el clero parroquial y la jefatura local del partido único, FET de las JONS. En el caso de Benínar, según se desprende de la Causa General, en septiembre de 1940 era alcalde Fausto Ruiz y en mayo de 1944 Francisco Sánchez.

En segundo lugar hay que destacar la represión contra los vencidos, con el objetivo aparente de castigar los delitos cometidos por las izquierdas en el periodo republicano, pero con el verdadero de asegurar el mantenimiento de la nueva situación. Así, la Causa General indica que en septiembre de 1940 la situación de los miembros del “Comité Rojo”, creado al inicio de la guerra y que controla el municipio hasta febrero de 1937, era la siguiente: el alcalde Francisco Sánchez Sánchez y los vocales Gracián Rincón Fernández, Adolfo Sánchez Román y Antonio Moreno Sánchez estaban sufriendo condena; el vocal Francisco Sánchez Román estaba preso en Sevilla, y los vocales José Sánchez Román y Andrés Pérez Sánchez se habían exiliado a Francia.

Por otra parte, el 6 de mayo de 1944 el fiscal instructor de la Causa General de Almería solicitaba al alcalde de Benínar y a la Guardia Civil “para que comuniquen el actual paradero y domicilio de los individuos que constituyeron el comité revolucionario de dicho pueblo”. Según informe del alcalde de Benínar de 12 de mayo de 1944 y del cabo de la Guardia Civil de Berja del día 24 su situación era la siguiente (CAUSA GENERAL: 16-18): José Sánchez Román y Antonio Andrés Pérez Sánchez estaban exiliados en Francia; Adolfo Sánchez Román estaba en libertad condicional desterrado en Alcalá de Guadaira (Sevilla); Francisco Sánchez Román estaba desterrado en Dos Hermanas (Sevilla); Manuel Martín Rodríguez residía en la calle Real de Benínar; José Ruiz Rincón había fallecido en Benínar en noviembre de 1936.

Estas informaciones pueden ser completadas a través de otras fuentes. Así, en cuanto a uno de los exiliados, José Sánchez Román, nos consta según su ficha personal en el Diccionario Biográfico del Socialismo Español de la web de la Fundación Pablo Iglesias que había nacido en Benínar el 13 de febrero de 1909, que era miembro de la UGT y del PSOE y que en el exilio perteneció a las secciones del partido y del sindicato en Nevers (Nièvre).

Por otra parte, en la base de datos de www.todoslosnombres.org, consta que Adolfo Sánchez Román había sido condenado en Consejo de Guerra a 12 años y 1 día de reclusión, trabajando en el Canal del Bajo Guadalquivir, mientras que Francisco Sánchez Román fue condenado a reclusión perpetua (30 años) y acabó trabajando en el mismo Canal, en ambos casos para reducir su pena a cambio de ser mano de obra gratuita para el régimen.

Además, contamos con los datos aportados por Eusebio Rodríguez Padilla en su trabajo sobre la represión en Almería, que analiza la actuación de los tribunales militares en Almería entre 1939 y 1945. Estos llevaron a cabo numerosos procedimientos sumarísimos y sumarísimos de urgencia que juzgaban, paradójicamente, el delito de rebelión, basándose en el Código de Justicia Militar de 1890 y en el Bando de Guerra de 28 de julio de 1939. Según consta en este estudio, fueron procesadas las siguientes personas vecinas de Benínar (RODRÍGUEZ PADILLA: 545):

  • Díaz Román, Antonio: el día 4 de mayo de 1939 le fue iniciada la causa nº 19.756/39 por el delito de auxilio a la rebelión, siendo condenado el 14 de febrero de 1940 a 12 años y 1 día de prisión.
  • Maldonado Sánchez, Aurelio: el día 22 de febrero de 1940 se le inició la causa nº 11.225/40 por auxilio a la rebelión y fue condenado el 27 de agosto de 1942 a 12 años y 1 día de prisión.
  • Martín Pérez, José: le fue iniciada la causa nº 20.394/39 el día 17 de abril de 1939, siendo condenado por adhesión a la rebelión a cadena perpetua el 16 de diciembre de 1941.
  • Montes Manrique, Miguel: el día 22 de febrero de 1940 le fue iniciada la causa nº 11.198/40 por auxilio a la rebelión, siendo condenado a 14 años, 8 meses y 1 día de presión el día 17 de abril de 1941.
  • Moreno Sánchez, Antonio: le fue iniciada la causa nº 28.268/39 el día 14 de abril de 1939 por adhesión a la rebelión y fue condenado el 30 de agosto de ese año a cadena perpetua.
  • Rincón Fernández, Gracián: el día 8 de mayo de 1939 le fue iniciada la causa nº 28.084/39 por auxilio a la rebelión, siendo condenado el 1 de julio de ese año a 12 años y 1 día de prisión.
  • Sánchez López, Antonio: le fue iniciada el 22 de febrero de 1940 la causa nº 10.965/40 por auxilio a la rebelión y fue condenado el 25 de febrero de 1943 a 12 años y 1 día de prisión.
  • Sánchez Román, Adolfo: el 8 de mayo de 1939 le fue iniciada la causa nº 28.084/39 por auxilio a la rebelión, siendo condenado el 1 de julio de ese año a 12 años y 1 día de prisión.
  • Sánchez Román, Francisco: le fue iniciada la causa nº 10.965/40 por adhesión a la rebelión, siendo condenado a cadena perpetua el día 25 de febrero de 1943.
  • Sánchez Sánchez, Francisco: el día 8 de mayo de 1939 le fue iniciada la causa nº 28.084/39 y fue condenado por el delito de adhesión a la rebelión a cadena perpetua.

Por lo que se refiere a los indultos, el 9 de octubre de 1945 se estableció el indulto para los delitos de rebelión cometidos durante la Guerra Civil para celebrar el aniversario del acceso de Franco a la jefatura del Estado. Los presos indultados pasaban a la libertad vigilada. Este fue el caso de Gracián Rincón Fernández, indultado el 7 de octubre de 1946, y de Adolfo Sánchez Román, que lo fue el 16 de noviembre de 1946.

En cualquier caso, muchos condenados se vieron beneficiados por conmutaciones e indultos, dos medidas cuyo objetivo principal era descongestionar las saturadas prisiones. En cuanto a la conmutación, consistía en la supresión parcial de la condena disminuyendo su duración, ya fuera por su revisión en las Comisiones Provinciales de Examen de Penas, establecidas en 1940, o bien por la conmutación a cambio de trabajo, práctica llevada a cabo desde 1937. En el caso que nos ocupa, José Martín Pérez vio conmutada su cadena perpetua por 20 años y 1 día de prisión en 1942; Miguel Montes Manrique la suya de 14 años, 8 meses y 1 día por otra de 6 años el 15 de mayo de 1941; Antonio Sánchez López su condena de 12 años y 1 día por otra de 1 año el 25 de febrero de 1943; y Francisco Sánchez Sánchez su condena perpetua por otra de 12 años el 22 de agosto de 1944.

Además de los encarcelamientos, otro de los procesos destacados de la represión franquista fue la depuración de funcionarios para expulsar de sus puestos a los republicanos. Este fue el caso de los maestros. Así, en abril de 1939 la Dirección General de Primera Enseñanza dictó una orden por la que quedaban en suspenso en sus cargos todos los maestros de la provincia de Almería y se iniciaba el proceso de depuración. Este constaba de los siguientes pasos: solicitud de reingreso del interesado, informes de las autoridades locales (alcalde, párroco, Guardia Civil) sobre su ideología y conducta, análisis de la Comisión Depuradora Provincial y propuesta a la Comisión Superior Dictaminadora (SÁNCHEZ CAÑADAS: 33-35). En la provincia fueron depurados 972 maestros, de los que fueron sancionados 182 (SÁNCHEZ CAÑADAS: 98). En el caso de Benínar tenemos a los dos maestros del pueblo y a otro natural de la localidad pero que ejercía en Guardias Viejas, superando los tres la depuración de manera positiva, proponiendo la Comisión Depuradora Provincial su readmisión sin sanción (SÁNCHEZ CAÑADAS: 226-227, 268, 296):

  • Cuenca Zamora, Adolfo: natural de Benínar, de 60 años de edad y con destino en Guardias Viejas (Dalías); fue rehabilitado provisionalmente el 2 de agosto de 1939 y confirmado en su cargo el 6 de febrero de 1941.
  • González Romero, Antonio: natural de Benínar, de 43 años y con destino en su localidad; fue rehabilitado provisionalmente el 8 de agosto de 1939 y confirmado en su cargo el 10 de junio de 1940.
  • Martín Donaire, Rosa: natural de Alcolea, de 61 años y con destino en Benínar; fue rehabilitada provisionalmente el 2 de agosto de 1939 y confirmada en su cargo el 3 de agosto de 1940.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, en Benínar existía una estructura social muy polarizada, con una abundante población jornalera, herencia de la reducida repoblación de 1574 y del posterior crecimiento demográfico. Sin embargo, la existencia de una fuerte emigración desde principios del siglo XX había supuesto una válvula de escape a la tensión social, lo que, junto a las dificultades para el desarrollo de movimientos políticos alternativos en pequeñas poblaciones, significó una ausencia de tensiones sociopolíticas de importancia durante el periodo republicano.

En cualquier caso, el cataclismo sociopolítico que supuso el inicio de la Guerra Civil dejó aflorar las tensiones larvadas durante largo tiempo. El nuevo Comité Rojo, que sustituye en la dirección de la localidad al Ayuntamiento de izquierdas, inicia un proceso de alteración de las relaciones sociales tradicionales, a través de la represión y las incautaciones. Este incipiente proceso revolucionario fue frenado por el proceso de recuperación del Estado republicano a partir de 1937, concretado en el fin de las colectivizaciones y la opción final por la división en parcelas individuales de los bienes incautados, y en el establecimiento de nuevos ayuntamientos, constituyéndose un Consejo Municipal dominado, en una aparente contradicción, por la CNT anarcosindicalista, de principios colectivistas.

El final de la guerra en 1939 no significó la llegada de la paz, ya que el nuevo régimen franquista puso en marcha un intenso proceso represivo contra los vencidos. En un principio dicho proceso tenía la supuesta finalidad de castigar los delitos cometidos en la zona republicana durante la guerra. Sin embargo, la represión franquista fue implacable, pese a no concretarse en este caso en penas de muerte, lo que se explica en el deseo de asegurar el nuevo régimen y eliminar de manera completa y definitiva al adversario político.

BIBLIOGRAFÍA

  • CATASTRO DE ENSENADA: Archivo General de Simancas, Catastro de Ensenada, Repuestas Generales, Libro 278, fols. 766r.-795r. Benínar, 11/10/1751.
  • CAUSA GENERAL: Archivo Histórico Nacional, Fiscalía del Tribunal Supremo, Causa General, Caja 1038, expediente 25: Benínar (Almería).
  • MADOZ, Pascual (1846): Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar. Tomo IV. Madrid.
  • PRESTON, Paul (2006): La Guerra Civil Española. Barcelona: Círculo de Lectores.
  • QUIROSA-CHEYROUZE Y MUÑOZ, Rafael (1996): Almería, 1936-37. Sublevación militar y alteraciones en la retaguardia republicana. Almería: Universidad de Almería.
  • QUIROSA-CHEYROUZE Y MUÑOZ, Rafael (1997): Represión en la retaguardia republicana. Almería, 1936-39. Almería: Librería Universitaria.
  • RODRÍGUEZ PADILLA, Eusebio (2005): La represión franquista en Almería, 1939-1945. Mojácar: Arráez Editores.
  • RUIZ FERNÁNDEZ, José (1999): De la II República a la Guerra Civil. Berja (1931-1939). Almería: Arráez Editores.
  • RUIZ SÁNCHEZ, José Leonardo y ÁLVAREZ REY, Leandro (1997): “Fuentes para el estudio del movimiento obrero en Almería: la correspondencia inédita de la CNT (1931-1936)”. Boletín del Instituto de Estudios Almerienses. Letras, 15 (1997), pp. 31-76.
  • SÁNCHEZ CAÑADAS, Antonio (2007): Memoria y dignidad. Depuración y represión del magisterio almeriense durante la dictadura del general Franco. Sevilla: Corduba.
  • TAPIA GARRIDO, José Antonio (2000): Historia de la Baja Alpujarra. Almería: Instituto de Estudios Almerienses.

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EXPLICACIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LAS CONSTITUCIONES ESPAÑOLAS DEL SIGLO XIX

Explicación de las características de las Constituciones españolas del siglo XIX a partir de su base ideológica, como preparación para Selectividad, por Carlos Javier Garrido García.

Constitución Española de 1869.

Uno de los aspectos que genera más confusiones al estudiar la Historia de España del siglo XIX es la de las distintas Constituciones que estuvieron vigentes durante el mismo. Para estudiarlas es necesario hacerlo de forma comprensiva, relacionando sus características con la ideología del partido o partidos políticos que las aprobaron. Al final incluyo un enlace para descargar su contenido en una tabla comparativa de las constituciones para facilitar su comprensión, en formato PDF.

Constitución de 1812

Esta Constitución, aprobada por las Cortes de Cádiz durante la Guerra de Independencia, fue fruto del acuerdo entre los liberales, mayoritarios en las mismas, y los serviles o absolutistas más moderados. Como consecuencia de ello su contenido, aunque predominantemente liberal, mantiene algunas pervivencias del Antiguo Régimen. En cuanto a las características liberales, establece el principio de soberanía nacional, hay una amplia declaración de derechos individuales y se establece el sufragio universal masculino pero indirecto y censitario en la elección. Como pervivencias del Antiguo Régimen hay que destacar la confesionalidad católica del Estado y el mantenimiento de una monarquía con grandes poderes, ya que tenía en sus manos el ejecutivo y controlaba en cierto modo también el legislativo, que residía en unas Cortes unicamerales. Por tanto, la división de poderes era relativa.

Constitución de 1837

Esta Constitución fue aprobada durante la Regencia de María Cristina de Borbón por el partido progresista, pero haciendo algunas concesiones a los moderados para asegurarle una mayor estabilidad. Como características progresistas establece el principio de soberanía nacional, amplios derechos individuales, un estado aconfesional y una división total de poderes. Como concesiones a los moderados hay que indicar que las Cortes fueron bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado) y que el Estado seguía financiando a la Iglesia Católica. Como rasgo común a ambos, se establece el sufragio censitario.

Constitución de 1845

Aprobada durante la Década Moderada, presenta una ideología plenamente moderada. Así, establece la soberanía compartida entre Cortes y Corona, la división de poderes es relativa ya que el rey posee el poder ejecutivo y controla el legislativo, las Cortes eran bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado, este último de elección real), los derechos individuales remitían a leyes de desarrollo que los restringieron, el sufragio era muy censitario y se volvió a la confesionalidad católica del Estado.

Constitución de 1869

Aprobada durante el Gobierno Provisional a principios del Sexenio Democrático, es sin duda la Constitución más compleja de todo el siglo. Ello es debido a que fue fruto del consenso entre las fuerzas políticas que habían llevado a cabo la revolución: progresistas, demócratas y unionistas. Estos últimos eran miembros de la Unión Liberal, partido de centro fundado por O’Donnell que intentaba unir en su seno a progresistas y moderados y cuya ideología, por tanto era una mezcla de ambos. Como características progresistas establece el principio de soberanía nacional y un estado aconfesional; como características demócratas el sufragio universal masculino; como características moderadas a través de los unionistas las Cortes son bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado); como características comunes a demócratas y progresistas establece una división de poderes total y amplios derechos individuales; y como características comunes a las tres ideologías se establece la monarquía como forma de gobierno.

Constitución de 1876

Aprobada al principio de la Restauración, su ideología predominante es la del Partido Conservador de Antonio Cánovas del Castillo, partido heredero de antiguo partido moderado. Por ello, esta constitución comparte muchas características con la ya explicada de 1845. Así, establece la soberanía compartida entre Cortes y Corona, una división de poderes relativa ya que la Corona interviene en el legislativo y tiene en sus manos el ejecutivo, las Cortes bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado, este último en parte electivo y en parte de designación real), los derechos individuales remitían a leyes de desarrollo que los restringieron, el sufragio censitario (aunque en 1890 se estableció el universal masculino) y la confesionalidad católica del Estado.

Si desea descargar la tabla comparativa de las constituciones, pulse aquí: TABLA COMPARATIVA

Si desea ver los temas de Selectividad de este siglo, en los que se explica la base ideológica y social de cada partido y el marco en que fueron aprobadas las constituciones, pulse aquí.

PREGUNTAS CORTAS DE HISTORIA DE ESPAÑA PARA SELECTIVIDAD (OPCIÓN A) RESUELTAS

Preguntas cortas de Historia de España propuestas los pasados cursos 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019 en Selectividad (Andalucía) en la opción A, resueltas, por Carlos Javier Garrido García.

El emperador Carlos V, por Rubens. Fuente: Wikipedia.

¿Qué monarquía reinaba en la Península en el 711? Describa las causas de la invasión musulmana.

La monarquía visigoda.

La rápida expansión de los musulmanes por el norte de África coincidió con la crisis interna de la monarquía visigoda. Esta fue debida a la atomización y debilitación del poder político, debida la primera a la prefeudalización y la segunda a los conflictos nobiliarios por la sucesión al trono en una monarquía que era electiva. Así, en el momento de la invasión se estaban enfrentando el monarca recién elegido, Rodrigo, con los hijos de su predecesor, Witiza, siendo estos últimos los que facilitaron la entrada en la península de los musulmanes como tropas mercenarias. Como consecuencia de todo ello, la conquista musulmana fue muy rápida, ocupando ya en el 715 toda la península excepto la franja norte.

¿Qué nombre reciben los componentes de la minoría cristiana de Al-Ándalus? Explique los rasgos principales de la sociedad hispano-musulmana.

Mozárabes.

Tras la conquista musulmana, la nueva sociedad de Al-Ándalus quedó conformada por una minoría dominante de invasores árabes y bereberes y la mayoría sometida de los conquistados: la población hispanorromana de religión cristiana (los denominados mozárabes) que era el grupo más numeroso, aunque su número fue decreciendo debido a las conversiones al Islam, dando lugar al que fue el grupo predominante en Al-Ándalus, los muladíes, y por último la minoría judía.

¿Quién fue el primer califa omeya de Córdoba? Describa la evolución política del Califato de Córdoba.

Abderramán III.

Abderramán III accedió al emirato en el año 912, iniciando una política de fortalecimiento de su poder que culminó en su proclamación como califa en el 929. Se estableció un estado autocrático, un ejército profesional, una administración jerarquizada y se produjo un fuerte desarrollo económico y cultural. Sin embargo, a principios del siglo XI el califato entró en crisis debido a las dictaduras de Almanzor y sus sucesores, con los consiguientes conflictos internos. Finalmente, el califato fue disuelto el año 1031, dando paso a los primeros reinos de Taifas.

¿Qué personaje histórico adoptó el título de califa en Córdoba durante el siglo X? Describa el legado cultural y económico de Al-Ándalus.

Abderramán III.

El legado de Al-Ándalus ha sido muy importante en España. En el ámbito cultural hay que destacar el amplio patrimonio monumental, con monumentos tan destacados como la Mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada y con una gran influencia en periodos posteriores con los estilos mudéjar y neomudéjar, y la presencia de numerosos arabismos en las lenguas peninsulares. En el terreno económico, hay que destacar sobre todo su incidencia en la agricultura, con el desarrollo de las técnicas de regadío y la introducción de nuevos cultivos como el arroz, la berenjena, la alcachofa

¿Dónde estuvo la capital de Al Ándalus durante la época califal? Explique brevemente el origen y expansión de Al Ándalus.

Córdoba.

La conquista musulmana de la península a partir del año 711 fue un proceso rápido gracias a la crisis por la que atravesaba el reino visigodo de Toledo. Se estableció un emirato dependiente del califa de Damasco, aunque este alcanzó su autonomía política en el año 756 con Abderramán I. El auge político y socioeconómico del emirato permitió el establecimiento del califato el año 929 con Abderramán III. Sin embargo, este desaparece el año 1031, dando lugar a la disgregación de Al Ándalus en los llamados reinos de Taifas. Esta disgregación, frenada sólo temporalmente por las invasiones almorávides y almohades en los siglos XI-XIII. supuso que la hegemonía peninsular pasara a los reinos cristianos del norte, que intensifican el proceso de Reconquista. A partir de mediados del siglo XIII el único reino musulmán que pervive en la península es el nazarí de Granada, que fue conquistado por los Reyes Católicos en 1492.

¿Qué cronología, en siglos, abarca el proceso de Reconquista? Defina brevemente el proceso de Repoblación.

Abarca desde el siglo VIII al siglo XV.

La repoblación es la ocupación y colonización de las tierras arrebatadas a los musulmanes en el proceso de reconquista. Se pueden distinguir dos fases: hasta el siglo XI se produce un avance lento y el sistema más empleado es la “presura” o apropiación individual; y entre los siglos XI-XIII el avance es rápido y consistió en la entrega de grandes lotes de tierras a nobles, clero, órdenes militares y concejos.

¿Dónde se situaron los primeros núcleos de resistencia cristiana al Islam en España? Defina brevemente el concepto de Reconquista.

En la Cornisa Cantábrica y los Pirineos.

La “Reconquista” es el proceso, desarrollado entre los siglo VIII y XV, por el cual los reinos cristianos del norte de la Península van expandiéndose hacia el sur a costa de Al Ándalus. El concepto fue definido por Alfonso II de Asturias (791-842) que justificó la expansión autoproclamándose heredero de la monarquía visigoda.

¿Qué reino surgido en el siglo VIII se consolida como primer núcleo político relevante del proceso conocido como Reconquista? Define brevemente dicho concepto.

El reino de Asturias.

La “Reconquista” es el proceso, desarrollado entre los siglo VIII y XV, por el cual los reinos cristianos del norte de la Península van expandiéndose hacia el sur a costa de Al Ándalus. El concepto fue definido por Alfonso II de Asturias (791-842) que justificó la expansión autoproclamándose heredero de la monarquía visigoda.

¿Qué término acuñado por los cristianos define el enfrentamiento de larga duración que mantuvieron estos y musulmanes hasta 1492? Explique brevemente el ámbito territorial y carácter de cada sistema de repoblación, así como sus causas y consecuencias.

Reconquista.

La repoblación es la ocupación y colonización de las tierras arrebatadas a los musulmanes en el proceso de reconquista. En el norte de España (Cornisa Cantábrica, Pirineos y Submeseta Norte) se aplica el sistema de presura, en el que predomina la apropiación individual de tierras. Ello es posible ya que estas zonas se conquistan de forma lenta y progresiva entre los siglos VIII y XI, teniendo como consecuencia el asentamiento de campesinos con pequeñas y medianas propiedades. Por el contrario, en el resto del territorio predominan los repartimientos, efectuados por los concejos, en función de los intereses de sus oligarquías, o por la Corona, que hizo de ellos un instrumento para pagar el apoyo recibido por los grandes señores feudales y las órdenes militares. Como consecuencia de ello y de la falta de colonos suficientes para ocupar el territorio, dado que el avance entre los siglos XI y XIII fue muy rápido, en el sur peninsular predominan los grandes latifundios y señoríos, por lo que la población campesina estuvo compuesta sobre todo por siervos feudales y jornaleros. Estas diferencias en la estructura de la propiedad es una de las causas fundamentales para comprender el contraste socioeconómico existente en España entre un Norte rico y un Sur pobre.

¿Cómo se denominó la asociación de ganaderos de León y Castilla creada por Alfonso X el Sabio? Describa brevemente en qué consistía dicha asociación.

Mesta.

El Honrado Concejo de la Mesta, creado en 1273, era una asociación de ganaderos trashumantes que consiguió grandes privilegios del rey Alfonso X en detrimento de los intereses agrarios, como leyes y tribunales propios. Se organizaba en cuadrillas, con centros en Cuenca, Segovia, Soria y León, gozaba de numerosas cañadas que unían el norte y sur de Castilla y se centró en la cría de ganado ovejuno, cuya lana era exportada desde los puertos del Cantábrico al norte de Europa. Este comercio, organizado desde Burgos y Medina del Campo, fue muy lucrativo, lo que explica los grandes privilegio e influencia con que contó la organización.

¿Qué rey castellano impulsó la actividad cultural en la Edad Media a través de la Escuela de Traductores de Toledo? Describa brevemente la importancia de dicha institución.

Alfonso X el Sabio.

La Escuela de traductores de Toledo es el conjunto de traductores que a partir del siglo XIII desarrollaron su labor en dicha ciudad. Llevaron a cabo la traducción e interpretación de textos clásicos greco-latinos, que habían sido traducidos al árabe o al hebreo al latín y al castellano. Esto fue posible porque tras la conquista de la ciudad por los castellanos en 1085 permanecieron en la misma comunidades judías y musulmanas, lo que facilitó la comunicación cultural de ambas comunidades con la cristiana. Los textos traducidos eran de diversa temática, destacando los de filosofía, teología, astronomía, medicina y otras ciencias. La actividad de esta Escuela permitió el renacimiento filosófico, teológico y científico primero de España y luego de todo el occidente cristiano, permitiendo así el Renacimiento.

¿Durante qué reinado se produjo el final de la Reconquista? Explique brevemente qué se entiende históricamente por Reconquista.

Durante el reinado de los Reyes Católicos, que conquistaron Granada en 1492.

La “Reconquista” es el proceso, desarrollado entre los siglo VIII y XV, por el cual los reinos cristianos del norte de la Península van expandiéndose hacia el sur a costa de Al Ándalus. El concepto fue definido por Alfonso II de Asturias (791-842) que justificó la expansión autoproclamándose heredero de la monarquía visigoda.

¿Durante qué reinado se produjo el final de la Reconquista? Explique brevemente la política exterior de dicho reinado.

Durante el reinado de los Reyes Católicos, que conquistaron Granada en 1492.

La política exterior de los Reyes Católicos estuvo marcada por su expansión territorial, tanto en la Península como en el exterior, y por su enfrentamiento con Francia por el dominio de Italia y la hegemonía europea. En cuanto a la expansión territorial, los Reyes Católicos acabaron el proceso de “Reconquista” con la conquista del reino nazarí de Granada entre 1482 y 1492, acabaron la conquista de Canarias en 1496, iniciaron una política de expansión territorial en el norte de África (ocupando Melilla en 1497), iniciaron el proceso de expansión en América tras el descubrimiento de Colón en 1492 e incorporaron el reino de Navarra a la Corona de Castilla en 1512, aunque conservando sus fueros. En cuanto a los enfrentamientos con Francia, el escenario de los mismos fue Italia, enfrentándose ambas coronas por el dominio del reino de Nápoles, que acabó incorporándose a la Corona de Aragón en 1504. El enfrentamiento con Francia fue básico en la futura evolución de la Monarquía Hispánica, ya que esta pasó a ocupar la hegemonía en el continente y, para asegurarla, los Reyes Católicos realizaron una política matrimonial con sus hijos cuyo objetivo era aislar a Francia. De estos matrimonios, el más trascendental fue el de la princesa Juana “La Loca”, finalmente heredera de la Monarquía, con Felipe “El Hermoso”, hijo de Maximiliano I de Austria y María de Borgoña.

¿En qué siglo se produce la toma de Granada por los Reyes Católicos? Describa brevemente por qué es importante en el mundo este acontecimiento.

En el siglo XV (1492).

Este acontecimiento, que supone el fin de la “Reconquista” es importante a nivel mundial porque el fin de la Reconquista permitió a Castilla el inicio de la expansión a América y, por otro, porque compensaba la conquista otomana de Constantinopla en 1453, sirviendo de acicate a la Europa cristiana para frenar su expansión en Europa.

¿Qué reyes efectuaron la unión dinástica en España a finales del siglo XV? Explique brevemente la expansión territorial realizada por dichos monarcas.

Fernando V de Aragón e Isabel II de Castilla, los Reyes Católicos.

La expansión territorial de la monarquía hispánica tuvo tres grandes objetivos: la Península, el Mediterráneo y el Atlántico. En la Península, fueron incorporadas a Castilla tanto el reino nazarí de Granada /1492) como el reino de Navarra (1512). En el Mediterráneo se conquistan enclaves en el norte de África como Melilla (1497) y se ocupa definitivamente el reino de Nápoles, que se incorpora a la Corona aragonesa (1503). En el Atlántico se culmina la conquista de Canarias en 1496 con la conquista de Tenerife y se inicia la expansión en América a partir del primer viaje de Colón en 1492.

¿Qué rey fue también emperador en Europa en la Edad Moderna? Describa brevemente en qué territorios se asentaba la monarquía española en ese reinado y que pasó a la muerte del emperador.

Carlos I de España y V de Alemania.

Carlos I reunió una enorme herencia de territorial: de sus abuelos maternos, los Reyes Católicos, la Corona de Aragón, con los territorios italianos de Cerdeña, Sicilia y Nápoles, y la de Castilla, con los presidios del norte de África, las islas Canarias y las colonias americanas. Estos territorios se incrementan además con las conquistas de Milán y de los imperios azteca e inca en América; de sus abuelos paternos, Maximiliano de Austria y María de Borgoña, recibió Austria, el Ducado de Borgoña (Flandes y Franco Condado) y su candidatura a la Corona del Sacro Imperio Romano-Germánico. Al renunciar a la Corona en 1556 dividió su herencia entre su hijo Felipe II, que recibió las herencias castellana, aragonesa y borgoñona, y su hermano Fernando, que heredó Austria y la Corona Imperial. Tras ello, se retiró al monasterio de Yuste (Cáceres) donde falleció en 1558.

¿Qué rey de España fue también emperador en Europa en la Edad Moderna? Explique brevemente las características de la política exterior de dicho monarca.

Carlos I.

La política exterior de Carlos I estuvo basada en la defensa de la “Universitas Christiana”, es decir, la defensa de la unidad de la cristiandad bajo la autoridad política del emperador y la religiosa del papa. De esta defensa surgieron los enfrentamientos con Francia por la hegemonía política en el continente, con el Imperio Otomano por su expansión en Europa Oriental y con los príncipes alemanes protestantes. El fracaso o estancamiento en estos enfrentamientos, le llevó a abdicar en 1556, dividiendo su Imperio: la Corona Imperial y Austria para Fernando y el resto para Felipe.

¿Qué dos monarcas de la Casa de Austria reinaron tras los Reyes Católicos durante casi todo el siglo XVI? Explique brevemente las características de la hegemonía española en el mundo.

Carlos I (1516-1556) y Felipe II (1556-1598).

Durante el siglo XVI la Monarquía Hispánica se convierte en la potencia hegemónica mundial gracias a su gran extensión territorial, producto de la gran herencia patrimonial de Carlos I, y a su gran capacidad financiera debido a los metales preciosos procedentes de las colonias americanas. La política imperial de ambos reyes estuvo unida a la defensa del catolicismo como principio ideológico, concretado en la época de Carlos I en la idea de “Universitas Christiana” y en el de Felipe II en los preceptos de la Contrarreforma. Esto les hizo enfrentarse a los países protestantes, especialmente los príncipes alemanes, Inglaterra y Holanda, y con la gran potencia musulmana, el Imperio Otomano. El otro gran enemigo de la monarquía fue Francia. Finalmente, la Monarquía no pudo soportar este enorme esfuerzo, provocando la bancarrota de la monarquía y su entrada en crisis en el siglo XVII.

¿En qué reinado tuvo lugar la Batalla de Lepanto? Explique brevemente la política exterior de la Monarquía Hispánica en ese reinado.

Felipe II.

Su política exterior sigue basada en la defensa del catolicismo frente a los hugonotes franceses (tras derrotar a Francia en la Batalla de San Quintín en 1557, intervino en sus guerras de religión del lado de los católicos), Inglaterra (fracasando su intento de invasión, la Armada Invencible, en 1588), los otomanos (a los que derrotó en Lepanto en 1571, frenando su expansión mediterránea) y la Holanda protestante (cuya rebelión independentista no logró sofocar). Sin embargo, la monarquía se ve impotente para mantener todos estos enfrentamientos, viéndose obligado el rey a decretar varias bancarrotas durante su reinado y esquilmando los recursos económicos de Castilla con una fortísima presión fiscal.

Cite el nombre de algún valido. Defina brevemente a qué se refiere el término “gobierno de los validos”.

Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, valido de Felipe IV.

El “gobierno de los validos” es un término que se aplica a los reinados de los llamados “Austrias Menores” (Felipe III, Felipe IV y Carlos II) en el siglo XVII, refiriéndose al importante papel de estos ministros que suplantan de hecho al rey en las tareas de gobierno. Sin embargo, los validos ejercieron sus funciones en función de sus intereses particulares, por lo que predominó el nepotismo y la corrupción. De hecho, se considera que sus actuaciones son unas de las causas de la crisis de la Monarquía Hispánica en ese siglo.

Cite alguno de los validos del reinado de Felipe IV. Explique en qué consiste la figura del valido y la importancia que tuvieron en el siglo XVII.

Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares.

Los validos fueron unos ministros que suplantaron de hecho al rey en las tareas de gobierno. Sin embargo, los validos ejercieron sus funciones en función de sus intereses particulares, por lo que predominó el nepotismo y la corrupción. De hecho, se considera que sus actuaciones son unas de las causas de la crisis de la Monarquía Hispánica en ese siglo.

¿Con qué nombre se conoce la guerra entre Borbones y Austrias en su disputa por el trono de España? Describa brevemente por qué se produjo dicha guerra, qué países estuvieron implicados en ella y cuál fue su resultado.

Guerra de Sucesión española.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando como heredero al nieto del rey Luís XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal). En la guerra civil vence Felipe de Anjou (conquista de Aragón y Valencia en 1707, ocupación de Barcelona en 1714), mientras que en la internacional se llega a una solución de compromiso en el Tratado de Utrecht (1713), por el cual se reconoce a Felipe como rey de España (Felipe V) a cambio de la pérdida de los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña (para el Imperio Austro-Húngaro), Sicilia (para Saboya) y Menorca y Gibraltar (para Gran Bretaña).

¿Con qué monarca comienza a reinar en España la Casa de Borbón a comienzos del siglo XVIII? Explique las causas de la Guerra de Sucesión española.

Felipe V.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando como heredero al nieto del rey Luís XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal).

¿Qué rey firmó los Decretos de Nueva Planta? Explique brevemente en qué consistieron dichos Decretos.

Felipe V.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia y en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios, es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Supusieron, por tanto, el fin de la monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el nacimiento de un estado unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en lo económico.

¿Qué dinastía reinaba en España cuando se promulgaron los Decretos de Nueva Planta? Explique brevemente el contenido de los mismos y su importancia histórica.

La dinastía borbónica.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia y en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios, es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Supusieron, por tanto, el fin de la monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el nacimiento de un estado unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en lo económico. Su importancia histórica es que a partir de entonces nace España como entidad política unificada y se dio origen a uno de los principales problemas políticos de la España contemporánea: los movimientos nacionalistas periféricos.

¿Con qué Tratado se pone fin a la Guerra de Sucesión española? Explique brevemente las consecuencias de dicho Tratado.

Tratado de Utrecht de 1713.

En el tratado se reconoció a Felipe de Anjou como rey de España (Felipe V), asentándose definitivamente la nueva dinastía de los Borbones. A cambio España deja de ser una primera potencia en el continente europeo al perder gran parte de sus posesiones: los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña los cede al Imperio Austriaco, Sicilia al reino de Saboya) y Menorca y Gibraltar a Gran Bretaña.

¿A qué reinado corresponde el Motín de Esquilache? Defina el concepto de Despotismo Ilustrado.

Al reinado de Carlos III.

El Despotismo Ilustrado es el movimiento político que defiende la adopción por parte de las monarquías absolutas de algunos de los principios de la Ilustración, especialmente los referidos a la economía, como un medio de aumentar su poder a través del desarrollo económico que las reformas podrían producir. Sin embargo, no se adoptan sus principios políticos ni sociales, manteniéndose sin cambios la monarquía absoluta y la sociedad estamental. Su ideario se resume en el lema: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

¿Qué general instauró en España una dictadura en el reinado de Alfonso XIII? Describa brevemente las causas de la instauración de dicha dictadura.

Miguel Primo de Rivera.

Cuando Alfonso XIII accede a la mayoría de edad en 1902, la situación política española estaba marcada por las consecuencias de la crisis de 1898 y el fracaso de los intentos de reforma y regeneración. Este problema, junto a la guerra de Marruecos, a la expansión del movimiento obrero y del nacionalismo y a la crisis de la democracia en Europa ante el auge del fascismo y del comunismo, explica la quiebra total del sistema de la Restauración. Siguiendo el ejemplo de Italia, donde Mussolini había accedido al poder en 1922, se intenta frenar el crecimiento de la oposición al sistema optando por el establecimiento de una dictadura militar, la del general Miguel Primo de Rivera.

¿Cómo denominamos la etapa histórica que transcurre entre 1923 y 1930? Describa brevemente cómo se estableció dicha etapa.

Dictadura de Miguel Primo de Rivera.

Ante la creciente inestabilidad social y política y las fuertes críticas al Ejército y la Monarquía, el general Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, da un golpe de Estado en Barcelona el 13 de septiembre de 1923. Cuando se produce el golpe, Alfonso XIII estaba en San Sebastián, volviendo a Madrid el día siguiente. Pese a la insistencia del gobierno, se negó a actuar contra los golpistas y pidió a Primo de Rivera que viniera a Madrid. A su llegada, el 15 de septiembre, Primo hizo público su manifiesto titulado “Al país y al Ejército”, en el que declaraba su voluntad de acabar con los profesionales de la política, a los que acusaba de haber secuestrado la voluntad real y de ser responsables de todos los problemas del país. El rey Alfonso XIII acepta y apoya el golpe, encargando a Primo de Rivera la formación de un gobierno. Se establece así un régimen autoritario (supresión del Parlamento y suspensión de la Constitución de 1876), apoyado por la llamada “masa neutra” (personas apolíticas y de centro que anteponen la estabilidad política y social a las cuestiones ideológicas), el Ejército, la Iglesia, las clases altas y el rey. Los antiguos líderes de los partidos dinásticos se inhibieron de la situación, lo que equivalía de hecho a darle un margen de confianza a la Dictadura, como hizo la mayor parte de la prensa. Pese a sus críticas iniciales, por su carácter en principio transitorio recibió el apoyo de la burguesía catalana, los socialistas y los republicanos de Lerroux.

¿Qué rey confirió el poder a Miguel primo de Rivera? Describa muy brevemente en qué consistió el golpe de estado de 1923.

Alfonso XIII.

Ante la creciente inestabilidad social y política y las fuertes críticas al Ejército y la Monarquía, el general Miguel Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, da un golpe de Estado en Barcelona el 13 de septiembre de 1923. Cuando se produce el golpe, Alfonso XIII estaba en San Sebastián, volviendo a Madrid el día siguiente. Pese a la insistencia del gobierno, se negó a actuar contra los golpistas y pidió a Primo de Rivera que viniera a Madrid. A su llegada, el 15 de septiembre, Primo hizo público su manifiesto titulado “Al país y al Ejército”, en el que declaraba su voluntad de acabar con los profesionales de la política, a los que acusaba de haber secuestrado la voluntad real y de ser responsables de todos los problemas del país. El rey Alfonso XIII acepta y apoya el golpe, encargando a Primo de Rivera la formación de un gobierno. Se establece así un régimen autoritario (supresión del Parlamento y suspensión de la Constitución de 1876), apoyado por la llamada “masa neutra” (personas apolíticas y de centro que anteponen la estabilidad política y social a las cuestiones ideológicas), el Ejército, la Iglesia, las clases altas y el rey. Los antiguos líderes de los partidos dinásticos se inhibieron de la situación, lo que equivalía de hecho a darle un margen de confianza a la Dictadura, como hizo la mayor parte de la prensa. Pese a sus críticas iniciales, por su carácter en principio transitorio recibió el apoyo de la burguesía catalana, los socialistas y los republicanos de Lerroux.

¿A qué general confirió el poder Alfonso XIII en 1923? Explique brevemente al menos cuatro hechos relevantes de la etapa iniciada en 1923.

Miguel Primo de Rivera.

En 1924 se organiza la Unión Patriótica, intento de encuadramiento político a favor de la Dictadura formando un partido único similar a los del fascismo europeo y que muestra la intención del Dictador de perpetuar su Dictadura institucionalizándola. En 1925 se acaba con la Guerra de Marruecos, gracias al desembarco de Alhucemas realizado por tropas franco-españolas, acabando definitivamente con la resistencia de los rifeños dirigidos por Abd el Krim. En 1926 se anunció la convocatoria de una Asamblea Nacional de cara a consolidar el régimen dictatorial y acabar definitivamente con el régimen liberal-parlamentario, ya que de hecho suponía derogar la Constitución y disolver el Parlamento, ambos hasta ahora simplemente suspendidos. Por último, en 1929 se celebraron la Exposición Universal en Barcelona y la Iberoamericana en Sevilla.

¿Cómo se llamó el partido político oficial de la Dictadura de Primo de Rivera? Explique brevemente las características de dicho período.

Unión Patriótica.

La dictadura de Primo de Rivera forma parte de las llamadas “dictaduras mediterráneas”, que siguen el ejemplo del fascismo italiano. Las nuevas tendencias autoritarias son apoyadas por la burguesía ante el peligro de una revolución comunista en la Europa de entreguerras. Se constituyó un gobierno autoritario, formado exclusivamente por militares durante una primera etapa (Directorio Militar, 1923-1925) y también por civiles, extraídos de la Unión Patriórica, en una segunda etapa (Directorio Civil, 1925-1930), en un intento de perpetuar una dictadura que en principio iba a ser temporal, lo que hizo que fuera aumentando la oposición y acabara cayendo.

¿En qué etapas se divide la Dictadura de Primo de Rivera? Describa brevemente la primera de dichas etapas.

El Directorio Militar (1923-1925) y el Directorio Civil (1925-1930).

En octubre de 1923 se aprobó un Real Decreto para reorganizar la administración pública, estableciendo delegados gubernamentales de partido y disolviendo los ayuntamientos, que quedan en manos de personas favorables al dictador. En noviembre se disuelven las Cortes al cesar las comisiones de gobierno interior del Congreso de los Diputados y el Senado. En enero de 1924 se disuelven todas las diputaciones provinciales excepto las vasco-navarras, medida que los catalanistas entienden como un ataque a la Mancomunidad y que tiene un claro sesgo centralista. Por otra parte, se lleva a cabo una fuerte represión contra la oposición (se ilegaliza a la CNT anarcosindicalista y se aplican sanciones contra personalidades críticas como Unamuno, que es confinado en Canarias. En abril de 1924 se organiza la Unión Patriótica, intento de encuadramiento político a favor de la Dictadura formando un partido único similar a los del fascismo europeo y que muestra la intención del Dictador de perpetuar su Dictadura institucionalizándola. Finalmente, se acaba con la Guerra de Marruecos, gracias al desembarco de Alhucemas realizado por tropas franco-españolas en 1925, acabando definitivamente con la resistencia de los rifeños dirigidos por Abd el Krim.

¿Cuál fue la primera etapa de la Dictadura de Primo de Rivera? Explique brevemente las realizaciones en esa etapa.

Directorio Militar (1923-1925).

En octubre de 1923 se aprobó un Real Decreto para reorganizar la administración pública, estableciendo delegados gubernamentales de partido y disolviendo los ayuntamientos, que quedan en manos de personas favorables al dictador. En noviembre se disuelven las Cortes al cesar las comisiones de gobierno interior del Congreso de los Diputados y el Senado. En enero de 1924 se disuelven todas las diputaciones provinciales excepto las vasco-navarras, medida que los catalanistas entienden como un ataque a la Mancomunidad y que tiene un claro sesgo centralista. Por otra parte, se lleva a cabo una fuerte represión contra la oposición (se ilegaliza a la CNT anarcosindicalista y se aplican sanciones contra personalidades críticas como Unamuno, que es confinado en Canarias. En abril de 1924 se organiza la Unión Patriótica, intento de encuadramiento político a favor de la Dictadura formando un partido único similar a los del fascismo europeo y que muestra la intención del Dictador de perpetuar su Dictadura institucionalizándola. Finalmente, se acaba con la Guerra de Marruecos, gracias al desembarco de Alhucemas realizado por tropas franco-españolas en 1925, acabando definitivamente con la resistencia de los rifeños dirigidos por Abd el Krim.

¿Cuál fue la segunda etapa de la Dictadura de Primo de Rivera? Describa muy brevemente los hechos más sobresalientes de la misma.

Directorio Civil (1925-1930).

Al acabar con la Guerra de Marruecos, una de las principales justificaciones de la Dictadura, muchos piden su disolución, como Sánchez Guerra y Romanones, destacados dirigentes de los partidos dinásticos. Sin embargo, el Dictador, decidido a perpetuar el régimen, sustituye el Directorio Militar por un Directorio Civil en diciembre de 1925. Este nuevo Directorio estaba formado por técnicos extraídos de la Unión Patriótica y no eran personalidades políticas de reconocido prestigio (destacando José Calvo Sotelo como ministro de Hacienda) y por algunos militares. Además, en 1926 se anuncia la convocatoria de una Asamblea Nacional de cara a consolidar el régimen dictatorial y acabar definitivamente con el régimen liberal-parlamentario, ya que de hecho suponía derogar la Constitución y disolver el Parlamento, ambos hasta ahora simplemente suspendidos. Los asambleístas fueron designados por el dictador y se reunieron a partir de 1927 con un carácter meramente consultivo. Pretendió elaborar una nueva Constitución, cuyo anteproyecto se presentó en julio de 1929, pero fue mal aceptado por los políticos de los partidos dinásticos, la oposición y la prensa, ante lo cual el dictador intentó ampliar la Asamblea para hacerla más representativa. En el terreno económico, la colaboración con el PSOE-UGT se concretó en la creación de los Comités Paritarios, precedente de los actuales comités de empresa, es decir, entidades con representación de patronos y obreros que establecían las condiciones laborales de acuerdo con el principio fascista de colaboración de clases. Por otra parte, se lleva a cabo una política económica intervencionista (proteccionismo, ayudas fiscales y crediticias, empresas públicas como CAMPSA, obras públicas) que se beneficia de la favorable coyuntura internacional (“felices años 20”) pero que se saldó con un aumento de la deuda pública, acrecentada con la Exposición Universal de Barcelona y la Iberoamericana de Sevilla, ambas en 1929.

¿Cuándo dejó el poder el general Primo de Rivera? Explique brevemente qué ocurrió a partir de ese momento.

En enero de 1930.

Primo de Rivera dimite el 30 de enero de 1930, exiliándose a París, donde fallece en 1931. Alfonso XIII intentó entonces volver entre 1930 y 1931 al sistema político de la Restauración, a través de los gobiernos del General Berenguer y del Almirante Aznar. Sin embargo, ambos fracasan debido a la desestructuración de los partidos dinásticos y al crecimiento de las fuerzas políticas al margen del sistema, que acusan al rey de haber apoyado al régimen dictatorial. De este modo, el fracaso de la dictadura lleva a corto plazo a la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931, un nuevo régimen democrático.

¿Qué general instauró en España una Dictadura antes de la Guerra Civil? Describa brevemente las razones por las que esto se produjo y las etapas en las que se puede dividir ese régimen.

Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, dictador entre 1923 y 1930.

Cuando Alfonso XIII accede a la mayoría de edad en 1902, la situación política española estaba marcada por las consecuencias de la crisis de 1898 y el fracaso de los intentos de reforma y regeneración. Este problema, junto a la Guerra de Marruecos, la expansión del movimiento obrero socialista y anarquista y del nacionalismo vasco y catalán, y las consecuencias derivadas de la I Guerra Mundial (1914-1918) y de la Revolución Rusa (1917), explican la quiebra total del sistema de la Restauración. Siguiendo el ejemplo italiano, se intenta solucionar el problema optando por el establecimiento de una dictadura militar, la del general Miguel Primo de Rivera, apoyada por el monarca. La dictadura puede dividirse en dos etapas: el Directorio Militar (1923-1925) y el Directorio Militar (1925-1930).

¿Qué jefe del Consejo de Ministros dejó el poder en enero de 1930? Explique brevemente las causas de su dimisión y sus consecuencias.

El general Miguel Primo de Rivera.

Las causas de su dimisión fueron la crisis económica internacional de 1929, que aumenta la oposición al régimen y la inestabilidad social, y la pérdida de buena parte de sus apoyos (los catalanistas por la supresión de la Mancomunidad, los militares por la supresión del Arma de Artillería, los socialistas por el aumento del paro, el rey por el cambio de la opinión pública). Sólo ante la crisis, Primo de Rivera dimite el 30 de enero de 1930, exiliándose a París. Ante ello, el rey Alfonso XIII intentó volver entre 1930 y 1931 al sistema político de la Restauración, a través de los gobiernos del General Berenguer y del Almirante Aznar. Sin embargo, ambos fracasan debido a la desestructuración de los partidos dinásticos y al crecimiento de las fuerzas políticas al margen del sistema, que acusaban al rey de haber apoyado al régimen dictatorial. De este modo, el fracaso de la dictadura llevó a corto plazo a la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931.

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VIDEO DE LA CHARLA SOBRE LA GUERRA CIVIL EN GUADIX DURANTE LA VISITA A UNO DE LOS REFUGIOS ANTIAÉREOS DE LA GUERRA CIVIL, EL DE «LA TABICONA».

Video de la charla introductoria realizada por Carlos Javier Garrido García como introducción a la visita de uno de los refugios antiaéreos construidos en Guadix durante la Guerra Civil.

Plaza Mayor de Guadix, parcialmente destruida en 1936.

Dentro del marco de los actos conmemorativos de la proclamación de la II República organizados por el Ayuntamiento de Guadix, realicé el pasado 15 d abril la charla introductoria a la visita al refugio de «La Tabicona», situado bajo la Solana de Santiago y que ha sido abierto al público por primera vez.

En la charla hice un recorrido por la evolución de la II República, un régimen reformista que fracasó debido a la crisis de 1929, a la oposición de los privilegiados y a la lentitud de las reformas, lo que provocó un aumento de la conflictividad social.

Como consecuencia de ello, aumenta la polarización política desde la derecha y la izquierda, culminando en el enfrentamiento en la Guerra Civil entre una república que sufre un agudo proceso revolucionario y un bando sublevado en el que se establece una dictadura militar próxima al fascismo.

Todo este proceso fue especialmente intenso en la ciudad de Guadix, una ciudad que sufría una aguda polarización política y social, que se manifestaba en la existencia de dos ciudades distintas: la de las casas y la de las cuevas.

Tras analizar la evolución de la Guerra Civil en Guadix y comarca, me centré en el sistema de defensa antiaérea, con la vigilancia desde la Alcazaba y la torre de la Catedral, las sirenas en este último lugar y la Estación y una amplia red de refugios que acabaron de construirse en diciembre de 1937.

Si desea ver el video de esta charla, alojada en la página de Facebook del Ayuntamiento de Guadix, pulse aquí.

VIDEO DE LA CONFERENCIA «HISTORIA SOCIAL DE GUADIX EN LA EDAD MODERNA Y CONTEMPORÁNEA».

Video de la conferencia «Historia social de Guadix en las edades moderna y contemporánea», por Carlos Javier Garrido García.

Ciclo de conferencias «El coloquio de los perros», organizado por CNT Comarca de Guadix.

El pasado día 6 de abril de 2017 pronuncié en el patio central del Ayuntamiento de Guadix la conferencia «Historia social de Guadix en las Edad Moderna y Contemporánea», dentro del ciclo de conferencias «El coloquio de los perros», organizado por el sindicato CNT-AIT Comarca de Guadix.

En la conferencia hice un repaso por la evolución demográfica y socioeconómica de la ciudad desde su conquista por los Reyes Católicos en 1489 hasta el momento actual, pasando por la repoblación, la época morisca, la rebelión de los moriscos y la crisis posterior, el surgimiento y crecimiento del barrio de las cuevas, la incidencia de las desamortizaciones, el desarrollo incipiente desde la inauguración del ferrocarril en 1895, la II República y la Guerra Civil, la autarquía y el desarrollismo franquistas, la crisis de reconversión y la incidencia de la crisis económica actual.

Para ver el video, pulse aquí.

PREGUNTAS CORTAS DE HISTORIA DE ESPAÑA PARA SELECTIVIDAD (OPCIÓN B) RESUELTAS

Preguntas cortas de Historia de España propuestas los pasados cursos 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019 en Selectividad (Andalucía) en la opción B, resueltas, por Carlos Javier Garrido García.

Decreto de Nueva Planta de Cataluña (1716).

¿Qué nueva dinastía comenzó a reinar en con Felipe V? Explique brevemente qué es el Despotismo Ilustrado, rasgo definidor de esta dinastía en el siglo XVIII.

La Dinastía Borbónica.

El Despotismo Ilustrado consiste en la adopción por parte de las monarquías absolutas europeas de parte de los principios ilustrados, sobre todo en el aspecto económico, como medio de acrecentar su riqueza, pero sin efectuar cambios ni en la monarquía absoluta ni en la sociedad estamental propias del Antiguo Régimen, de ahí su lema: “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Su principal exponente en España fue Carlos III (1759-1788).

¿Con qué nombre se conoce la guerra entre Borbones y Austrias en su disputa por el trono de España? Describa brevemente por qué se produjo dicha guerra, qué países estuvieron implicados en ella y cuál fue su resultado.

Guerra de Sucesión española.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando como heredero al nieto del rey Luís XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal). En la guerra civil vence Felipe de Anjou (conquista de Aragón y Valencia en 1707, ocupación de Barcelona en 1714), mientras que en la internacional se llega a una solución de compromiso en el Tratado de Utrecht (1713), por el cual se reconoce a Felipe como rey de España (Felipe V) a cambio de la pérdida de los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña (para el Imperio Austro-Húngaro), Sicilia (para Saboya) y Menorca y Gibraltar (para Gran Bretaña).

¿Con qué monarca comienza a reinar en España la Casa de Borbón a comienzos del siglo XVIII? Explique las causas de la Guerra de Sucesión española.

Felipe V.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando como heredero al nieto del rey Luís XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal).

¿Qué nueva dinastía comenzó a reinar en España a comienzos del siglo XVIII? Explique brevemente las causas de la Guerra de Sucesión española.

La Dinastía Borbónica.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando como heredero al nieto del rey Luís XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal).

¿Qué rey firmó los Decretos de Nueva Planta? Explique brevemente en qué consistieron dichos Decretos.

Felipe V.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia y en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios, es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Supusieron, por tanto, el fin de la monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el nacimiento de un estado unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en lo económico.

¿Qué dinastía reinaba en España cuando se promulgaron los Decretos de Nueva Planta? Explique brevemente el contenido de los mismos y su importancia histórica.

La dinastía borbónica.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia y en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios, es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Supusieron, por tanto, el fin de la monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el nacimiento de un estado unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en lo económico. Su importancia histórica es que a partir de entonces nace España como entidad política unificada y se dio origen a uno de los principales problemas políticos de la España contemporánea: los movimientos nacionalistas periféricos.

¿Con qué Tratado se pone fin a la Guerra de Sucesión española? Explique brevemente las consecuencias de dicho Tratado.

Tratado de Utrecht de 1713.

En el tratado se reconoció a Felipe de Anjou como rey de España (Felipe V), asentándose definitivamente la nueva dinastía de los Borbones. A cambio España deja de ser una primera potencia en el continente europeo al perder gran parte de sus posesiones: los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña los cede al Imperio Austriaco, Sicilia al reino de Saboya) y Menorca y Gibraltar a Gran Bretaña.

¿Qué nombre reciben los decretos que abolen los fueros de los territorios de la antigua Corona de Aragón? Explique brevemente las reformas en la Administración emprendidas bajo la dinastía borbónica a lo largo del siglo XVIII.

Decretos de Nueva Planta.

Las reformas político-administrativas vienen definidas por la centralización. En primer lugar se centraron en el fin de la estructura confederal de la monarquía a través de su unificación política siguiendo el modelo castellano a través de los Decretos de Nueva Planta que, entre 1707 y 1716, derogaron los fueros de la Corona de Aragón. Además, estos decretos supusieron la extensión del sistema de audiencias, intendentes y corregidores a los antiguos reinos de la Corona de Aragón. En la administración central se produjo la pérdida de poder de los Consejos frente a los ministros o secretarios. Por último, en la administración colonial se excluyó a los criollos de los cargos político-administrativos, siendo sustituidos por peninsulares, y se establecieron nuevos virreinatos y capitanías generales para reforzar el control sobre las colonias.

¿A qué reinado corresponde el Motín de Esquilache? Defina el concepto de Despotismo Ilustrado.

Al reinado de Carlos III.

El Despotismo Ilustrado es el movimiento político que defiende la adopción por parte de las monarquías absolutas de algunos de los principios de la Ilustración, especialmente los referidos a la economía, como un medio de aumentar su poder a través del desarrollo económico que las reformas podrían producir. Sin embargo, no se adoptan sus principios políticos ni sociales, manteniéndose sin cambios la monarquía absoluta y la sociedad estamental. Su ideario se resume en el lema: “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

¿Qué dinastía impulsó la creación de las Reales Fábricas en el siglo XVIII para el desarrollo industrial? Explique brevemente las reformas económicas emprendidas por los monarcas ilustrados.

La Dinastía Borbónica.

Las reformas económicas emprendidas por los monarcas ilustrados en España fueron las siguientes: el fomento de la aplicación de nuevos métodos productivos a través de la creación de las “sociedades económicas de amigos del país” que, formadas por ilustrados, tenían como objetivo proponer y promover actuaciones de fomento económico en sus zonas; los intentos de reforma agraria, traducidos en unos proyectos de leyes que suponían el reparto de tierras a jornaleros y que no se llevaron a cabo por la oposición de la nobleza y el clero y en la creación de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena que, pobladas por campesinos del norte de Europa, debían servir de modelo a seuir por los campesinos españoles; el fomento de la industria y la artesanía a través de la creación de fábricas o manufacturas reales, como la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla ; y en el fomento del comercio a través supresión de aduanas interiores y la creación del Banco de San Carlos, origen del que posteriormente sería el Banco de España.

¿Qué dinastía impulsó reformas en la agricultura en el siglo XVIII? Explique brevemente las medidas más relevantes emprendidas por los monarcas ilustrados para el desarrollo de esta actividad económica.

La Dinastía Borbónica.

Las dos medidas más relevantes de reformas en la agricultura fueron los proyectos de reforma agraria y las nuevas poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. En cuanto a los proyectos de reforma agraria, se impulsaron tras el motín de Esquilache de 1766, pero la oposición de los estamentos privilegiados, propietarios de la mayor parte de la tierra, provocó que nunca se llevaran a cabo. Basándose en los principios de la fisiocracia, se pretendía limitar el precio de los cereales, modificar la estructura de ñla propiedad en favor de los medianos propietarios y crear redes de transporte y de comercialización modernas. Su principal impulsor fue el ilustrado Jovellanos. En cuanto a las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena, fueron establecidas en 1767 según un proyecto de Campomanes ejecutado por Olavide. Su objetivo era colonizar zonas hasta entonces despobladas como Despeñaperros y establecer unas comunidades modelo que introdujeran las innovaciones agrarias ya existentes en el norte de Europa, motivo este último que hizo que los colonos fueran básicamente católicos alemanes, flamencos y suizos.

¿Cómo se conoce el modelo político del rey Carlos III? Explique brevemente las medidas reformistas llevadas a cabo durante su reinado.

Despotismo Ilustrado.

Durante el reinado de Carlos III (1759-1788), siguiendo las tesis del Despotismo Ilustrado, se desarrolló un amplio programa reformista con la ayuda de un equipo de ministros y colaboradores ilustrados como Esquilache, Aranda, Campomanes y Floridablanca. Entre las medidas, centradas en los aspectos socioeconómicos, destacaron la modernización en la vestimenta de los españoles decretada por Esquilache en 1766 y que provocó el famoso motín y la expulsión de los jesuitas en 1767; el fomento de la enseñanza a través de los Reales Estudios de San Isidro (1770, centro modelo de enseñanza media) y de la creación de Escuelas de Artes y Oficios; la creación de Sociedades Económicas de Amigos del País para que propusieran medidas de fomento económico; la creación de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena; el Decreto de Libre Comercio con las colonias americanas (1778); la creación del Banco de San Carlos (1782); y el establecimiento de nuevas fábricas reales, como la de Cristales de la Granja.

¿Con qué nombre se conoce la guerra mantenida por España contra la Francia de Napoleón? Explique brevemente las razones por las que se produjo la misma y sitúela cronológicamente.

Guerra de Independencia.

A partir de 1796 (Tratado de San Ildefonso) España quedó sometida a los intereses franceses, especialmente a partir del acceso al poder de Napoleón. La política expansionista de este y los conflictos internos en la monarquía española son los que explican la Guerra de Independencia. Para obligar a Portugal a cumplir el bloqueo continental contra Gran Bretaña, Napoleón firma con España el Tratado de Fontainebleau (1807) que permitía el paso de tropas francesas por el país para invadir Portugal. Napoleón aprovechó para invadir también España, frente a lo cual se produce el Motín de Aranjuez (marzo de 1808) por el que Fernando VII desplaza a su padre Carlos IV del trono. Napoleón aprovecha el enfrentamiento para llamar a los dos a Bayona para mediar en su enfrentamiento, aunque lo que hace en realidad es obligarles a abdicar en su favor, cediendo la corona española a su hermano José I Bonaparte (Abdicaciones de Bayona, mayo de 1808). El desplazamiento de la familia real a Bayona y el descontento por la invasión francesa hizo que se iniciara la sublevación popular en Madrid el 2 de mayo de 1808, dando comienzo la guerra, que termina con el Tratado de Valençay de 1813.

¿Qué rey francés gobernó España durante la Guerra de Independencia? Explique brevemente las razones por la que se produjo la misma y sitúela cronológicamente.

José I Bonaparte.

A partir de 1796 (Tratado de San Ildefonso) España quedó sometida a los intereses franceses, especialmente a partir del acceso al poder de Napoleón. La política expansionista de este y los conflictos internos en la monarquía española son los que explican la Guerra de Independencia. Para obligar a Portugal a cumplir el bloqueo continental contra Gran Bretaña, Napoleón firma con España el Tratado de Fontainebleau (1807) que permitía el paso de tropas francesas por el país para invadir Portugal. Napoleón aprovechó para invadir también España, frente a lo cual se produce el Motín de Aranjuez (marzo de 1808) por el que Fernando VII desplaza a su padre Carlos IV del trono. Napoleón aprovecha el enfrentamiento para llamar a los dos a Bayona para mediar en su enfrentamiento, aunque lo que hace en realidad es obligarles a abdicar en su favor, cediendo la corona española a su hermano José I Bonaparte (Abdicaciones de Bayona, mayo de 1808). El desplazamiento de la familia real a Bayona y el descontento por la invasión francesa hizo que se iniciara la sublevación popular en Madrid el 2 de mayo de 1808, dando comienzo la guerra, que termina con el Tratado de Valençay de 1813.

¿Con qué nombre se denomina a los españoles que se mostraron favorables al gobierno de José I? Explique brevemente las razones que tenían para ello.

Afrancesados.

Fueron sobre todo personas de ideología ilustrada o liberal que vieron en la nueva monarquía de José I Bonaparte la posibilidad de dar fin al Antiguo Régimen en el país y establecer un régimen liberal similar al francés, tal y como se había hecho al aprobarse en julio de 1808 el Estatuto de Bayona. Junto a esta razón ideológica, en algunos casos el apoyo a los franceses se debía al interés de aprovechar el cambio de poder para sacar un rendimiento político, económico o social.

¿Cómo se llamaba el primer pretendiente carlista? Describa brevemente las causas y consecuencias de la primera guerra carlista.

Carlos María Isidro, hermano de Fernando VII.

Fernando VII tuvo como descendiente a su hija Isabel, pero su acceso al trono era imposible por la Ley Sálica establecida en 1713. Ante ello, el rey aprobó en 1830 la Pragmática Sanción, que permitió la descendencia femenina. Los sectores absolutistas no aceptaron la nueva ley, apoyando en la sucesión al hermano del rey, Carlos María Isidro. Al fallecer el rey en 1833, los absolutistas apoyaron a Carlos, mientras que los liberales hicieron lo propio con la nueva reina, Isabel II. La guerra acabó en 1839 con la victoria de Isabel, teniendo como consecuencias el establecimiento de un régimen liberal en España y la importancia de los militares en la vida política española contemporánea.

¿Qué grupo político se opone a los “Moderados” durante el reinado de Isabel II? Explique brevemente las diferencias entre los dos partidos.

Los Progresistas.

Los Moderados tenían su base social en las llamadas “personas de orden” (alta burguesía, restos de la nobleza, alto clero, jerarquía militar) y tenían una ideología conservadora (defensa del derecho de propiedad, sufragio muy censitario, subordinación de la libertad individual a la autoridad y orden social, Guardia Civil, soberanía compartida entre Cortes bicamerales y Corona, amplios poderes del monarca, derechos individuales limitados, confesionalidad católica del Estado y política económica proteccionista), mientras que los Progresistas tenían su base social en las clases medias (pequeña y mediana burguesía, oficialidad militar y contaron con el apoyo en un primer momento de las clases populares urbanas) y tenían una ideología progresista-reformista (sufragio menos censitario, Milicia Nacional, soberanía nacional, predominio de las Cortes unicamerales, limitación del poder de la Corona, amplios derechos individuales, autonomía municipal, limitación de la influencia de la Iglesia Católica y política económica librecambista).

¿Qué militar fue el líder más destacado del Partido Moderado durante el reinado de Isabel II? Explique brevemente las diferencias básicas entre los partidos moderado y progresista durante dicho reinado.

El general Ramón María Narváez.

Los Moderados tenían su base social en las llamadas “personas de orden” (alta burguesía, restos de la nobleza, alto clero, jerarquía militar) y tenían una ideología conservadora (defensa del derecho de propiedad, sufragio muy censitario, subordinación de la libertad individual a la autoridad y orden social, Guardia Civil, soberanía compartida entre Cortes bicamerales y Corona, amplios poderes del monarca, derechos individuales limitados, confesionalidad católica del Estado y política económica proteccionista), mientras que los Progresistas tenían su base social en las clases medias (pequeña y mediana burguesía, oficialidad militar y contaron con el apoyo en un primer momento de las clases populares urbanas) y tenían una ideología progresista-reformista (sufragio menos censitario, Milicia Nacional, soberanía nacional, predominio de las Cortes unicamerales, limitación del poder de la Corona, amplios derechos individuales, autonomía municipal, limitación de la influencia de la Iglesia Católica y política económica librecambista).

¿Quién fue el líder de la Unión Liberal durante el reinado de Isabel II? Explique brevemente las diferencias básicas entre los partidos moderado y progresista durante dicho reinado.

El general Leopoldo O’Donnell.

Los Moderados tenían su base social en las llamadas “personas de orden” (alta burguesía, restos de la nobleza, alto clero, jerarquía militar) y tenían una ideología conservadora (defensa del derecho de propiedad, sufragio muy censitario, subordinación de la libertad individual a la autoridad y orden social, Guardia Civil, soberanía compartida entre Cortes bicamerales y Corona, amplios poderes del monarca, derechos individuales limitados, confesionalidad católica del Estado y política económica proteccionista), mientras que los Progresistas tenían su base social en las clases medias (pequeña y mediana burguesía, oficialidad militar y contaron con el apoyo en un primer momento de las clases populares urbanas) y tenían una ideología progresista-reformista (sufragio menos censitario, Milicia Nacional, soberanía nacional, predominio de las Cortes unicamerales, limitación del poder de la Corona, amplios derechos individuales, autonomía municipal, limitación de la influencia de la Iglesia Católica y política económica librecambista).

¿Cómo se llama la etapa del reinado de Isabel II en la que se promulgó la Constitución de 1845? Explique brevemente las características de dicha constitución.

La Década Moderada (1844-1854).

La Constitución de 1845 fue una reforma de la Constitución de 1837 en un sentido exclusivamente moderado. Por tanto, sus características se basan en la ideología del Partido Moderado, destacando la soberanía conjunta de la Corona y las Cortes, que estas últimas eran bicamerales (Congreso de los Diputados electivo por sufragio censitario y Senado elegido por designación real), las amplias prerrogativas o poderes de la Corona (nombramiento de ministros, disolución de las Cortes, sanción de leyes y designación del Senado), que el ejercicio de los derechos individuales remitía a leyes de desarrollo que tendieron a limitarlos, y que se estableció la confesionalidad católica del Estado.

¿Con qué nombre se conoce en España la más destacada de las desamortizaciones? Explique brevemente en qué consistió la desamortización.

La desamortización de Mendizábal de 1836.

La desamortización es el asentamiento de la propiedad privada de la tierra, dando fin a su amortización. Esta consistía en la vinculación de la tierra a instituciones nobiliarias, eclesiásticas y municipales, por lo que los directores de esas instituciones no podían venderlas, sólo disfrutar de su rentas. La desarmortización consistió en dos procesos paralelos: la desvinculación de las tierras, que pasan a ser propiedad privada, por lo que podían ser vendidas, medida tomada en la desamortización de Mendizábal de 1836; y la expropiación por el Estado de los bienes del clero regular, del clero secular y de los Ayuntamientos y su venta en pública subasta, aprobadas por Mendizábal en 1836, por Espartero en 1841 y por Madoz en 1855 respectivamente.

¿Qué político español fue responsable de la desamortización durante la Regencia de María Cristina? Explique el concepto de desamortización.

Juan Álvarez de Mendizábal.

La desamortización es el asentamiento de la propiedad privada de la tierra, dando fin a su amortización. Esta consistía en la vinculación de la tierra a instituciones nobiliarias, eclesiásticas y municipales, por lo que los directores de esas instituciones no podían venderlas, sólo disfrutar de sus rentas. La desarmortización consistió en dos procesos paralelos: la desvinculación de las tierras, que pasan a ser propiedad privada, por lo que podían ser vendidas, medida tomada en la desamortización de Mendizábal de 1836; y la expropiación por el Estado de los bienes del clero regular, del clero secular y de los Ayuntamientos y su venta en pública subasta, aprobadas por Mendizábal en 1836, por Espartero en 1841 y por Madoz en 1855 respectivamente.

¿Qué político español fue responsable de la desamortización durante el bienio progresista? Explique el concepto de desamortización.

Pascual Madoz.

La desamortización es el asentamiento de la propiedad privada de la tierra, dando fin a su amortización. Esta consistía en la vinculación de la tierra a instituciones nobiliarias, eclesiásticas y municipales, por lo que los directores de esas instituciones no podían venderlas, sólo disfrutar de su rentas. La desarmortización consistió en dos procesos paralelos: la desvinculación de las tierras, que pasan a ser propiedad privada, por lo que podían ser vendidas, medida tomada en la desamortización de Mendizábal de 1836; y la expropiación por el Estado de los bienes del clero regular, del clero secular y de los Ayuntamientos y su venta en pública subasta, aprobadas por Mendizábal en 1836, por Espartero en 1841 y por Madoz en 1855 respectivamente.

¿Cómo se denomina la revolución que destronó a Isabel II? Explique brevemente los objetivos de esta revolución.

Revolución Gloriosa de 1868.

La revolución fue consecuencia de la firma del Pacto de Ostende en 1866 entre los progresistas y demócratas, uniéndose un año después al pacto la Unión Liberal. La revolución tenía dos objetivos: expulsar a Isabel II y a la dinastía borbónica del trono español y acabar con el dominio político que, gracias en buena parte al apoyo de la reina, habían gozado hasta entonces los moderados. Sin embargo, no se tenía claro qué régimen iba a implantarse (república o monarquía, democracia o liberalismo progresista), dejándose tal decisión a unas Cortes Constituyentes que debían elegirse por sufragio universal masculino. Esta indefinición de los objetivos fue una de las causas del fracaso del Sexenio Democrático, al generar una fuerte división entre los grupos que apoyaron la revolución.

¿A qué monarca destronó la conocida como Revolución Gloriosa? Explique brevemente los objetivos de esta revolución.

Isabel II.

La revolución fue consecuencia de la firma del Pacto de Ostende en 1866 entre los progresistas y demócratas, uniéndose un año después al pacto la Unión Liberal. La revolución tenía dos objetivos: expulsar a Isabel II y a la dinastía borbónica del trono español y acabar con el dominio político que, gracias en buena parte al apoyo de la reina, habían gozado hasta entonces los moderados. Sin embargo, no se tenía claro qué régimen iba a implantarse (república o monarquía, democracia o liberalismo progresista), dejándose tal decisión a unas Cortes Constituyentes que debían elegirse por sufragio universal masculino. Esta indefinición de los objetivos fue una de las causas del fracaso del Sexenio Democrático, al generar una fuerte división entre los grupos que apoyaron la revolución.

¿Qué dinastía fue destronada en España por la Revolución Gloriosa? Explique brevemente qué se pretendía con esta Revolución y a qué régimen dio lugar.

La dinastía borbónica.

La revolución, apoyada por los progresistas y demócratas que habían firmado en 1866 el Pacto de Ostende, pretendía expulsar del trono a Isabel II, a la que se acusaba de gobernar sólo en función de los intereses de la camarilla, es decir, de los moderados y de su grupos de amantes. El objetivo era formar un Gobierno Provisional que convocara elecciones a Cortes Constituyentes por sufragio universal masculino, debiendo decidir estas el nuevo sistema político que adoptaría el país: liberalismo o democracia, monarquía o república. Finalmente, las Cortes aprobaron la Constitución de 1869 que estableció una monarquía democrática, siendo elegido rey Amadeo I de Saboya en 1870.

¿Cómo se llama la etapa histórica que transcurre entre 1868 y 1874? Describe las características esenciales de la constitución democrática de 1869.

Sexenio Democrático o Revolucionario.

Tras la Revolución Gloriosa de 1868 el Gobierno Provisional convocó elecciones a Cortes Constituyentes en enero de 1869, que por primera vez en la historia de España se realizan por sufragio universal masculino, triunfando la coalición formada por progresistas, unionistas y un sector de los demócratas (conjunción monárquico-democrática). Estas Cortes aprobaron la Constitución de 1869, cuyas características esenciales son: soberanía nacional, amplia declaración de derechos y libertades (manifestación, reunión, asociación), monarquía parlamentaria, división de poderes (poder legislativo en unas Cortes bicamerales, ejecutivo en el Rey y judicial en los tribunales) y estado aconfesional (libertad de cultos). Esta Constitución es la primera democrática de la Historia de España.

Cite el nombre de uno de los presidentes de la Primera República Española. Explique brevemente por qué se instauró dicho régimen.

Emilio Castelar.

La Revolución de 1868 supuso el establecimiento de una monarquía democrática por la Constitución de 1869, de la que fue elegido rey Amadeo I de Saboya en 1870. Sin embargo, su reinado fracasó por la división de sus apoyos políticos (la conjunción monárquico-democrática, que había realizado la revolución, se separa en los partidos Radical y Constitucional), por la pérdida de su mayor apoyo al ser asesinado el general Prim en diciembre de 1870, por la oposición de monárquicos borbónicos y carlistas y republicanos, por la fuerte conflictividad política (agravamiento de la sublevación iniciada en Cuba en 1868 y estallido de la III Guerra Carlista en 1872) y por la creciente conflictividad social (creación de la sección de la I Internacional en 1870). Por todo ello decide abdicar en febrero de 1873, ante lo cual se decide establecer la I República, pese a la poca fuerza con que contaban los republicanos.

¿Durante qué periodo histórico se desarrolló la Primera República Española? Explique brevemente por qué fracasó la misma.

La I República se desarrolló entre 1873 y 1874, al final del periodo conocido como Sexenio Revolucionario o Democrático.

La I República fracasó por diversas causas. En primer lugar, al proclamarse la república en 1873 los republicanos eran una minoría, por lo que uno de los principales problemas fue la falta de apoyos. De hecho, si la república fue proclamada fue porque se consideró la única solución posible ante la abdicación de Amadeo I de Saboya. En segundo lugar, los republicanos, aparte de minoritarios, se encontraban divididos entre unitarios (partidarios de un estado centralista) y federales, partidarios de un estado federal), estos últimos además divididos entre benévolos (el estado federal debía ser construido de arriba abajo, es decir, desde el Estado Central) e intransigentes (el estado federal debía ser construido de abajo a arriba, es decir, por la voluntad de las ciudades o regiones independientes, conocidas como cantones). De hecho, este último grupo provocó en 1873 la sublevación cantonalista, que se unió a la III Guerra Carlista iniciada en 1872 y la sublevación Cubana iniciada en 1868. Con respecto a esto último, la fuerte conflictividad política y social es la tercera razón del fracaso republicano. En el aspecto social destacaron las actuaciones de la Federación Regional Española de la I Internacional, creada en 1870 y de mayoría anarquista.

Cite el nombre de uno de los presidentes de la Primera República Española. Explique brevemente por qué fracasó la misma.

Emilio Castelar.

La I República fracasó por diversas causas. En primer lugar, al proclamarse la república en 1873 los republicanos eran una minoría, por lo que uno de los principales problemas fue la falta de apoyos. De hecho, si la república fue proclamada fue porque se consideró la única solución posible ante la abdicación de Amadeo I de Saboya. En segundo lugar, los republicanos, aparte de minoritarios, se encontraban divididos entre unitarios (partidarios de un estado centralista) y federales, partidarios de un estado federal), estos últimos además divididos entre benévolos (el estado federal debía ser construido de arriba abajo, es decir, desde el Estado Central) e intransigentes (el estado federal debía ser construido de abajo a arriba, es decir, por la voluntad de las ciudades o regiones independientes, conocidas como cantones). De hecho, este último grupo provocó en 1873 la sublevación cantonalista, que se unió a la III Guerra Carlista iniciada en 1872 y la sublevación Cubana iniciada en 1868. Con respecto a esto último, la fuerte conflictividad política y social es la tercera razón del fracaso republicano. En el aspecto social destacaron las actuaciones de la Federación Regional Española de la I Internacional, creada en 1870 y de mayoría anarquista.

¿Qué político español promovió el regreso de los Borbones al trono de España en 1875? Explique brevemente qué se entiende por Régimen de la Restauración.

Antonio Cánovas del Castillo.

El régimen de la Restauración, o sistema político canovista, es el sistema político existente en España entre 1874 y 1923, consistente en el turnismo de dos formaciones políticas, los partidos Conservador y Liberal, basado en la manipulación electoral, el caciquismo y la ausencia de una verdadera democracia por la limitación de los derechos y libertades individuales.

¿A qué reinado corresponde la Constitución de 1876? Describa brevemente las características esenciales de dicha Constitución.

Al reinado de Alfonso XII (1875-1885).

La Constitución de 1876, inspirada en la moderada de 1845, se caracteriza por la soberanía compartida entre Cortes y Corona, las amplias prerrogativas de la Corona (derecho de veto, potestad legislativa compartida con las Cortes y nombramiento de ministros -control del poder ejecutivo-), Cortes Bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado), confesionalidad católica del Estado y amplia declaración de derechos cuya concreción se remite a leyes ordinarias que tendieron a restringirlos.

¿Quién fue el político conservador que se alternó en el poder con Sagasta durante la primera etapa de la Restauración? Explique brevemente el funcionamiento del sistema electoral que favorecía este proceso.

Antonio Cánovas del Castillo.

El sistema electoral era corrupto, utilizando para ello herramientas como la compra de votos, la falsificación de actas, adulteración del censo y la coerción del electorado. En esta última era básica la labor de los caciques, personajes que en una comarca o provincia determinada detentaban una gran influencia y poder económico. El caciquismo se ejercía en toda su dimensión en las zonas rurales. Solían ser grandes propietarios y copaban los cargos municipales, por lo que controlaban de hecho el trabajo, los sorteos de quintas, el reparto de contribuciones y los trámites burocráticos y administrativos, elementos todos ellos con los que chantajeaban a la población. La dinámica de la manipulación electoral era la siguiente: una vez decidido el cambio por los dos partidos dinásticos, el ministro de la Gobernación elaboraba la lista de los candidatos que debían ser elegidos (“encasillado”), enviándola a los alcaldes y caciques para que garantizaran su elección por los métodos ya citados.

¿Quién fue el político liberal que se alternó en el poder con Cánovas del Castillo durante la primera etapa de la Restauración? Explique brevemente el funcionamiento del sistema electoral que favorecía este proceso.

Práxedes Mateo Sagasta.

El sistema electoral era corrupto, utilizando para ello herramientas como la compra de votos, la falsificación de actas, adulteración del censo y la coerción del electorado. En esta última era básica la labor de los caciques, personajes que en una comarca o provincia determinada detentaban una gran influencia y poder económico. El caciquismo se ejercía en toda su dimensión en las zonas rurales. Solían ser grandes propietarios y copaban los cargos municipales, por lo que controlaban de hecho el trabajo, los sorteos de quintas, el reparto de contribuciones y los trámites burocráticos y administrativos, elementos todos ellos con los que chantajeaban a la población. La dinámica de la manipulación electoral era la siguiente: una vez decidido el cambio por los dos partidos dinásticos, el ministro de la Gobernación elaboraba la lista de los candidatos que debían ser elegidos (“encasillado”), enviándola a los alcaldes y caciques para que garantizaran su elección por los métodos ya citados.

¿Cómo se denomina la etapa histórica en la que son protagonistas Cánovas y Sagasta? Describa brevemente el funcionamiento del sistema político y las fuerzas políticas que lo sostienen.

Restauración.

El régimen de la Restauración, o sistema político canovista, es el sistema político existente en España entre 1874 y 1923, consistente en el turnismo de dos formaciones políticas, los partidos Conservador y Liberal, basado en la manipulación electoral, el caciquismo y la ausencia de una verdadera democracia por la limitación de los derechos y libertades individuales. La base del sistema eran los dos grandes partidos políticos dinásticos (Liberal y Conservador) que coincidían en lo fundamental: defensa de la Monarquía, la Constitución de 1876, la propiedad privada y la consolidación del estado liberal, unitario y centralista. Sin embargo, los diferenciaban algunos matices políticos y su base social. En cualquier caso, su práctica gobierno se diferenciaba poco y frente a los anteriores pronunciamientos de uno u otro signo optaron por su alternancia regular y pacífica en el poder (turno pacífico).

¿Qué nombre reciben las personas que manejaban los hilos del poder local para el falseamiento electoral? Explica brevemente los elementos fundamentales del sistema ideado por Cánovas.

Caciques.

El sistema político de la Restauración se basaba en la existencia de dos grandes partidos políticos dinásticos (Liberal y Conservador) que coincidían en lo fundamental: defensa de la Monarquía, la Constitución de 1876, la propiedad privada y la consolidación del estado liberal, unitario y centralista. Sin embargo, los diferenciaban algunos matices políticos y su base social. En cualquier caso, su práctica gobierno se diferenciaba poco y frente a los anteriores pronunciamientos de uno u otro signo optaron por su alternancia regular y pacífica en el poder (turno pacífico), Esta alternancia se basaba en la manipulación de los resultados electorales en el sentido acordado por ambas formaciones, utilizando para ello los mecanismos caciquiles y la posición dominante del partido en el poder.

¿Que líder político encabezó la insurrección cubana junto a Antonio Maceo y Máximo Gómez en 1895 con el “Grito de Baire”? Explica brevemente la política del gobierno español ante esta insurrección.

José Martí.

Al iniciarse la sublevación en 1895, el gobierno de Cánovas del Castillo envió al general Martínez Campos, que ya había conseguido la Paz de Zanjón en 1878, a la ilsa con la intención de conseguir un nuevo acuerdo. Sin embargo, sus gestiones no tuvieron éxito, por lo que fue sustituido en 1896 por el general Valeriano Weyler, que aplicó una política de mayor dureza a través del establecimiento de las trochas y de los campos de concentración. Las protestas internacionales ante esta última medida, sobre todo por parte de EEUU, y el acceso al poder de Sagasta provocaron su destitución en 1897 en favor del general Blanco. Este inicia una política de acercamiento y el nuevo gobierno oferta a los independentistas la concesión de un estatuto de autonomía para la isla. Sin embargo, esta oferta es rechazada y al año siguiente, en 1898, la sublevación cubana se convierte en una guerra contra EEUU.

¿A qué país se enfrentó España durante la guerra colonial de Cuba? Describa brevemente las causas y consecuencias de dicha Guerra.

A Estados Unidos.

Las causas de la guerra fueron las siguientes: el interés económico de EEUU por la isla de Cuba y su economía de plantación (tabaco y caña de azúcar) cuyo destino era preferentemente el país y estaba controlada en parte por empresas estadounidenses; el descontento estadounidense frente al fuerte proteccionismo español establecido en el Arancel de 1891; el imperialismo estadounidense desarrollado de manera paralela al fuerte desarrollo económico del país después de la Guerra de Secesión (1861-1865); y el descontento frente a la dureza de la represión española contra los independentistas cubanos desarrollada por el general Valeriano Weyler (campos de concentración). Como excusa se tomó el ataque sufrido por el acorazado norteamericano “Maine” en el Puerto de La Habana en febrero de 1898. EEUU culpó del ataque a España y le presentó un ultimátum en abril para que se retirara de Cuba. Al no aceptarlo España, ese mismo mes le declaró la guerra. La derrota española supuso la pérdida de sus últimas colonias ultramarina, sancionada en el Tratado de Paz de París de diciembre de 1898), el inicio en España del movimiento regeneracionista y la entrada en crisis del sistema político de la Restauración, y el inicio del imperialismo estadounidense.

¿Qué tratado de paz supuso el fin de la guerra colonial de 1898? Explica brevemente su contenido y consecuencias.

El Tratado de Paz de París, de diciembre de 1898.

Por este tratado España reconoce la independencia de Cuba, bajo protectorado de EEUU, le cede a este país las islas de Puerto Rico y Guam, y le vende las Islas Filipinas. Esto supuso el fin del imperio ultramarino español, lo que sumió a la sociedad y a la clase política española en un estado de desencanto y frustración que dio origen a propuestas de reforma de la mano del movimiento del Regeneracionismo. Sin embargo, su fracaso llevó a la crisis progresiva del sistema de la Restauración y finalmente a su caída en 1923, año que se estableció la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera.

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LA VILLA DE SILES EN EL SIGLO XVIII: SU EVOLUCIÓN SOCIODEMOGRÁFICA Y SU AGRICULTURA.

Análisis de la evolución demográfica, económica y social de la villa de Siles en el siglo XVIII, por Carlos Javier Garrido García.

Trabajadores de la madera en Siles en los años 1920. Fotografía: El Cura Blanco. Fuente: “Recuerdos del Ayer y Siles”, p. 59.

INTRODUCCIÓN

El siglo XVIII es un periodo de grandes cambios en la Sierra de Segura. Por un lado, se consolida el proceso de oligarquización y polarización social que hundía sus raíces en el siglo XV y que se acentuó en el siglo XVI. Por otro lado, los enfrentamientos por el control de los recursos entre el concejo de Segura de la Sierra y el de las villas de su término se saldaron con la victoria del primero, sumiendo a las villas en una crisis que se unió a la general del país en el siglo XVII (GARRIDO, in extenso). Por último, en las décadas de 1730-1740 se establecen el Real Negociado de Maderas, primero, y la Provincia Marítima, después, lo que supuso que la Corona se hiciera con el control de los recursos de unos terrenos hasta ahora comunales y controlados por el Concejo de Segura de la Sierra en virtud de las Ordenanzas del Común de 1580.

Los estudios históricos sobre la comarca en el siglo XVIII se han centrado básicamente en dos aspectos: el establecimiento y desarrollo del Real Negociado y de la Provincia Marítima (COBO, CRUZ, RUIZ y VIGUERAS) y un estudio de la situación socioeconómica de la zona a través de las Respuestas Generales del Catastro del Marqués de la Ensenada realizado a mediados de siglo (GILA).

En cuanto al Catastro de Ensenada, fue una recopilación de información socioeconómica de todas las localidades de la Corona de Castilla con la intención de establecer un único impuesto proporcional a la riqueza de cada individuo, la llamada “única contribución”. Aunque esta al final no se logró establecer, por la oposición de los estamentos privilegiados, generó una ingente documentación, consistente en las Respuestas Generales, en las que se recoge información general sobre cada localidad (población, actividades económicas, impuestos, etc) y las Respuestas Particulares, en las que se recogen los datos demográficos y socioeconómicos de todas las familias de cada localidad. En el caso de la Sierra de Segura han sido estudiadas y editadas las Repuestas Generales por Juan Antonio Gila Real, pero no ha sido abordada hasta el momento el estudio de las Respuestas Particulares.

El objetivo del presente trabajo es realizar un primer acercamiento a la riqueza de las Respuestas Particulares a través de las referentes a doña María Ignacia Ortega Montañés, viuda de don Francisco Patiño Castellanos, que era la mayor propietaria de la localidad de Siles, tal y como consta en el “Libro de propiedades de mayores hacendados y de las calidades y productos de las tierras de las distintas localidades del reino de Murcia, recopilado por la Contaduría de la Única Contribución”, de 1755 (ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS, Dirección General de Rentas, 1ª Remesa, Libro 465).

SILES EN EL SIGLO XVIII

Como consecuencia de los factores ya citados (oligarquización y dominio del concejo de Segura y de la Corona), la población de Siles a lo largo de los siglos XVII y XVIII permaneció prácticamente estancada. Así, si en 1646 existían en la localidad 237 vecinos, es decir, familias (GARRIDO, p. 35), en 1755 según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada eran 280 (GILA, p. 233). En la segunda mitad del siglo XVIII persistió el estancamiento, ya que el establecimiento del Real Negociado de Maderas en 1734 y de la Provincia Marítima en 1748 supuso que el control sobre los recursos de la zona pasara del Concejo de Segura a estas instituciones de la Corona, por lo que continuó la limitación para la ganadería y la explotación forestal y para el aumento de la superficie cultivada. Como consecuencia de ello, en 1803 la población de la localidad sólo había ascendido a 300 (EXPEDIENTE, p. 20-21).

Además de estancada, la población de Siles en el siglo XVIII estaba muy polarizada. Así, según las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, en 1755 había en la localidad 122 jornaleros y 4 pobres de solemnidad (GILA, p. 238), por lo que la suma de ambos grupos suponían el 45 % del total del vecindario. Por otra parte, según un informe de 1759, la estructura social de la localidad era la siguiente: de un total de 276 vecinos, 150 eran jornaleros, labradores y criados (54 %), 10 pobres de solemnidad (4 %) y 38 viudas (14 %), mientras que el resto, seguramente propietarios, eran 78 (28 %) (GILA, pp. 235-236).

En el aspecto económico, la economía de la localidad en el siglo XVIII, como en el resto de la Sierra de Segura, descansaba en la ganadería y la explotación de la madera, actividades que se complementaban con una agricultura de subsistencia muy limitada y que no bastaba para asegurar el suministro de bienes de primera necesidad a la población. Si estas actividades se vieron limitadas por el control del Concejo de Segura a través de las Ordenanzas del Común de 1580, entrando por ello la localidad en una aguda crisis, su sustitución por las ya citadas instituciones de la Corona mantuvo la situación de estancamiento (GARRIDO). De hecho, la desaparición de la Provincia Marítima en 1833, y su falta de control sobre el territorio durante la Guerra de Independencia y gran parte del reinado de Fernando VII, permitió un aumento de las roturaciones agrarias y de la explotación ganadera y forestal, lo que explica el crecimiento exponencial que registra la población de Siles, que en 1837 llega a los 502 vecinos o familias (MARTÍNEZ, tabla inserta sin paginar) y en 1849 alcanza los 524 (MADOZ, p. 397), 224 más que en 1803.

GRAN PROPIEDAD EN SILES EN EL SIGLO XVIII: LOS BIENES RÚSTICOS DE MARÍA IGNACIA ORTEGA, MAYOR HACENDADA DE LA LOCALIDAD

Ya he indicado que la población de la Sierra de Segura había sufrido un acusado proceso de polarización. Frente a una gran masa de jornaleros, la propiedad se concentraba en unas pocas manos. Los mayores hacendados de cada localidad en 1755 según el Catastro de Ensenada se exponen en la Tabla nº 1. Como se puede ver, en 5 casos serían miembros de la pequeña nobleza, como indica el título de “don”, mientras que los otros 5 serían ricos labradores. Destaca la presencia de dos mujeres, en Génave y Siles, ambas viudas.

Tabla nº 1

Mayores hacendados en la Sierra de Segura a mediados del siglo XVIII. Fuente: Libro de mayores hacendados del Catastro de Ensenada.

LOCALIDAD MAYOR HACENDADO
Benatae Lorenzo López
Génave Elvira Rodríguez
Hornos Julián García
La Puerta Andrés Ruiz Ocaña
Orcera Don Domingo Antonio Rodríguez
Santiago Don Pascual de Ortega
Segura Don Diego de los Ríos y Mendoza
Siles Doña María Ignacia Ortega Montañés
Torres Don Francisco García Pretel
Villarrodrigo Bartolomé Salcedo y Ortega

Entrando en el análisis de las propiedades de la mayor hacendada de Siles, en la Tabla nº 2 reproduzco la cantidad de cada tipo de tierras que poseía y su relación con el total de tierras de cada calidad de la localidad.

Tabla nº 2

Clasificación de las propiedades de María Ignacia Ortega y porcentaje sobre el total de la localidad en fanegas. Fuente: Libro de mayores hacendados de Catastro de Ensenada y Gila Real, p. 206

TIPO DE CULTIVO SILES Mª I. ORTEGA %
Regadío con moreras 90 26’75 29’7
Secano con moreras 21’5 0 0
Regadío sin moreras 105 7’92 7’54
Secano sin moreras 973’37 192’5 19’8
Viñas 83’5 21’5 25’7
Hortalizas 8 0 0
Inútil montuoso 38 0 0
Matorral 224’5 35 15’6
Dehesas de la villa 113’33 0 0
TOTAL 1.657’33 283’67 17’12

Un primer hecho a destacar es que una única propietaria poseía el 17 % de las tierras de la localidad. Evidentemente, en el caso de los grandes propietarios sus bienes raíces no tenían un objetivo de autoabastecimiento y subsistencia, sino que estaban destinados a conseguir productos que, a través de su venta en el mercado, dieran un rendimiento monetario, que se podía conseguir también a través del posible arrendamiento de estas propiedades. Todo esto es lo que explica que las propiedades de María Ignacia Ortega se centraran en las tierras más productivas, el regadío, con importante presencia de moreras, relacionadas con la crianza de los gusanos de seda, y en las viñas, cuyo fruto iba destinado a la producción de vino. Así, esta hacendada poseía más de una cuarta parte de los regadíos con moreras y de las viñas de la localidad, mostrando menos interés en el resto de tipos de tierras.

Por otra parte, a través de la localización de los partidos o pagos por donde se distribuían las propiedades de María Ignacia Ortega nos podemos hacer una idea acerca de los existentes en la localidad y de sus características. La mayor parte de ellos eran heterogéneos en cuanto a la tipología de cultivos que albergaban. Así, el regadío, con y sin moreras, se concentraba en partidos como el de la Fuente, el del Río de los Molinos y el del Arenal. Por su parte, el secano se localizaba en exclusiva en partidos como el de la Hoya, el del Portillo y el de los Llanos de la Fuente, estando mezclado con matorrales en los del Retamar, el del Cerro Blasco y el del Castrobayona. En el resto de partidos predomina la heterogeneidad: en los de San Roque y de San Marcos había regadíos con y sin moreras y secanos; en los de Majada Llana y Donadío regadíos con y sin moreras, secanos y viñas; en el de los Cobos o Cuevas regadíos con y sin moreras y viñas de regadío; y, por último, en el de Royo Llano, el más heterogéneo, se mezclaban regadíos con y sin moreras, regadíos con frutales, viñas, secanos y matorrales.

Otro aspecto a analizar es la productividad de la tierra. En el documento se indica una valoración de la producción de cada tipo de finca en reales de vellón, datos que resumo en cada tipo de finca en la tabla nº 3.

Tabla nº 3

Producción media según el tipo de finca de las propiedades de María Ignacia Ortega a mediados del siglo XVIII. Fuente: Libro de mayores hacendados de Catastro de Ensenada.

CALIDAD DELA TIERRA FANEGAS PRODUCCIÓN EN REALES REALES/FANEGA
Regadío con moreras 26’75 6.614’4 247’3
Regadío sin moreras 7’92 1.483’6 187’3
Viñas 21’5 2.985 138’8
Secanos 192’5 9.275 48’2
Matorrales 35 35 1
TOTAL 283’67 20.393 71’9

Como se puede ver, las 283’67 fanegas de tierra que poseía le reportaban 2.393 reales de vellón anuales, una cifra bastante considerable. Las más productivas eran las tierras de regadío con moreras, muestra de la importancia de la cría de gusanos de seda, cuyo producto vendían los campesinos a los tejedores murcianos, uno de los principales centros de la industria sedera española. Por debajo de las tierras de regadío, con o sin moreras, se encontraban las viñas, con una producción media que no puede esconder el hecho de su importancia económica, al ser su producto, el vino, un alimento de gran consumo e importancia comercial. En cuanto a los secanos, su productividad por fanega es muy baja, pero su importancia para la economía familiar de los Ortega era fundamental, acercándose su producción al 50 del total de sus ingresos. Por último, los matorrales tenían una producción y productividad ínfima.

En cualquier caso, para valorar en su justa medida la capacidad económica de María Ignacia Ortega tenemos que tener en cuenta que los bienes rústicos urbanos (tales como casas o establecimientos) y los bienes muebles (ganados y otros bienes domésticos o comerciales) no son tenidos en cuenta en el documento que nos sirve de base.

Reses en “La Llaná”. Fotografía: El Cura Blanco. Fuente: “Recuerdos del Ayer y Siles”, p. 52.

CONCLUSIONES

Tras entrar en crisis desde finales del siglo XVI por las limitaciones a la explotación ganadera y maderera del territorio que supusieron las Ordenanzas del Común de 1580, la villa de Siles continuó demográfica y económicamente estancada a lo largo de los siglos XVII y XVIII. En este último siglo, la sustitución en el control de los recursos de la zona del Concejo de Segura por el Real Negociado de Maderas en 1734 y por la Provincia Marítima en 1748 siguió privando a los vecinos de Siles de una mayor explotación del territorio que permitiera, en una economía cerrada de subsistencia, aumentar su población. La situación cambia en la primera mitad del siglo XIX debido al debilitamiento del control ejercido por la Provincia Marítima y a su definitiva desaparición en 1833, permitiendo a los vecinos de Siles roturar nuevas tierras y aumentar la explotación ganadera y forestal, lo que permitió un destacado crecimiento de la población.

En el aspecto social, la población de Siles en el siglo XVIII estaba intensamente polarizada y dominada por una pequeña élite, de la que formaba parte destacada la viuda María Ignacia Ortega, mayor propietaria de tierras de la localidad en 1755. El análisis de sus bienes permite comprobar la acumulación de propiedades en pocas manos, lo que explica el predominio de la población jornalera, y las características de la agricultura local. Así, en ella destacaba la agricultura de regadío, con presencia importante de las moreras, y las viñas, ambas relacionadas con dos productos comerciales que proporcionaban ingresos complementarios como la seda y el vino, de ahí que las élites tendieran a acumular tales tierras en su poder. En cualquier caso, en una economía agraria de subsistencia como la de la época su finalidad fundamental era la producción de alimentos, especialmente cereales, de ahí la importancia de los regadíos, muy productivos, y de los secanos, poco productivos pero, dada su extensión, fundamentales en la economía local.

BIBLIOGRAFÍA

  • AAVV: Recuerdos del Ayer y Siles. Úbeda: El Olivo, 1999.
  • COBO DE GUZMÁN Y LECHUGA, Jesús: Estudio sobre las Ordenanzas de Montes del año de 1748 y del Expediente sobre el Régimen y Administración de los Montes de Segura de la Sierra y de su Provincia Marítima, 1811. Jaén: Caja de Jaén, 1994.
  • CRUZ AGUILAR, Emilio de la: “La provincia marítima de Segura de la Sierra”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 107 (1981), pp. 51-82.
  • EXPEDIENTE: Expediente sobre el régimen y administración de los montes de Segura de la Sierra y de su Provincia. Madrid: Imprenta de Miguel de Burgos, 1825.
  • GARRIDO GARCÍA, Carlos Javier: “Siles en el siglo XVI: población, economía y sociedad de una villa de la Sierra de Segura”. Tiempos Modernos, 35 (2017/2), pp. 30-47.
  • GILA REAL, Juan Antonio: “La Sierra de Segura en el Catastro del Marqués de la Ensenada”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 168 (1998), pp. 191-364.
  • MADOZ, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar. Tomo XIV. Madrid: Madoz-Sagasti, 1849.
  • MARTÍNEZ, Juan de la Cruz: Memorias sobre el partido judicial de Segura de la Sierra. Baeza: Imprenta de F. Moreno, 1842.
  • RUIZ GARCÍA, Vicente: De Segura a Trafalgar. Úbeda: El Olivo, 2009.
  • VIGUERAS GONZÁLEZ, Modesto: El transporte de madera por flotación y carretería, desde los bosques de Sierra Segura hasta Sevilla y los Arsenales de La Carraca (Cádiz) y Cartagena, durante los siglos XVIII y XIX (1734/1833). Madrid: Ente Público de Puertos del Estado, 2002.

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LOS GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS (1979-2000)

Resumen del Tema 16 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a los gobiernos de la democracia entre 1979 y 2000, por Carlos Javier Garrido García.

LOs cuatro primeros presidentes democráticos de la monarquía de Juan Carlos I (1976-2004).

INTRODUCCIÓN

Pese a las dificultades de la crisis económica y de las heridas no cerradas de la Guerra Civil, la democracia sienta sus bases con la Constitución de 1978 y se consolida definitivamente, tras el intento de golpe de Estado de 1981, cuando en 1982 alcanza el poder uno de los partidos perdedores de la Guerra Civil: el PSOE de Felipe González. A partir de entonces se consolida el régimen político democrático, gracias a la alternancia normalizada de las dos fuerzas políticas mayoritarias, y se registra un fuerte crecimiento económico y modernización social que ha convertido a España en uno de los principales países de la Unión Europea.

EVOLUCIÓN POLÍTICA DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA

El segundo gobierno de Adolfo Suárez (1979-1981)

En las nuevas elecciones de marzo de 1979 vuelve a ganar por mayoría simple la UCD, seguida cada vez más de cerca por el PSOE.

La actividad reformista se va ampliando con la aprobación del Estatuto de los Trabajadores en 1980 (regulación de los derechos laborales) y de los estatutos de autonomía del resto de regiones españolas entre 1981 y 1983. Del mismo modo se lleva a cabo el desarrollo legislativo constitucional, adaptando las normas legales al nuevo marco político: reforma del Código Civil, Ley Orgánica de Libertad Religiosa, reforma fiscal, etc.

Crecimiento de la inestabilidad interna en la UCD ante las críticas a Adolfo Suárez y el fracaso relativo en las primeras elecciones municipales democráticas de abril de 1979 y en las autonómicas de Cataluña y el País Vasco de marzo de 1980. A todo ello se une el descontento social por los problemas derivados de la crisis económica y de las políticas de ajuste y el descontento militar por los atentados de la ETA y el GRAPO. Por último, el PSOE lleva a cabo una dura oposición, presentando una moción de censura en mayo de 1980 que, pese a fracasar, erosiona mucho al gobierno.

Frente a todo lo anterior, Adolfo Suárez dimite como presidente del gobierno y de la UCD en enero de 1981.

El gobierno de Leopoldo Calvo Sotelo (1981-1982)

Cuando el Congreso elegía como sucesor a Leopoldo Calvo Sotelo se produce el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El golpe, dirigido por Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil, y Milans del Bosch, capitán general de Valencia, consistió en la ocupación del Congreso de los Diputados por el primero y en la declaración del Estado de excepción y sacando las tropas a las calles valencianas el segundo. Su objetivo era volver a establecer un régimen de dictadura militar que acabara con la democracia, pero fracasó por la falta de apoyos sociales y la actitud del rey, que hizo valer su papel como máximo dirigente del Ejército para que en su inmensa mayoría éste apoyara la democracia.

Durante su corto mandato, Calvo Sotelo solicita, con la oposición de los grupos de izquierda, el ingreso en la OTAN en 1982, y prosigue la política reformista con la aprobación de la Ley del Divorcio en 1981.

En 1982 la situación de UCD sigue degradándose, más aún con la fundación por Adolfo Suárez de un nuevo partido: el Centro Democrático y Social (CDS). Ello explica que en las elecciones de octubre de 1982 la victoria corresponda al PSOE de Felipe González con mayoría absoluta, seguida de Alianza Popular (AP), desapareciendo prácticamente la UCD.

Los gobiernos de Felipe González (1982-1996)

En las elecciones de octubre de 1982 el PSOE gana las elecciones por mayoría absoluta, alcanzando la presidencia del gobierno su líder, Felipe González Márquez. Este resultado será revalidado en las posteriores elecciones de 1986 y 1989.

Todo ello le permite llevar a cabo en solitario un amplio abanico de reformas cuyas prioridades eran la lucha contra la crisis económica, la consolidación definitiva de la democracia y el avance hacia el Estado de Bienestar.

La lucha contra la crisis económica se lleva a cabo con instrumentos como la reconversión bancaria, el control de la inflación y la reconversión industrial, contestada ésta última con una fuerte conflictividad social (Huelga General de diciembre de 1988). La mejora económica se conseguirá finalmente gracias a la nueva fase expansiva de la economía internacional y al ingreso en la CEE el 1 de enero de 1986. La nueva coyuntura económica expansiva queda de manifiesto en los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla en 1992.

Se sigue consolidando la democracia al completarse el mapa autonómico y ampliar las competencias autonómicas mediante la Ley de Proceso Autonómico de 1983, se emprende una reforma del Ejército para acabar con el peligro del golpismo y frente al terrorismo de ETA se opta por el consenso de todas las fuerzas políticas democráticas vascas (Pacto de Ajuria Enea de 1988).

Se extiende el Estado de Bienestar a través de la reforma educativa (reforma universitaria en 1983, ampliación de la escolarización obligatoria a los 14 años en 1985 y a los 16 con la LOGSE en 1990) y la ampliación de los sistemas de protección social (universalización de la asistencia médica gratuita, pensiones no contributivas, aumento de la prestación por desempleo).

En las elecciones de 1993 el PSOE pierde la mayoría absoluta ante el aumento destacado del PP dirigido por Aznar. Ello fue debido a las siguientes causas: crisis económica internacional a partir de 1992, enfrentamientos internos entre “guerristas” y renovadores y casos de corrupción (Roldán, Guerra, Mario Conde, GAL, etc.). Todos estos factores explican la victoria electoral del PP en las elecciones de marzo 1996.

El primer gobierno de José María Aznar (1996-2000)

Durante la primera legislatura el PP no obtiene mayoría absoluta, por lo que debe gobernar con el apoyo de las formaciones nacionalistas (CIU, PNV, Coalición Canaria), lo que le obligó a mantener una orientación centrista

Gracias a la bonanza económica internacional, el PP consigue reducir las tasas de paro, seguir mejorando las infraestructuras y alcanzar los criterios de convergencia en 1999 para su entrada en el euro (reducción del déficit público y de la inflación). Se consigue además reducir la tasa de paro, basándose en el desarrollo de los servicios, las inversiones exteriores y la explosión del mercado inmobiliario.

En política interior destaca el problema del terrorismo de ETA. Después de una primera etapa de entendimiento con el PNV, el secuestro y asesinato en 1997 de Miguel Ángel Blanco, concejal del PP en Ermua, provoca un endurecimiento de la política antiterrorista del gobierno. Así, el Pacto de Ajuria Enea se rompe, optando el PP por acuerdos con el PSOE y los nacionalistas vascos por el acercamiento a la izquierda abertzale (Pacto de Lizarra de 1998).

En las elecciones del 2000 el PP consigue vencer por mayoría absoluta gracias a la buena coyuntura económica y a la falta de un liderazgo claramente asentado en el PSOE, que sigue inmerso en problemas internos.

CONCLUSIONES

Pese a todas las dificultades (crisis económica internacional, terrorismo, conflictividad social, intentos de involucionismo), durante la Transición política se establece en España un régimen democrático que se fue consolidando gracias a la nueva estructura social del país (predominio de la clase media) y al consenso alcanzado por las principales fuerzas políticas, reflejado en la Constitución de 1978. Esto último explica que ésta continúe estando vigente en la actualidad sin apenas reformas de importancia y que, en general, siga siendo considerada como un punto de encuentro de la mayor parte de las opciones políticas. Se consolida así un periodo de normalización política, crecimiento económico y modernización social, aunque con los problemas actuales de la crisis económica y del proceso soberanista catalán.

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EL PROCESO DE TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA Y LA CONSTITUCIÓN DE 1978

Resumen del Tema 15 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Transición y a la Constitución de 1978, por Carlos Javier Garrido García.

Los líderes de las principales formaciones políticas de la Transición en una muestra de una de las características principales del periodo: el consenso.

INTRODUCCIÓN

El mayor éxito del régimen franquista, el desarrollismo económico de la década de los 60, supuso también la principal causa de su caída, ya que perdió sus principales bases sociales. Así, optarán por la democracia las nuevas clases medias deseosas de libertad y las clases altas interesadas en el ingreso del país en la CEE. Aunque a la muerte de Franco en 1975 sube al trono el rey Juan Carlos I, que se suponía que debía garantizar la perpetuación del régimen, el camino hacia la democracia es asumido con un gran consenso por casi todos los partidos políticos, que deberán hacer frente en todo caso a la fuerte conflictividad social y al efecto distorsionador que desde el principio supone el terrorismo. Pese a las dificultades de la crisis económica y de las heridas no cerradas de la Guerra Civil, la democracia sienta sus bases con la Constitución de 1978 y se consolida definitivamente, tras el intento de golpe de Estado de 1981, cuando en 1982 alcanza el poder uno de los partidos perdedores de la Guerra Civil: el PSOE de Felipe González.

CARACTERÍSTICAS GENERALES

La Transición española forma parte del avance democrático en la Europa mediterránea, ya que entre 1974 y 1975 cayeron los regímenes dictatoriales de Portugal y Grecia.

Ausencia de conflictividad política por la larga extensión de la Dictadura, la decidida voluntad del rey Juan Carlos I y las ansias de libertad de la sociedad española, que había conocido desde 1960 de un desarrollo espectacular.

La Transición fue un programa de reformas desde arriba y desde la legalidad, por lo que no supuso una ruptura sino más bien una reforma basada en el consenso de la inmensa mayoría de las fuerzas políticas.

EVOLUCIÓN POLÍTICA DE LA TRANSICIÓN

El gobierno de Carlos Arias Navarro (1975-1976)

Tras la muerte del general Franco el 20 de noviembre de 1975, dos días después las Cortes proclaman rey de España a Juan Carlos I.

Las diferentes opciones políticas acogieron el cambio presentando tres alternativas diferentes: continuismo-inmovilismo (mantener el régimen sin Franco), reformismo-aperturismo (reformar el régimen desde sus propias instituciones, liberalizándolo para responder a la nueva situación social y llegando, o no, al establecimiento de la democracia) y rupturismo (la oposición antifranquista se inclinaba por romper totalmente con el pasado dictatorial y construir un nuevo sistema democrático).

Debido a la fuerza de los sectores inmovilistas del régimen, el rey debe nombrar presidente del gobierno a Carlos Arias Navarro. Éste opta por una política reformista muy tibia, compensada por el reformismo más profundo defendido por Torcuato Fernández Miranda, que es nombrado presidente de las Cortes, convirtiéndose en la mano derecha del rey durante el proceso de Transición.

Carlos Arias Navarro forma un gobierno en el que se produce un equilibrio entre la ortodoxia franquista y los reformistas o aperturistas. Su programa (“Espíritu del 12 de Febrero”) se limita a otorgar algunas libertades pero sin permitir el pluralismo político, por lo que queda clara su voluntad continuista.

Ante la ausencia de reformas, la oposición se une en la llamada Platajunta, producto de la unificación de la Junta Democrática organizada por el PCE y de la Plataforma de Convergencia Democrática organizada por el PSOE.

Aumenta la conflictividad social y política con manifestaciones, huelgas y campañas a favor de las libertades democráticas y la amnistía para los presos políticos. A estos problemas se unen los sucesos de Montejurra (enfrentamientos internos entre los tradicionalistas inmovilistas y reformistas) y los atentados de ETA.

Falto de apoyos y forzado por el rey, el presidente Carlos Arias Navarro dimite el 1 de julio de 1976.

El primer gobierno de Adolfo Suárez (1976-1979)

El rey elige para suceder a Arias al joven político Adolfo Suárez, antiguo secretario general del Movimiento Nacional, que opta por las reformas de manera clara. Su objetivo, apoyado por el monarca, era conseguir una reforma progresiva del sistema político a partir de la evolución de las leyes y de las instituciones franquistas, para lo cual necesitaba anular la resistencia de los inmovilistas y atraerse a la oposición rupturista hacia posiciones reformistas.

Tras conceder una amplia amnistía y mantener contactos con la oposición democrática, en noviembre de 1976 consigue que las antiguas Cortes franquistas aprueben la Ley para la Reforma Política (Cortes bicamerales elegidas por sufragio universal, legalización de partidos políticos y sindicatos obreros), que es ratificada por referéndum.

En abril de 1977 es legalizado el PCE y el 15 de junio de 1977 se llevan a cabo las primeras elecciones generales democráticas, que se saldan con la victoria por mayoría simple de la centrista Unión de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez, seguida de cerca por el PSOE, mientras que tanto la derecha (Alianza Popular, AP), como la extrema izquierda (PCE) quedan muy por detrás. El electorado había optado por la moderación.

El nuevo gobierno dirigido por Suárez se enfrentó a tres tareas principales mediante una política de consenso: la crisis económica de 1973 mediante los Pactos de la Moncloa de 25 de octubre de 1977 (reforma fiscal, moderación salarial y medidas contra el paro), la aprobación de la constitución del nuevo régimen político (Constitución aprobada por referéndum el 6 de diciembre de 1978) y la solución del problema regional a través de la progresiva construcción del Estado Autonómico (Estatutos de Autonomía de Cataluña y País Vasco de diciembre de 1979).

Aparte de la crisis económica de 1973, los principales problemas fueron las amenazas involucionistas de la extrema derecha (atentados terroristas e intento de golpe de Estado en 1978: “Operación Galaxia”) y el terrorismo de los grupos de extrema izquierda (GRAPO, FRAP y, sobre todo ETA, que perpetra casi 100 asesinatos en 1980).

La Constitución de 1978

La Constitución se basa en el consenso: fue elaborada por una Ponencia integrada por miembros de los principales partidos políticos, con la excepción del PNV: Manuel Fraga (AP), Miquel Roca (Minoría Catalana), Gregorio Peces-Barba (PSOE), Jordi Solé-Tura (PCE), Gabriel Cisneros, Pedro Pérez Llorca y Miguel Herrero de Miñón (UCD).

Características generales: tiene un carácter progresista en cuanto a sus principios y su imprecisión y ambigüedad será una de las causas de su éxito, al poder ser asumida por la mayor parte de los ciudadanos y opciones políticas.

Derechos constitucionales: España se define como un Estado Social y Democrático de Derecho en el que se respetarían y ampararían desde el Estado los siguientes derechos: al reconocimiento de una amplia declaración de derechos fundamentales y libertades civiles y políticas, a una justa distribución de la riqueza, a participar libremente en la vida política, al pluralismo político, a la libertad de mercado y a la libertad religiosa (estado aconfesional).

Sistema político: monarquía parlamentaria en la que la Corona tiene funciones representativas, las Cortes actúan como representante de la soberanía nacional por lo que ostenta el poder legislativo, y nombra al presidente de gobierno (poder ejecutivo) y a las máximas instancias judiciales (poder judicial). Las Cortes serían bicamerales (Congreso de los Diputados como cámara de representación popular y Senado como cámara de representación territorial), se establece la independencia del poder judicial, cuya máxima instancia sería el Tribunal Constitucional, y una organización descentralizada del Estado (municipios, provincias y derecho a la autonomía de las regiones que así lo deseen).

CONCLUSIONES

Pese a todas las dificultades (crisis económica internacional, terrorismo, conflictividad social, intentos de involucionismo), durante la Transición política se establece en España un régimen democrático que se fue consolidando gracias a la nueva estructura social del país (predominio de la clase media) y al consenso alcanzado por las principales fuerzas políticas, reflejado en la Constitución de 1978. Esto último explica que ésta continúe estando vigente en la actualidad sin apenas reformas de importancia y que, en general, siga siendo considerada como un punto de encuentro de la mayor parte de las opciones políticas. Se consolida así un periodo de normalización política, crecimiento económico y modernización social, aunque con el problema actual de la crisis económica.

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SUBLEVACIÓN MILITAR Y GUERRA CIVIL (1936-1939). DIMENSIÓN POLÍTICA E INTERNACIONAL DEL CONFLICTO. EVOLUCIÓN DE LAS DOS ZONAS. CONSECUENCIAS DE LA GUERRA.

Resumen del Tema 13 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Guerra Civil, por Carlos Javier Garrido García.

Milicianos anarquistas al principio de la Guerra Civil.

INTRODUCCIÓN

El intento de establecer un régimen democrático en España, la II República (1931-1936), que realizara las reformas políticas, sociales y culturales que necesitaba el país fracasó debido a la oposición de las clases dominantes, que pretendían mantener sus privilegios, y a un contexto internacional desfavorable (crisis de 1929, auge del fascismo y del comunismo frente a la democracia), problemas que explican una degradación de la convivencia política y social cuya consecuencia será el estallido de la Guerra Civil en 1936. Ésta ha sido objeto de muy variadas interpretaciones por la visión maniquea del conflicto, destacando las que la consideran como un producto de la lucha de clases y las que lo hacen en el marco del enfrentamiento entre democracia y fascismo, es decir, como un prólogo de la II Guerra Mundial.

LA SUBLEVACIÓN MILITAR Y LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA

Del Golpe Militar a la Guerra Civil

Tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, el Ejército y las fuerzas políticas de derecha se deciden por un golpe de Estado que acabara con las reformas republicanas de manera definitiva.

El general Mola, director del golpe desde Navarra, desechó cualquier acción inmediata sobre Madrid y preparó una sublevación militar simultánea en diferentes guarniciones adictas (Mola en Navarra, Franco en Canarias-Marruecos, Goded en Baleares y Queipo de Llano en Sevilla), pretendiendo un golpe rápido.

La sublevación se inicia en Marruecos el 17 de julio de 1936, extendiéndose a la Península el día siguiente. Es apoyada en las regiones de ideología predominantemente conservadora (Navarra, Castilla-León y Galicia) y también domina las principales ciudades de Andalucía occidental y Zaragoza, ya que las autoridades republicanas se negaron en ellas a armar a las milicias obreras. Por el contrario, fracasa en la Cornisa Cantábrica, Levante y Madrid por la acción de las masas obreras, en estos casos armadas por las autoridades republicanas, y la lealtad de las fuerzas de orden público.

Lo que se inicia como un golpe de Estado se convierte en una Guerra Civil.

Dimensión Internacional de la Guerra

Desde los primeros momentos la guerra tomó un carácter internacional: el gobierno republicano solicitó la ayuda de las potencias democráticas, Francia y Gran Bretaña; y los sublevados la de las fascistas, Alemania, Italia y Portugal.

Ni Francia ni Gran Bretaña apoyaron a la República ante el temor al desencadenamiento de un conflicto mundial (política de apaciguamiento con respecto a la Alemania nazi) y por el matiz revolucionario del Frente Popular. Ante ello, optaron por una política de neutralidad, firmando en agosto de 1936 con Alemania, Italia y la URSS el Comité de No Intervención. Desde el primer momento, las potencias fascistas hicieron caso omiso del acuerdo, como haría luego la URSS, lo que dejó en desventaja al bando republicano.

La ayuda recibida por la República se limitó a la del México presidido por Lázaro Cárdenas, poco efectiva por su lejanía, y la de la URSS, que envió gran cantidad de armamento y una valiosa asistencia técnica y logística a cambio de las reservas de oro del Banco de España y de un aumento de su influencia política y del PCE. Además, se formaron las Brigadas Internacionales, nutridas de voluntarios europeos y norteamericanos, sobre todo comunistas. Contaron con unos 60.000 miembros que influyeron positivamente en la moral republicana pero fueron muy diezmadas, disolviéndose a finales de 1938.

La ayuda recibida por los sublevados fue bastante mayor, contando con la ayuda económica y militar (soldados y armamento) de la Italia de Mussolini, la Alemania de Hitler y el Portugal de Oliveira Salazar. Esta ventaja internacional es una de las claves para entender el triunfo franquista en la guerra civil.

DESARROLLO MILITAR DE LA GUERRA CIVIL 

La Guerra de Columnas (julio-noviembre de 1936)

El objetivo de los sublevados fue la ocupación de Madrid a través del traspaso del ejército de Marruecos, dirigido por Franco, a la Península. La operación, llevada a cabo por la aviación alemana, fue facilitada por el desorden en el bando republicano, que carece de un verdadero ejército regular: milicias populares formadas por militantes de partidos y sindicatos de izquierda, indisciplinadas e ineficaces ante un enemigo organizado.

La victoria se escapa a los rebeldes por la falta de apoyo de Mola desde Navarra, por el paso lento por el estrecho y por la táctica de Franco de realizar un avance lento que fuera asegurando la retaguardia con una feroz represión.

Franco ocupa Andalucía occidental, Extremadura y libera el alcázar de Toledo, mientras que los generales republicanos Miaja y Rojo organizan la defensa de la capital.

Guerra Total (noviembre 1936-enero 1939)

Esta etapa se caracteriza por la ayuda exterior a ambos bandos y el paso a las grandes ofensivas y contraofensivas. La guerra adquiere un carácter moderno (aviación, carros de combate, guerra total, guerra psicológica) como precedente de la II Guerra Mundial. Grandes operaciones militares:

Ofensiva de Franco sobre Madrid (noviembre de 1936-marzo de 1937): fracasa en las batallas del Jarama y Guadalajara. Ocupación franquista de Málaga

Ofensiva del Norte (mayo-octubre de 1937): ocupación de la Cornisa Cantábrica, frente a la que fracasa la contraofensiva republicana en Brunete.

Ofensiva del Mediterráneo (octubre de 1937-enero de 1939): tras la ocupación republicana de Teruel, Franco realiza una contraofensiva que llega a Castellón, dividiendo así la zona republicana en dos. La contraofensiva republicana de verano de 1938 en la batalla del Ebro fracasa, lo que provoca la caída de Cataluña en enero de 1939.

El final de la Guerra (enero-abril 1939)

Tras la pérdida de Cataluña, el bando republicano pierde toda esperanza de continuar la guerra. En Madrid se forma una Junta de Defensa presidida por el coronel Casado cuya misión sería negociar una rendición honrosa, pero Franco impone la rendición incondicional. Los frentes se desmoronan y el 1 de abril de 1939 Franco emite su último parte de guerra.

EVOLUCIÓN INTERNA DE CADA BANDO

La evolución de la zona republicana

Se pueden distinguir cuatro grandes etapas:

Caos inicial y gobierno de Giral (julio-septiembre de 1936): dimisión de Santiago Casares Quiroga por negarse a entregar armas a los militantes de izquierdas para hacer frente al golpe, a lo que sí accede el nuevo gobierno de Giral; se derrumban las instituciones y el Estado desaparece a favor de comités sindicales que toman medidas revolucionarias (represión contra los militares sublevados y los que se consideraban sus apoyos sociales -Iglesia, clases altas, políticos de derechas-, colectivización de tierra, comercios e industrias, control del mercado), sobre todo en las zonas de dominio anarquista (Cataluña, Levante y Aragón).

Gobierno de Francisco Largo Caballero (septiembre de 1936-mayo de 1937): recuperación de la autoridad estatal a través de la formación de un nuevo gobierno, que incluía a todos los partidos y sindicatos de izquierda (incluida la CNT) y se traslada a Valencia, al restablecimiento de la administración estatal (desaparición de los comités y recuperación de gobiernos civiles, municipios, gobiernos regionales) y de la conversión de las milicias populares en un ejército regular (Ejército Popular). Enfrentamientos entre los grupos que defendían la revolución (CNT-FAI, POUM) y los que defendían que primero había que ganar la guerra, lo que dependía de un mantenimiento del régimen republicano para conseguir ayuda de las democracias europeas (PCE y republicanos). Ambas corrientes se enfrentan militarmente en los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona, lo que provoca la caída del gobierno.

Gobierno de Juan Negrín (mayo de 1937-marzo de 1939): se refuerza aún más la autoridad gubernamental con el apoyo de los comunistas, cuya influencia crece de manera destacada (desarticulación del Consejo de Aragón, eliminación de colectividades, represión contra el POUM, salida de los anarquistas del gobierno). Defensa de la resistencia a ultranza esperando que se desencadenara un conflicto internacional entre las potencias democráticas y fascistas como única salvación para la República (programa de los “Trece puntos de Negrín”).

Junta de Defensa (marzo de 1939): ante la creciente influencia comunista y la consideración de que cualquier resistencia era inútil, el coronel Casado da un golpe de estado contra el gobierno de Negrín con apoyo de parte de los socialistas, los anarquistas y los republicanos e inicia las conversaciones de paz con Franco, que exige la rendición incondicional, como hemos visto.

La evolución de la España franquista

Aunque Mola era el director del golpe militar y éste debía ser luego comandado por Sanjurjo, ambos mueren en sendos accidentes de aviación, lo que deja a Franco como líder indiscutido del golpe.

Régimen militar férreo: represión brutal, indiscriminada y dirigida por el Estado. Todos los poderes recaen en la Junta de Defensa Nacional, que nombra a Franco jefe del Estado y generalísimo de los ejércitos el 1 de septiembre de 1936.

Frente a los problemas internos de los republicanos, en el bando franquista predominó la unidad: Franco acaba con la rivalidad entre tradicionalistas y falangistas mediante el Decreto de Unificación de abril de 1937 que crea un partido único (FET de las JONS). Ese mismo año consigue el apoyo oficial de la Iglesia católica mediante una carta pastoral colectiva del episcopado español que da a la guerra el carácter de Cruzada. En enero de 1938 Franco forma su primer gobierno y adopta el título de Caudillo.

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

Demográficas: elevado número de muertos: 160.000 en operaciones militares, 129.000 por la represión de ambos bandos y 169.000 por diversas penalidades (bombardeos, enfermedades, hambre). A ello hemos de unir el exilio de casi medio millón de republicanos, la fuerte represión que sigue aplicando el régimen y el descenso de la natalidad durante el conflicto.

Económicas: fuerte crisis económica por el descenso demográfico ya visto y la destrucción de infraestructuras durante el conflicto.

Políticas: la victoria de Franco supuso el establecimiento de una dictadura militar próxima al fascismo.

CONCLUSIONES

El bando franquista vence en la Guerra Civil gracias al apoyo de las potencias fascistas (Alemania, Italia y Portugal) frente a la no intervención de las democracias occidentales y la condicionada ayuda soviética y gracias también a su unidad frente a la conflictividad interna que sufre el bando republicano durante todo el conflicto. La victoria de Franco no supuso la paz entre los dos bandos, estableciéndose un régimen dictatorial que gobernará el país durante casi 40 años, durante los cuales los vencidos sufren la represión, la marginación y el exilio.

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LA CREACIÓN DEL ESTADO FRANQUISTA: FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS Y APOYOS SOCIALES (1939-1975)

Resumen del Tema 14 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Dictadura Franquista, por Carlos Javier Garrido García.

Desfile celebrando la victoria en la Guerra Civil. Madrid, mayo de 1939.

INTRODUCCIÓN

El general Francisco Franco Bahamonde durante la Guerra Civil (1936-1939) había consolidado un régimen dictatorial gracias a su nombramiento como jefe del Estado y generalísimo de los Ejércitos en 1936 y como jefe del partido único del régimen, la FET-JONS en 1937, adoptando el título de Caudillo en 1938. Tras su triunfo en la Guerra, la dictadura va a conocer una evolución muy importante en sus bases políticas, ideológicas y sociales, evolución que podemos relacionar con la de sus relaciones internacionales y de su política económica.

LA CREACIÓN DEL ESTADO FRANQUISTA: FUNDAMENTOS IDEOLÓGICOS Y APOYOS SOCIALES

Bases de partida y fundamentos del nuevo Estado franquista

Las consecuencias de la Guerra Civil

Pérdidas humanas y materiales muy importantes (destrucción de infraestructuras y pérdida de divisas).

Consecuencias morales: heridas por la represión ejercida por ambos bandos durante la Guerra Civil y la que llevó a cabo el régimen tras ella. El final de la guerra no supuso la paz al mantenerse viva la división entre las “Dos Españas”.

Características DE LA DICTADURA fraquista

Régimen dictatorial caracterizado por: autoritarismo, caudillismo, concepción unitaria y centralista del Estado, represión de la oposición y control de los medios de comunicación.

Fundamentos ideológicos y sociales

Fundamentos ideológicos: desde el principio se proclamó esencialmente antimarxista y antiliberal, presentando afinidades con el fascismo en aspectos externos (saludo, emblemas, canciones, culto al líder) y de fondo. Entre estos últimos destaca la existencia de un partido único, Falange Española Tradicionalista de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (FET-JONS), que contaba con organizaciones específicas para las mujeres (Sección Femenina) y la juventud (Organización Juvenil Española, OJE). Además existía un sindicato único y vertical, la Central Nacional Sindicalista (CNS), que encuadraba a todos los obreros y empresarios de manera obligatoria y se basaba en el principio fascista de colaboración de clases. En el ámbito universitario existía el Sindicato Español Universitario (SEU). La esencia antiliberal procede del tradicionalismo (España imperial) y del catolicismo (Nacional-Catolicismo).

Fundamentos sociales: apoyo de la Iglesia Católica, el Ejército y de las clases altas (oligarquía financiera y terrateniente), a los que se unieron también las clases medias, en buena parte pasivas y apolíticas.

Las “familias” del régimen: los grupos políticos que habían apoyado a Franco durante la guerra se siguen manteniendo fieles al dictador y no actúan como partidos políticos, sino como grupos de influencia: tradicionalistas, falangistas, católicos (Opus Dei, Asociación Católica Nacional de Propagandistas) y antiguos miembros de los partidos de derechas (CEDA, Partido Radical, Lliga Regionalista). Para mantener la unidad, el régimen recurre a un recuerdo constante de la Guerra Civil como fuente de legitimación política.

Evolución política de la dictadura franquista

Etapa “Azul” (1939-1945): fuerte represión (Ley de Responsabilidades políticas de 1939 y Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo de 1940) que elimina la oposición interna al régimen (maquis, partidos y sindicatos clandestinos). Se institucionaliza la “democracia orgánica” por el predominio de los falangistas a través de las llamadas Leyes Fundamentales: Fuero del Trabajo de 1938 (nacionalsindicalismo: derechos laborales y sindicatos verticales) y Ley Constitutiva de las Cortes de 1942 (Cortes conformadas por procuradores de los grupos naturales de la sociedad: familia, municipio y sindicato, poder legislativo supeditado a la sanción del Caudillo).

Reacción Nacionalista (1945-1959): ante el aislamiento internacional se produce una reacción nacionalista (concentraciones en la Plaza de Oriente) y el régimen se va despojando de sus características fascistas. Se establece un equilibrio entre falangistas y los católicos, que se rompe a partir de 1957 con el acceso al poder de los tecnócratas (vinculados al Opus Dei). Se elaboran nuevas leyes fundamentales que atenúan la imagen fascista del régimen: Fuero de los Españoles de 1945 (especie de Constitución con libertades limitadas y condicionadas ya que podían ser suspendidas por el gobierno, el Estado es definido como “católico, social y de derecho”), Ley de Referéndum Nacional de 1945 (el caudillo podía someter a referéndum las cuestiones que considerara oportunas), Ley de Sucesión de 1947 (aprobada en referéndum: jefatura vitalicia de Franco y capacidad de elegir sucesor a título de rey) y Ley de Principios del Movimiento Nacional de 1958 (actualización de los principios ideológicos del Estado, partido único: Movimiento Nacional).

La política exterior del régimen franquista

Neutralidad en la II Guerra Mundial (1939-1945): ante las victorias alemanas, en 1940 el ministro de Asuntos Exteriores, Ramón Serrano Suñer, impone una política de acercamiento (Entrevista de Hendaya con Hitler y de Bordighera con Mussolini) que choca con las reticencias de Franco, que sólo accede a mandar un cuerpo de voluntarios falangistas a luchar contra la URSS (División Azul). El cambio de signo de la guerra a partir de 1942 hace que Franco cambie su política hacia una total neutralidad (retirada de la División Azul en 1943 y ruptura de las relaciones con Japón en 1945).

Aislamiento internacional del régimen (1946-1953): a partir de 1946 España es expulsada de todos los organismos internacionales al considerársela un régimen similar a los del Eje. A partir de entonces sólo cuenta con el apoyo del Vaticano, Portugal (Oliveira Salazar) y Argentina (Perón).

Salida del aislamiento (1953-1955): el inicio de la Guerra Fría y la política de bloques van a permitir a España salir de su aislamiento, al ser considerada por EEUU como un aliado contra el expansionismo soviético. En 1953 se firman los acuerdos bilaterales con EEUU (ayuda económica a cambio de bases militares) y el Concordato con el Vaticano, ingresando en 1955 en la ONU. La salida del aislamiento internacional supone un fuerte golpe a la oposición establecida en el exilio, minada desde el principio por la falta de unidad, y una desmoralización definitiva de la oposición interior.

Autarquía y estancamiento económico

Causas del estancamiento económico: aislamiento internacional, destrucciones de la Guerra Civil y desacertada política intervencionista y autárquica adoptada por el régimen.

Intervencionismo: en 1938 se crea el Servicio Nacional de Abastecimiento y Trasportes, que interviene a través de organismos subordinados en la agricultura (Servicio Nacional del Trigo), la industria (Instituto Nacional de Industria) y las comunicaciones (RENFE). Problemas: elevado déficit público, poca competitividad. Los problemas de abastecimiento se intentan solucionar a través del Auxilio Social y las cartillas de racionamiento, que no logran acabar con el mercado negro (estraperlo).

La autarquía y el intervencionismo empiezan a eliminarse a partir de 1950 gracias a la salida del aislamiento internacional, poniéndose en marcha medidas liberalizadoras. Se empieza a registrar un crecimiento, pero muy desequilibrado y con una fuerte inflación.

LA ÉPOCA DEL DESARROLLISMO Y EL OCASO DE LA DICTADURA FRANQUISTA (1959-1975)

Apertura económica y cambio social

Contexto internacional: en la década de 1960 Europa, EEUU y Japón viven una etapa de prosperidad económica al superarse los desequilibrios y deficiencias de la posguerra. Esta fase de crecimiento acaba con la Crisis del Petróleo de 1973.

Crecimiento económico: los tecnócratas ponen en marcha en 1959 el Plan de Estabilización (liberalización económica y apertura a las inversiones y el comercio exterior, objetivos: frenar la inflación, reducir el déficit público y conseguir unas altas tasas de crecimiento económico) y en 1962 los Polos de Desarrollo (planes de desarrollo regional). Además, se consigue un Acuerdo Preferencial con la CEE en 1970 y se produce el boom turístico, las remesas de los emigrantes a Europa occidental y unas fuertes inversiones de capital extranjero. Todo ello permite un fuerte desarrollo económico, con los problemas de los fuertes desequilibrios regionales y los elevados costes sociales.

Implicaciones sociales del crecimiento: aumento demográfico por el descenso de la mortalidad (mayor nivel de vida, Seguridad Social) y el mantenimiento de una alta natalidad (optimismo), y nueva estructura social con un ascenso de la población empleada en la industria y servicios en detrimento de la agricultura y, sobre todo, con el surgimiento de una amplia clase media gracias al aumento de la renta per-cápita. Todo ello comporta una modernización social: mayor permeabilidad y receptividad ante los cambios, mejoras en la educación y tímida liberalización de la mujer (incorporación al trabajo, equiparación al varón en el matrimonio).

Los inicios de la crisis política

Aumento de la conflictividad social y política: agitación estudiantil en las universidades, surgimiento de un sindicalismo ajeno al oficial y vinculado a los comunistas (CCOO), renacimiento de los nacionalismos (ETA) y distanciamiento de parte de la Iglesia Católica con respecto al régimen. En el “Contubernio de Munich” (1962) se reúnen miembros de la oposición del exilio con políticos de la derecha moderada pidiendo medidas democratizadoras que permitieran el ingreso de España en la CEE. Frente a todo ello, el régimen responde con una fuerte represión (Tribunal de Orden Público, TOP, 1963).

Para atenuar la imagen autoritaria del régimen franquista para perpetuarlo se llevan a cabo tímidas medidas aperturistas en 1967: Ley Orgánica del Estado (LOE, aprobada por referéndum, especie de constitución en la que se establece la figura del presidente de gobierno, las Cortes como órgano legislativo) y Ley de Prensa (se atenúa la censura, elaborada por Manuel Fraga Iribarne). Además, en 1969 Franco designa como sucesor a Juan Carlos de Borbón con el título de rey.

Las medidas anteriores fracasan al no contentar a la oposición que pide democracia ni a los sectores más intransigentes del régimen por su excesivo liberalismo (el llamado “búnker”). Precisamente, este grupo accede al poder en 1969 en sustitución de los tecnócratas por el llamado “Asunto Matesa” (fraude financiero especulando con créditos a la exportación), siendo nombrado presidente de gobierno el almirante Carrero Blanco, que elimina cualquier esperanza de liberalización política.

Descolonización: en un contexto internacional favorable, España va perdiendo sus territorios coloniales de manera progresiva: Marruecos (1956), Guinea Ecuatorial (1968) y entrega de Sidi-Ifni (1969) y del Sáhara Occidental (1975) a Marruecos.

El ocaso del Franquismo

El almirante Carrero Blanco es de nuevo nombrado presidente del gobierno en 1973, con la intención de que actuara como garante de la pervivencia del régimen tras la muerte de Franco. Su asesinato a finales de año por ETA supuso un duro golpe al régimen. Su sustituto, Carlos Arias Navarro, intentó una apertura, tan tímida que no contentaba a la oposición pero sí alarmaba al “búnker”.

La oposición política se refuerza cada vez más, coordinándose en 1974-1975 en torno a la Junta Democrática (organizada por el PCE) y a la Plataforma de Convergencia Democrática (organizada por el nuevo PSOE de Felipe González). Además, los sectores católicos se van apartando del régimen (democristianos de Joaquín Ruiz Giménez, Iglesia Católica renovada por el cardenal Tarancón), se produce un crecimiento de las actividades terroristas de grupos de extrema izquierda (ETA, GRAPO, FRAP) y aumenta la conflictividad social (protestas universitarias y oleada de huelgas dirigidas por CCOO, que suplanta de hecho al sindicato vertical).

Frente a todo ello, el régimen franquista opta por recrudecer la represión (Ley Antiterrorista, estado de excepción casi permanente).

El 20 de noviembre de 1975 fallece Francisco Franco, siendo coronado dos días más tarde Juan Carlos I.

CONCLUSIONES

Tras el triunfo en la Guerra Civil (1936-1939), el general Francisco Franco Bahamonde consolida su dictadura militar. Aunque en un principio el régimen franquuista asimiló muchas características fascistas debido al predominio político de Falange, la derrota de Alemania e Italia en la II Guerra Mundial obligó al régimen a priorizar su sentido anticomunista y católico, lo que le permitió sobrevivir al aislamiento internacional. Gracias a este cambio ideológico y al inicio de la Guerra Fría entre EEUU y la URSS, el régimen franquista aparece como un aliado de la primera. El apoyo económico norteamericano, unido al desarrollo del turismo, a las remesas de los numerosos emigrantes que marchan a Europa y al abandono de la política económica autárquica, posibilitó un fuerte desarrollo económico en la década de 1960. Este, que es sin duda el mayor logro del Franquismo, será paradójicamente la causa de su desaparición tras la muerte del dictador en 1975, ya que las nuevas clases medias ansiaban gozar de libertad y las clases altas entendían que la dictadura era un impedimento para el ingreso en la CEE. Todo ello explica que el franquismo pierda su base social, iniciándose así el proceso de Transición a un régimen democrático.

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LA SEGUNDA REPÚBLICA. LA CONSTITUCIÓN DE 1931. POLÍTICA DE REFORMAS Y REALIZACIONES CULTURALES. REACCIONES ANTIDEMOCRÁTICAS.

Resumen del Tema 12 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la II República, por Carlos Javier Garrido García.

Proclamación de la II República. Fotografía de Alfonso Sánchez Portela. Museo Reina Sofía.

INTRODUCCIÓN

El fracaso de la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), que contó con el apoyo de Alfonso XIII, supuso a corto plazo también el hundimiento de la monarquía. Tras la victoria de los candidatos republicanos y de izquierdas en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, el rey marcha al exilio el día 14 del mismo mes, proclamándose de inmediato la II República entre el entusiasmo popular. El nuevo régimen intentó cambiar las bases políticas, sociales y económicas del país con una amplia labor reformista. Su fracaso, debido a la oposición de las clases dominantes, que pretendían mantener sus privilegios, y a un contexto internacional desfavorable (crisis de 1929, auge del fascismo y del comunismo frente a la democracia), explican una degradación de la convivencia política y social cuya consecuencia será el estallido de la Guerra Civil en 1936.

EL HUNDIMIENTO DE LA MONARQUÍA DE ALFONSO XIII (1930-1931)

Tras la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), la monarquía había quedado muy debilitada: respaldo a la dictadura, desprestigio de los viejos partidos dinásticos, hostilidad de republicanos, socialistas e intelectuales, y agudización de los problemas catalán y obrero. Todo ello explica que en poco más de un año la monarquía caiga, implantándose la II República.

El Gobierno Berenguer

Establecimiento de una “dictablanda” que prepararía el restablecimiento de la normalidad constitucional sin hacer peligrar al rey. Sin embargo, va dilatando la convocatoria de elecciones, por lo que crece la oposición, que opta ya claramente por la república.

Pacto de San Sebastián (agosto de 1930): republicanos, catalanistas y socialistas acuerdan acabar con la monarquía. Creación de la Asociación Republicana Militar y “Al servicio de la República” (intelectuales). Fracaso de un pronunciamiento republicano en Jaca en diciembre de 1930, que se salda con la ejecución de los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández.

Ante todo ello, Berenguer se ve obligado a dimitir en febrero de 1931.

El Gobierno Aznar

Gobierno de concentración con personalidades de los viejos partidos dinásticos, presidido por el almirante Aznar.

Con la intención de dar sensación de normalidad convoca elecciones municipales para abril de 1931. El triunfo republicano en la mayoría de las ciudades (donde el voto era más libre, al escapar en mayor medida del control de los caciques) hace comprender al rey el predominio de los republicanos, por lo que, aconsejado por Romanones, abandona el país camino del exilio. De inmediato, el 14 de abril de 1931, es proclamada la II República.

 INSTAURACIÓN Y BASES DEL NUEVO RÉGIMEN

El Gobierno Provisional

Tras la proclamación de la II República se forma un Gobierno Provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, un republicano de derechas que debía actuar como garantía en el poder de la burguesía. En cuanto a los ministros, tuvieron entrada la mayoría de las opciones políticas: centro (radicales de Alejandro Lerroux, radicales-socialistas de Marcelino Domingo), izquierda (socialistas -Prieto, Largo Caballero y Fernando de los Ríos-, republicanos -Azaña-, catalanistas -d’Olwer- y galleguistas -Casares Quiroga-). Fuera del gobierno quedan la extrema izquierda (comunistas, anarquistas) y la derecha (monárquicos, tradicionalistas) y los partidos regionalistas conservadores (PNV y Lliga).

Base social

Entusiástica recepción popular ya que se tenía la esperanza de que la República supusiera la regeneración y modernización de España.

El cambio de régimen vino a significar el paso del poder de las clases dominantes a las clases medias, los intelectuales pequeño-burgueses y la clase obrera. Sin embargo, este cambio político no vino acompañado de un cambio profundo de las estructuras socioeconómicas.

La Constitución de 1931

Elecciones de junio de 1931 para elegir Cortes Constituyentes: mayoría republicana y socialista, fracaso de Alcalá Zamora y Miguel Maura de crear una derecha republicana importante.

El texto fue elaborado por una comisión presidida por el socialista y catedrático de Derecho Penal Jiménez de Asúa, generando su elaboración fuertes tensiones, tanto en la Cámara como en la calle.

Aprobación del texto definitivo en diciembre de 1931 sin ningún voto en contra, aunque cerca de un centenar de diputados se ausentó de la votación.

Características: gran extensión y detallismo (125 artículos agrupados en IX títulos), carácter plenamente democrático y progresista, así como un fuerte contenido social: subordinación de la propiedad al interés general, definición del régimen como República de Trabajadores, laicismo, cámara única, responsabilidad del gobierno, sufragio universal masculino y femenino, amplias libertades individuales, abolición de la pena de muerte, derecho a la autonomía en el marco de un “estado integral” (soberanía y estado central), Tribunal de Garantías Constitucionales, Diputación Permanente de las Cortes, y nombramiento mixto del presidente.

 POLÍTICA DE REFORMAS Y REALIZACIONES CULTURALES. REACCIONES ANTIDEMOCRÁTICAS

El Bienio Reformista (1931-1933)

Elecciones generales de junio de 1931: triunfo de las candidaturas de izquierda. Se forma un gobierno de coalición entre republicanos y socialistas presidido por Manuel Azaña.

Política reformista para eliminar los que se consideraban los obstáculos tradicionales que impedían la modernización de España: reforma agraria (acabar con los desequilibrios de la propiedad de la tierra a través de la expropiación de tierras y entrega a jornaleros), reforma educativa (fomento de la enseñanza pública con la construcción de unas 10.000 escuelas de enseñanza primaria y la convocatoria de 7.000 plazas de maestros, y acercamiento de la cultura a las zonas rurales con las llamadas Misiones Pedagógicas, en las que destacaron destacadas personalidades de la cultura como Federico García Lorca y Alejandro Casona ), reformas sociales (Ley de Términos Municipales y establecimiento de Jurados Mixtos), reforma territorial (aprobación del estatuto de autonomía de Cataluña en 1932), reforma religiosa (establecimiento de un Estado Laico, expulsión de los jesuitas y prohibición a las órdenes religiosas de dedicarse a la enseñanza) y reforma del ejército (reducción del número de mandos y unidades operativas, sometimiento al poder civil). Esta política reformista concita la oposición de los grupos privilegiados, que ven peligrar su predominio político, económico y social.

Las reformas fracasaron por su lentitud, por la influencia de la crisis económica de 1929, por la oposición de los terratenientes y de la Iglesia, la conflictividad social (sobre todo de anarquistas y jornaleros socialistas -FTT-), y la oposición de los militares africanistas (fallido golpe de estado del general Sanjurjo en Sevilla, 1932).

A partir de 1932 las derechas se reagrupan en la Confederación española de Derechas Autónomas (CEDA), dirigida por Gil Robles y que defendía una vía posibilista de acceso al poder para frenar las reformas.

El gobierno cae en 1933 como consecuencia de los sucesos de Casas Viejas (asesinato por las fuerzas de orden público de unos anarquistas sublevados en esa localidad gaditana) y de la división entre republicanos y socialistas, convocándose elecciones para el 1 de noviembre de 1933.

El Bienio Conservador (1933-1936)

Elecciones de noviembre de 1933: triunfo por mayoría simple de la CEDA, seguida del PRR de Alejandro Lerroux, favorecido por la desilusión de las bases izquierdistas, la abstención anarquista, el voto femenino y la reorganización de la derecha.

Gobierno presidido por Lerroux y apoyado por la CEDA, aunque sin contar con ministros. Se suspenden las medidas reformistas del bienio anterior y se van polarizando las posturas políticas.

La izquierda considera a la CEDA como un instrumento del fascismo, por lo que ante la posibilidad de su entrada en el gobierno se produce una revolución que estalla en octubre de 1934 en Asturias (socialistas y anarquistas, sofocada por el ejército de Marruecos dirigido por el general Francisco Franco) y Cataluña (Companys proclama el estado catalán, pero es fácilmente derrotado por la falta de apoyo de la CNT). En el resto de España los socialistas declaran una huelga general, pero fracasan por su mala preparación y la falta de apoyo anarquista.

Tras la revolución de octubre de 1934 entran en el gobierno varios ministros de la CEDA, entre ellos el mismo Gil Robles como ministro de guerra.

Radicalización de la derecha en torno a Falange Española (fundada por José Antonio Primo de Rivera en 1933) y Renovación Española (partido monárquico totalitario en el que destaca José Calvo Sotelo).

El gobierno cae por la descomposición del PRR de Lerroux debido al escándalo del estraperlo (ruletas amañadas). Se nombra presidente del gobierno a Manuel Portela Valladares, que convoca elecciones para febrero de 1936.

El Frente Popular (1936)

Elecciones de febrero de 1936: la desunión y desgaste de la derecha coinciden con la unión de la izquierda en la coalición electoral denominada “Frente Popular” (republicanos, comunistas, socialistas), ganando esta última las elecciones. Ante el fracaso electoral, los grupos conservadores empiezan a considerar que la única manera de frenar las reformas y mantener sus privilegios es llevar a cabo un golpe de Estado que establezca un régimen dictatorial.

Alcalá Zamora es destituido como presidente de la República, siendo sustituido por Manuel Azaña. Se forma un gobierno presidido por Santiago Casares Quiroga. Los ministros son todos republicanos, ya que el PSOE se niega a entrar y va optando cada vez más claramente por la vía revolucionaria de la mano de Francisco Largo Caballero, “el Lenin español”.

Creciente conflictividad social, polarización de las posturas políticas en torno a las extremas derecha e izquierda (Primavera Trágica).

Ante el peligro de un golpe militar, el gobierno dispersa a los militares sospechosos: Mola a Navarra, Franco a Canarias y Goded a Baleares. Los asesinatos del teniente Castillo y de Calvo Sotelo en julio de 1936 provocan el estallido de la Guerra Civil con la sublevación del general Franco en Marruecos el día 17 de ese mes.

CONCLUSIONES

El intento de establecer un régimen democrático en España que realizara las reformas políticas, sociales y culturales del país fracasó por las tensiones propias de la Europa de los años 30, con una democracia atacada por el comunismo y el fascismo.

En el caso de España, el enfrentamiento entre los grupos tradicionalmente dominantes (aristocracia, latifundistas, alta burguesía, Iglesia y Ejército) y las clases populares (campesinado, obreros y pequeña burguesía) se fue radicalizando durante el régimen republicano hasta culminar en la Guerra Civil.

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LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA (1923-1930)

Resumen del Tema 11 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la dictadura de Miguel Primo de Rivera, por Carlos Javier Garrido García.

Alfonso XIII y el general Miguel Primo de Rivera al frente del Directorio Militar (1923).

INTRODUCCIÓN

Cuando Alfonso XIII accede a la mayoría de edad en 1902, la situación política española estaba marcada por las consecuencias de la crisis de 1898 y el fracaso de los intentos de reforma y regeneración. Este problema, junto a la guerra de Marruecos, la expansión del movimiento obrero y del nacionalismo y las consecuencias derivadas de la I Guerra Mundial (1914-1918) y de la Revolución Rusa (1917), explican la quiebra total del sistema de la Restauración. Siguiendo el ejemplo italiano, se intenta solucionar el problema optando por el establecimiento de una dictadura militar, la del general Miguel Primo de Rivera, que, apoyada por el monarca, deberá hacer frente a las consecuencias de la crisis económica internacional de 1929. El fracaso de la dictadura y la imposibilidad de restablecer el sistema político de la Restauración provocarán el fin de la monarquía y la proclamación de la II República en 1931.

 CAUSAS DE LA IMPLANTACIÓN DE LA DICTADURA

Crisis del sistema político de la Restauración por la crisis de 1898 (humillante derrota frente a EEUU y fracaso de los intentos de regeneración), los problemas internos de los partidos dinásticos desde las muertes de Antonio Cánovas del Castillo en 1897 y de Práxedes Mateo Sagasta en 1903, y el auge de las fuerzas extrañas al sistema (republicanos, nacionalistas, socialistas y anarquistas). Esto último se puso de manifiesto en la crisis de 1917: Asamblea de Parlamentarios de Barcelona y Huelga General.

Deterioro de la figura del Rey: gusto por la política activa hasta los límites constitucionales y tendencia a afirmarse como jefe supremo del ejército. Al participar en los problemas políticos de manera directa, la monarquía se fue erosionando al considerársela culpable de los mismos.

Descontento militar por las duras críticas recibidas como consecuencia del desastre de 1898 y el excesivo número de mandos, por lo que decide intervenir de nuevo en la vida política y se va deslizando hacia posiciones conservadoras.

Temor de las clases altas y medias ante la creciente conflictividad social llevada a cabo por socialistas y anarquistas, animada por la Revolución Rusa de 1917 y concretada en el Trienio Bolchevique (1917-1920) y el problema del “pistolerismo” en Cataluña (1920-1923).

Guerra de Marruecos: desde la consecución del protectorado sobre el norte del país en 1906 (Conferencia de Algeciras), España se ve impotente para asegurar su dominio ante la oposición de los rifeños liderados por Abd el Krim, que emplean la táctica de guerrillas. Las continuas derrotas aumentaron las críticas al Ejército y los desastres de Annual y Monte Arruit (1921) supusieron la elaboración de un informe (Expediente Picasso) que señalaba como culpables a los altos mandos militares e incluso al rey, lo que hace que ambos sean favorables a un golpe de Estado.

Contexto internacional de crisis de las democracias occidentales: Ante la crisis generada por la I Guerra Mundial, se va optando cada vez más por la crítica al sistema parlamentario y la necesidad de un estado fuerte. El estado liberal democrático se ve atacado por dos frentes contrapuestos: el comunismo (triunfo bolchevique en Rusia en 1917) y el fascismo (acceso al poder de Mussolini en Italia en 1922). El fascismo defiende un estado autoritario apoyado por las clases altas y medias, temerosas a una expansión del comunismo. Su ideología se basa en el uso de la violencia, el culto al líder y un fuerte nacionalismo-racismo.

EVOLUCIÓN Y DESARROLLO DE LA DICTADURA

Implantación

Ante la creciente inestabilidad social y política y las fuertes críticas al Ejército y la Monarquía, el general Miguel Primo de Rivera da un golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923. Primo de Rivera había nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1870, había participado en las campañas de Cuba y Marruecos, fue senador por el Partido Conservador y en el momento del golpe era capitán general de Cataluña.

Cuando se produce el golpe, Alfonso XIII estaba en San Sebastián, volviendo a Madrid el día siguiente. Pese a la insistencia del gobierno, se negó a actuar contra los golpistas y pidió a Primo de Rivera que viniera a Madrid. A su llegada, el 15 de septiembre, Primo hizo público su manifiesto titulado “Al país y al Ejército”, en el que declaraba su voluntad de acabar con los profesionales de la política, a los que acusaba de haber secuestrado la voluntad real y de ser responsables de todos los problemas del país.

El rey Alfonso XIII acepta y apoya el golpe, encargando a Primo de Rivera la formación de un gobierno. Se establece así un régimen autoritario (supresión del Parlamento y suspensión de la Constitución de 1876), apoyado por la llamada “masa neutra” (personas apolíticas y de centro que anteponen la estabilidad política y social a las cuestiones ideológicas), el Ejército, la Iglesia, las clases altas y el rey. Los antiguos líderes de los partidos dinásticos se inhibieron de la situación, lo que equivalía de hecho a darle un margen de confianza a la Dictadura, como hizo la mayor parte de la prensa. Pese a sus críticas iniciales, por su carácter en principio transitorio recibió el apoyo de la burguesía catalana, los socialistas y los republicanos de Lerroux.

Dentro de la evolución de la Dictadura podemos distinguir dos fases: el Directorio Militar y el Directorio Civil.

Directorio Militar (1923-1925)

Se forma un gobierno integrado exclusivamente por militares (ocho generales y un contralmirante) en representación de las distintas armas y capitanías generales, aunque sólo Primo de Rivera tenía atribuciones y rango de ministro, acumulando en sus manos todos los poderes.

Gobierno autoritario, imitando en buena parte la dictadura fascista de Mussolini, al que visitan Alfonso XIII y Primo de Rivera en Italia el 15 de noviembre de 1923. Un mes antes, se aprobó un Real Decreto para reorganizar la administración pública, estableciendo delegados gubernamentales de partido y disolviendo los ayuntamientos, que quedan en manos de personas favorables al dictador. En noviembre se disuelven las Cortes al cesar las comisiones de gobierno interior del Congreso de los Diputados y el Senado. En enero de 1924 se disuelven todas las diputaciones provinciales excepto las vasco-navarras, medida que los catalanistas entiende como un ataque a la Mancomunidad y que tiene un claro sesgo centralista.

Fuerte represión contra la oposición. Por un lado, se ilegaliza a la CNT anarcosindicalista, lo que hace que parte de los anarquistas se radicalicen, fundando en 1927 la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Por otra parte, se aplican sanciones contra personalidades críticas como Unamuno (confinado en Canarias), Luis Jiménez de Asúa y Fernando de los Ríos. Frente a ello, el PSOE y la UGT accedieron a que Largo Caballero formara parte del Consejo de Estado, lo que formaliza su apoyo a la Dictadura.

En abril de 1924 se organiza la Unión Patriótica, intento de encuadramiento político a favor de la Dictadura formando un partido único similar a los del fascismo europeo y que muestra la intención del Dictador de perpetuar su Dictadura institucionalizándola. Frente a ello, los miembros de los partidos dinásticos muestran un profundo descontento, distanciándose de la Dictadura, lo que le irá restando apoyos.

Finalmente, se acaba con la Guerra de Marruecos, gracias al desembarco de Alhucemas realizado por tropas franco-españolas en 1925, acabando definitivamente con la resistencia de los rifeños dirigidos por Abd el Krim.

Directorio Civil (1925-1930)

Al acabar con la Guerra de Marruecos, una de las principales justificaciones de la Dictadura, muchos piden su disolución, como Sánchez Guerra y Romanones, destacados dirigentes de los partidos dinásticos. Sin embargo, el Dictador, decidido a perpetuar el régimen, sustituye el Directorio Militar por un Directorio Civil en diciembre de 1925. Este nuevo Directorio estaba formado por técnicos extraídos de la Unión Patriótica y no eran personalidades políticas de reconocido prestigio (destacando José Calvo Sotelo como ministro de Hacienda) y por algunos militares.

Además, en 1926 se anuncia la convocatoria de una Asamblea Nacional de cara a consolidar el régimen dictatorial y acabar definitivamente con el régimen liberal-parlamentario, ya que de hecho suponía derogar la Constitución y disolver el Parlamento, ambos hasta ahora simplemente suspendidos. Los asambleístas fueron designados por el dictador y se reunieron a partir de 1927 con un carácter meramente consultivo. Pretendió elaborar una nueva Constitución, cuyo anteproyecto se presentó en julio de 1929, pero fue mal aceptado por los políticos de los partidos dinásticos, la oposición y la prensa, ante lo cual el dictador intentó ampliar la Asamblea para hacerla más representativa.

En el terreno económico, la colaboración con el PSOE-UGT se concretó en la creación de los Comités Paritarios, precedente de los actuales comités de empresa, es decir, entidades con representación de patronos y obreros que establecían las condiciones laborales de acuerdo con el principio fascista de colaboración de clases. Por otra parte, se lleva a cabo una política económica intervencionista (proteccionismo, ayudas fiscales y crediticias, empresas públicas como CAMPSA, obras públicas) que se beneficia de la favorable coyuntura internacional (“felices años 20”) pero que se saldó con un aumento de la deuda pública, acrecentada con la Exposición Universal de Barcelona y la Iberoamericana de Sevilla, ambas en 1929.

El nuevo Directorio y el intento de perpetuar el régimen aumentó la oposición: creación de Alianza Republicana en 1926 (dirigida por Alejandro Lerroux con el concurso de Acción Republicana de Manuel Azaña), intento de golpe de Estado en 1926 por parte de los generales Weyler y Aguilera, y, ya en 1929, los intentos de sublevación militar del conservador Sánchez Guerra en Valencia y del regimiento de Artillería en Ciudad Real, protestas estudiantiles, insurrecciones obreras como la de Alcoy, y pérdida de sus apoyos (dimisión de Calvo Sotelo, intento de sublevación del general Goded).

Caída

Sus causas son la crisis económica internacional de 1929, que aumenta la oposición al régimen y la inestabilidad social, y la pérdida de buena parte de sus apoyos (los catalanistas por la supresión de la Mancomunidad, los militares por la supresión del Arma de Artillería, los socialistas por el aumento del paro, el rey por el cambio de la opinión pública). Sólo ante la crisis, Primo de Rivera dimite el 30 de enero de 1930, exiliándose a París, donde fallece en 1931. Alfonso XIII encarga formar gobierno al general Dámaso Berenguer.

CONCLUSIONES

La dictadura de Primo de Rivera forma parte de las llamadas “dictaduras mediterráneas”, que siguen el ejemplo del fascismo italiano. Las nuevas tendencias autoritarias son apoyadas por la burguesía ante el peligro de una revolución comunista en la Europa de entreguerras.

Su fracaso hizo que el rey Alfonso XIII intentara volver entre 1930 y 1931 al sistema político de la Restauración, a través de los gobiernos del General Berenguer y del Almirante Aznar. Sin embargo, ambos fracasan debido a la desestructuración de los partidos dinásticos y al crecimiento de las fuerzas políticas al margen del sistema, que acusan al rey de haber apoyado al régimen dictatorial.

De este modo, el fracaso de la dictadura lleva a corto plazo a la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931, un nuevo régimen democrático cuyo reformismo puso en peligro el predominio político, económico y social de las clases altas, que optan por un nuevo golpe de Estado militar que será el origen de la Guerra Civil (1936-1939).

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EXPLICACION DE LAS DIRECTRICES Y ORIENTACIONES DE LA ASIGNATURA DE GEOGRAFÍA PARA LAS PRUEBAS DE ACCESO Y ADMISIÓN A LA UNIVERSIDAD (SELECTIVIDAD)

Explicación de las características de la prueba de Selectividad de Geografía en Andalucía para el curso 2019/2020, por Carlos Javier Garrido García.

Laguna de Siles, en la Sierra de Segura.

Directrices y orientaciones generales para la PAU en Andalucía, curso 2019/2020

Estructura de la prueba

Se mantiene la estructura del año pasado, por lo que la prueba tendrá tres partes: conceptos, ejercicios prácticos y tema, presentando dos opciones a elegir por el alumnado.

Conceptos

Este apartado se valora en 3 puntos, con 6 conceptos que se valoran a 0’5 puntos cada uno. En los cuatro primeros conceptos se aporta el término y se debe explicar su significado geográfico y en los otros dos se hace a la inversa, ya que se proporciona la definición y el alumnado debe indicar a que concepto se refiere. En los cuatro primeros se recomienda poner un ejemplo. Como en años anteriores, tres de los conceptos serían de Geografía Física y otros tres de Geografía Humana.

Si desea ver los conceptos resueltos de años anteriores, pulse aquí.

Ejercicio práctico

Se facilita un documento (mapa, gráfica) y se hacen tres preguntas sobre el mismo. Se valora en total en 4 puntos. En el examen, una de las opciones es de Geografía Física y otra de Geografía Humana.

Si desea ver los ejercicios prácticos de años anteriores, pulse aquí.

Típico paisaje calcáreo. Valle de los ríos Carrizal y Guadalimar y Peña del Cambrón en la Sierra de Segura.

Tema teórico

La última parte del examen es la exposición de un tema de entre el temario que se facilita. Como en el caso de los ejercicios prácticos, en una opción el tema sería de Geografía Física y en otra de Geografía Humana. En la opción en la que el tema fuera de Geografía Física, el ejercicio práctico sería de Geografía Humana, y viceversa en la otra opción. En las directrices y orientaciones se indica el contenido mínimo de tales temas, que varían con respecto a los del año pasado.

Los temas de Geografía Física serían los siguientes:

Tema 1: España en su contexto y diversidad territorial.

Tema 2: El relieve.

Tema 3: El clima.

Tema 4: Las aguas y la red hidrográfica.

Tema 5: Las regiones biogeográficas.

Los temas de Geografía Humana serían los siguientes:

Tema 6: La población española.

Tema 7: El espacio urbano.

Tema 8: El espacio rural.

Tema 9: La actividad pesquera.

Tema 10: La actividad industrial.

Tema 11: Las actividades turísticas.

Tema 12: El transporte y su papel en el territorio.

El desequilibrio existente entre los temas de Geografía Física y Humana explica que la opción más elegida, y recomendable, para el alumnado sea la que tiene el ejercicio práctico de Geografía Humana y el tema de Geografía Física.

Para consultar las directrices y orientaciones para la prueba originales y los modelos de examen de cursos anteriores, pulse aquí.

Si desea ver los resúmenes de los temas, pulse aquí.

LA IGLESIA PARROQUIAL DE SILES: PROCESO CONSTRUCTIVO EN LOS SIGLOS XV-XVI

Análisis del proceso constructivo de la Iglesia Parroquia de Siles en los siglos XV y XVI, por Carlos Javier Garrido García.

Vista lateral de la Iglesia Parroquial de Siles. Foto: Francisco Garrido, publicada en el libro “Recuerdos del Ayer y Siles”. Úbeda: El Olivo, 1999, p. 99.

INTRODUCCIÓN

Nuestro conocimiento acerca de la construcción de la Iglesia Parroquial de Siles se limita, básicamente, a la obra de María del Valle y María Gracia Gómez de Terreros Guardiola (GÓMEZ DE TERREROS, 2011, p. 203). Sin embargo, para el siglo XVI ambas autoras se basaron en una comparación con las iglesias del Campo de Montiel y la única fuente documental utilizada fue la Visita de 1498, transcrita por Peinado Santaella en lo que fue su tesis doctoral (PEINADO, 1979, pp. 388-389), además de la descripción que del templo realizan las Relaciones de 1575 (VILLEGAS y GARCÍA, 1976, p. 242).

La intención de este trabajo es realizar nuevas aportaciones documentales sobre el proceso constructivo de la Iglesia en los siglos XV y XVI, extraídas de las visitas de 1479, 1480, 1494, 1498, 1507, 1525, 1536 y 1549 (ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL, ÓRDENES MILITARES, Manuscritos Santiago, Libros de las visitas de las villas de los partidos de Murcia y Segura de la Sierra, signaturas 1063c., 1064c., 1067c., 1069c., 1072c., 1080c., 1082c. y 1085c., respectivamente, en adelante se citarán con el número de signatura y la página) y de una información realizada en 1530 para el pago de la nueva campana de la Iglesia en 1530 (ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL, Toledo, ÓRDENES MILITARES, A/21, Nº 1451).

LA IGLESIA PRIMITIVA DE LOS SIGLOS XIII-XV

Partiendo del ejemplo de las iglesias del Campo de Montiel, el proceso constructivo de las iglesias de la Sierra de Segura pasaría por las siguientes etapas: iglesias-fortaleza, primeras parroquias, fase constructiva entre 1495-1515 y abovedamientos durante el reinado de Carlos I (1516-1556). Las primeras iglesias se caracterizaron por cubiertas de madera y arcos apuntados góticos, que son sustituidos posteriormente por arcos de medio y bóvedas renacentistas. Otros rasgos serían las grandes torres, de reminiscencias defensivas, la dedicación a Santa María, principalmente bajo la advocación de la Asunción, y su situación dentro de los recintos amurallados cerca de las fortalezas (GÓMEZ DE TERREROS, 2011, pp. 129-130). La primitiva iglesia parroquial de Siles, situada junto a la fortaleza del Cubo, se caracterizaría en un principio por sus cubiertas de madera con arcos diafragmas apuntados y un predominio del ladrillo y el yeso en muros y soportes (GÓMEZ DE TERREROS, 2011, p. 203).

La reconquista del reino de Granada culminada en 1492 y el consiguiente fin de los condicionantes de frontera determinaron un fuerte crecimiento demográfico y socioeconómico de la villa de Siles, que pasó de 195 vecinos en 1498 a 462 en 1555. Con posterioridad, las epidemias de peste, la repoblación del reino de Granada tras la expulsión de los moriscos en 1570 y la presión del Concejo de Segura a raíz de la Ordenanzas de Común de 1580 hicieron que la población se redujera drásticamente, hasta un mínimo de 276 en 1586, al par que su base socioeconómica, la ganadería (GARRIDO GARCÍA, 2017, in extenso). Este contexto es el que explica que fuera en la primera mitad del siglo XVI cuando la primitiva iglesia sufrió una fuerte transformación, ya que el aumento demográfico exigió una iglesia de mayor capacidad y, por otra parte, las élites ciudadanas enriquecidas exigieron como complemento ideológico-religioso de su predominio la fundación de capillas propias en el templo.

LAS VISITAS DE 1479-1525

Las primeras visitas aportan poca información acerca de la Iglesia Parroquial de Siles. Así, en la de 1479 sólo se indicaba su pobreza, ya que “no tiene ningunos propios para la fábrica della saluo la limosna de la buena gente” (1063c., p. 304), y en la de 1480 que “estaua muy bien reparada” (1064c., p. 231).

En la de 1494 la información se amplía, indicando que “la iglesia de la dicha villa que es de la vocación de Nuestra Señora, la qual es de tres naves sobre pilares de ladrillo e yeso e cubiertas de madera de pino pintada armada a pares e nudillos e en el altar mayor está vna imagen de Nuestra Señora de bulto e el dicho altar bien atauiado e al cabo de la iglesia está vna buena tribuna e junto con ella vnos órganos e otra tribuna pequeña” (1067c., p. 490). Esta estructura se mantiene en 1498, aunque indicando que la iglesia era de dos naves, lo que se puede deber a un error, ya sea de la visita anterior o de esta. Además, se indica que junto al altar mayor “está vn sagrario de yeso bien obrado con sus buenas puertas e çerradura”, que los órganos de la tribuna tenían “quebrados algunos cañones” y se citan otros dos altares aparte del mayor: “en el vno la imagen de San Gregorio e en el otro la imagen de Santiago e de San Pedro, anbos con sus frontales e manteles linpios” (1069c., p. 183).

En la primera visita del siglo XVI, la de 1507, se indica que “está bien reparada” y que se estaba construyendo “agora nuevamente vna capilla”. Además, desapareció uno de los dos altares menores de la iglesia, ya que su lugar fue ocupado seguramente por la nueva capilla. Así, se indica que “ay en la dicha iglesia dos altares, el mayor de Nuestra Señora con un retablo de la ystoria de Nuestra Señora e otra ymajen de bulto e otro de la abocaçión de Sant Bartolomé con vn retablo de su imagen e de la ymajen de Sant Miguel, están bien adereçados los dichos altares con sus frontale e manteles” (1072c., p. 60). Por tanto, la iglesia aumentó su decoración con dos retablos y la advocación del altar secundario cambió.

En la visita de 1525 se cita por primera vez que la advocación de la Iglesia era “de Nuestra Señora del Asçensión” y se da noticia de la primera reforma en la estructura del antiguo templo. Así, se indica que “tiene vna capilla principal de cantera e bóveda nuevamente hecha e el cuerpo de la iglesia es antiguo e de buen maderamiento, tiene vna torre de canpanas de cantera nueva e su tribuna e la iglesia bien solada e blanqueada”. Por tanto, las obras comenzaron por la capilla mayor y la torre de los pies, ambos de cantería. Además, la capilla que estaba iniciada en 1507 estaba ahora culminada, indicando la visita que “a la mano yzquierda como entran vna capilla lateral que fundó Apariçio de Segura”, estando en construcción también “otra capilla que se faze agora e no está cubierta” (1080c., p. 702).

LA INFORMACIÓN DE 1530 PARA EL PAGO DE LA NUEVA CAMPANA DE LA IGLESIA

En 1529 la campana de la Iglesia de Siles estaba quebrada, por lo que el Concejo de la villa decidió encargar una nueva. Para costearla, dada la falta de medios tanto de la Iglesia como del Concejo, se pretendió realizar un repartimiento entre los vecinos. Sin embargo, el repartimiento debía ser autorizado por el Consejo de Órdenes Militares, que exigió que se realizara una información por parte del Concejo en la que quedaran claras la necesidad de la nueva campana y la falta de medios para costearla de las dos instituciones. Esta información, realizada por el alcalde mayor del Partido de las Sierras de Segura y presentada en Madrid el 29 de marzo de 1530 por Diego Gutiérrez en nombre de la villa de Siles, incluye tanto la provisión real que la ordena como las declaraciones de testigos y la decisión final tomada.

El 18 de febrero de 1530 se presentó en Siles ante el licenciado Hernán Nieto de Santistevan, alcalde mayor del partido de las Sierras de Segura, nombrado por Diego Ruiz de Solís, comendador de Villanueva de la Fuente y gobernador, justicia mayor de la Orden de Santiago en los partidos del Campo de Montiel y las Sierras, Diego Navarro, procurador y vecino de Siles, que presentó “en nombre del Concejo de la dicha villa… vna provisión de su magestad librada por los señores del su Consejo de las Órdenes” para que lo en ella contenido fuera ejecutado.

La real provisión de Carlos I, fechada en Madrid el 25 de septiembre de 1529, se dirigía al gobernador del “Canpo de Montiel y las Syerras y su partido”, informándole de que “por parte del Concejo de la villa de Syles me fue fecha relación por su petición que en el mi Consejo de la dicha Orden fue presentada de cavsa que en la yglesya perrochial de la dicha villa avía necesidad de vna canpana para servicio della el dicho Concejo la hizo e que de metal e hechura costó sesenta mil maravedíes, los quales diz que se deven e que porque para los pagar el dicho Concejo ni la dicha yglesya no tienen propios ni rentas, que me suplicaban e pedían por merçed les mandase dar liçençia para hazer repartimiento entre los vecinos de la dicha villa en contía de los dichos sesenta mil maravedíes para la paga de la dicha canpana”. Por tanto, le ordenaba que “ayays ynformaçión e sepays sy es ansy que de cavsa que en la yglesya perrochial de la dicha villa avía necesidad de la dicha canpana el dicho Concejo la hizo e qué tanto tiempo avía e qué tantos maravedíes costó así del metal como de la hechura e sy es ansy quel dicho Concejo debe los dichos sesenta mil maravedíes o qué tanto e a qué personas e… sy el dicho Concejo e la dicha yglesya tiene propios o rentas o le deven debdas o alcançes de quentas pasadas de que conplir e pagare veays para ello los libros de las mayordomías y quentas de la dicha yglesya y del dicho Concejo, e… sy para lo susodicho se a hecho algán repartimiento en la dicha villa o arrendado alguna dehesa o exido del Concejo y quando y en qué cantidad”. Toda esta información debía ser remitida al Concejo de Siles para que defendiera sus derechos con ella en el Consejo de Órdenes.

Vista la provisión por el alcalde mayor, el 3 de marzo de 1530 en Villarrodrigo, puso en marcha su cumplimiento, encargando a Francisco de Bustos, escribano “desta governaçión”, que realizara la información. Ese mismo día, el procurador de la villa de Siles, Diego Navarro, vecino de la localidad, presentó el interrogatorio por el cual habían de ser preguntados los testigos que presentara. Las preguntas, aparte de las generales de datos personales, eran las siguientes:

Si sabían que en 1529 “los alcaldes y regidores que a la sazón eran fizieron vna canpana para la yglesya mayor desta villa la qual dicha canpana fizo Mastre Mateo, vecino de Alcaraz y otro Hernando de Arnedo”, campaneros.

Si sabían si su costo “del metal y de la hechura” fue de 62.000 maravedíes.

Si sabían “que de las mandas que se allegaron por la villa solamente se allegó diez e ocho mil maravedíes”.

Si sabían “que a menos de las dichas mandas faltaron quarenta e quatro mil maravedíes en blancas más para acabarse de pagar la dicha canpana y si saben que se deben los dichos maravedíes y quel concejo está obligado a los pagar” y que el concejo “al presente no tiene de qué los pague”.

Si sabían “que antes que la dicha canpana de que se sirve la dicha yglesya estaba tan quebrada que della no se podía servir la dicha yglesya”.

Los testigos presentados fueron los cargos concejiles del año de 1529: Francisco Pérez, alcalde ordinario; Juan Arráez, regidor; y Gonzalo López, regidor, a los que se unió Francisco de Robres, vecino de la localidad. Todos ellos coincidían en afirmar lo preguntado y en indicar la falta de medios del concejo para sufragar la campana “porque tiene muy pocos propios”. En cuanto a las mandas recaudadas para sufragar la campana, Francisco de Robres declaró “queste testigo escribió mucha parte de las dichas mandas que se hizieron para pagar la dicha canpana e vido escrevir a otros por otra parte e después de hechas las dichas mandas que se hizieron para la dicha canpana se juntaron los oficiales de la dicha villa y este testigo con ellos e averiguaron lo que montavan”. Por lo que se refiere a lo que se debía del pago de la campana, Gonzalo López declaró “queste testigo estuvo presente al tiempo que se averiguó la cuenta con el dicho Mastre Mateo de lo que se le restava deviendo y quitados los dichos diez e ocho mil maravedíes que se avían hecho de mandas pareció que quedavan restantes los dichos quarenta e quatro mil maravedíes que se avían de pagar al dicho Mastre Mateo y que por ellos el Concejo e oficiales de la dicha villa se obligaron a los pagar al dicho Mastre Mateo a tres plazos e que agora son pasados los dos plazos y se resta por venir otro y de todos los dichos tres plazos no se an pagado maravedíes algunos e quel dicho Mastre Mateo los pide al dicho Concejo e les pone molestia sobre ello y quel dicho Concejo no los puede pagar porque no tiene bienes de qué pagallos porque son muy pocos los propios y rentas que tiene y tiene muchas devdas”.

La información se completó con el informe de los alcances de la Iglesia y del Concejo, es decir, de las deudas que los gestores de sus cuentas tenían con dichas instituciones y que se debían considerar como ingresos futuros. Los informes están fechados en Siles el 8 de marzo de 1530 y son producto del análisis realizado por el alcalde mayor de los libros de cuentas de ambas instituciones.

En cuanto a la Iglesia, se le debían por alcances 21.264’5 maravedíes, “los diez mil e quinientos maravedíes dellos para el mes de mayo primero que viene deste presente año, los quales … deven Diego de Llerena e Alonso Rodríguez, vecinos de la dicha villa, y todos los demás… debe Francisco Ruyz de Gueldos, vecino de la dicha villa”. Por lo que se refiere al Concejo, su mayordomo, Hernán García, debía por alcances de 1529 y por sentencia del alcalde mayor 2.921’5 maravedíes en dinero y 25 fanegas y 4 celemines de trigo y 4’5 fanegas de cebada en especie.

Por último, para completar la información se presentó un contrato de obligación suscrito por el citado Francisco Ruiz de Gueldos, mayordomo de la Iglesia, por el que se obligaba a pagar 89.000 maravedíes “a vnos maestros que hacen çierta obra en la yglesya perrochial de la dicha villa ensanchando la dicha yglesya e para hazer vna portada la qual dicha obra pareció de presente como está enpeçada e sestá haciendo”.

Con esta información termina el documento. Aunque no incluye la decisión final del Consejo de Órdenes, este se puede deducir de una anotación efectuada en la portada del documento, en la que se indica “que paguen esta canpana de los alcances y de lo que valieren las dehesas” de los propios del concejo.

LAS VISITAS DE 1536-1549 Y LAS RELACIONES DE 1575

Como se ha visto, en 1530 la iglesia se estaba ensanchando y se construía una nueva portada. En la visita de 1536 se indica la remodelación del cuerpo de la iglesia, “la qual se haze nuevamente de cantería, lo antiguo está cubierto de madera de pino y lo que se haze nuevo va por de fuera”, es decir, la nueva obra se estaba realizando englobando en su interior la antigua para una vez terminada la primera, derribar la segunda. En cuanto a la capilla en construcción en 1525, ya estaba acabada, indicando la visita que “esta fecha a la mano derecha de la iglesia en lo que se haze de nuevo vna capilla hornezina” (1082c., p. 835).

Para 1549 la obra estaba muy avanzada, ya que la visita indica que la iglesia “es de vna nave de cantería” y que la capilla mayor “es de bóveda”, aunque “todo lo demás [está] cubierto de madera de pino bien labrada” (1085c, p. 660). Es decir, la obra había culminado en la nave y muros, pero sólo estaba abovedada la capilla mayor, estando el resto cubierto de madera.

Por último, en las relaciones de 1575 se citan ya cinco capillas, entre ellas la fundada por Aparicio de Segura, que era la única con rentas para mantener dos capellanes (VILLEGAS Y GARCÍA, 1976, p. 242). Es decir, culminada la obra como ya hemos visto en 1549, lo que se añade con posterioridad con tres nuevas capillas perimetrales.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, la iglesia antigua de ladrillo y yeso y cubiertas de madera fue sustituida en la primera mitad del siglo XVI por otra de cantería, con una torre, una portada y una capilla mayor abovedada, aunque mantenido las cubiertas de madera en el resto de la iglesia. Posteriormente, al parecer en el siglo XVIII, la cabecera fue reformada y la nave se cubrió por una bóveda de cañón dividida en tres tramos, tal y como la podemos apreciar en la actualidad (GÓMEZ DE TERREROS, 2011, p. 203).

BIBLIOGRAFÍA

GARRIDO GARCÍA, Carlos Javier: “Siles en el siglo XVI: población, economía y sociedad de una villa de la Sierra de Segura”. Tiempos Modernos, 35 (2017/2), pp. 30-47.

GÓMEZ DE TERREROS GUARDIOLA, María del Valle y María Gracia: “La arquitectura de la Orden de Santiago en la provincia de Jaén”, en María del Valle GÓMEZ DE TERREROS GUARDIOLA (ed.): La arquitectura de las órdenes militares en Andalucía. Conservación y restauración. Huelva: Universidad, 2011, pp. 123-218.

PEINADO SANTAELLA, Rafael Gerardo: La Orden de Santiago en Andalucía (1478-1515). Tesis Doctoral. Apéndices documentales. Granada, 1979.

VILLEGAS DÍAZ, Luis Rafael y GARCÍA SERRANO, Rafael: “Relación de los pueblos de Jaén, ordenadas por Felipe II”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 88-89 (1976), pp. 9-304.

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GUERRA COLONIAL Y CRISIS DE 1898

Resumen del Tema 10 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Guerra Colonial y la Crisis de 1898, por Carlos Javier Garrido García.

Acorazado Maine. Su hundimiento en el puerto de La Habana en febrero de 1898 le sirvió a EEUU como excusa para declarar la guerra a España.

INTRODUCCIÓN

A finales del siglo XIX España era una potencia de tercer orden en el contexto internacional. Al fracaso de la revolución industrial en el país, con el consiguiente subdesarrollo económico y conflictividad social, se unía un sistema político, el de la Restauración, muy poco democrático, con las consecuencias de una fuerte conflictividad política interna y un alto grado de corrupción. Además, el país se encontraba aislado internacionalmente, no contando en ninguna de las alianzas entre las potencias europeas de la Europa de la Paz Armada. Todo ello explica que cuando se enfrente a EEUU, una potencia económica y militar emergente, por la posesión de Cuba, España sufra una humillante derrota que la hará consciente de su debilidad. Frente a los intentos de continuar con el sistema político imperante por parte de las clases dirigentes encuadradas en los partidos dinásticos, surgen las tesis regeneracionistas que intentan una reforma profunda de la estructura política, económica y social del país. Su fracaso supondrá el reforzamiento de las fuerzas políticas situadas al margen del sistema.

GUERRA COLONIAL Y CRISIS DE 1898

La pérdida de las últimas colonias de Ultramar españolas por la guerra con EEUU en 1898 supuso una gran crisis en todos los niveles en España, hasta herir de muerte al régimen de la Restauración, que no supo llevar a cabo las reformas necesarias y prolonga su agonía hasta el golpe de estado de Primo de Rivera en 1923.

Guerra Colonial

Causas

Contexto Internacional: Liderazgo alemán gracias al Sistema de Alianzas del canciller Bismarck (1871-1890), del que queda fuera España, que se encuentra aislada internacionalmente; Desarrollo espectacular de EEUU tras la Guerra de Secesión (1861-1865), iniciando una política imperialista que choca con los últimos restos del Imperio Español (Cuba-Puerto Rico y Filipinas); Remodelación del mapa colonial por las grandes potencias industriales a finales del siglo XIX.
Causas internas en Cuba: el incumplimiento de las cláusulas de la Paz de Zanjón de 1878 genera el malestar criollo (en 1893 las Cortes rechazan el proyecto de autonomía elaborado por Antonio Maura y cuando se aprueba en 1897 ya es demasiado tarde); incapacidad económica española para absorber la producción cubana, sobre todo azucarera, y proveer a la isla de manufacturas (Arancel proteccionista de 1891); penetración económica de EEUU en la isla y malestar por el proteccionismo (absorbía el 88’1 % de las exportaciones cubanas pero sólo suministraba el 37 % de sus importaciones); y desarrollo de un movimiento nacionalista (en 1892 José Martí funda el Partido Revolucionario Cubano).

Desarrollo

La sublevación se inicia en 1895 en Cuba con el “Grito de Baire” y el Manifiesto de Montecristi, y en 1896 en Filipinas con la rebelión de José Rizal.
En Cuba el movimiento es liderado por José Martí, adoptando la táctica de guerrillas. Frente al mismo, el general Martínez Campos lleva a cabo una política de conciliación, cuyo fracaso hace que la represión sea dirigida por el general Weyler que aplica una política de “guerra total” (trochas, campos de concentración) que provocan el apoyo de la población a la independencia y las protestas de EEUU que propone a España la compra de la isla por 300 millones de dólares, oferta que es rechazada.
Con la excusa de la voladura del acorazado norteamericano “Maine” en el puerto de La Habana en febrero de 1898, EEUU le presenta un ultimátum a España para su retirada de la isla en abril de ese año. Su rechazo, supone la declaración de guerra a España. La noticia es acogida en España con un patriotismo exacerbado e irreal. La flota americana derrota a la española en las batallas de Cavite (Filipinas) y Santiago (Cuba), que son un auténtico paseo militar para EEUU. La resistencia española es mucho más intensa en tierra (con el caso extremo de los “últimos de Filipinas”), pero una vez perdida la flota la guerra estaba perdida. Finalmente, en diciembre de 1898 se firma la Paz de París por la que España reconoce la independencia de Cuba y cede a EEUU las islas Filipinas, Puerto Rico y Guam. El fin del imperio colonial se completa con la venta a Alemania de las islas Marianas, Palaos y Carolinas en 1899.

Consecuencias

La derrota de 1898 sumió a la sociedad y a la clase política española en un estado de desencanto y frustración que dio origen a propuestas de reforma (Regeneracionismo) cuyo fracaso explica la caída del régimen de la Restauración.
Consecuencias económicas: a pesar de la pérdida de los mercados coloniales protegidos y del aumento de la Deuda Pública por la guerra, en el terreno económico las consecuencias fueron incluso beneficiosas debido a la repatriación de capitales y al descenso del gasto público que suponía el mantenimiento de las estructuras políticas y militares en las colonias.
Consecuencias políticas: aunque herido de muerte, el sistema político de la Restauración sobrevivió temporalmente al desastre, mostrando una gran capacidad de recuperación. En todo caso, supusieron un reforzamiento de las tendencias nacionalistas, al contar con un apoyo más decidido de la burguesía industrial, que solicitaba reformas, y un cambio en la actitud del Ejército que, ante las críticas y el creciente antimilitarismo, carga las culpas en los políticos y vuelve a defender la injerencia en la vida política.

Crisis de 1898

Como consecuencia de la desastrosa derrota de 1898, el país sufre una aguda crisis política, marcada por el auge del Regeneracionismo.
El Regeneracionismo es un movimiento que desde una óptica cultural o política criticó al sistema político de la Restauración y defendía la necesidad de una regeneración y modernización de la política española. En el aspecto cultural destacó la Generación del 98 (Unamuno, Valle Inclán, Pío Baroja, Azorín, etc), caracterizada por su pesimismo, su crítica al atraso peninsular y el planteamiento de una profunda reflexión sobre el sentido de España y su papel en la historia. En el aspecto político destacó Joaquín Costa que proponía dejar atrás los mitos del pasado imperial, modernizar la economía, fomentar la educación y acabar con el fraude electoral (turnismo y caciquismo).
Estas peticiones regeneracionistas intentaron ser puestas en práctica por el nuevo líder del Partido Conservador, Francisco Silvela, que sustituye al liberal Sagasta en la presidencia del gobierno en 1899. Sin embargo, sus medidas (proyecto de descentralización administrativa, aumento de los impuestos sobre los productos de primera necesidad) provocaron el aumento de la oposición y la dimisión de los ministros más renovadores, cayendo finalmente el gobierno en 1901, sustituido por los liberales. Pese a acceder de nuevo a la presidencia entre 1902-1903, volvió a fracasar en sus intentos de reforma.
La extensión de las ideas regeneracionistas y la incapacidad de ponerlas en práctica desde dentro del sistema suponen un reforzamiento de las opciones políticas situadas fuera del sistema (nacionalismo, movimiento obrero, republicanismo) y una nueva injerencia del Ejército en la vida política del país.

CONCLUSIONES

La incapacidad del sistema canovista para transformarse en un sistema verdaderamente democrático y el golpe que supuso la crisis de 1898, implicaron a corto plazo un crecimiento de las opciones políticas situadas al margen del turnismo pacífico. Frente a ello, las bases sociales del canovismo (clases altas y parte de las clases medias), intentarán seguir manteniendo su predominio político y social con ayuda del Ejército, lo que explica la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), cuya caída supondrá también la de la Monarquía, proclamándose en 1931 la II República, un nuevo intento de establecer un régimen político democrático en España.

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EL RÉGIMEN DE LA RESTAURACIÓN. CARACTERÍSTICAS Y FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA CANOVISTA

Resumen del Tema 9 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) referente a la Restauración y sistema político canovista, por Carlos Javier Garrido García.

Antonio Cánovas del Castillo, «alma mater» del sistema político de la Restauración.

INTRODUCCIÓN

Tras el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto en 1874 se da fin a la experiencia democrática del Sexenio (1868-1874), que fracasa por la fuerte inestabilidad interna y la disgregación de sus apoyos políticos y sociales. El retorno de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII tuvo como principal artífice a Cánovas del Castillo, que establece el llamado sistema canovista, caracterizado por la alternancia en el poder de los llamados partidos dinásticos, que utilizan para ello el falseamiento electoral a través de la actuación del caciquismo. Fuera de este sistema político muy poco democrático quedan diversas fuerzas políticas (republicanos, nacionalistas, socialistas, tradicionalistas) cuya fuerza será cada vez mayor, sobre todo tras la crisis de 1898.

BASES DEL SISTEMA POLÍTICO CANOVISTA

El pronunciamiento del general Martínez Campos en 1874 supuso la restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II. El nuevo sistema político fue configurado por Antonio Cánovas del Castillo, de ahí su apelativo de “canovista”.

Carácter netamente conservador: sistema parlamentario liberal poco democrático.

Apoyo en los grupos conservadores, atemorizados por la radicalización del Sexenio y la irrupción del obrerismo.

La Constitución de 1876, inspirada en la de 1845, configura las nuevas bases del sistema canovista: soberanía compartida entre Cortes y Corona, amplias prerrogativas de la Corona (derecho de veto, potestad legislativa compartida con las Cortes y nombramiento de ministros -control del poder ejecutivo-), Cortes Bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado), confesionalidad católica del Estado y amplia declaración de derechos cuya concreción se remite a leyes ordinarias que tendieron a restringirlos.

Los pilares básicos sobre los que se asentó el sistema canovista fueron: la Corona (árbitro de la vida política y garantizar el entendimiento y alternancia entre los partidos dinásticos), los partidos dinásticos (conservador y liberal, renunciando ambos al pronunciamiento para acceder al poder) y el Ejército (se le aleja de la vida política, supremacía del poder civil sobre el militar, potenciación del monarca como símbolo y cabeza visible).

EL FIN DE LOS CONFLICTOS BÉLICOS DEL SEXENIO

El nuevo régimen canovista acabó casi de inmediato con los dos principales conflictos heredados del Sexenio (Tercera Guerra Carlista y Guerra de Cuba), consiguiendo así la pacificación interna del país.

Tercera Guerra Carlista: el desánimo ante la restauración borbónica y la presión militar a que fue sometida, provocó la derrota de los carlistas en Cataluña, Aragón y Valencia en 1875 y en Navarra y el País Vasco en 1876, marchando don Carlos (heredero de Carlos María Isidro) al exilio. La derrota carlista supuso la supresión del régimen foral, aunque se les siguió concediendo cierta autonomía fiscal a través del sistema de Conciertos Económicos establecido para las provincias vascas en 1878 (las Diputaciones Provinciales recaudaban los impuestos y daban una cuota fija al Estado central).

Guerra de Cuba: la presión militar y la negociación llevaron a la Paz de Zanjón de 1878 que estableció una amplia amnistía, la abolición de la esclavitud (aprobada definitivamente en 1888), la concesión de autonomía y la participación de Cuba en las elecciones a Cortes. El retraso o incumplimiento de estas reformas provocó la llamada “Guerra Chiquita” en 1879 y la posterior insurrección de 1895.

BIPARTIDISMO Y TURNO PACÍFICO

El sistema político canovista se basaba en la existencia de dos grandes partidos políticos dinásticos (Liberal y Conservador) que coincidían en lo fundamental: defensa de la Monarquía, la Constitución de 1876, la propiedad privada y la consolidación del estado liberal, unitario y centralista. Sin embargo, los diferenciaban algunos matices políticos y su base social.

Partido Conservador: liderado por Antonio Cánovas del Castillo, aglutinó a los sectores más conservadores: terratenientes y alta burguesía. Interpretaban los derechos individuales y el sufragio censitario en un sentido muy restrictivo. Defendían la confesionalidad católica del Estado y el orden social.

Partido Liberal: liderado por Práxedes Mateo Sagasta, aglutinaba a los antiguos progresistas, unionistas y republicanos moderados. Su base social eran las clases medias e interpretaban los derechos individuales y el sufragio censitario de una manera más aperturista. Tenían una visión más laica del estado y se inclinaban a un reformismo más progresista.

En cualquier caso, su práctica gobierno se diferenciaba poco y frente a los anteriores pronunciamientos de uno u otro signo optaron por su alternancia regular y pacífica en el poder (turno pacífico), Esta alternancia se basaba en la manipulación de los resultados electorales en el sentido acordado por ambas formaciones, utilizando para ello los mecanismos caciquiles y la posición dominante del partido en el poder.

MANIPULACIÓN ELECTORAL Y CACIQUISMO

El sistema electoral canovista era corrupto, utilizando para ello herramientas como la compra de votos, la falsificación de actas, adulteración del censo y la coerción del electorado. En esta última era básica la labor de los caciques, personajes que en una comarca o provincia determinada detentaban una gran influencia y poder económico.

El caciquismo se ejercía en toda su dimensión en las zonas rurales. Solían ser grandes propietarios y copaban los cargos municipales, por lo que controlaban de hecho el trabajo, los sorteos de quintas, el reparto de contribuciones y los trámites burocráticos y administrativos, elementos todos ellos con los que chantajeaban a la población.

Dinámica de la manipulación electoral: una vez decidido el cambio por los dos partidos dinásticos el ministro de la Gobernación elaboraba la lista de los candidatos que debían ser elegidos (“encasillado”), enviándola a los alcaldes y caciques para que garantizaran su elección por los métodos ya citados.

LOS GOBIERNOS DEL TURNISMO: EVOLUCIÓN POLÍTICA

El periodo comprendido entre 1875 y 1902 puede dividirse en dos grandes etapas: el reinado de Alfonso XII (1875-1885) y la Regencia de María Cristina (1885-1902). En todo este periodo el turnismo funcionó con toda regularidad, entrando en crisis a partir de 1898, ya que el impacto de la crisis erosionó a los partidos dinásticos.

Gobierno Conservador (1875-1881): se ponen las bases del nuevo régimen gracias a la Constitución de 1876 y al fin de las guerras de Cuba y carlista.

Gobierno Liberal (1881-1884): se fracasa en la aplicación del ideario reformista liberal. La única reforma destacada fue el establecimiento del sufragio universal masculino en las elecciones municipales (1882).

Gobierno Conservador (1884-1885): Tras acceder de nuevo al poder, los conservadores deben hacer frente a la temprana muerte de Alfonso XII en 1885. Para evitar una desestabilización del sistema ambos partidos firman ese mismo año el Pacto del Pardo que suponía el acceso al poder del Partido Liberal y la regencia de María Cristina hasta que Alfonso XIII alcanzara la mayoría de edad.

Gobierno Liberal o “Gobierno Largo” (1885-1890): se aplican medidas reformistas como la Ley de Asociaciones (1887), la abolición de la esclavitud (1888) y el sufragio universal masculino para las elecciones generales (1890). Sin embargo, esta democratización fue en realidad nula por el sistema de control electoral (caciquismo y turnismo).

Cambios constantes en el gobierno (1890-1902): con cortos intervalos de dominio liberal, en este periodo gobiernan casi constantemente los conservadores, que deben hacer frente a su crisis interna (asesinato de Cánovas por un anarquista en 1897) y a la crisis de 1898.

FUERZAS POLÍTICAS AL MARGEN DEL SISTEMA CANOVISTA

En la práctica, el sistema político canovista marginó de la vida política a amplios sectores de la sociedad. Además de fuerzas de oposición como los carlistas y los republicanos y del creciente peso del movimiento obrero socialista y anarquista, se desarrollaron los movimientos nacionalistas, sobre todo en Cataluña y el País Vasco. Frente a todos ellos, el régimen intentó atraerse a los sectores más acomodaticios y marginó del sistema a los más radicales.

Carlismo

Desde su exilio en Francia fomentó conspiraciones y la formación de partidas guerrilleras que eran abastecidas de armas desde el exterior. Intentó aglutinar a todos los sectores católicos, pero el apoyo de la jerarquía y del Vaticano a los Borbones le hizo fracasar. Ante ello el movimiento se escinde y surge en 1888 el Partido Tradicionalista que, dirigido por Ramón Nocedal, se definía como antiliberal, tradicionalista y católico.

Republicanismo

El desencanto por el fracaso de la I República y la fuerte represión ejercida por el nuevo régimen produjo la escisión del movimiento: Partido Posibilista (dirigido por Emilio Castelar entra en el juego político de la Restauración), Partido Republicano Progresista (dirigido por Ruiz Zorrilla desde el exilio protagonizó pronunciamientos fracasados en 1883 y 1886), Partido Republicano Unitario (dirigido por Salmerón, marginado del sistema) y Partido Republicano Federal (dirigido por Pi i Margall, era el grupo más numeroso pero igualmente marginado). La introducción del sufragio universal masculino en 1890 supuso una revitalización del republicanismo y estimuló su reunificación en 1893 con la creación de Unión Republicana (sólo quedaron al margen los posibilistas). Sin embargo, el desarrollo del movimiento obrero le fue privando de sus bases sociales y electorales.

Movimiento obrero

Durante los primeros años del sistema político canovista, las organizaciones obreras fueron ilegalizadas y fuertemente reprimidas. El acceso de los progresistas al poder en 1881 supuso una mayor permisividad, lo que permitió una nueva expansión del movimiento obrero, dividido ya definitivamente en anarquistas y socialistas. Su creciente fuerza explica que el Estado empezara a tomar las primeras medidas de reforma social.

Las corrientes anarquistas: En 1881 los anarquistas fundan, en sustitución de la FRE, la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE). La nueva organización, que se asentaba preferentemente en Cataluña y Andalucía, fue aumentando el número de sus afiliados y desarrolló una acción sindical de carácter reivindicativo. La fuerte represión aplicada por el Estado (Mano Negra contra ella explica su disolución en 1887. Tras ello, muchos anarquistas optan por la formación de pequeños grupos autónomos que utilizan como arma el terrorismo. Entre 1893-1897 se multiplican los atentados anarquistas contra personalidades políticas (asesinato del presidente del gobierno, Cánovas del Castillo), miembros de la alta burguesía y eclesiásticos. Frente a ello se desarrolló una fuerte represión (Procesos de Montjuic de 1897). El fracaso de la vía terrorista hizo que la mayor parte de los anarquistas volvieran a la lucha sindical, dando nacimiento así al anarcosindicalismo o sindicalismo revolucionario, que se concreta en la fundación en 1910 de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

Las corrientes socialistas: En 1879 se crea el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), definido como un partido marxista cuyo objetivo era establecer, a través de una revolución, la dictadura del proletariado y la nueva sociedad comunista. En todo caso, progresivamente fue evolucionando hacia posturas socialdemócratas o reformistas. En 1890 se afilia a la Internacional Socialista y en 1910 obtiene el primer diputado en las Cortes (Pablo Iglesias, por Madrid). Subordinado al partido, en 1888 se crea un sindicato socialista, la Unión General de Trabajadores (UGT), que aboga sobre todo por medidas reformistas más que revolucionarias. El socialismo se extendió sobre todo por Madrid, País Vasco y Asturias presentando un menor número de militantes que las organizaciones anarquistas.

Nacionalismo y Regionalismo

Durante el periodo de la Restauración surgen movimientos nacionalistas (independencia) y regionalistas (autonomía) en diversas zonas de España como consecuencia de la política centralista del régimen liberal, su castellanización cultural y el renacimiento literario y cultural de las regiones que contaban con una lengua propia y con un pasado de independencia.

El Catalanismo: desde 1830 surge un amplio movimiento cultural y literario (Renaixença) que se fija como objetivos la recuperación de la lengua y señas de identidad de la cultura catalana; en 1882 Valentí Almirall funda el Centre Catalá, primera organización regionalista catalana que en 1885 presenta un “Memorial de Agravios” a Alfonso XII; en 1891 se funda la Unió Catalanista, federación de entidades catalanistas de tendencia conservadora cuyo programa (federalismo) queda fijado en las “Bases de Manresa”; en 1901 se funda la Lliga Regionalista, dirigida por Prat de la Riba y Francesc Cambó, agrupación conservadora apoyada por la burguesía industrial y comercial que pedía el fin de la corrupción del sistema y la concesión de autonomía, convirtiéndose en la fuerza hegemónica de Cataluña hasta 1923.

El nacionalismo vasco: la abolición de los fueros en 1876 y la creciente inmigración castellana por la industrialización hicieron surgir un movimiento defensor de la cultura y lengua vascas; en 1894 Sabino Arana funda el PNV, cuyos pilares ideológicos eran el racismo, los fueros y la religión; a partir de 1901 el PNV se va moderando y optando por posturas autonomistas.

Los movimientos regionalistas se desarrollan con menos fuerza y tardíamente en regiones como Galicia (Rexurdimento de mediados del XIX), Valencia (Valencia Nova, 1904) y Andalucía (Blas Infante, 1910), debido a la poca fuerza de su burguesía frente a la vieja nobleza y la Iglesia y el predominio campesino-jornalero que opta por opciones conservadoras u obreras.

CONCLUSIONES

La incapacidad del sistema canovista para transformarse en un sistema verdaderamente democrático y el golpe que supuso la crisis de 1898, implicaron a corto plazo un crecimiento de las opciones políticas situadas al margen del turnismo pacífico. Frente a ello, las bases sociales del canovismo (clases altas y parte de las clases medias), intentarán seguir manteniendo su predominio político y social con ayuda del Ejército, lo que explica la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), cuya caída supondrá también la de la Monarquía, proclamándose en 1931 la II República, un nuevo intento de establecer un régimen político democrático en España.

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EL SEXENIO REVOLUCIONARIO (1868-1874): INTENTOS DEMOCRATIZADORES

Resumen del Tema 8 de Historia de España para Selectividad (Andalucía) sobre el Sexenio Revolucionario, por Carlos Javier Garrido García.

Los generales Serrano y Prim y el almirante Topete buscando candidato a la corona española, 1870.

INTRODUCCIÓN

Los problemas que marcaron la construcción del Estado Liberal (monopolio político en la práctica de los moderados, erosión de la monarquía, exclusión de la vida política de la mayor parte de la población y crisis económica), provocaron la confluencia de un conjunto de fuerzas políticas, sociales y económicas cuya disparidad, junto con la fuerte inestabilidad social y política, explica el fracaso del intento democratizador puesto en práctica durante el Sexenio, entre 1868-1874, y la consiguiente restauración de la monarquía borbónica ese último año.

LA REVOLUCIÓN DE 1868 Y EL GOBIERNO PROVISIONAL (1868-1870)

La Revolución “Gloriosa” de 1868

Causas: crisis financiera por la especulación ferroviaria, crisis económica (crisis de la industria algodonera por la falta de materia prima y crisis de subsistencias a partir de 1866); Pacto de Ostende (1866): acuerdo entre progresistas y demócratas para acabar con la monarquía isabelina, dejando la decisión sobre la nueva forma de gobierno (monarquía o república) en manos de unas Cortes Constituyentes que serían elegidas por sufragio universal masculino; al año siguiente, 1867, los unionistas se unen al pacto, atrayendo al mismo a los altos mandos militares y suponiendo un contrapeso conservador a los progresistas y demócratas.

Desarrollo: en septiembre de 1868 los pronunciamientos de los generales Serrano, Dulce, Prim y Topete y la victoria en la batalla de Alcolea provocan el exilio de Isabel II, formándose juntas revolucionarias provinciales y locales. En octubre la de Madrid proclama regente al general Serrano y se forma un Gobierno Provisional presidido por el general Prim y con un claro carácter moderado. Sus primeras medidas son la disolución de las Juntas revolucionarias y el desarme de la Milicia Nacional, convocando elecciones a Cortes Constituyentes mediante sufragio universal masculino para enero de 1869.

El Gobierno Provisional y la Constitución de 1869

El gobierno del general Serrano pone en marcha un programa de reformas: ampliación de derechos individuales (libertad de imprenta, derecho de reunión y asociación, sufragio universal, reforma de la enseñanza, democratización de ayuntamientos y diputaciones). Se adopta una política económica liberalizadora: fin del proteccionismo y liberalización de sectores como la minería.

En enero de 1869 se celebran elecciones a Cortes Constituyentes, que por primera vez en la historia de España se realizan por sufragio universal masculino, triunfando la coalición formada por progresistas, unionistas y un sector de los demócratas (conjunción monárquico-democrática).

Las Cortes aprueban la Constitución de 1869: primera constitución democrática de la Historia de España, soberanía nacional, amplia declaración de derechos y libertades (manifestación, reunión, asociación), monarquía parlamentaria, división de poderes (poder legislativo en unas Cortes bicamerales, ejecutivo en el Rey y judicial en los tribunales) y estado aconfesional (libertad de cultos).

Se inicia la búsqueda de un nuevo rey, optando Prim por el príncipe italiano Amadeo de Saboya, que finalmente es elegido en noviembre de 1870.

Liberalización económica: defensa del librecambismo y apertura del mercado español a la entrada de capital extranjero; unificación y racionalización del sistema monetario (peseta); Ley de Minas de 1871 (venta o concesión de yacimientos mineros, la mayoría acaba en manos extranjeras); Ley de Bases Arancelarias de 1869 (librecambismo).

Descontento popular por la difícil situación económica y la continuidad de la monarquía, que es canalizado por los republicanos y el naciente movimiento obrero de la Primera Internacional. Por otra parte, monárquicos borbónicos y carlistas se oponen a la nueva dinastía. En Cuba se inicia una insurrección independentista con el “Grito de Yara”.

Las fuerzas políticas del Sexenio

Las fuerzas políticas del Sexenio pueden ser agrupadas en tres grandes grupos:

Partidos de Derecha: carlistas (entran en el juego parlamentario defendiendo la preeminencia católica y la monarquía tradicional, apoyo en las regiones forales) y moderados (mayoritariamente fieles a Isabel II, empieza a destacar Antonio Cánovas del Castillo, apoyo de las clases altas).

Partidos de centro: Conjunción monárquico-democrática (agrupaba a unionistas, progresistas y demócratas, líderes como Prim, Sagasta y Ruiz Zorrilla). Esta coalición se rompe al inicio del reinado de Amadeo I de Saboya: Partido Constitucional y Partido Radical.

Partidos de Izquierda: Partido Republicano Federal (escisión de los demócratas surgida a mediados de 1868), líderes como Pi y Margall y Figueras, defendían una república federal y laica que terminara con la intervención del ejército en la política y regulara las condiciones laborales. Los federales se dividen en dos tendencias: benévolos e intransigentes, que se diferencian en el origen del pacto federal, desde arriba o desde abajo, respectivamente. Por otra parte estaba el Partido Republicano Unitario que, dirigido por Castelar, era contrario al federalismo.

EL REINADO DE AMADEO I DE SABOYA (1870-1873)

El nuevo rey llega a Madrid en diciembre de 1870, siendo coronado el mes siguiente. Se encuentra una situación desastrosa: oposición de republicanos, carlistas y borbónicos; asesinato de Prim, su máximo valedor; y creciente presión obrera desde la fundación de la sección de la I Internacional en España en 1870 (FRE, con predominio anarquista).

El nuevo rey se apoya en los partidos Constitucional (dirigido por Sagasta, agrupa a unionistas y progresistas moderados) y Radical (dirigido por Zorrilla, agrupa a progresistas y demócratas). En la oposición se sitúan los moderados, los republicanos y los carlistas.

La situación se hace insostenible a partir de 1872 por el inicio de la III Guerra Carlista, el agravamiento de la sublevación independentista iniciada en Cuba en 1868 y por las insurrecciones de carácter federalista. Además, la coalición gubernamental formada por los partidos Constitucional y Radical se rompe, dejando al rey aislado.

En febrero de 1873 el rey abdica, proclamando el Congreso y el Senado en sesión conjunta la República como única solución posible. Problema: poca fuerza y división interna de los republicanos.

LA PRIMERA REPÚBLICA (1873-1874)

Creciente inestabilidad política. Se pueden distinguir dos etapas:

República Federal: presidencia de Figueras, oposición de los republicanos unionistas y federalistas radicales (intransigentes) que lleva a su dimisión. Le sustituye en la presidencia Pi y Margall, que lleva a cabo el proyecto de Constitución Federal de 1873, que no llega a aprobarse. Problema cantonalista: varias ciudades se sublevan contra el gobierno central declarando su independencia (cantones), movimiento liderado por los federales radicales y el movimiento obrero (mayoritariamente anarquista) y que debe ser sofocado a través del Ejército.

República Unitaria: tras un breve mandato de Salmerón, Castelar refuerza la posición estatal y suprime el principio federal. En enero de 1874 el general Pavía da un golpe de Estado, ocupando la presidencia el general Serrano. El príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, publica el Manifiesto de Sandhurst, en el que se postula como rey para recuperar el régimen político liberal y la estabilidad social y política. Finalmente, el general Martínez Campos se pronuncia en Sagunto y proclama a Alfonso XII rey de España, restaurándose la monarquía borbónica.

CONSECUENCIAS

La experiencia democratizadora del Sexenio fracasó por la extrema división de los apoyos del nuevo régimen (republicanos, progresistas, demócratas, unionistas) y por la fuerza de los grupos de oposición (carlistas, moderados, naciente movimiento obrero e independentistas cubanos). Tras su fracaso, al debilitarse las fuerzas democráticas y republicanas, se restaura de nuevo la monarquía liberal en la persona del hijo de Isabel II, Alfonso XII, dando así inicio al periodo de loa Restauración.

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PROCESO DE DESAMORTIZACIÓN Y CAMBIOS AGRARIOS

Resumen del Tema 7 de Selectividad (Andalucía) referente al proceso de desamortización y a sus consecuencias, por Carlos Javier Garrido García.

El general Baldomero Espartero, bajo cuya regencia se inició la desamortización de los bienes del clero secular (1841).

INTRODUCCIÓN

Entre finales del siglo XVIII y principios del XIX se produce en Gran Bretaña el proceso de Revolución Industrial, que se extiende al resto de Europa, EEUU y Japón a lo largo del siglo XIX en el llamado proceso de Industrialización.

Una de las causas de la Revolución Industrial y de la Industrialización fue la Revolución Agraria, consistente en un crecimiento de la producción y productividad agraria como consecuencia del asentamiento de la propiedad privada, la introducción de innovaciones técnicas (sistema Norfolk, mecanización) y nuevos cultivos (patata, maíz) y del consiguiente paso de una agricultura de subsistencia a otra dirigida al mercado.

En España, como en el resto de la Europa Meridional y Oriental, no se produjo la revolución agraria, debido sobre todo a la ausencia de una verdadera reforma agraria. Ello explica en buena medida el fracaso del proceso de industrialización y el constante problema de la conflictividad jornalera en nuestro país.

LA ECONOMÍA AGRARIA DE LA ESPAÑA DEL ANTIGUO RÉGIMEN

La mayor parte de las tierras estaban amortizadas, es decir, pertenecían y estaban vinculadas a las instituciones de la nobleza (Títulos y mayorazgos) y de la Iglesia (órdenes religiosas, catedrales e iglesias), que podían aumentar sus propiedades con nuevas adquisiciones, explotaban la mayor parte de forma indirecta a través de arrendamientos y censos, y no podían desprenderse de ellas. Como consecuencia de ello, había una ausencia casi total de inversiones por lo que la productividad era muy escasa y predominaba una agricultura de subsistencia, causada también por la deficiencia de los transportes.

Existía por tanto una deficiente estructura de la propiedad, concentrándose la mayor parte de la tierra en manos de los estamentos privilegiados. Sin embargo, el desarrollo del proceso de Reconquista permite diferenciar dos zonas en España: en el Norte predomina el minifundismo, ya que la Reconquista fue muy lenta, lo que permitió ir estableciendo en el territorio pequeños campesinos; en el Sur predomina el Latifundismo ya que la rapidez con que fue reconquistada la zona al sur del Tajo hizo que la única manera de ocupar el territorio fuera conceder grandes territorios a los nobles, Órdenes Militares e Iglesia.

DESARROLLO DEL PROCESO DESAMORTIZADOR

Objetivo: establecer la plena propiedad privada de la tierra, dando fin a su amortización.

Precedentes: en el reinado de Carlos IV, en 1798, el primer ministro Godoy desamortizó los bienes de los patronatos eclesiásticos (Capellanías, Obras Pías, hospitales y hospicios) y parte de los realengos y baldíos, vendiéndolos en pública subasta para solventar el problema de la deuda pública. En las Cortes de Cádiz (1810-1814) y durante el Trienio Liberal (1820-1823) se decretó la supresión de los señoríos y la desamortización del clero regular mediante la expropiación de sus propiedades por el Estado y su posterior venta en pública subasta. Sin embargo, el retorno al absolutismo en 1814 y 1823 supuso la anulación de estas medidas.

La desamortización se lleva a cabo durante el reinado de Isabel II a través de las desamortizaciones de Mendizábal (1836), de Espartero (1841) y de Madoz o Ley de Desamortización General (1855), todas ellas decretadas durante sendos periodos de dominio progresista en el gobierno.

Desamortización de Mendizábal (1836): se desvinculan las tierras de la nobleza y el clero. En este último caso se expropiaron los bienes del clero regular (comunidades religiosas), vendiéndose en pública subasta, por lo que fueron acaparadas por la burguesía. Su finalidad fue atenuar el problema de la deuda, no hacer una reforma agraria.

Desamortización de Espartero (1841): se decreta la desamortización de los bienes del clero secular (Catedrales e iglesias), vendiéndose en pública subasta. El retorno de los moderados al poder hizo que las ventas quedaran paralizadas.

Desamortización de Madoz o Ley de Desamortización General (1855): se expropian y subastan al mejor postor los bienes que le quedaban a la Iglesia y los de los Ayuntamientos, en este último caso tanto propios (bienes destinados a satisfacer los gastos de la institución) como comunes (bienes de libre aprovechamiento para los vecinos).

CONSECUENCIAS DE LAS DESAMORTIZACIONES EN LA AGRICULTURA ESPAÑOLA

Consolidación de la propiedad privada de la tierra gracias a las reformas liberales (supresión de señoríos, desvinculación de la propiedad y desamortización de las tierras de la Iglesia y de los Ayuntamientos: Desamortizaciones de Mendizábal en 1836 y de Madoz en 1855).

Los objetivos de las desamortizaciones fueron paliar los problemas de la Hacienda Pública y consolidar el apoyo de la Burguesía al régimen liberal: esto se tradujo en una ausencia de verdadera reforma agraria, ya que el sistema de venta adoptado (subasta al mejor postor) hizo que las tierras fueran adquiridas por la burguesía (nueva concentración de la propiedad) y que la población campesina empeorara su situación (desaparición de arrendatarios, pérdida del derecho de uso de las tierras comunales)

En el aspecto económico, las desamortizaciones produjeron un aumento de la producción agraria, destinada ahora más al mercado que al autoconsumo. Este aumento de la producción no fue consecuencia de una mejora de las técnicas agrarias, sino del aumento de la superficie cultivada (los rendimientos por superficie decrecen).

Paso de una agricultura de subsistencia basada en el cultivo de cereales a otra moderna basada en frutales y productos de regadío (zona mediterránea). Gran expansión de la vid, el olivo y el naranjo.

El proteccionismo impuesto sobre los cereales (que siguen siendo el principal cultivo) supuso una ausencia de inversiones y un empobrecimiento de las clases obreras.

Este retraso agrario supuso uno de los mayores obstáculos a la revolución industrial española (ausencia de beneficios, sub-consumo interno) y una de las fuentes principales de conflictividad social (revueltas jornaleras).

CONSECUENCIAS DEL SUBDESARROLLO AGRARIO EN EL PROCESO DE INDUSTRIALIZACIÓN

La ausencia de revolución agraria en España explica en buena parte el fracaso del proceso de industrialización y el atraso social y económico de España durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

Así, las características socio-económicas de España fueron: Crecimiento demográfico bastante menor que en el resto de los países industrializados por el mantenimiento de una alta tasa de mortalidad; Predominio de la población rural frente a la urbana; Predominio del sector primario en la economía española; Escasa industrialización, muy desigualmente repartida en el territorio, por la demanda interna insuficiente, la escasez de fuentes de energía, el atraso agrario y la inexistencia de una burguesía emprendedora; Desarrollo de la minería en función de intereses extranjeros; Ferrocarril subdesarrollado por la estructura radial, el dominio de capitales e intereses extranjeros y la escasa rentabilidad; Subdesarrollo del mercado interior por los transportes deficientes y la escasez de demanda por el subdesarrollo socioeconómico; Comercio exterior deficitario (exportación de materias primas e importación de productos industriales); y Predominio de la políticas proteccionistas e intervencionistas por los intereses de las oligarquías agrarias e industriales que desincentivaron la inversión y disminuyeron la demanda por el alza de los precios.

CONSECUENCIAS

El fracaso de la revolución agraria y, por tanto, de la industrialización supusieron un retraso en la economía y una conflictividad social tan acusados que explican en buena medida la inestabilidad política que sufre en país a lo largo de los siglos XIX y XX.

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PRESENTACIÓN DEL LIBRO «SILES Y EL PARTIDO JUDICIAL DE ORCERA DURANTE LA II REPÚBLICA, LA GUERRA CIVIL Y LA POSGUERRA (1931-1950)»

Presentación del libro realizado por Carlos Javier Garrido García acerca de Siles y la Sierra de Segura entre 1931 y 1950 el próximo jueves 15 de febrero de 2018 a las 19:00 horas en el salón de actos del IES «Doctor Francisco Marín» de Siles.

«Siles y el partido judicial de Orcera durante la II República, la Guerra Civil y la Posguerra», por Carlos Javier Garrido García.

El libro es el resultado de varios años de investigación del autor, que ya hizo un adelanto del mismo a través de un artículo publicado en el Boletín del Instituto de Estudios Giennenses.

En el libro se analiza la evolución histórica de la Sierra de Segura durante la II República , la Guerra Civil y la Posguerra, centrándose en la villa de Siles pero aportando también datos del resto de localidades de la comarca.

Las fuentes, aparte de las bibliográficas, han sido variadas, destacando los informes de la Causa General, los procesos sumarísimos de urgencia de la posguerra y las actas municipales del Ayuntamiento de Siles.

El libro, de 198 páginas, se pondrá a la venta por primera vez en el acto de la presentación por un precio de 20 euros. Con posterioridad se pondrá a la venta en comercios de la zona.

Índice

INTRODUCCIÓN

ESPAÑA EN LA ENCRUCIJADA: II REPÚBLICA, GUERRA CIVIL Y DICTADURA

LA II REPÚBLICA

Polarización social y política

Cambio de régimen: el nuevo ayuntamiento republicano de Siles

Evolución política y social durante la República

EL AYUNTAMIENTO DE SILES DURANTE LA II REPÚBLICA

La alcaldía de Isaías González Serrano en su primera etapa (de abril de 1931 a enero de 1934)

La Comisión Gestora de Augusto Vidal Rivera (de enero de 1934 a enero de 1935)

La alcaldía de Isaías González Serrano en su segunda etapa (de enero de 1935 a febrero de 1936)

La Comisión Gestora de Ángel Fernández Cózar (de febrero a julio de 1936)

LA GUERRA CIVIL

Golpe de Estado y Revolución

La represión republicana

Las colectividades

La creación de la CNT en Siles

El control de la revolución y los conflictos internos en el bando republicano

El final de la guerra

EL AYUNTAMIENTO DE SILES DURANTE LA GUERRA CIVIL

La coexistencia de la Comisión Gestora y del Comité del Frente Popular (de julio de 1936 a enero de 1937)

El primer Consejo Municipal (de enero de 1937 a junio de 1938)

La transición hacia un nuevo Consejo Municipal estable (de junio a septiembre de 1938)

El nuevo Consejo Municipal y el final de la guerra (de septiembre de 1938 a marzo de 1939)

LA POSGUERRA

La represión franquista

La actuación de los tribunales militares: trayectorias penales

El nuevo Ayuntamiento franquista de Siles en 1939

Siles en los años 40 a través de un especial del diario «Jaén» de 1947

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

APÉNDICES DOCUMENTALES

REVOLUCIÓN LIBERAL EN EL REINADO DE ISABEL II (1833-1868)

Resumen del Tema de 6 de Selectividad referente al reinado de Isabel II, por Carlos Javier Garrido García.

Isabel II jurando la Constitución de 1837 al ser proclamada mayor de edad en 1843.

INTRODUCCIÓN

Durante el reinado de Isabel II se lleva a cabo el establecimiento del Estado Liberal en España, en buena parte gracias a un contexto internacional favorable gracias a la ruptura del orden establecido por la Restauración con las oleadas revolucionarias de 1830 y 1848, que suponen el triunfo del liberalismo en Europa. Sin embargo, el nuevo Estado tendrá un problema que explica en buena parte su fracaso: la exclusión de la mayor parte de la población de la vida política, lo que explica el intento democratizador del Sexenio Revolucionario (1868-1874).

LA ÉPOCA DE LAS REGENCIAS (1833-1843)

El problema sucesorio

Fernando VII tiene como único descendiente a su hija Isabel, pero su acceso al trono era imposible por la Ley Sálica establecida en 1713. Ante ello, el rey aprueba en 1830 la Pragmática Sanción, que permite la descendencia femenina. Los sectores absolutistas no aceptan la nueva ley, apoyando en la sucesión al hermano del rey, Carlos María Isidro.

Al fallecer el rey en 1833, los absolutistas apoyan a Carlos, mientras que los liberales hacen lo propio con la nueva reina, Isabel II. Al ser ésta menor de edad, asume la regencia su madre, María Cristina.

La Primera Guerra Carlista (1833-1840)

El carlismo era una ideología tradicionalista y antiliberal que defendía la monarquía absoluta, la sociedad estamental, la preeminencia de la Iglesia y el mantenimiento de los fueros (lema: “Dios, Patria y Fueros”).

El carlismo contó con apoyos en las regiones forales, que temían el centralismo liberal, y de pequeños campesinos, en las que la influencia del clero pro-absolutista era muy fuerte.

Sin embargo, los isabelinos tienen sus principales apoyos en las zonas urbanas y de predominio jornalero. Apoyo de parte de la alta nobleza y del alto clero, funcionarios y búsqueda del apoyo de los liberales.

Desarrollo del conflicto: ante la falta de ejército regular los carlistas optan por la formación de “partidas” (grupos guerrilleros). Dimensión internacional: apoyo al bando carlista por las potencias absolutistas (Rusia, Prusia y Austria) y al bando isabelino por las liberales (Gran Bretaña, Francia y Portugal). Etapas: avances carlistas en el norte (1833-1835: fracaso en la ocupación de ciudades -sitio de Bilbao-) y predominio liberal (1836-1840: victoria de Espartero en Luchana en 1836, expedición real de 1837, división de los carlistas en transaccionalistas e intransigentes).

La guerra acaba con el Abrazo o Convenio de Vergara (1839) entre Espartero y Maroto, en el que se recogía el respeto a los fueros vasco-navarros. En el maestrazgo continúa la lucha guerrillera hasta la derrota de Cabrera en 1840.

La configuración de los partidos políticos

Se consolida la división de los liberales en diversas opciones, surgidas en el Trienio Liberal (doceañistas y veinteañistas).

Más que de partidos políticos en sentido estricto (grupos homogéneos y compactos con una ideología y un programa bien definidos), se puede hablar de grupos o agrupaciones políticas (corrientes de opinión organizadas en torno a determinadas personalidades para participar en las elecciones y controlar el poder). Destacan moderados y progresistas, frente a los cuales van surgiendo en este periodo demócratas y republicanos.

Moderados: base social (“personas de orden”: alta burguesía, restos de la nobleza, alto clero, jerarquía militar), base ideológica (ideología conservadora, defensa del derecho de propiedad, sufragio muy censitario, subordinación de la libertad individual a la autoridad y orden social, Guardia Civil, soberanía compartida entre Cortes bicamerales y Corona, amplios poderes del monarca, derechos individuales limitados, confesionalidad católica del Estado y política económica proteccionista) y principales líderes (Ramón María Narváez y Francisco Bravo Murillo).

Progresistas: base social (clases medias: pequeña y mediana burguesía, oficialidad militar, apoyo en un primer momento de las clases populares urbanas), base ideológica (ideología progresista-reformista, sufragio menos censitario, Milicia Nacional, soberanía nacional, predominio de las Cortes unicamerales, limitación del poder de la Corona, amplios derechos individuales, autonomía municipal, limitación de la influencia de la Iglesia Católica y política económica librecambista) y principales líderes (Juan Álvarez Mendizábal, Baldomero Espartero, Juan Prim).

Demócratas: separados de los progresistas en 1849, clases populares sobre todo urbanas, soberanía popular, sufragio universal masculino. De este grupo se separan los Republicanos que se diferencia de los anteriores en su rechazo a la monarquía.

La regencia de María Cristina (1833-1840)

En 1834 la regente aprueba el Estatuto Real, carta otorgada basada en la ideología moderada, lo que lleva al descontento de los progresistas: movimientos revolucionarios de 1835-1836 (Juntas Revolucionarias, Pronunciamiento de la Granja) que los llevan al poder.

Una vez en el poder, los progresistas llevan a cabo una labor reformista: Constitución progresista de 1837 y la Desamortización de Mendizábal de 1836.

Constitución de 1837: predominio de la ideología progresista (soberanía nacional, amplia declaración de derechos individuales, división de poderes, aconfesionalidad del Estado) pero haciendo concesiones a los moderados (Cortes bicamerales, amplios poderes de la Corona, financiación de la Iglesia Católica por el Estado).

Desamortización de Mendizábal (1836): se desvinculan las tierras de la nobleza y el clero. En este último caso se expropiaron los bienes del clero regular (comunidades religiosas), vendiéndose en pública subasta. Su finalidad fue atenuar el problema de la deuda, no hacer una reforma agraria.

De manera casi inmediata los moderados recuperan el poder con el apoyo de la regente, habiendo un creciente papel de los militares en la vida política.

La regencia de Espartero (1840-1843)

Un nuevo movimiento insurreccional progresista motivado por la Ley de Ayuntamientos provoca la destitución de María Cristina a favor de Espartero.

Inestabilidad política por la división de los progresistas y los pronunciamientos moderados, aplicando el regente una fuerte represión (Bombardeo de Barcelona en 1842).

En 1843 un pronunciamiento del general moderado Narváez, provoca el exilio de Espartero. Para evitar una nueva regencia, se adelanta la mayoría de edad de Isabel II a los 13 años.

EL REINADO DE ISABEL II (1843-1868)

Década Moderada (1844-1854)

Sucesivos gobiernos encabezado por el líder de los moderados, el general Ramón María Narváez.

Durante este periodo se produce la institucionalización del régimen liberal (Constitución de 1845), la normalización de las relaciones Iglesia-Estado (Concordato de 1851) y la reforma de la Administración Pública.

Constitución de 1845: reforma de la Constitución de 1837 en un sentido exclusivamente moderado; base doctrinal liberal moderada; Soberanía conjunta de la Corona y las Cortes (bicamerales: Congreso electivo y Senado por designación); Amplias prerrogativas de la Corona (nombramiento de ministros, disolución de las Cortes, sanción de leyes y designación del Senado); Sufragio censitario; Los derechos individuales remiten a leyes de desarrollo que tendieron a limitarlos: control gubernamental de la prensa, sufragio muy censitario, etc.; Confesionalidad católica del Estado.

Concordato de 1851: supone el fin de la ruptura entre el Estado Liberal y la Iglesia provocada por la Desamortización; Se ratifica la desamortización y el Real Patronato a cambio de la confesionalidad del Estado, el control de la enseñanza y la financiación y protección estatal.

Reformas administrativas: Centralismo político-administrativo: a cargo de las provincias (establecidas en 1833) se nombra un gobernador civil; Ley de Ayuntamientos de 1845 (alcaldes por designación), Reforma Tributaria de Mon; creación del Banco de España; Código Penal de 1848; creación de la Guardia Civil en 1844 en sustitución de la Milicia Nacional.

Bienio Progresista (1854-1856)

El pronunciamiento del centrista O´Donnell en Vicálvaro y las insurrecciones progresistas (“Manifiesto de Manzanares” en el que piden reformas) obligan en 1854 a Isabel II a llamar a Espartero al gobierno.

Reformas progresistas: Constitución no promulgada de 1856 (progresista); Desamortización de Madoz de 1855 (expropiación y subasta de los bienes del clero secular y de los Ayuntamientos -propios y comunes-); reformas económicas liberalizadoras (ferrocarriles, minería y sociedades de crédito).

La instabilidad social lleva a la sustitución de Espartero por O´Donnell en 1856, volviendo de nuevo los moderados al poder.

Desmoronamiento de la Monarquía Isabelina (1856-1868)

Tras un breve gobierno de O´Donnell, Isabel II llama de nuevo al gobierno a los moderados dirigidos por Narváez (1856-1858), lo que supone un retorno a la situación anterior a 1854.

Gobierno de la Unión Liberal (1858-1863): partido de centro de O´Donnell con la intención de atraerse a los progresistas: fracaso por los levantamientos campesinos y republicanos. En el exterior lleva a cabo una ruinosa política de prestigio (Marruecos, México, Indochina y Guerra del Pacífico). Fuerte especulación en torno al ferrocarril y la minería.

La crisis económica y el aumento de la oposición llevan al establecimiento de gobiernos autoritarios de signo moderado entre 1863 y 1868.

En agosto de 1866 progresistas y demócratas firman en Pacto de Ostende, al que se adhieren también los unionistas en noviembre de 1867, con la muerte de O’Donnell: unidad para acabar con la monarquía de Isabel II (a la que se acusa de preferencia por los moderados, y de gobernar sólo en función de los intereses de las “camarillas”) y con el régimen liberal moderado (sufragio muy censitario, manipulación electoral).

Los partidos firmantes del Pacto de Ostende llevan a cabo la Revolución “Gloriosa” de 1868, por la cual Isabel II se ve obligada a marchar al exilio y se da inicio al “Sexenio Democrático o Revolucionario”.

CONSECUENCIAS

El Estado Liberal fracasó por la exclusión de la mayor parte de la población, el fracaso de la Revolución Industrial y el papel desarrollado por la reina. Esto supuso el fortalecimiento de las tendencias democráticas, que ocupan el poder durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874).

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LA GUERRA DE INDEPENDENCIA Y LOS COMIENZOS DE LA REVOLUCIÓN LIBERAL. LA CONSTITUCIÓN DE 1812.

Resumen del Tema 5 de Selectividad: «La Guerra de Independencia y los comienzos de la  Revolución Liberal. La Constitución de 1812», por Carlos Javier Garrido García.

«Familia de Carlos IV» de Francisco de Goya. Museo del Prado.

Introducción

La guerra de Independencia (1808-1813) supone el comienzo de la revolución liberal en España que liquidará al Antiguo Régimen, aunque en un proceso que será muy conflictivo y alargado en el tiempo, no culminando, tras el reinado de Fernando VII (1814-1833), hasta el de su hija Isabel II (1833-1868).

El reinado de Carlos IV (1788-1808)

Rey carente de talento y voluntad, nada más acceder al trono debe hacer frente a los efectos de la Revolución Francesa (julio de 1789): Floridablanca establece un cordón sanitario (prohibición de entrada de propaganda revolucionaria francesa).

Al ser guillotinado Luis XVI en 1793, España entra en guerra contra Francia, que acaba con la Paz de Basilea de 1795 y la reedición de los pactos de familia con el Tratado de San Ildefonso de 1796. A partir de aquí, el primer ministro Godoy somete a España a los intereses de Francia. Esta alianza fue desastrosa para España: derrotas navales de San Vicente (1797) y Trafalgar (1805), que suponen la pérdida de la flota española y el corte de comunicaciones con las colonias americanas.

Tratado de Fontainebleau (1807): reparto de Portugal por negarse al bloqueo continental de Napoleón. Los franceses aprovechan la ocasión para ir ocupando el país.

Motín de Aranjuez (marzo de 1808): Godoy aconseja a la corte su traslado a Sevilla, ante lo cual el pueblo se amotina en Aranjuez, obligando a abdicar a Carlos IV a favor de su hijo Fernando VII.

Abdicaciones de Bayona (mayo de 1808): Napoleón se aprovecha y llama a ambos a Bayona, donde los obliga a abdicar en su favor, cediendo la corona a su hermano José I Bonaparte.

La Guerra de Independencia

Supone el inicio de la Edad Contemporánea en España.

Grupos ideológicos

Afrancesados: apoyo a José I, parte de la nobleza, del alto clero y sobre todo funcionarios que ven en la nueva monarquía una posibilidad de modernización y reforma, reflejándose la misma en la aprobación en julio de 1808 del Estatuto de Bayona (constitución liberal).

Patriotas: oposición a la invasión francesa y al nuevo rey, dos grupos enfrentados: liberales (burguesía, parte del clero, profesiones liberales: obra revolucionaria en las Cortes de Cádiz) y tradicionalistas (mayor parte del clero, la nobleza y masas populares; defensa de los valores tradicionales y del absolutismo).

Desarrollo del conflicto.

Inicio: ante la ocupación francesa y el traslado de los últimos miembros de la familia real a Bayona, el pueblo de Madrid se levanta el 2 mayo. Aunque la rebelión fue sofocada por las tropas francesas, se extiende por todo el país, formándose juntas locales y provinciales para llenar el vacío de poder y organizar la resistencia. En septiembre se forma una Junta Suprema Central, presidida por Floridablanca que declara la guerra a Francia, jura lealtad a Fernando VII, promete la convocatoria de Cortes y pide ayuda a Gran Bretaña.

Características: guerra nacional (pueblo en armas frente al dominio francés). La inferioridad del ejército regular español hace que se adopte la nueva táctica de guerrillas (pequeños grupos de civiles armados que realizan pequeños, constantes y rápidos ataques contra las fuerzas invasoras) y defensa de las ciudades por el conjunto de la población (sitios como los de Zaragoza, Gerona y Cádiz).

Fases: 1808-1809 (fracaso inicial de la invasión con victoria española en Bailén y desembarco de Wellington en Lisboa), 1809-1812 (predominio francés, intervención en persona de Napoleón, resistencia en Cádiz) y 1812-1813 (ofensiva hispano-inglesa, tras las victorias de Arapiles, Vitoria y San Marcial, se firma en 1813 el Tratado de Valençay: Napoleón reconoce a Fernando VII como rey de España).

Consecuencias.

Pérdidas humanas y materiales muy importantes.

Comienza el proceso de independencia de las colonias americanas aprovechando el vacío de poder.

Comienzo del fin del Antiguo Régimen, largo periodo de transición hasta la revolución de 1868.

Las cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.

Convocatoria y composición.

La invasión francesa de Andalucía hace que la Junta Suprema Central ceda los poderes a una Regencia, que mantiene la convocatoria de Cortes. Las mismas se inician en Cádiz en septiembre de 1810 al ser la única zona libre de ocupación.

Composición: se decide la formación de una única cámara, sin división por Estamentos; primacía de representantes del Tercer Estado y algunos clérigos: todo lo anterior supone el predominio liberal.

Grupos políticos: liberales (enemigos del poder absoluto, libertades individuales, soberanía nacional, división de poderes y constitucionalismo; grupo predominante), serviles (absolutistas, divididos en moderados y radicales) y americanos (poca fuerza, partidarios de la independencia de las colonias).Liquidación de los fundamentos del Antiguo Régimen a través de:

Reformas políticas: soberanía nacional, división de poderes y predominio de las Cortes (Constitución de 1812).

Reformas sociales: abolición de los privilegios de la nobleza, igualdad ante la ley, supresión de señoríos jurisdiccionales, abolición de la Inquisición.

Reformas económicas: libre empresa y desamortización eclesiástica.

La Constitución de 1812.

Proclamada el 19 de marzo de 1812 (por ello conocida como “La Pepa”), es el resultado del consenso entre liberales y serviles moderados.

Características: monarquía constitucional, división de poderes relativa (poder ejecutivo al rey, poder legislativo a las Cortes con el rey), Cortes unicamerales elegidas por sufragio universal masculino pero indirecto y con diputados a los que se requiere una renta mínima, reconocimiento de libertades individuales (igualdad jurídica, inviolabilidad del domicilio, libertad de expresión) y se reconoce a la católica como religión oficial.

Consecuencias: comienzo del constitucionalismo español y del estado liberal; desmantelamiento del Antiguo Régimen; pervivencia de elementos tradicionales como la religión y la monarquía (intento de compromiso); influencia exterior (oleada revolucionaria de 1820).

La lucha entre Liberalismo y Absolutismo: el reinado de Fernando VII (1814-1833)

El retorno al absolutismo (1814-1820).

El rey vuelve a Madrid en 1814, trasladándose allí las Cortes. Restauración del absolutismo basándose en el apoyo mostrado por las élites (Manifiesto de los Persas), el marco internacional (Restauración y Santa Alianza) y la falta de apoyo popular a los liberales. De inmediato inicia una fuerte represión que lleva a muchos liberales a la muerte o al exilio.

La ineptitud de los gobiernos, la crisis económica y financiera (destrucciones bélicas y pérdida de las colonias) y la creciente oposición (pronunciamientos fallidos, guerrillas como la del Empecinado y masonería) hacen que el monarca pierda apoyos.

El Trienio Liberal (1820-1823).

Pronunciamiento de Riego en Las Cabezas de San Juan (Sevilla) con el ejército destinado a América: Fernando VII jura la Constitución de 1812, predominio liberal y reformas (desamortización eclesiástica, supresión de la Inquisición, libertades individuales).

Problemas: división de los liberales en moderados (doceañistas) y radicales (veinteañistas) y oposición absolutista (guerrillas como la del Cura Merino, Regencia de Urgel).

Intervención de la Santa Alianza en 1823 (Congreso de Verona y Cien Mil Hijos de San Luis): restauración del absolutismo.

La Década Ominosa (1823-1833).

Represión antiliberal muy fuerte en los primeros años y retorno al absolutismo, contestado con numerosas conspiraciones liberales.

Apertura económica a partir de 1826: recuperación económica y financiera, descontento de los estamentos privilegiados. Pese a todo, progresiva fusión de los intereses de éstos y la burguesía.

Pleito dinástico entre Carlos e Isabel (Ley Sálica y Pragmática Sanción), apoyados por absolutistas y liberales respectivamente.

Consecuencias.

Poca fuerza del liberalismo en España por el escaso desarrollo de la burguesía explica el retorno al Absolutismo en 1814.

Tras la muerte de Fernando VII, en el reinado de Isabel II, se inicia un largo periodo de consolidación del liberalismo en España hasta 1868, marcado por los enfrentamientos con el absolutismo (guerras carlistas) y por la lenta construcción del Estado Liberal.

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CARACTERÍSTICAS POLÍTICAS, ECONÓMICAS Y SOCIALES DEL ANTIGUO RÉGIMEN. LA POLÍTICA CENTRALIZADORA DE LOS BORBONES

Esquema del Tema 4 de Selectividad (Andalucía) sobre el Antiguo Régimen y el centralismo borbónico, por Carlos Javier Garrido García.

Introducción

El Antiguo Régimen es el sistema sociopolítico predominante en Europa entre los siglos XVI y XVIII, caracterizado por la sociedad estamental, la economía agraria de base señorial y la monarquía absoluta. En el caso de España, durante el reinado de los Reyes Católicos (1474-1516) y de la dinastía de los Austrias (1516-1700) se estableció el nuevo régimen, con la característica diferencial de una monarquía en la que predominaba el sentido patrimonial, es decir, la situación de distintos reinos que, pese a tener un monarca en común, seguían siendo en la práctica independientes. Esta situación acaba con la Guerra de Sucesión (1700-1713) y el consiguiente establecimiento de la dinastía borbónica, que establece un Estado centralista.

Grabado representando el «Motin de Esquilache» de 1766.

Características políticas, económicas y sociales del Antiguo Régimen

 Características políticas del Antiguo Régimen

El Antiguo Régimen se caracterizó por el acrecentamiento del poder de la monarquía, que pasó de ser autoritaria (dominando a los poderes feudales durante el reinado de los Reyes Católicos) a convertirse en absoluta (con los Austrias y, definitivamente, ya con los Borbones). Los poderes del estado se concentraron en manos del rey (dirección política y del ejército, administración de justicia, establecimiento de impuestos y servicios) en detrimento de las Cortes de representación estamental, las autoridades locales y las instancias feudales.

La unión dinástica de Castilla y Aragón con los Reyes Católicos y la enorme herencia territorial recibida por Carlos I dieron origen a una monarquía casi confederal, consistente en la unión de distintas entidades políticas independientes en la persona del monarca. Así, los distintos reinos de la Monarquía Hispánica mantuvieron sus fueros, es decir, sus legislaciones, instituciones, monedas y fronteras propias, teniendo únicamente en común la figura del rey, cuyos poderes variaban mucho de un territorio a otro. Los grandes poderes que detentaba en Castilla y los recursos procedentes de las Indias determinaron una progresiva castellanización de la monarquía.

El Gobierno estaba centralizado en la Corte y organizado en secretarios y Consejos (sistema polisinodial de tipo consultivo), tanto de ramo (Hacienda, Inquisición, Órdenes, Guerra) como de cada uno de los reinos que conformaban la Monarquía (Castilla, Aragón, Indias, Italia, Flandes). Frente al reforzamiento del poder central, las Cortes de cada reino sufren una fuerte marginación política, quedando sus poderes limitados a jurar al monarca y votar nuevos impuestos. La administración territorial dependía directamente del rey a través de representantes designados por él: virreyes, capitanes generales o gobernadores. Por último, en cuanto a la administración local, la monarquía acabó con la autonomía de los Concejos estableciendo a los corregidores, representantes del monarca en los mismos.

Características sociales del Antiguo Régimen

Durante el Antiguo Régimen predominaba la llamada Sociedad Estamental, es decir, una sociedad de origen feudal estructurada en grupos cerrados a los que se pertenecía por razón de nacimiento y que se diferenciaban por sus privilegios específicos. Así, se diferenciaba entre estamentos privilegiados (nobleza y clero, que disfrutaban del monopolio cargos públicos, propiedad de la tierra, exención fiscal y justicia propia) y no privilegiados (estado llano, que carecía de privilegios). Todos los estamentos eran muy heterogéneos en cuanto a su nivel de riqueza: en la nobleza convivían los grandes Títulos con los pobres hidalgos, en el clero los ricos arzobispos de Toledo y Santiago con los míseros curas rurales y en el estado llano los ricos comerciantes burgueses con los mendigos y los esclavos.

La sociedad estaba muy polarizada: en su cúspide estaban la alta nobleza y el alto clero; en un término medio el resto de la nobleza y el clero y la escasa burguesía; y la inmensa mayoría de la sociedad compuesta por los campesinos y jornaleros en el ámbito rural y los trabajadores y clases marginales de las ciudades.

Características económicas del Antiguo Régimen

Durante el Antiguo Régimen, la población sufría un estancamiento demográfico debido al predominio del Ciclo demográfico antiguo, caracterizado por la existencia de unas altas tasas de natalidad que se veían compensadas por unas igualmente altas tasas de mortalidad. Por tanto, el crecimiento vegetativo era muy bajo y además desaparecía periódicamente debido a las crisis de sobremortalidad provocadas por epidemias y crisis de subsistencias. En cualquier caso, dependiendo de la coyuntura se registraban crecimientos más o menos altos: así el siglo XVI fue de crecimiento, durante el XVII se sufrió una dura regresión y en el XVIII se volvió a crecer. Durante todo el periodo, la población del país pasó de 5’5 millones de habitantes a principios del siglo XVI a 10’8 millones a finales del XVIII.

En la economía, ésta era básicamente agraria, predominando una agricultura de subsistencia, es decir, en la que los rendimientos eran muy bajos y apenas había excedentes para la comercialización. Ello era debido al atraso técnico, a las dificultades ambientales y, sobre todo, a la deficiente estructura de la propiedad: grandes latifundios de nobleza y clero trabajados por campesinos (arrendatarios y censualistas) y jornaleros. Además, en el caso castellano, el atraso agrario se debió también el predominio de los intereses de la ganadería ovina (organizada en la poderosa Mesta) sobre la agricultura.

En el sector secundario, hubo un escaso desarrollo de la artesanía, ya que la economía española del periodo se basó en la exportación de materias primas y la importación de productos elaborados. Así, aunque se contaba con el monopolio comercial en América, en realidad los españoles actuaron como intermediarios. La economía americana se basó en la minería y en el trabajo indígena obligatorio (encomiendas).

La política centralizadora de los Borbones

Establecimiento de la nueva dinastía: la Guerra de Sucesión (1700-1713).

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando como heredero al nieto del rey Luís XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal). En la guerra civil vence Felipe de Anjou (conquista de Aragón y Valencia en 1707, ocupación de Barcelona en 1714), mientras que en la internacional se llega a una solución de compromiso en el Tratado de Utrecht (1713), por el cual se reconoce a Felipe como rey de España (Felipe V) a cambio de la pérdida de los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña (para el Imperio Austro-Húngaro), Sicilia (para Saboya) y Menorca y Gibraltar (para Gran Bretaña).

El reformismo borbónico.

La nueva dinastía trajo consigo un amplio abanico de reformas debido a la situación crítica de la Monarquía durante el siglo XVII, al cambio de dinastía que pretende seguir el modelo francés, a la difusión de las nuevas ideas ilustradas y al papel destacado de monarcas como Carlos III, que adoptan las tesis del Despotismo Ilustrado.

Las reformas político-administrativas se centraron en el fin de la estructura confederal de la monarquía a través de su unificación política siguiendo el modelo castellano a través de los Decretos de Nueva Planta que, entre 1707 y 1716, derogaron los fueros de la Corona de Aragón; en la pérdida de poder de los Consejos frente a los ministros o secretarios; y en la creación de audiencias y la extensión del sistema de intendentes provinciales y corregidores a los antiguos reinos de la Corona de Aragón. Los únicos fueros respetados fueron los vasco-navarros, debido a la lealtad de estos territorios a Felipe de Anjou durante la Guerra de Sucesión.

Las reformas económicas consistieron en el fomento de la aplicación de nuevos métodos productivos a través de las “sociedades económicas de amigos del país”, en los fracasados intentos de reforma agraria (nuevas poblaciones de Sierra Morena y proyectos de leyes de reforma agraria), en el fomento de la industria y la artesanía a través de la creación de fábricas reales y en el fomento del comercio a través supresión de aduanas interiores y creación del Banco de San Carlos.

Las reformas coloniales supusieron el fortalecimiento de la administración colonial mediante nuevos virreinatos y capitanías generales, la marginación de los criollos de los cargos públicos (“segunda conquista de América”) y una apertura comercial limitada debido al Decreto de Libre Comercio de 1778.

Las reformas fracasaron por las fuerte oposición de los estamentos privilegiados (nobleza, clero), los gremios y de la mayoría del pueblo. Esta oposición se concretó en acontecimientos como el Motín de Esquilache (1766), motín popular, instigado por los privilegiados y debido tanto a la prohibición de las capas largas y los sombreros de ala ancha y su sustitución por las capas cortas y los sombreros de tres picos, como a la crisis de subsistencias. El motín se extendió por la península y supuso la caída del primer ministro Esquilache del gobierno, la expulsión de los jesuitas en 1767 y el freno de la política reformista de Carlos III.

Pese a su fracaso, las reformas sí provocaron algunas transformaciones económicas: crecimiento demográfico, tensiones económicas (crisis de subsistencias), desarrollo de las manufacturas estatales e impulso del comercio colonial.

Los grupos reformistas, pertenecientes a las crecientes clases medias, optan por abandonar el reformismo del Despotismo Ilustrado y se van decantando hacia posturas más radicales adoptando el Liberalismo.

Conclusiones 

El reformismo borbónico tuvo grandes consecuencias para la España contemporánea. Por un lado, el fin de la monarquía confederal a través de la centralización político-administrativa fue mal aceptado por las regiones forales, provocando el nacimiento de los movimientos nacionalistas durante el siglo XIX. Por otro lado, el fracaso de los intentos de reforma social y económica provocó una fuerte conflictividad social, sobre todo en el medio rural, y el descontento de los sectores reformistas, que optaron claramente por unas posturas liberales revolucionarias que quedarán patentes en la labor de las Cortes de Cádiz durante la Guerra de Independencia, desmontando jurídicamente al Antiguo Régimen. Por último, el centralismo impuesto a las colonias fue una de las causas fundamentales de la independencia de la mayor parte de éstas en el primer tercio del siglo XIX.

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TEMARIO DE HISTORIA DE ESPAÑA PARA SEGUNDO DE BACHILLERATO Y SELECTIVIDAD Y ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA SU PREPARACIÓN

Temario de Historia de España para Segundo de Bachillerato y Selectividad y estrategias metodológicas para su preparación, por Carlos Javier Garrido García.

Amadeo I de Saboya, recién llegado a España en diciembre de 1870, ante el cadáver del general Prim, presidente del Gobierno Provisional. Antonio Gisbert (1871).

Orientaciones para el curso 2018/2019

Las orientaciones para este curso, publicadas por la Ponencia, se pueden consultar en internet pulsando aquí.

Temario de Historia de España

De las dos opciones existentes en el examen de Selectividad, la que más se adecua a los intereses del alumnado (temario más abarcable y más significativo para entender de modo crítico la España actual) es la Opción B. Para su preparación pueden servir de guía los antiguos temas de Selectividad del anterior modelo de Selectividad. Al final de la entrada se irán ubicando enlaces para su descarga.

Metodología y temporalización

La metodología de preparación va enfocada a fomentar el aprendizaje comprensivo, más que memorístico, y gradual, que permita al alumnado un elevado control del temario al terminar el curso.

 Primer y segundo trimestre

Durante el primer trimestre se trabajan los contenidos referentes a los siglos XVIII y XIX.

Antes de ello, se realiza durante las dos primeras semanas un repaso de los contenidos previos del temario, vistos de una manera muy sintética e incidiendo especialmente en los aspectos cuya importancia es especialmente destacada en la España contemporánea, como es la Reconquista, origen de la variedad lingüística, cultural y nacional, la Repoblación, origen de los desequilibrios en la estructura de la propiedad de la Tierra, y el nacimiento de la monarquía confederal hispánica con los Reyes Católicos y su política matrimonial, clave para entender, con su fin, el origen de los nacionalismos.

En el segundo trimestre se trabajan los contenidos del temario referidos al siglo XX.

El trabajo de los distintos temas se hace con un uso preferente de las TIC, con la siguiente secuenciación: una o dos sesiones de explicación del profesor apoyándose en una presentación de power point con el mínimo texto posible y compuesto básicamente de imágenes.

En otra sesión se visionará un video correspondiente a la unidad, utilizando para ello la serie de TVE “Memoria de España”, que se puede visionar pulsando aquí.

La última sesión dedicada a la unidad se dedicaría a realizar dos comentarios de documentos. Para ver el comentario de texto propuesto y ver ejemplos de documentos comentados, pulse aquí.

Tercer trimestre

En el tercer trimestre se realiza un repaso general del temario a través de mapas conceptuales y los referentes a los siglos XVIII-XIX, que en la Opción B serían objeto de preguntas cortas, el repaso se realizaría a través de la realización por el alumnado y corrección en clase de preguntas cortas elaboradas por ellos mismos. Para ver las preguntas cortas de los exámenes de selectividad (Opción B) propuestas los cursos 2016/2017 y 2017/2018 resueltas, pulse aquí. Para las referentes a la Opción A, pulse aquí.

En los tres trimestres se realizarían exámenes de cronología como medio adecuado para el repaso y situación temporal de los distintos acontecimientos. Para consultar la metodología de trabajo de la cronología, pulse aquí.

Evaluación

Los instrumentos de evaluación consistirían básicamente en pruebas escritas que, siguiendo el modelo de selectividad, supondrían el 90 % de la nota, y la observación del trabajo en clase y valoración de la entrega de comentarios de texto y preguntas cortas, suponiendo todo ello el 10 % de la nota restante.

Temario

En los siguientes enlaces se puede acceder a los temas y a su descarga en PDF. A modo de resumen de la ponencia, los temas que incluye cada opción de selectividad son los siguientes:

OPCIÓN A: exposición de los temas 5, 6, 7 8, 9 ó 10; preguntas cortas de los temas 1, 2, 3, 4, 11, 12 y 13.

OPCIÓN B: exposición de los temas 11, 12, 13, 14, 15 y 16; preguntas cortas de los temas 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10.

SILES EN EL SIGLO XVI: POBLACIÓN, ECONOMÍA Y SOCIEDAD DE UNA VILLA DE LA SIERRA DE SEGURA

Análisis de evolución demográfica y socioeconómica de la villa de Siles durante el siglo XVI, por Carlos Javier Garrido García.

 Acabo de publicar el artículo “Siles en el siglo XVI: población, economía y sociedad de una villa de la Sierra de Segura”, en la revista “Tiempos Modernos”, nº 35 (2017/2), pp. 30-47. Incluyo en esta entrada el resumen, introducción y conclusiones del mismo, incluyendo también el enlace para poder descargarlo completo en pdf.

Campanario de la Iglesia parroquial de Siles.

Resumen

Este artículo analiza la población, la economía y la sociedad de Siles, villa perteneciente a la Encomienda de Segura de la Sierra de la Orden Militar de Santiago, en el reino de Murcia, en el siglo XVI, y en la que, como en el resto de la Sierra de Segura, se produce un proceso de creciente polarización social a lo largo de la Edad Moderna.

Para ello, utilizamos fuentes documentales inéditas, aparte de las famosas Relaciones Topográficas de Felipe II de 1575 y de las Ordenanzas del Común de 1580, procedentes del Archivo Histórico Nacional y del Archivo General de Simancas.

Estado de la cuestión y fuentes

El objetivo de este trabajo es realizar un estudio sobre la villa de Siles en el siglo XVI, un siglo que ha sido poco abordado hasta el momento en la historiografía comarcal.

Se cuenta con las magníficas tesis doctorales sobre la Orden de Santiago de Pedro Andrés Porras Arboledas y Miguel Rodríguez Llopis, aunque ambas están centradas en el siglo XV y primer cuarto del XVI, en el primer caso abarcando toda la Provincia de Castilla y en el segundo los territorios de la Orden en el reino de Murcia, por lo que esta última presenta un mayor grado de concreción para el ámbito que nos ocupa.

Aparte de estas obras, sólo hay que destacar, en el aspecto histórico, las ediciones y estudios de las Ordenanzas del Común de 1580, por Emilio de la Cruz Aguilar, y de las Relaciones de Felipe II de 1575, por Rafael Serrano y Luis Rafael Villegas, a lo que hay que unir el estudio sociodemográfico que sobre Santiago de la Espada han realizado el que suscribe y Francisco Bravo Palomares, y, en el artístico, un análisis sobre la arquitectura religiosa y militar en la comarca por María del Valle y María Gracia Gómez de Terreros.

También hay que citar dos publicaciones de historia local, debidas a Antonio Sánchez y Juan Pedro Muñoz, que, en general, no pasan para el siglo XVI de reproducir las respuestas de las Relaciones de Felipe II.

En este caso, voy a analizar la evolución demográfica, económica y social de la localidad a través de diversas fuentes.

La primera de ellas las ya citadas Relaciones y Ordenanzas del Común, que me servirán para establecer un marco general que voy a complementar con documentación inédita procedente del Archivo Histórico Nacional, caso de los libros de visitas de la Orden de Santiago, utilizados sobre todo para los datos de población, y del Archivo General de Simancas, donde se hallan diferentes averiguaciones de vecindario y rentas de la localidad en su sección de Expedientes de Hacienda.

Estas averiguaciones se hicieron para controlar el cobro de las alcabalas, que eran el impuesto real que gravaba las compraventas, suponiendo un 10 % de su valor. Dado que su cobro era bastante complicado, la Corona decidió realizar un encabezamiento, es decir, calcular a cuanto podían ascender las compraventas en cada localidad y repartir el montante entre sus vecinos en función de su riqueza. Estos documentos aportan muchísima información, empezando por una cuantificación del vecindario y de las alcabalas y los diezmos, lo que se complementa con el reparto de la alcabala entre los vecinos en función de su riqueza, siendo así una fuente muy importante para estudiar la estructura social de la localidad.

Conclusiones

En el siglo XVI culmina un doble proceso, iniciado en el siglo XIV y acelerado gracias al desarrollo que llevó aparejado el fin de los condicionantes fronterizos tras la conquista del reino de Granada.

Por un lado, el enfrentamiento entre la villa de Segura, que controlaba una ganadería y explotación forestal vinculada con el exterior, y sus villas dependientes, en este caso Siles, con una economía basada en el aprovechamiento ganadero local, que es limitado por los intereses superiores segureños, asegurados definitivamente gracias a las Ordenanzas del Común de 1580. De este enfrentamiento sale derrotada la villa de Siles, que sufre, por otra parte, a finales de siglo una aguda crisis demográfica y económica como consecuencia de esa derrota.

Por otro lado, la creciente polarización social. Así, no podemos hablar de la villa como una comunidad igualitaria, sino que se acentúa la concentración de la riqueza y del poder en la élite de la misma, un reducido grupo de poco más de 10 familias que controlan el concejo local y la mayor parte de la riqueza. Esta situación, se irá agravando en el resto de la Edad Moderna y en la Edad Contemporánea, aunque eso, evidentemente, es otra Historia.

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EL PRIVILEGIO DE VILLA PARA SILES EN 1397-1403

Edición y estudio del privilegio de villa de la localidad de Siles, conseguido entre 1397 y 1403, por Carlos Javier Garrido García.

Introducción

La villa de Siles consiguió su condición como tal en 1397, gracias a una carta en la que el maestre Lorenzo Suárez de Figueroa le prometía tal privilegio a cambio de amurallarse. De tal acontecimiento se tenía constancia gracias a las “Relaciones de Felipe II” (VILLEGAS, 234), noticias luego difundidas a nivel local (SÁNCHEZ, 112-113). Sería Modesto Vigueras el que completó tales noticias con la difusión del contenido de la carta (VIGUERAS, 61), cuya transcripción fue publicada en el diario “Jaén” dentro de un especial dedicado a Siles en 1947 (“Jaén”, nº 1952, 14/8/1947, p. 5), datos que posteriormente han sido reproducidos por nuevos estudios locales (MUÑOZ, 35-36; TENEDOR, 80 y 121). Aparte de la historiografía local y comarcal, para la contextualización de este acontecimiento contamos con dos tesis doctorales centradas en la Orden Militar de Santiago en el siglo XV (PORRAS y RODRÍGUEZ).

La intención de este trabajo es realizar un estudio del acceso al villazgo de Siles gracias al hallazgo del documento de concesión, cuya transcripción al final se inserta. En el Archivo Histórico Nacional (Toledo), sección de Órdenes Militares, expediente 59.678, se conserva la confirmación por Felipe II, como administrador perpetuo de la Orden de Caballería de Santiago, por concesión papal realizada a los Reyes Católicos, del privilegio de villa otorgado a Siles por el comendador Lorenzo Suárez de Figueroa. La confirmación está fechada en Madrid el 2 de mayo de 1573 e incluye las confirmaciones realizadas con anterioridad por Carlos I (Valladolid, 31 de julio de 1523), los Reyes Católicos (Tordesillas, 6 de junio de 1494) y el maestre Alonso de Cárdenas (Écija, 14 de mayo de 1494), así como el privilegio original del maestre Lorenzo Suárez de Figueroa fechado en Mérida el 25 de marzo de 1403, incluyéndose en este último la carta del maestre en la que se concede tal condición a cambio de amurallarse de 5 de febrero de 1397.

Confirmación por Felipe II del privilegio de villazgo de Siles. Archivo Histórico Nacional.

Contexto: de aldea a villa 

Tras la conquista de la Sierra de Segura por las tropas castellanas se estableció por la Orden Militar de Santiago el Concejo de Segura, del que dependerían el resto de aldeas de la zona, entre ellas Siles. El 2 de abril de 1243 le fue concedido el fuero de Cuenca (PORRAS, 116), bastante liberal, con la intención de atraer repobladores a la zona (para los fueros de Cuenca y Segura, ver VIGUERAS, 246-250). Por tanto, se configura un amplio concejo, el de Segura, con numerosas aldeas dependientes sujetas a su “señorío”. El concejo segureño quedaba a cargo del control y reglamentación de la economía comunal, del abastecimiento y la fiscalidad, mientras que las aldeas tenían solo competencias de control del ganado local, de participación en los gastos parroquiales y en la gestión de la economía local (PORRAS, 118). Era, pues, un sistema dominado por los Concejos en detrimento de las aldeas, llegándose a hablar de que las “aldeas soportaban al concejo de Segura como otro poder señorial más” (RODRÍGUEZ, 307).

Los cambios en la dirección concejil entre finales del siglo XIV y principios del XV, que pasó del concejo abierto controlado por la comunidad al concejo electo dirigido por los hidalgos y caballeros cuantiosos, es decir, la élite socioeconómica, que elegían los cargos municipales por cooptación (la corporación saliente y 4 ó 5 vecinos influyentes eligen a las personas idóneas para ejercer los oficios, sorteándose entre ellos), determinó un progresivo acceso de las aldeas a una mayor independencia y a alcanzar, en numerosos casos, la independencia como villas (RODRÍGUEZ, 307-308; PORRAS, 124).

El concejo era un poderoso instrumento en manos de la oligarquía para fortalecer su posición socioeconómica al controlar sus bienes propios y comunales y aspectos importantes como el reparto de cargas fiscales y el abastecimiento de la localidad (RODRÍGUEZ, 306-307). Esto, que es aprovechado por las élites de Segura, quiere serlo también por las distintas élites locales de las aldeas, que encuentran en la consecución de su independencia como villas un vehículo de promoción social. Es aquí donde, en mi opinión, reside la causa principal del acceso a la condición de villa de Siles en 1397.

Eso sí, a cambio de acceder a tal condición, la Orden, dirigida por el maestre, asesorado y controlado por el Consejo General de la Orden, incluidos los Trece, o consejo más restringido (PORRAS, 146-148), exigía que la localidad fuera autosuficiente en el aspecto defensivo gracias a la construcción de murallas, además de contar con una fortaleza o castillo señorial. De ahí que se exigiera a Siles, como veremos, la construcción de murallas para acceder al villazgo en 1397, lo mismo que se hizo más tarde con Albaladejo de la Sierra, que accede al villazgo bajo el maestrazgo de Rodrigo Manrique, por lo que cambió su nombre por el de Villarrodrigo (RODRÍGUEZ, 39-40).

Por tanto, la Orden concedía el villazgo como un medio de conseguir una mejora de las estructuras defensivas en una situación de frontera con los musulmanes granadinos como medio de aumentar la seguridad, y por tanto la población y los recursos, de su señorío. Pero si las poblaciones accedían a sufragar ese gasto lo hacían, aparte de razones defensivas, por los intereses de sus élites socioeconómicas, que veían en la independencia una consolidación y aumento de su poder en la localidad. Tradicionalmente, este segundo aspecto se suele obviar, lo que hace que el centro de atención haya sido siempre el hecho fronterizo con los musulmanes, olvidando la frontera interior entre élites y resto de la población. Edificios como el Castillo de Segura o el Cubo de Siles no deben ser entendidos como simples defensas frente a los musulmanes sino también como elemento de poder y dominación de unos grupos sociales sobre otros dentro de las sociedades cristianas medievales y altomodernas.

Pasemos pues a analizar el proceso mediante el cual Siles accede a la condición de villa entre 1397 y 1403.

El acuerdo de villazgo de 1397

 Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de la Orden Militar de Santiago entre 1387 y 1409, dirigió una carta desde Montanches el 5 de febrero de 1397 al “Conçejo e homes buenos del nuestro lugar de Siles, nuestros vasallos”. En la misma indicaba que estos habían presentado una petición en la que, debido a lo cerca que estaban de la frontera con los musulmanes y los daños que recibían de ellos, se ofrecían a cercarse a su costa a cambio de que “hiziésemos villa sobre sí a ese dicho nuestro lugar”. Con el acuerdo del Consejo de la Orden, se decidió hacerlo así “porque vosotros seades defendidos e anparados e no reçibades daño de los dichos enemigos” y para que sirviera como ejemplo a seguir por el resto de aldeas de la zona. Sin embargo, el maestre no se hallaba en la zona, por lo que encargó a Gonzalo Mexía, comendador de Segura, a Gómez Suárez, comendador de Montiel, a Gómez Hernández Malaver, comendador de Santiago de Montizón, y a Lope Suárez Mexía, comendador de Beas, para que fueran a Siles a señalar las características y trazado de la cerca y el plazo en que debería estar concluida, entendiéndose que desde el momento en que fueran establecidas tales condiciones “sea villa sobre sí ese dicho nuestro lugar”. Así, se podría poner “horca” como símbolo de su jurisdicción judicial civil y criminal independiente, presentando las apelaciones ante el comendador de Segura o el maestre de la Orden, y el nombramiento de alcaldes, alguaciles u otros oficiales, cuyos sueldos u honras sería pagados por la localidad, dejando de contribuir a la de los oficiales de Segura y al pago de cualquier tributo de esa localidad. En cualquier caso, los lazos entre Siles y Segura no se rompieron del todo, ya que se estableció la comunidad de términos entre ambas localidades, fijándose un sistema de representación paritaria para tratar de esos elementos comunes.

Arco de San Gregorio, abierto en la muralla construida en Siles a partir de 1397.

 La carta de privilegio de 1403 

Aunque ya desde el momento en que los visitadores acudieron a Siles se supone que la localidad se convertía en villa independiente, lo cierto es que a nivel legal la nueva situación debía ser reconocida a través de una carta de privilegio en regla, en la que además debía establecerse cuál sería su fuero. La concesión del privilegio de villa se demoró hasta 1403, sin que podamos concretar las razones, que pudieron ser un retraso de los visitadores en cumplir su cometido o la oposición de la villa de Segura de la Sierra.

Sea como fuere, la cerca fue construida, informándonos las Relaciones de Felipe II de sus características, que serían las fijadas por los visitadores: “se çercó de una çerca de hargamasa de dos varas de ancho e diez varas de alto y de contorno seysçientas y catorze varas… e que en la dicha çerca ay tres torres a trechos demás de una fortaleza prinçipal” (VILLEGAS, 234).

En cualquier caso, fue el 25 de marzo de 1403 cuando el Consejo General de la Orden, reunido en la Iglesia de Santa Olalla de Mérida, aceptó concederles el privilegio de villa ya que “vos los dichos omes buenos de Siles tenedes en buen estado la cerca e torres que en la dicha villa habedes de hazer e que labrades”. En la carta de privilegio se confirmaba lo concedido en 1397, añadiendo que la villa se rigiera por el mismo Fuero de la villa de Segura de la Sierra, prescribiendo que cualquier cambio en el de la citada villa sería también efectuado en la de Siles. Se lleva así a cabo la práctica común de que las nuevas villas adoptaran el fuero de la que dependían con anterioridad (PORRAS, 116).

Además, se realizaban dos mercedes a las élites del nuevo concejo independiente de Siles, eximiéndoles de dos tributos señoriales; la martiniega y el derecho de terceros. Ambos tributos eran de escasa cuantía y su pago tenía la misión de reconocer el señorío territorial de la Orden sobre la zona. En cuanto a la martiniega, suponía el pago de 12 maravedíes por vecino, proviniendo su nombre de que el pago se efectuaba el día de San Martín de cada año. Por lo que se refiere al derecho de terceros, a finales del siglo XV suponía el pago de 360 maravedíes anuales por localidad en Bayonas, Villarrodrigo, Torres y Génave, sin que nos consten datos para Siles (PORRAS, 193-194 y 430; RODRÍGUEZ, 288-289).

La exención a las élites de estos tributos tendría el sentido de reforzar su dominio local al servir de elemento distintivo con el común de la población. Estas élites eran los caballeros de cuantía, grupo formado por los vecinos que tenían la riqueza suficiente para mantener “vn caballo e vnas hojas e vn baçinete y adarga e lança que le valga todo de cuantía de seteçientos maravedíes”. A cambio de la exención fiscal citada y de que el comendador no les pudiera tomar sus caballos, los caballeros de cuantía tenían la obligación de realizar dos alardes al año, los días de Navidad y San Juan de Junio, formando así el cuerpo de defensa de la localidad. Los caballeros de cuantía constituían un grupo social muy reducido, habiendo en Siles en 1498 sólo 19 vecinos de tal condición sobre un total de 195 (PORRAS, 301 y 306), por tanto un 9’7 % de la población que era el que controlaba el concejo.

Conclusiones

Como hemos visto, el acceso a la condición de villa de Siles entre 1397 y 1403 puede ser explicado por la situación fronteriza de la localidad hasta la caída del reino de Granada, pero también dentro de un proceso de oligarquización del poder local y de polarización social que irá acentuándose con el tiempo.

El Cubo de Siles visto desde las callejuelas de la villa amurallada.

Bibliografía 

 

  • MUÑOZ BUENDÍA, Juan Pedro: Siles, un paseo por su Historia. Jaén: Instituto de Estudios Giennenses, 2015.
  • PORRAS ARBOLEDAS, Pedro Andrés: La Orden de Santiago en el siglo XV. Madrid: Dykinson, 1997.
  • RODRÍGUEZ LLOPIS, Miguel: Señoríos y feudalismo en el reino de Murcia. Los dominios de la Orden de Santiago entre 1440 y 1515. Murcia: Universidad, 1986.
  • SÁNCHEZ GUELDOS, Antonio: Historia de Siles. La última frontera. Ripoll: edición del autor, 1997.
  • TENEDOR TENEDOR, Javier: Historia y patrimonio de Siles: el Cubo y la Tercia. Torredonjimeno: Caja Rural de Jaén, 2017.
  • VIGUERAS GONZÁLEZ, Modesto: Introducción a la Historia de Sierra Segura, Época de la frontera Cristiano-Musulmana (1214-1492). Madrid: Edición del autor, 2001.
  • VILLEGAS DÍAZ, Luis Rafael y GARCÍA SERRANO, Rafael: “Relación de los pueblos de Jaén, ordenadas por Felipe II”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 88-89 (1976).

Si desea descargar en PDF esta entrada, incluida la transcripción de la carta de privilegio, pulse aquí: Privilegio de villazgo de Siles

EXPLICACIÓN DEL ORIGEN HISTÓRICO Y DESARROLLO DEL PROCESO SOBERANISTA CATALÁN EN POWERPOINT

Explicación de los orígenes históricos del proceso soberanista catalán en PowerPoint, por Carlos Javier Garrido García.

«Estelada» independentista. Fuente: Wikipedia.

Conferencia sobre el proceso soberanista catalán

El día 4 de diciembre de 2017, dentro de los actos conmemorativos del Día de la Constitución, realicé una conferencia sobre el origen y desarrollo del proceso soberanista catalán en el IES «Doctor Francisco Marín» de Siles (Jaén) para el alumnado de bachillerato y ciclos formativos de grado medio.

El objetivo de la conferencia era explicar al alumnado las líneas básicas del principal problema político de nuestro país en la actualidad, el proceso soberanista catalán con la intención de generar en el mismo una mentalidad crítica basada en el conocimiento de sus orígenes y desarrollo y tendente a desarrollar un criterio propio y personal.

Para ello, he realizado un recorrido por la historia española y catalana con los hitos principales de:

  • La conquista y romanización de Hispania.
  • La unificación política y religiosa visigoda.
  • La invasión musulmana y el nacimiento de los núcleos cristianos del norte marcados por la disgregación política y la diversidad lingüística y cultural.
  • La configuración de la confederación aragonesa.
  • El concepto de fueros dentro del contexto de la desigualdad jurídica medieval y moderna, tanto territorial como social.
  • El carácter confederal de la monarquía hispánica con los Reyes Católicos y los Austrias.
  • Los Decretos de Nueva Planta y el nuevo estado centralista.
  • El centralismo liberal y su enfrentamiento con el carlismo foral.
  • El nacimiento del nacionalismo conservador y el federalismo republicano
  • El nacionalismo de izquierdas y el nacionalismo radical del fascismo en el periodo de Entreguerras
  • El reformismo de la II República.
  • El enfrentamiento de la Guerra Civil.
  • El nacionalismo español de la dictadura franquista.
  • La transición y el Estado de las Autonomías.
  • La evolución de la Generalitat en los mandatos de Pujol, Maragall, Montilla y Mas y el proceso soberanista llevado a cabo por este último y Puigdemont.

Presentación de PowerPoint

Como apoyo y guía de la conferencia he utilizado una presentación de PowerPoint que puede ser descargada en formato PDF en el siguiente enlace: explicacion-del-conflicto-soberanista-catalán-en-power-point

 

SELECTIVIDAD: EXPLICACIÓN DE LAS DIRECTRICES Y ORIENTACIONES GENERALES PARA LAS PRUEBAS DE ACCESO Y ADMISIÓN A LA UNIVERSIDAD EN ANDALUCÍA EN LA MATERIA DE HISTORIA DE ESPAÑA PARA EL CURSO 2019/2020

Selectividad 2020: resumen de las directrices y orientaciones para la prueba de Selectividad de este año, publicadas por el Distrito Único Andaluz.

La carga de los Mamelucos o Dos de mayo de 1808, de Francisco de Goya. Museo del Prado, Madrid,

 

Orientaciones sobre el Modelo de examen

El modelo de examen se mantiene idéntico al del año pasado, contando con dos opciones que constan de una pregunta de desarrollo de un tema, valorado de 0 a 5’5 puntos, y de tres preguntas cortas dobles, con una parte abierta y otra semicerrada cada una, valoradas de 0 a 4’5 puntos. Dada la importancia de las preguntas cortas, en las que la respuesta no debería exceder de 10-15 líneas, se recomienda hacer el tema más sintético e incidir más en ellas, ya que suele ser la parte más floja de los exámenes.

Orientaciones sobre la Opción A

El Tema de desarrollo se correspondería con los bloques de contenidos 5, 6, 7 y 8 y su título sería igual al de los antiguos tema de selectividad:

  • La Guerra de Independencia y los comienzos de la revolución liberal. La Constitución de 1812.
  • Revolución liberal en el reinado de Isabel II.
  • Proceso de desamortización y cambios agrarios.
  • El Sexenio Revolucionario: intentos democratizadores.
  • El Régimen de la Restauración. Características y funcionamiento del sistema canovista.
  • Guerra colonial y crisis de 1898.

Cada una de las preguntas cortas se correspondería con los siguientes bloques de contenidos:

  • Primera pregunta: bloques de contenidos 1 (La Península Ibérica desde los primeros humanos hasta la desaparición de la monarquía Visigoda) y 2 (La Edad Media: Tres culturas y un mapa político en constante cambio, 711-1474).
  • Segunda pregunta: bloques de contenidos 3 (La formación de la Monarquía Hispánica y su expansión mundial) y 4 (España en la órbita francesa: el reformismo de los primeros Borbones).
  • Tercera pregunta: bloques de contenidos 9 (La Crisis de la Restauración y la caída de la Monarquía, 1902-1931, con preferencia los contenidos correspondientes a la Dictadura de Primo de Rivera) y 10 (La Segunda República. La Guerra Civil en un contexto de crisis internacional, 1931-1939).

Orientaciones sobre la Opción B

El Tema de desarrollo se correspondería con los bloques de contenidos 9, 10, 11 y 12 y su título sería igual al de los antiguos temas de selectividad:

  • La Dictadura de Primo de Rivera.
  • La Segunda República.
  • La Guerra Civil.
  • La creación del Estado Franquista: fundamentos ideológicos y apoyos sociales.
  • El proceso de transición a la democracia y la Constitución de 1978.
  • Los gobiernos democráticos (1979-2000).

Cada una de las preguntas cortas se correspondería con los siguientes bloques de contenidos:

  • Primera pregunta: bloques de contenidos 3 y 4, con preferencia para los contenidos correspondientes al reformismo borbónico del siglo XVIII.
  • Segunda pregunta: bloques de contenidos 5 (La crisis del Antiguo Régimen, 1788-1833: Liberalismo frente a Absolutismo) y 6 (La conflictiva construcción del Estado Liberal, 1833-1874).
  • Tercera pregunta: bloques de contenidos 7 (La Restauración borbónica, 1874-1902) y 8 (Pervivencias y transformaciones económicas en el siglo XIX: un desarrollo insuficiente).

Para descargar el texto de las orientaciones, pulse aquí.

Si desea ver el temario de Historia para selectividad, pulse aquí.

Para ver las pregunta cortas de los cursos 2016/2017 y 2017/2018, en cada una de las opciones, pulse aquí: Opción A; Opción B.

EL FIN DE LA COMUNIDAD MORISCA EN EL REINO DE GRANADA: LA EXPULSIÓN DE 1584

Análisis de la expulsión de los moriscos del reino de Granada de 1584, que eliminó gran parte de los restos de la comunidad morisca presentes en ese reino tras la expulsión de 1570, a través del ejemplo de Guadix y su Tierra, por Carlos Javier Garrido García

Introducción

En 2002 publiqué el artículo “La expulsión de los moriscos del reino de Granada de1584. El caso de Guadix y su Tierra”, en la revista «Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (Sección Árabe-Islam)«, nº 51, pp. 19-38.

Artesonado mudéjar de la Iglesia de Santiago de Guadix

La expulsión de los moriscos granadinos

Tras la derrota morisca en la rebelión de 1568-1570 la corona decidió que los mo­riscos fueran expulsados del Reino y sus propiedades fueran confiscadas. Sin embar­go, de esta primera expulsión escaparon muchos moriscos, bien con permiso de la coro­na o fruto de ocultaciones y retornos ilegales, lo que llevo al profesor Vincent a hablar de la permanencia de una comunidad morisca en el Reino entre 1570 y 1610, fecha de la última y definitiva expulsión. Sin embargo, el mismo autor consideró que esta comunidad se puede dar como definitivamente eliminada incluso antes, en 1585, fruto de la expulsión de 1584, ultima general antes del episodio final, y residual, de 1610.

Estado de la cuestión

Sin embargo, pese a la importancia de esta expulsión, los datos con que contábamos eran muy parciales, e incluso su valoración se veía menoscabada al considerarla como una simple consecuencia de decretos anteriores que ahora tenían su definitiva aplicación. Las primeras noticias sobre esta expulsión fueron aportadas por el hispanista francés Henri Lapeyre, habiendo sido seguidas por el ya citado Bernard Vin­cent, quien no aportó apenas más datos, tan solo el error de considerarla como una mera aplicación de los decretos de expulsión de 1576, 1578, 1579 y, sobre todo, 1581. La expulsión de 1584 supuso un importante cambio en la política de la corona, que pasó de unas medidas de represión y expul­sión limitadas a una de expulsión general y que afectó incluso a muchos de los moriscos que desde 1570 no habían sido inquietados, como los sujetos a administración o los mismos seises y oficiales.

Fuentes

Todo ello justificaba nuestro estudio de la expulsión, sirviendo como ejemplo el marco de la ciudad de Guadix y su Tierra, utilizando como fuentes, además de los legajos de Cámara de Castilla custodiados en el Archivo General de Simancas, otras fuentes antes no utilizadas, como los expedientes matrimoniales procedentes del Archivo Histórico Diocesano de Guadix. Con ello nos acercamos al análisis de una expulsión que barrió de manera definitiva la presencia morisca en el Reino, limitándola ahora a los pocos que consiguieron eludirla mediante su ocultación y a los que escaparon legalmente: unas miles de esclavas e hiladoras de seda y las familias moriscas colaboracionistas. Aunque como ha demostrado recientemente Enrique Soria Mesa los moriscos siguieron presentes en el reino de Granada en un grado mayor del que se había supuesto, lo cierto es que, en mi opinión, la ocultación y lo reducido de su número hicieron que sea del todo imposible hablar, después de 1584, de una “comunidad morisca” en el mismo.

Conclusiones del estudio

Como se demuestra en el artículo, la expulsión de 1584, lejos de tratarse de una expulsión “parcial” como dijo Henri Lapeyre o de una mera consecuencia de unos decretos anteriores incumplidos como estableció Bernard Vincent, constituye sin duda el fin definitivo de la presencia de una comunidad morisca en el Reino de Granada. Así, supuso la expulsión no sólo de los retornados ilegalmente y de los que mediante su ocultación habían evitado los decretos anteriores, sino que supuso la extensión de la medida a los restos de la comunidad que hasta entonces habían permanecido de manera legal, tales como seises, oficiales y menores sujetos a administración.

Debe hablarse, por tanto, de un punto de inflexión en la política de la Corona, ya no dispuesta a consentir la presencia de ningún tipo de moriscos en el Reino, excepción hecha de los colaboracionistas, de las esclavas moriscas y de unas cuantas hiladoras de seda, y no de una mera de aplicación de los decretos incumplidos de 1576, 1578, 1579 y 1581, que se referían solo a los retornados ilegalmente y a los varones adultos, tanto libres como cautivos. Por otra parte, y a falta de conocer el numero exacto y la identidad de los expulsados, podemos concluir que su incidencia fue muy alta, como dejan patentes tanto las protesta que provocó la medida en las autoridades locales como que muchas de las expulsadas hubieran de recurrir a contraer matrimonio con cristianos viejos para eludirla.

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LA CIUDAD DE GUADIX EN VÍSPERAS DE LA II REPÚBLICA A TRAVÉS DEL PLANO DE 1931 DEL INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL

Descripción de Guadix en vísperas de la II República a través del plano de la ciudad que se conserva en el Instituto Geográfico Nacional, por Carlos Javier Garrido García.

Introducción

A lo largo de 2017 he ido publicando en la revista “Wadi-as, información y cultura” de Guadix los planos de la ciudad elaborados en 1931 y que se conservan en el Archivo del Instituto Geográfico Nacional. Son un total de 11 planos realizados a principios de 1931, justo en el tránsito del reinado de Alfonso XIII a la II República. Destacan por su singularidad, por su elevada calidad técnica y porque constituyen una fuente inestimable para conocer el pasado de nuestra ciudad.

Crepúsculo en la ciudad de Guadix.

Guadix en 1931

En 1930 el municipio de Guadix contaba con 21.949 habitantes y podía ser definido económicamente como una agrociudad, es decir, un núcleo urbano en el que el principal sector económico seguía siendo la agricultura y, ligada a ella, una industria de transformación de productos agrarios (harineras, almazaras…). Tanto una como otra actividad se habían revitalizado desde finales del siglo XIX gracias a la llegada del ferrocarril y, gracias a ello, la expansión del cultivo e industria asociada de la remolacha azucarera. Junto con ello, el comercio abastecedor de la ciudad y su comarca era el otro gran pilar de la economía local, junto con los servicios ligados a la administración pública.

Socialmente, Guadix estaba muy polarizado, con una escasa clase alta y media que acaparaba los principales medios de producción, y una inmensa clase baja en la que predominaban los jornaleros.

El subdesarrollo económico y la polarización social se plasmaban en la estructura urbana de la ciudad, que se dividía en tres zonas: el amplio casco histórico, indicador de la importancia de la ciudad en la Edad Moderna; un escasísimo ensanche del siglo XIX, muestra de la ausencia de industrialización; y el amplio barrio de las cuevas, que acogía a la mayor parte de la población de clase baja de la ciudad.

Plano del centro a las cuevas

Empezaré el análisis de los planos con el de la Zona 2ª, Hoja 2ª, fechado a 30 de mayo de 1931. Abarca la zona comprendida entre el límite con el plano de Zona 2ª-Hoja 1ª (zona en torno a la Catedral) y las calles San Miguel, Solana de Santiago, Eras de Lara, Convento de San Diego, Gloria, Santiago y Mira de Amescua. Por tanto, abarca parte del centro de la ciudad y parte del barrio de las Cuevas.

En cuanto al nombre de las calles, se mantiene en líneas generales la nomenclatura actual, destacando en todo caso las denominaciones Alfonso XIII que tenía la calle Ancha y Carrera que tenía la Puerta Alta.

Como edificios singulares, destacan el Ayuntamiento en la Plaza de la Constitución, donde estaría también el Liceo, denominación que tenía la calle que subía de la Plaza al Hospital; el Hospital en el antiguo convento de los Jesuitas; una Escuela Nacional en la Calle Santisteban, el Seminario e Iglesia de San Agustín en la calle Barradas, el Convento de la Concepción en la calle homónima, el edificio de Correos frente al Hospital en la esquina con calle Villalta, un palomar junto al Ayuntamiento en la actual Calle Magistral Domínguez (sin denominación en el plano), ya existía el paso en alto entre el Seminario y la Alcazaba, y el Convento de San Diego en su plaza homónima.

En cuanto a los servicios básicos, ya existía suministro eléctrico, existiendo un transformador en la calle Torno de las Monjas. No ocurría otro tanto con las aguas potables, abasteciéndose el centro de la ciudad con fuentes públicas como las de la Calle San Miguel y en las placetas de Santiago y del Hospital. En el caso de las Cuevas existentes en torno a la Calle San Marcos, Cerro de la Bala y Eras de Lara el suministro de agua se efectuaba a través de pozos, bastante numerosos en la zona. Por lo que se refiere a las aguas hay que citar también que el arroyo del Almojero estaba descubierto entre la calle San Miguel y la Cuesta Empedrada y que junto al convento de San Diego se hallaba descubierta también la acequia de la Ciudad.

Por lo que se refiere a los espacios públicos, la Plaza de la Constitución y la Placeta de Santiago estaban arboladas, mientras que en el plano se indica un jardín en la Placeta de los Álamos. El único hito monumental de carácter público era una cruz en el centro de la Placeta de San Diego. Por último, citar la existencia de cuatro eras en las Eras de Lara.

Iglesia de Santiago de Guadix.

Plano de la Catedral y los “cruces”

El plano de la Zona 2ª, Hoja 1ª, fechado el 30 de mayo de 1931, abarca la zona que limita al sur con el plano de Zona 2ª-Hoja 2ª, que acabamos de describir, incluyendo el entorno de la Catedral, Carreteras y Plaza de las Palomas, limitando al oeste con el plano correspondiente al barrio de San Miguel. Por tanto, incluye la otra parte del centro de la ciudad.

Guadix era un núcleo de comunicaciones, confluyendo en ella las carreteras de Murcia a Granada y de la Estación de Vílchez a Almería, generándose frente a la Catedral lo que terminaría conociéndose como “los cruces”. En cuanto a la carretera de Murcia a Granada destacaba el “puente de piedra” sobre el río Guadix. La zona en torno a la Ermita de San Sebastián estaba ocupada por huertas, regadas por la acequia de Rapales. También había huertas, como la de los Lao, entre la carretera de Granada y la Catedral, regadas en este caso por la acequia de Ranas. Por lo que se refiere a la Carretera de la Estación de Vilchez a Almería, actual Avenida Medina Olmos, estaba arbolada en sus márgenes y en ella se situaban, en su margen izquierda, el Parque de Ruiz Serrano, rodeado por una alambrada y que contaba con dos fuentes, un templete en el centro y un quiosco, el Banco Español de Crédito y la Fábrica de Harinas; y en la derecha la Puerta de San Torcuato.

Del cruce de las carreteras se subía por la Cuesta del Paseo a la zona de la Catedral. El Paseo de la Catedral estaba ocupado por un jardín central y la actual Plaza de la Catedral recibía el nombre de Calle de Ferrer Maldonado. En la actual Calle Santa María, sin denominación en el plano, y Placeta de Villalegre se situaban: el Cuartel de la Guardia Civil, el Palacio Episcopal (comunicado por un paso en alto con la Catedral), una fuente frente a la portada catedralicia de Santiago y una Escuela Nacional frente al cuartel. Había otra en la Calle Correo Viejo.

En la Plaza de la Constitución, que contaba en zonas con soportales, se situaba el Juzgado de Instrucción (donde ahora está Correos) y la Cárcel (donde ahora está el Liceo) y su centro estaba ocupado por la famosa farola. Al final de las escalinatas que se dirigían a la Puerta de San Torcuato había una fuente.

Por último, en la zona de la Puerta de San Torcuato es de destacar que la acequia de Ranas aparecía descubierta por algunas zonas dentro del casco urbano y la Fábrica de Hilados existente entre el callejón de Bocanegra y la Plaza de los Naranjos.

Plano de San Miguel, la Magdalena y la Cruz

El plano de la Zona 1ª, Hoja 1ª, fechado el 30 de mayo de 1931, abarca la zona comprendida entre la Calle San Miguel, la ermita de San Antón, la Era de los Belenes y el cerro del Gitano, incluyendo por tanto los barrios de San Miguel, de la Magdalena y de la Cruz y la zona de cuevas en torno a la Huerta Milla.

Empezando por el barrio de San Miguel, al principio de la calle Granada a la derecha había un Cine y a la izquierda estaba la Zona de Reclutamiento militar. Al final de la calle, en el inicio del camino de Granada, había una fábrica de aceite, cuya chimenea aún se conserva. En el límite de la zona poblada estaba el Camino de San Antón (actual calle Cañaveral) y el arroyo-camino de San Antón. Fuera del casco urbano estaba la ermita de San Antón, con una cueva en la base de su cerro y el caño en sus inmediaciones. Volviendo al otro extremo del barrio, se puede apreciar la Iglesia de San Miguel, con su escalinata de acceso, su torre exenta y el arco en el callejón Sexto de San Miguel, actual calle Mensafíes. En esta misma calle había un transformador y al final el Molino Aceitero de San José. En toda esta zona había numerosas calles sin nombre.

El barrio de la Magdalena se situaba en torno a los cerros homónimo, de San Cristóbal y de Rapa, caracterizándose por la existencia de numerosas calles sin nombre, cuevas con edificaciones anexas, cercados y pozos, un lavadero en la plaza situada entre la Calle Real de Santo Domingo y el cerro de la Magdalena, y la Iglesia del mismo nombre.

El barrio de la Cruz presentaba una fisonomía muy similar a la actual, con numerosos callejones, destacando también las cuevas en torno a la Placeta de las Ruedas y el cerro Horca.

Junto a este último se situaban la iglesia de Santo Domingo (con un atrio o placeta cercada en su entrada), jardines con su trazado, una Fábrica de Pan en el antiguo convento y luego palacete y, separado por un paseo de lo anterior, la huerta de Santo Domingo. Esta se separaba de la Huerta de Milla por el callejón de los Pimentillos.

Finalmente, la zona de cuevas se extiende en torno a los cerros Horca, Pedro Maura, Gitano y La Santa, presentando numerosas edificaciones anexas, pozos, huertas y eras como la de los Belenes. Es de destacar la Fuente de Maese Pedro y en la zona de la Solana de Santiago y Carrera de las Cruces la existencia de un horno y de pozos en la Tejera.

Por último, destacar dos hojas que, limítrofes con la que hoy publicamos, se corresponden con áreas muy pequeñas o escasamente urbanizadas. La primera de ella es la Hoja 3ª de la zona 1ª, limítrofe con esta en la zona de la Era de los Belenes, en la que destacan los tejares de Los Vacas y de Los Camachos. La segunda, Hoja 2ª, Zona 1ª, limítrofe con San Antón, incluye como elementos más singulares las eras del Colmenar y el Cementerio, con su primer perímetro, cruzado por un paseo que culminaba en la capilla, y la posterior ampliación.

Plano de Santa Ana

El plano de la Zona 3ª, Hoja 1ª, fechado el 30 de mayo de 1931, abarca la zona comprendida entre la calles Mira de Amezcua, Santiago y Gloria, placeta de San Diego, acequia del Senete, Puente Viejo, Eras de Santa Ana y carretera de Vílchez a Almería, actual Avenida Medina Olmos, incluyendo por tanto el Barrio de Santa Ana y zonas limítrofes.

Empezando por la carretera, en la confluencia de esta con la calle Mira de Amezcua se situaba el Mercado cubierto, es decir, la Plaza de Abastos, con sus escalerillas de acceso y una fuente en las que daban a la carretera. Toda la vía estaba arbolada y estaba cruzada por la acequia de Ranas. En su tramo central corría paralela a la acequia de la Ciudad, situándose frente a ella una Fábrica de Aceites. Al final de la carretera se situaba una Casilla de Peones Camineros, que aún se conserva, y numerosas eras. Finalmente, existía un puente sobre el arroyo o ramblilla del Piojo (conocida actualmente como rambla del Patrón) y en este tramo final la carretera iba acompañada de líneas telefónicas a ambos lados. Por último, hacia la vega había un Molino Harinero, en la actual calle Cristo del Humilladero, y otro Molino Harinero “Nuestra Señora de las Mercedes” junto a la acequia de Ranas.

En la calle Mira de Amezcua se encontraban las sedes de Teléfonos y la de Telégrafos en el inicio de la calle San José.  En la cercana placeta de San Francisco se ubicaba la iglesia de ese nombre y, en el antiguo convento anexo, la Casa Asilo de las Hermanitas de Ancianos Desamparados, además de un transformador.

En la calle de Santiago se situaban la Casa Cuna para niños abandonados y la Huerta de las Pastoras, culminando en unas escalerillas que daban acceso a la placeta del Osario.

Entrando ya de lleno en el barrio de Santa Ana, en la plaza de ese nombre destacaba la fuente y abrevadero y la iglesia, que contaba con una plataforma con escalerillas en su parte baja que ocupaba todo el lateral de la misma. Además del arco de la calle Imagen, hay que destacar la Escuela de Niños de la Placeta de las Islas y la de Niñas en la calle Santa Ana, frente al callejón de Carrasco, y que en la placeta de la Cruz Colorada aparecía un tramo al descubierto de la acequia de la Ciudad, lo mismo que en el Chorro Gordo.

Por último, de la zona del Puente Viejo salía el camino de Alcudia y en las Eras de Santa Ana y Alta destacaban las cuevas, en las que se marca su fachada y chimenea, con edificaciones adosadas.

Plano de la Ermita Nueva

El plano de la Zona 2ª, Hoja 3ª, fechado el 30 de mayo de 1931, abarca la zona de cuevas de la Ermita Nueva.

En esta zona, auténtico mar de cuevas, estas destacan por la ausencia de edificaciones anexas, a diferencia de las ya vistas de La Magdalena, San Marcos o Eras de Santa Ana, muestra de la pobreza de la zona, asiento de las clases más humildes de la ciudad.

El barrio se articulaba en torno a cerros (Pingurucho, Ermita Nueva, Gitano, Bala), barrancos (el del Tejar de Cucala, de la Ermita Nueva y del Armero) y cañadas (la de Mejías, de Ojeda y de los Gitanos).

Las edificaciones, como ya he indicado, eran muy escasas. Destaca la Ermita Nueva, flanqueada por dos pabellones de escuelas, una Alfar con dos hornos en  el trayecto medio de la Cañada de Mejías y dos Alfarerías, una con pozo y retretes en la confluencia de los barrancos de la Ermita Nueva y del Armero y la cañada de Ojeda, y, junto a ella, otra con fondo al final de la citada cañada. Por último, destacar los numerosos pozos distribuidos por el barrio.

Ermita Nueva, en el barrio de las Cuevas de Guadix.

Plano de las Cuatro Veredas y Cerros de Medina

El plano de la Zona 3ª, Hoja 2ª, fechado el 30 de mayo de 1931, abarca la zona de cuevas de las Cuatro Veredas y Cerros de Medina.

Al igual que sucedía en la Ermita Nueva, las cuevas de esta zona destacan por la ausencia de edificaciones anexas, muestra de la pobreza de la zona, asiento también de las clases más humildes de la ciudad. En este caso hay que destacar la existencia de numerosos corrales y de cuevas en construcción, lo mismo que algunas en ruinas.

El barrio se articulaba en torno a cerros (Bala, Chimenea, La Plaza, La Fica, Colita, Medina, Cuatro Veredas y Los Barreros), ramblas (la del Piojo y la del Patrón, marcando ambas la división entre Cuatro Veredas y Cerros de Medina), barrancos (el del Armero y el del Desmayado) y los caminos de Jerez y de Alcudia.

Como elementos a destacar hay que citar los numerosos pozos y lavaderos, las acequias del Senete y la Ciudad, las Eras de Lara al principio del camino de Jerez y, junto a este camino, la Fábrica de Electricidad con su depósito de agua y estanque en la confluencia del las ramblas del Patrón (denominada a partir de ahí del Piojo) y del Desmayado.

Plano de la Estación

El plano de la Estación de Guadix está dividido en 3 hojas. La hoja nº 1, fechada el 2 de febrero de 1931, incluye sólo el tramo de carretera de Murcia desde más arriba del puente el río Guadix hasta la acequia de Lupe, no incluyendo ninguna zona poblada o edificada. Sólo destacar que la carretera estaba arbolada a sus lados y que paralela a ella discurrían las líneas telefónica, eléctrica y telegráfica.

La hoja nº 2, fechada ese mismo día, abarcaba el tramo de carretera desde la acequia de Lúpez (sic) y el camino del Magistral, donde se situaban la Cueva del Magistral, con su paseo, jardín, estanque y era, y la Huerta de Dueñas, con sus jardines y era. Tras ellos y de la acequia del Almecín se encontraba el Barrio de la Estación, ocupando este plano la zona entre la Estación de Ferrocarriles y la rambla de Baza, incluyendo la línea férrea a Almería.

Entre esta línea y la acequia del Almecín se situaba la Fábrica de azúcar “Azucarera de San Torcuato”, en la que se aprecian todas sus dependencias al detalle: casa del administrador, almacén de pulpa, depósito de melaza, almacenes de útiles y abonos, almacén de azúcar, sección de calderas en la nave principal, chimenea exenta, transportadores, casa del director, balsas, etc. Por las inmediaciones de la citada chimenea discurría la acequia de Chiribaile.

Ya en el barrio de la Estación, en la carretera que conducía a ella destacaban las escuelas de niños y de niñas, la Iglesia y la propia Estación, situándose también junto a la acequia del Almecín la Barriada de García Tarifa. Al otro lado de las vías había una barriada de cuevas a ambos lados de la carretera de Murcia, situándose allí también la Fábrica de Harinas.

Por último, la hoja nº 3, fechada el 30 de mayo de 1931, abarca la zona situada entre la Estación de Ferrocarril y los ramales hacia Baza y Linares-Baeza hasta llegar un poco más allá del cerro Castañeta. En este se situaban varias cuevas y, cerca, las edificaciones del Paraje del Buen Acuerdo.

Destacan las infraestructuras ferroviarias como los andenes, muelles, almacenes, depósitos de agua, estafeta de correos, depósito de maquinarias y oficinas y el depósito de máquinas con su forma estrellada. Junto a la Estación se había establecido una Serrería mecánica y un almacén de maderas. Al otro lado de las vías, existían pequeños barrios de cuevas.

Si desea descargar los distintos mapas y descripciones publicadas en «Wadi-as, información y cultura» en pdf, pulse aquí: Plano de Guadix en 1931

RUTA POR EL GUADIX MORISCO

Ruta por el Guadix Morisco, realizada por Carlos Javier Garrido García los días 30 de septiembre y 29 de diciembre de 2017 dentro del programa de visitas guiadas «Pasea Guadix», organizado por el Ayuntamiento de Guadix y el Centro de Estudios «Pedro Suárez». En esta entrada publico la guía elaborada para la ruta, que puede ser descargada en pdf al final de la misma.

Fuente de Santa Ana, Guadix, 1568
Caño de Santa Ana de Guadix, con la heráldica de Carlos I y reformado en 1567.

Contexto histórico

La capitulación de Guadix ante los Reyes Católicos en diciembre de 1489 supuso que sus habitantes musulmanes pasaran al estatus “mudéjar”, es decir, que los nuevos súbditos de la corona castellana conservaran su religión, justicia y propiedades. Sin embargo, el intento de sublevación del verano de 1490 supuso su expulsión de la ciudad, quedando recluidos a partir de entones en la “Morería”, el actual barrio de Santa Ana, configurado como el arrabal más tardío de la ciudad musulmana en los siglos XIV/XV. La conversión obligatoria de los mudéjares en 1500 hizo que estos pasaran al estatus “morisco”, es decir, una población legalmente cristiana pero cuyo origen y lo forzoso de su conversión les hizo sufrir una fiscalidad diferente y una creciente presión aculturadora. Todo ello, junto con el deterioro progresivo de sus niveles de vida por la presión de las élites castellanas, determinó la sublevación de 1568-1571, saldada con su expulsión a otros reinos castellanos y, con ello, la entrada de Guadix y comarca en una larga crisis demográfica, económica y social.

Primera parada de la ruta: Arco de la Imagen

Portada en el camino a Fiñana y Almería de la segunda cerca de la ciudad, que quedó configurada en los siglos XIV/XV. Es el marco idóneo en la ruta para explicar la conquista de la ciudad, las capitulaciones y la sublevación de 1490, con sus consecuencias de repoblación y establecimiento de la Morería.

Segunda parada de la ruta: Placeta de los Pachecos

Toma su nombre de la familia Pacheco, que enlazó con las familias colaboracionistas de los Valle-Palacios y Abenaxara. En ella se sitúa el palacio de Hernán Valle de Palacios, descendiente de Abrahen Abenzeite, secretario del Zagal, incluyendo como propiedad privada la placeta, según su testamento de 1598. Es el marco idóneo en la ruta para explicar la organización institucional de la Morería, dirigida por el alguacil Hamete Uleylas y el consejo de notables de la aljama. Para controlar a esta última la Corona cuenta con los colaboracionistas, entre los que destacan las familias ya citadas.

Tercera parada de la ruta: Placeta de Santa Ana

En ella se sitúa la Iglesia Parroquial, datada en la primera mitad del siglo XVI, en la que destaca su portada, con heráldica de los Reyes Católicos y del primer obispo accitano tras la conquista, fray García de Quijada, y con decoración lombarda a imitación del castillo de la Calahorra. En el interior es de destacar el artesonado, obra de Bartolomé de Meneses en 1533; la lápida sepulcral de Hernán Valle de Palacios, fallecido en 1598; y su archivo, que cuenta con las series parroquiales más antiguas de la ciudad, iniciadas en 1539. En la placeta destaca también el Caño, con heráldica de Carlos V y, posteriormente, de la ciudad y del corregidor Miguel de Texeda, añadidas cuando es remodelado en 1567, un año antes de que estallara la rebelión morisca. Es el marco adecuado en la ruta para explicar la conversión forzada de 1500 y la política aculturadora que se pone en marcha y que pasa progresivamente de las medidas de conversión pacífica al genocidio cultural.

Cuarta parada de la ruta: Placeta de las Islas

Toma su nombre de la familia Isla, jurados de la ciudad entre los siglos XVII y XVIII, cuyo palacete se sitúa junto al callejón de los Morales. Es el marco adecuado en la ruta para explicar la evolución demográfica y socioeconómica de la población morisca entre 1500 y 1570, marcada por el hacinamiento y crecimiento demográfico y un empobrecimiento progresivo, lo que da origen al nacimiento del barrio de cuevas.

 Quinta parada de la ruta: Placeta del Osario

Solar del antiguo macaber o cementerio de la ciudad musulmana, junto a ella se sitúa el barrio de cuevas de San Marcos, ya citado en el Sínodo de 1554 realizado por el obispo Martín de Ayala y para cuyo control religioso existió en 1560 el proyecto de crear una nueva parroquia en la zona del Chorro Gordo: la de San Torcuato. Lugar adecuado en la ruta para simbolizar la muerte del Guadix morisco, a partir de 1570 con la expulsión, y de la misma ciudad en su conjunto, pasando buena parte de su población a vivir “enterrada en vida” en los marginales y crecientes barrios de cuevas.

Para descargar la guía de la ruta en pdf, pulse aquí: Pasea Morisco

CRONOLOGÍA BÁSICA DE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE ESPAÑA: SU DOCENCIA EN SEGUNDO DE BACHILLERATO Y SU IMPORTANCIA PARA LA PREPARACIÓN DE LA SELECTIVIDAD

Cronología en la docencia de la Historia de España en Segundo de Bachillerato: una propuesta metodológica y materiales para su trabajo en el aula, por Carlos Javier Garrido García.

Proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931

Importancia del aprendizaje memorístico

            Desde la aprobación de la LOGSE en 1990 y la eclosión de nuevas prácticas educativas, como el trabajo por proyectos, se viene denostando cada vez más el aprendizaje memorístico. Evidentemente, el aprendizaje, para ser efectivo, real y a largo plazo, no debe ser exclusivamente memorístico, pero tampoco debemos tomar la postura totalmente contraria de eliminarlo. Ello es así por dos razones fundamentales:

En primer lugar, la aplicación práctica de conocimientos y el desarrollo de destrezas como aprender a aprender, desarrollo de espíritu crítico, etc, requieren de un mínimo de conocimientos teóricos previos, sin los cuales en realidad las tareas de aprendizaje se vuelven algo vacío y sin sentido. Podemos pretender que nuestros alumnos comprendan la Guerra Civil a través de tareas de investigación, búsqueda por internet, etc, pero si el alumno no tiene unos conocimientos mínimos previos no tendrá capacidad de analizar de manera crítica toda la información a la que tiene acceso.

En segundo lugar, denostar el aprendizaje teórico y memorístico va en contra de los intereses de nuestro alumnado, ya que en su futuro académico (selectividad, universidad) y laboral (pruebas de selección, oposiciones) tales destrezas le seguirán siendo solicitadas. Por tanto, eliminar de la escuela estas destrezas va sólo en perjuicio del futuro del alumnado, generando fracaso escolar y social.

Cronología en la asignatura de Historia de España de Segundo de Bachillerato

El estudio de una cronología básica es esencial en la asignatura de Historia de España. Ello es así, porque cuando el alumno memoriza los periodos y acontecimientos principales de nuestra evolución histórica, cuenta con un marco elemental en el que situar todo lo que va a aprender, evitando confusiones. Así lo reconocen las mismas orientaciones para la PEBAU, antigua selectividad. Así, tanto en el tema como en las preguntas cortas se valora el conocimiento sobre cronología básica. Por un lado, en los criterios de evaluación se indica que se valorará expresamente “la localización en el tiempo y en el espacio de procesos, estructuras y acontecimientos relevantes de la Historia de España” y “la exposición ordenada y correcta ubicación espacial y temporal”. Los mismos modelos de examen y los exámenes realizados en junio y septiembre de este año muestran que las preguntas cortas, en su primera parte, tienen una clara relación con la cronología. Queda claro, pues, que la cronología es algo que debe trabajar, y aprender, el alumnado para afrontar con garantías las prueba de Selectividad. La cuestión es, ¿cómo trabajarla?

Una propuesta metodológica para el estudio de la cronología en Bachillerato

            Siguiendo las tendencias pedagógicas al parecer predominantes en la actualidad, deberíamos hacer que el alumnado buscara por sí mismo las fechas y periodos principales de la Historia de España y que con ellos elaborara unos ejes cronológicos, a poder ser de gran formato y, ¿por qué no?, que estos fueran expuestos en la clase. Eso sí, nada de aprendizaje memorístico y menos aún de una prueba escrita en la que la cronología deba ser estudiada de memoria. Los supuestos beneficios de esta metodología son que el alumnado aprende por sí mismo, tanto a buscar información como la misma cronología. Frente a ello, en mi opinión, los problemas son abrumadores: suponen un gran empleo de tiempo que provoca que gran parte del temario no se pueda dar (recordemos las recientes protestas provocadas por el hecho de que se preguntó en el examen el último tema: Los gobiernos democráticos, 1979-2000) y no hay memorización de la cronología, por lo que a menos que al alumnado se le permita hacer el examen con los ejes cronológicos, este va a tener un gran problema.

Desde hace muchos años he desarrollado una metodología de estudio de la cronología con el alumnado de Segundo de Bachillerato, teniendo unos buenos resultados, tanto para Selectividad, como para la comprensión general del temario.

Secuenciación

Al alumnado se le proporciona una cronología básica de los siglos XVIII, XIX y XX. Me centro en estos tres siglos porque, impartiendo los contenidos básicos del periodo anterior, me centro en la preparación de la opción B del examen de selectividad. Las razones para ello son, por un lado, la amplitud del temario y, por otro, que si nuestra intención es que el alumnado entienda la España actual a través de los procesos en los que hunde sus raíces, es evidente que tales procesos se sitúan fundamentalmente en la Edad Contemporánea. No tendría sentido, por tanto, explicar a fondo la Prehistoria y la Edad Antigua a costa de no explicar el Franquismo, la Transición o los Gobiernos Democráticos, cosa que suele suceder como han demostrado las ya aludidas protestas por el examen de junio de este año.

Durante el primer trimestre se realizan dos exámenes de cronología de los siglos XVIII y XIX. En el primero de ellos, los resultados suelen ser medios o bajos, ya que muchos de los temas a los que se refiere la cronología aún no se han dado. Entonces, ¿por qué no realizar solo uno al final de trimestre? Dos son las razones: el alumnado desarrolla desde el principio la capacidad y técnica de memorización y los contenidos aprendidos sirven para que el aprendizaje de los nuevos temas sea más rápido y fácil al poder situarlos directamente en el tiempo y espacio. Durante el segundo trimestre dos nuevos exámenes versarían sobre la cronología del siglo XX y, finalmente, en el tercer trimestre se realizaría un último examen sobre toda la cronología (siglos XVIII al XX).

La cronología en los criterios e instrumentos de evaluación

En cuanto a su evaluación, los exámenes de cronología los uso como unas notas que sirven para complementar la nota de los exámenes normales, es decir, los que siguen la estructura de Selectividad. Así, la nota media de los exámenes de cronología serviría para subir o bajar la nota media de los exámenes convencionales del trimestre, que suponen el 90 % de la nota final. Lo hago siguiendo esta ponderación: con media de cronología de 9 a 10: +1; de 8 a 8’99: +0’75; de 7 a 7’99: +0’5; de 6 a 6’99: +0’25; de 5 a 5’99: 0; de 4 a 4’99: -0’25; de 3 a 3’99: -0’5; de 2 a 2’99: ´0’75; y de 0 a 1’99: -1. La experiencia me dice que la mayor parte del alumnado sube nota con la cronología, tanto de manera directa, con la ponderación ya citada, como de manera indirecta al comprender y situar mejor los acontecimientos teóricos impartidos.

Si desea descargar esta entrada en PDF, con la cronología que entrego al alumnado, pulse aquí: pdf

LAS ESCLAVAS MORISCAS Y SU MAYOR COTIZACIÓN EN EL MERCADO DEBIDO A SU EXPLOTACIÓN LABORAL Y SEXUAL

Esclavas moriscas: resumen de la ponencia “Las esclavas moriscas de Guadix y su Tierra tras la rebelión de 1568: explotación laboral y sexual”, realizada por Carlos Javier Garrido García en el Simposio “Género, hogares y trabajo en la España meridional (1500-1850)”, celebrado de Guadix los días 22-23 de junio de 2017 y organizado por la Universidad de Granada. Posteriormente, ha sido publicada como artículo en el nº 6 de la revista «eHumanista/Conversos«.

«Traje de casa de las mujeres y niñas moriscas de Granada». Dibujo de Christoph Weiditz (1529)

La rebelión de los moriscos (1568-1571)

La rebelión morisca iniciada en el reino de Granada en la navidad de 1568 hunde sus raíces en la cada vez más intensa explotación económica y presión aculturadora que despliegan los castellanos sobre la población morisca.

Las consecuencias de dicha sublevación fueron la expulsión de los llamados “moriscos de paces”, que no se habían sublevado, y la esclavitud de la población sublevada que fue capturada. La fundamentación jurídica para esto último se basaba en las Partidas, que legalizaban la esclavitud de los prisioneros de guerra infieles, los bandos de las autoridades locales y, finalmente, la decisión real de 1569. Esta última entendía que los moriscos habían apostatado con su rebelión de un cristianismo siempre fingido, por lo que eran susceptibles de ser esclavizados. La única limitación serían los niños menores de 10 años y medio y las niñas menores de 9 años y medio, que pasarían a estar en administración de una familia de cristianos viejos hasta cumplir los 20 años.

Como consecuencia de todo ello, los mercados esclavistas del reino de Granada registraron un enorme volumen de actividad. Entre ellos destacó el de la ciudad de Guadix, una de las principales del reino (sede de corregimiento y obispado) y que ocupó un lugar central en la retaguardia castellana, siendo su estudio objeto de mi tesis doctoral.

El mercado esclavista de Guadix

Se ha calculado que en la guerra fueron esclavizadas unas 30.000 personas de origen morisco, 6.000 de ellas con participación de tropas accitanas. En Guadix, entre 1569 y 1578, se registró la compraventa de 1.470 personas, de ellas 1.402 de origen morisco, concentrándose las operaciones entre 1569 y 1571 (1.363 personas).

Este elevado volumen de personas esclavizadas en el reino de Granada fue descendiendo de manera rápida, quedando en 1580 en el mismo sólo 5.611, incluyendo a menores en administración, 284 de ellas en Guadix y su Tierra. Este descenso se explica por los decretos de expulsión de los esclavos varones al ser considerados peligrosos por su reciente rebelión, a la exportación a otros mercados buscando una mayor cotización (especialmente el Valle del Guadalquivir y Levante), las liberaciones, las limitaciones a eclesiásticos en la posesión de esclavas jóvenes y a una dinámica natural regresiva.

Objetivos de la ponencia

Mi objetivo es explicar la mayor cotización de las esclavas moriscas frente a los esclavos de dicha etnia pese a su mayor oferta a través de su explotación sexual y laboral.

Predominio femenino en el colectivo de personas esclavizadas de origen morisco

De las 1.402 personas de origen morisco objeto de compraventa en Guadix entre 1569 y 1578 el 58 % eran mujeres. Este predominio femenino se debe a la captura de numerosa población no beligerante en las acciones de saqueo, a los decretos de expulsión de los esclavos varones y al carácter “doméstico” de la esclavitud granadina.

El debate sobre el mayor precio de las esclavas

La historiografía había venido explicando la mayor cotización de las esclavas frente a los esclavos en la explotación sexual, la esclavitud de sus hijos, la mayor “docilidad” de las mujeres, su mayor esperanza de vida y el carácter “doméstico” de la esclavitud mediterránea. En este último caso, se tenía una visión restringida del trabajo doméstico, que lo equiparaba a las tareas del hogar, esencialmente femeninas según la mentalidad de género de la época.

Frente a esta visión tradicional, Aurelia Martín Casares indicó como razones de la mayor cotización femenina el mayor consumo de mujeres en los mercados africanos y la mayor productividad de las esclavas por su versatilidad, negando la importancia de la explotación sexual y de la reproducción, denunciando mentalidades machistas en los investigadores.

Estas afirmaciones, que comparto en el primer caso, limitado a la población esclavizada de origen negroafricano y berberisco, fueron objeto de crítica en mi tesis doctoral. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la época funcionaba según parámetros sexistas, por lo que no se entiende una crítica al machismo de los investigadores que sólo sería válida en el caso de que en la sociedad del siglo XVI hubiera predominado una igualdad de género. Por otra parte, se constata un mayor precio de los esclavos frente a las esclavas cuando se trata de una esclavitud menos “doméstica” y más dirigida a los sectores tradicionalmente considerados como “productivos”. Además, en cuanto a la explotación sexual, el número de nacimientos ilegítimos era bastante elevado y las malas condiciones de vida de las esclavas y las múltiples formas de dicha explotación explican que la correlación entre ella y la natalidad ilegítima no fuera tan directamente proporcional. Finalmente, hay que tener en cuenta que las diferencias de cotización entre hombres y mujeres disminuían en las edades infantil y anciana, que las esclavas acompañadas por niños y preñadas eran más cotizadas que el resto y lo ilustrativo que es la comparación con el caso de las criadas libres.

Algunos datos ilustrativos

Como muestra de la importancia de los nacimientos ilegítimos, en la Parroquia del Sagrario de Guadix, en torno al 9 % de los bautismos entre 1569 y 1599 son de personas esclavizadas. De los 72 bautismos de este tipo registrados, 54 eran hijos ilegítimos de madre esclava.

En cuanto a los precios, en primer lugar entre 1569 y 1571 las esclavas moriscas vendidas en solitario en Guadix alcanzan un precio medio de 22.629 maravedíes, las preñadas 22.687 y las acompañadas por un hijo menor de edad 33.290. En segundo lugar, el porcentaje que supone, el precio medio de los hombres con respecto al de las mujeres varía mucho según el grupo de edad. Así, en el de 0-9 años es del 94 %, en el de 10-19 años del 65 %, el de 20-29 años del 50 %, el de 30-39 años del 72 %, el de 40-49 años del 73 %, el de 50-59 años del 95 % y el de 60-69 años del 112 %, quedando claro que la mayor diferencia de precio se localiza en las edades más fértiles y sexualmente atractivas.

Criadas y esclavas

Comparando el caso de las esclavas con el de las criadas libres queda patente una aparente contradicción, ya que mientras las primeras son más cotizadas que los esclavos, los criados reciben salarios mucho más altos que las criadas. Evidentemente, la explotación laboral sería similar en ambos casos, por lo que la diferencia debe provenir de lo que las diferencia a ambas, que no es sino su situación jurídica. En este sentido, la absoluta dependencia jurídica de las esclavas posibilitaba una mayor explotación sexual y aumentaba la importancia de su “docilidad”.

La explotación sexual de las esclavas

Los nacimientos ilegítimos de madre esclava eran fruto de la explotación sexual de sus amos, pero también de las dificultades de las esclavas para establecer estructuras familiares, por lo que eran frecuentes sus amancebamientos con esclavos o estratos bajos del estado llano como criados.

En cuanto al debate sobre el carácter forzoso o voluntario de las relaciones amo-esclava y pese a la múltiple casuística, coincido con la profesora Martín Casares en considerar que donde hay sometimiento no puede haber voluntariedad.

Las causas de la explotación sexual serían el interés económico de los amos (esclavitud de los hijos, casos de prostitución), la subordinación total al amo, el predominio de mentalidades machistas y la presión contrarreformista contra los denominados “pecados públicos” como el amancebamiento.

Los indicios de esta explotación sexual son numerosos: el ya citado elevado número de nacimientos ilegítimos de madre esclava, los pleitos de la Audiencia Episcopal de Guadix estudiados en mi tesis y las denuncias existentes en los sínodos diocesanos de Sevilla de 1572 y 1586 y de Badajoz de 1671.

La explotación laboral de las esclavas: una esclavitud “doméstica”

Hay que partir de una concepción del servicio doméstico en la época como una actividad polivalente y carente de especialización en el ámbito familiar, principal unidad de producción de la época. Así, incluía el cuidado del hogar y de la familia, pero también actividades del núcleo familiar en la agricultura, la artesanía o el comercio. En cualquier caso, la mentalidad de la época hacía que se considerara como actividad principal las labores domésticas, consideradas esencialmente femeninas.

Distribución sexual de las tareas

Las actividades laborales se distribuían por sexos según los parámetros de género imperantes en la época. Hay que tener en cuanta, en todo caso, que la asignación de una tarea como principal no evitaba la participación en otras actividades de manera secundaria.

La distribución sexual consistente en actividades agrarias, artesanales, comerciales, etc. de los esclavos y en labores domésticas de las esclavas queda confirmada documentalmente en los casos del ducado de Medina Sidonia estudiado por Ladero Quesada, el de las Minas de Guadalcanal y Lisboa por Alessandro Stella y Bernard Vincent y las alegaciones hechas por los propietarios de esclavos moriscos para evitar su expulsión del reino de Granada a partir de 1570.

Lo anterior no evita que las esclavas moriscas participaran en actividades agrarias y artesanales, destacando en este caso la industria sericícola, pero siempre con un carácter secundario y contando con las limitaciones a la salida del domicilio de las mujeres, fueran estas libres o esclavas.

Conclusiones

El mayor precio de las esclavas pese a su mayor oferta se debió a su explotación sexual y al carácter “doméstico” de la esclavitud granadina, En el caso de la población esclavizada de origen morisco y berberisco hay que tener también en cuenta los decretos de expulsión de los esclavos varones y la importancia de la “docilidad” teniendo en cuenta la reciente rebelión y el problema de los monfíes.

Si desea descargarse el artículo publicado en la revista «eHumanista/Conversos», pulse aquí.

MINORÍAS MARGINADAS EN LA SIERRA DE SEGURA DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII: MORISCOS Y ESCLAVOS

Análisis de dos de las principales minorías marginadas (moriscos y esclavos) existentes en la Sierra de Segura entre los siglos XVI y XVII

INTRODUCCIÓN

Historia social

La Historia tradicional, hasta fechas recientes, había estado muy centrada en el análisis de los grandes procesos políticos, económicos y sociales que habían afectado al devenir de la Humanidad, prestando especial atención a la historia de las élites, que se suponían dirigían todos esos procesos, y marginando a la mayoría social que los sufría y cuya presión a veces los motivaba. Ello empezó a cambiar a finales del siglo XIX con la historiografía marxista y con la eclosión de la Historia Social, representada a principios del siglo XX por la llamada “Escuela de Annales”, gracias a la cual la historia del común de la población, y, dentro de ella, de los grupos marginales empezó a ser considerada como algo digno de ser historiado y, de hecho, en centro de atención historiográfica preferente.

Sierra de Segura

En esta ocasión, pretendo aportar noticias sobre dos grupos marginales presentes en los siglos XVI y XVII en la Sierra de Segura: moriscos y esclavos. Para ello, utilizo algunas referencias bibliográficas y el análisis del libro 1 de Bautismos de la parroquia de Santiago de la Espada, que abarca de 1589 a 1639, aunque los datos anteriores a 1615 son bastante fragmentarios.

Marginalidad

En cuanto al concepto de marginalidad a finales de la Edad Media y principios de la Edad Moderna, hay que tener en cuenta que el surgimiento de los Estados-Nación en esa época, junto con el desarrollo del capitalismo y los descubrimientos geográficos, supusieron el desarrollo cada vez más fuerte de discursos de la diferencia, que en el caso de España empezaban a marcar claramente la diferencia entre el español y el elemento alógeno. Los elementos que podían significar que un determinado grupo acabara considerándose como al margen de la sociedad de la época eran muy variados, destacando la etnia, la religión o la situación socioeconómica (RUIZ, pp. 105-129).

Dentro de los variados grupos marginales de la época moderna peninsular, destacaron básicamente dos: los moriscos, marginados por sus características étnico-religiosas, y los esclavos, por las socioeconómicas, aunque con un origen igualmente étnico-religioso.

MORISCOS

Reconquista

El proceso de “reconquista” llevado a cabo por los reino cristianos a costa del Al-Andalus musulmán supuso que numerosas comunidades islámicas quedaran dentro de aquellos, pasando así al estatus mudéjar, que les permitió mantener sus leyes, religión, propiedades y costumbres. Este fue también el caso de la Encomienda de la Orden de Santiago de Segura de la Sierra, en la que la conquista castellana desarrollada a principios del siglo XIII supuso el mantenimiento de numerosas aldeas mudéjares dependientes de la villa de Segura y de las aldeas cristianas de ella dependientes. Sin embargo, la emigración hacia el último reino peninsular existente, el de Granada, y el fracasado intento de sublevación de 1264 determinó la desaparición de estas aldeas mudéjares en la zona que nos ocupa (RODRÍGUEZ LLOPIS, pp. 49-59).

Torre del Homenaje del Castillo de Segura de la Sierra

Moriscos del reino de Granada

El  último reino musulmán en ser ocupado fue el de Granada, conquista que culminó en 1492, año en el que los Reyes Católicos inician su política de uniformización religiosa con la conversión o expulsión de los judíos. Tal política terminó por afectar también a los mudéjares castellanos, obligados a la conversión en 1500-1502. De este modo la población mudéjar pasa al estatus morisco, es decir, se convertían de derecho en cristianos pero de hecho seguían marginados por su origen musulmán, lo que explica hechos como la fiscalidad diferencial a que fueron sometidos. Por otra parte, la conversión obligatoria y en masa determinó que los ahora moriscos siguieran manteniendo gran parte de sus creencias religiosas musulmanas, estrechamente unidas a sus prácticas culturales, dando lugar al llamado criptoislamismo: cristianos en lo exterior que en el ámbito privado seguían manteniendo sus prácticas ancestrales. Frente a ello, las autoridades civiles y religiosas castellanas pusieron en marcha una política cada vez más intensa de aculturación, lo que unido a la cada vez mayor presión socioeconómica a que eran sometidos, determinaron el estallido de la rebelión morisca en el reino de Granada entre 1568 y 1571. Una de sus consecuencias fue la expulsión de los moriscos granadinos a otros reinos castellanos, entre ellos los de Murcia y Jaén (para el tema morisco véase DOMINGUEZ ORTIZ y VINCENT, in extenso).

Moriscos en la Sierra de Segura

Es ahora cuando el problema morisco vuelve a afectar a la Sierra de Segura. En principio parece que no se asentaron ningunos moriscos expulsados en esta zona, ya que en el registro de 1581 no se citan, constando tan solo el asentamiento en zonas cercanas como Villanueva del Arzobispo con 116 moriscos, Villacarrillo con 74, Sorihuela del Guadalimar con 36, Iznatoraf con 54 y Hellín con 144 (LAPEYRE, p. 150 y 154). Sin embargo, en 1610 ya hay registradas 74 personas de origen morisco en Segura de la Sierra, lo que coincide con el acusado descenso de los moriscos presentes en algunas localidades de su contorno, lo que mostraría un fuerte movimiento emigratorio hacia la Sierra de Segura, zona en expansión socioeconómica y demográfica en el siglo XVI. Así, para entonces en Villanueva del Arzobispo había 58 moriscos y en Sorihuela del Guadalimar 12 (LAPEYRE, p. 180)

Las 74 personas asentadas en Segura de la Sierra, no sólo lo hacían en esta localidad, sino también en las villas y aldeas de ella dependientes. Este era el caso de Santiago de la Espada, entonces Puebla de Santiago, en la que a través del análisis de sus registros parroquiales hemos localizado a una de estas familias moriscas. Se trata de la formada por Diego Martínez y María Rodríguez, que en 1590 bautizaron a su hijo Diego y en 1593 a su hija Ysabel (ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTIAGO DE LA ESPADA, Libro 1º de Bautismos, partidas de 8/11/1590 y 8/10/1593).

La expulsión de los moriscos

Finalmente, la población morisca fue expulsada de la península a partir de 1609 por Felipe III, justificando la medida en la inasimilidad del colectivo a la cristiandad y el peligro que suponía mantener en el reino a una población que era aliada potencial de los enemigos berberiscos y turcos de la misma. La expulsión de los moriscos andaluces y murcianos fue decretada en enero de 1610 pero se encontró desde el principio con la oposición no sólo de los moriscos sino también de las élites castellanas que estaban interesadas en mantener esa mano de obra. Esto hizo que los comisarios de la expulsión tuvieran muchas dificultades para llevar a cabo su cometido, como fue el caso del licenciado Toledano, encargado de reunir para su expulsión a los moriscos de Segura de la Sierra y su distrito, que incluía a las villas de Yeste, Hornos, Siles, Albanchez y Santiago de la Espada. Así, en carta dirigida al marqués de San Germán, dirigente de las tareas de expulsión, el 8 de febrero de 1610 desde Segura de la Sierra, reconocía que por entonces aún no había conseguido reunir las 24 familias y 75 personas que conformaban la población morisca de su demarcación, solicitando ayuda (LOMÁS CORTÉS, p. 280). De hecho, según informe del conde de Salazar de enero de 1611 todavía quedaban en el partido de Segura de la Sierra 32 casas de moriscos, ya que “yendo marchándose para Cartagena los embargó el Vicario general de Yeste diziendo que tenían todos presentados ynformaçiones de buenos cristianos” (LAPEYRE, p. 282), informaciones estas que fueron una de las estrategias moriscas para evitar la expulsión.

Desconozco si al final lograron permanecer en España o no, lo cierto es que en los registros parroquiales de Santiago de la Espada ya no consta la existencia de ningún morisco en la localidad.

 ESCLAVOS

La esclavitud en la España moderna

La esclavitud era una de las situaciones de marginación más extrema, ya que suponía la pérdida de la consideración de persona para pasar a la de animal o cosa objeto de propiedad privada. Desde inicios de la Edad Media dos eran básicamente las causas para que una persona se convirtiera en esclava: nacer de madre esclava, ya que la esclavitud se heredaba matrilinealmente, o haber sido capturado en una guerra, perdonándole la vida a los prisioneros a cambio de su esclavitud, situación esta última reservada para los infieles ajenos al cristianismo.

La esclavitud había pervivido en la Península Ibérica a lo largo de la Edad Media gracias al enfrentamiento con los musulmanes en la “reconquista”, durante la cual numerosos vencidos fueron sometidos a esclavitud. Sin embargo, el máximo auge de la institución en Castilla se alcanzó en el siglo XVI y primera mitad del siglo XVII, ya que la “reconquista” continuó en el norte de África, la incorporación de Portugal a la monarquía hispánica en 1580 facilitó la entrada de esclavos negroafricanos y conflictos interiores, como la rebelión morisca granadina de 1568-1571, supusieron la entrada en esclavitud de elevados contingentes de personas. En cualquier caso, la esclavitud de la época está caracterizada por ser básicamente un fenómeno urbano y por su carácter doméstico, entendiendo por casa no solo una unidad familiar, sino también de producción, en la que las personas esclavizadas fueron ampliamente explotadas, no solo en el ámbito laboral, sino también, en el caso de las esclavas, en el sexual. Esto último supuso la existencia de numerosos abusos por parte de sus amos y su entorno, a lo que hay que añadir el mantenimiento de relaciones ilegitimas por las dificultades de acceder al matrimonio, de ahí el elevado número de nacimientos ilegítimos de madre esclava que se registran en la época (sobre la esclavitud en la Península Ibérica en la Edad Moderna una buena síntesis es la de VINCENT).

Esclavitud en la Sierra de Segura

Ya he indicado que la esclavitud fue un fenómeno básicamente urbano, lo que no quiere decir que estuvieran ausentes en el medio rural. Este es el caso de la Sierra de Segura.

Por un lado, tropas de la encomienda de Segura participaron en la represión de la rebelión morisca granadina de 1568-1571, en la que los sublevados capturados fueron sometidos a esclavitud pese a su teórico cristianismo, ya que se consideraba que habían apostatado del mismo y habían cometido delito de “lesa majestad” contra Dios y el rey. Así, encontramos a dos vecinos de Segura de la Sierra participando en el mercado esclavista de Guadix vendiendo sus capturas en la guerra. Este fue el caso de Luis Márquez, vecino de Segura de la Sierra y sargento de la compañía de Cristóbal de Ezpeleta del Tercio de don Lope de Figueroa, que entre abril y mayo de 1571 vendió en Guadix tres esclavas morisca llamadas Ángela de 30 años, Leonor de 20 y Ángela de 24 por un total de 85’5 ducados, y también el de Juan Rodríguez, vecino de la misma localidad serrana, que en mayo de ese año vendió, en unión de un vecino de Algarrobilla, un esclavo morisco de 14 años llamado Alonso por 30 ducados (GARRIDO GARCÍA, pp. 595, 599 y 608).

Seguramente, algunos esclavos moriscos acabaron siendo traídos a la Sierra de Segura por los vecinos de la zona que actuaron en la guerra. En cualquier caso, en los registros parroquiales de bautismo de Santiago de la Espada de finales del siglo XVI no hay ninguna partida referente a personas esclavizadas. Hay que tener en cuenta que el número de personas esclavizadas de origen morisco descendió de manera acusada a finales del siglo XVI por las frecuentes liberaciones gracias a la solidaridad familiar morisca y a una dinámica natural regresiva.

No sucede así en el siglo XVII. En Santiago de la Espada se registran entre 1615 y 1638 siete bautismos de personas esclavizadas, lo que supone el 0’8 % del total de bautismos del periodo, que asciende a 878 (ARCHIVO PARROQUIAL DE SANTIAGO DE LA ESPADA, Libro 1º de Bautismos). Nada podemos decir acerca de su origen o etnia, ya que las fuentes no los citan, aunque en todo caso destaca el hecho de que en todos los casos menos en uno se trata de hijos ilegítimos de madre esclava, producto de la explotación sexual a que ya hemos aludido. Entre los propietarios, generalmente pertenecientes a las élites, destaca el regidor Diego Pérez. Las partidas son las siguientes:

  • 12/4/1618: bautismo de Juan, hijo de Madalena, esclava de Diego Pérez.
  • 24/8/1620: bautismo de María, hija de Ana, esclava de Fernando Martínez.
  • 19/3/1622: bautismo de Francisco, esclavo de Diego Pérez.
  • 9/10/1627: bautismo de Francisco, hijo de Madalena, esclava de Diego Pérez Bellón.
  • 14/3/1631: bautismo de Gregoria, hija de Beatriz, esclava de Bartolomé Sánchez.
  • 16/7/1634: bautismo de Juan, hijo de Ysabel, esclava, fueron sus compadres Francisco Martínez, regidor, y su mujer Mari González.
  • 7/11/1638: bautismo de Juan, hijo de María de la Cruz, esclava, y de padre desconocido.

 BIBLIOGRAFÍA

  • DOMÍNGUEZ ORTIZ, Antonio y VINCENT, Bernard: Historia de los moriscos. Vida y tragedia de una minoría. Madrid: Revista de Occidente, 1979.
  • GARRIDO GARCÍA, Carlos Javier: La esclavitud en el reino de Granada en el último tercio del siglo XVI. El caso de Guadix y su Tierra. Tesis doctoral. Granada: Universidad de Granada, 2012.
  • LAPEYRE, Henri: Geografía de la España morisca. Valencia: Universidades de Valencia, Zaragoza y Granada, 2009 (1ª edición en francés, 1959).
  • LOMAS CORTES, Manuel: El proceso de expulsión de los moriscos de España (1609-1614). Valencia: Universidades de Valencia, Zaragoza y Granada, 2016 (1ª edición, 2011).
  • RODRÍGUEZ LLOPIS, Miguel: Señoríos y feudalismo en el reino de Murcia. Los dominios de la Orden de Santiago entre 1440 y 1515. Murcia: Universidad de Murcia, 1986.
  • RUIZ, Teófilo F.: Historia social de España, 1400-1600. Barcelona: Crítica, 2002.
  • VINCENT, Bernard: “La esclavitud en el Mediterráneo occidental (siglos XV-XVIII)”, en MARTÍNEZ TORRES, José Antonio (coord.): Circulación e intercambios comerciales en el Mediterráneo y en el Atlántico (siglos XVI, XVII, XVIII). Madrid: CSIC, 2008, pp. 39-64.

 

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MORISCO SLAVERY IN THE KINGDOM OF GRANADA

Morisco slavery, written by Carlos Javier Garrido García

I defended my PhD thesis named «Slavery in the kingdom of Granada in the last third of 16th century: the case of Guadix and its land», on 12nd January 2012, in the University of Granada. Directed by Manuel Barrios Aguilera, I obtained a distinction grade cum laude. Below, I will explain a small overview of the PhD thesis and I will provide the web links to consult the fully text.

The slavery in early modern Spain

The slavery, which had its golden epoch in Roman Empire to the point of configuring a society in which the economy depended principally on the slaves’ works, experienced a general setback in Middle Ages, slavery maintained its importance just in Italian and Iberian Peninsula, mainly, thanks to the conflicts with Islam in the slavery core and North Africa which provoked that many people were forced to enslave because of their religious belief.

In the case of Iberian Peninsula, the slavery was reinforced at the end of Middle Ages and at the beginning of the Modern Age, on the one hand, by Portuguese discoveries in the coast of Africa, which generated a new source of people who were enslaved, an occurrence known as the black slave trade and, on the other hand, because of the end of Reconquest, the conquest of Granada kingdom and the immediate expansion of the Castilian people to Africa.

The slavery achieved a remarkable importance in Portugal as well as in the south and Mediterranean areas of the kingdom of Castille and Aragon, although, in this case, slavery did not achieve to configure a society made up of slaves as it happened in Antiquity. In the case of Castille, the slavery phenomenon will achieve its paroxysm in the last third of 16th century, on the one hand, thanks to the inclusion of Hispanic Monarchy of the kingdom of Portugal, which favoured the supplying of dark-skinned african slaves and on the other hand, thanks to Islam confrontations happened in the Mediterranean Sea, such as north-african prisoners, mainly in Melilla and Oran, as well as in the Peninsule, as a consequence of the morisco rebellion from Granada in 1568-1571

The uprising of Morisco people from Granada: the slavery

At Christmas in 1568, the uprising of Morisco people from Granada kingdom was originally initiated in Las Alpujarras, and it will be spread to the different towns from that area in the following two years. This uprising, which was the result to the extent of the more and more intense economic exploitation of the minority that old Christian carried out, and it was also due to the sharpening of the pressure exerted on people to become cristianized, it means that, the uprising was an obvious verification of the total failure in integrated politics that were carried out by the Crown since their forced speeches in 1500. An immediate consequence was, on the one hand, the murder of old Christian, in the side of Morisco people, especially ecclesiastics and desecration of churches; and on the side of old Christians the consequence was Morisco enslavement, most of all in their non-belligerent sector, women and children.

These enslavements and its immediate insertion in the market produced a strong debate in high stages of politicians and ecclesiastics proceedings of the Crown. In fact, forcing people to become in slaves in case of a war was a measure that was imposed for those infidel people and de iure,moriscos were Christian since year 1500. However, in March of the year 1569, the monarch made an important decision after consulting his theologians, morisco population could be enslaved if they commit an offense of divine or human lese majeste, that is, revolting against the Crown and God, in this last sense, it means that they had always faked their Christianism belief. The only limitation was to take the norm that boys under 10 years and a half and girls under 9 years and a half wouldn’t be considered as slaves but they would be part of the old Christian administration so that they could be educated in faith and Castilian culture, so they would be free from any link when they are 20 years old.

Morisco slaves: quantifying and evolution

It has been estimated that over 25.000 morisco people were enslaved during the war. Nevertheless, in recent investigations it has been demonstrated that most of those people were exported out the kingdom. This fact, in addition to the numerous liberations and a high mortality rate, would explain that there were few morisco slaves left in the kingdom of Granada, as well as in the different kingdoms from the Crown at the end of 16th century. Once that these people were released after having been subdued to slavery, they would suffer the consequences of both expulsions in the kingdom of Granada between 1570 and 1584 and the general expulsion in 1609-1614. In fact, some Moriscos who stayed in the kingdom suffered what was considerated as a main objective of the slavery by Professor Phillips: the incorporation of a population which was strange at the beginning so it was introducing in the society through a violent action. It could be considered that the enslavement during the uprising was the last attempt of introducing in Granada a population that had resisted to be slaves for almost 70 years so that, when the war broke out, Castilian people changed their mind and thought the kingdom of Granada and its population were still related to Islam religion so, it was a piece of land to be conquered.

Morisco slavery is considered a source of capitalization to repopulate Granada

On the other hand, the kingdom of Granada became in a seat for an important market of slaves, it was the result of the enslavement, which generated a lot of profits, made during the war in Granada kingdom. It was essential for later reconstruction of the area andto consolidate elites for the new society that was repopulated since the profits of the market had an impact on a part of the population of kingdom that was established because of the first repopulation at the end of 15th century.

The slaves market in Guadix

One of the main centres of this market was Guadix, since it was one of the main cities in Granada Kingdom, a seat of a jurisdiction of a corregidor that was extended along the east part of the kingdom and it was also one of the four episcopal seats that was founded in the same place after Castilians conquest. Besides, this market had an important function during the war in the rearguard of castilian military operations, as well as its proximity with the place where they fought, what provoked a high incidence rate of moorish slavery in the city.

Chapters in this thesis

Methodology and sources

In first chapter, I broach the methodology I have adopted and the sources that have been used in the process, which include a wide variety, such as notarial, parochial, judicial, inquisitorial, civil administration and investigation files sources.

Historic framework

In second chapter, I analyse the historic framework in which the slavery is going to be developed in Guadix and its Land in the last third of 16th century.  Thus, I broach the historical evolution between 1489, when the area was conquered by Catholic Kings, and 1630, when historiography considered the repopulation of the kingdom was concluded, after morisco expulsion.   In addition, firstly, I study the slavery in that area before 1568 to understand morisco slavery in its historical background, so, it’s necessary to consider the attitude of morisco people in the presence of slavery and the checking of slaves’ presence in the city through parochial sources.

Secondly, it must be taken the development of morisco revolution in 1568-1571 in Guadix and its land as an essential point to understand massive enslavements that were produced at that time and how the old Christian society, which was really affected by this conflict and the following expulsion of the extended morisco population, could face that situation.

The debate about moriscos enslavement and the control of enslaved population

In third chapter, I analyse the debate and control which was made because of the spoils of war that were obtained during the morisco uprising. I start analysing the debate about morisco slavery who were arrested during the war until it was taken a real final decision in March 1569, when it was penalized adults enslavement and how unfulfillment of expulsion public announcements was another consequence to the beginning of slavery, however, this fact was less extended than the other consequence of having stirred up against the Crown and having apostatized the Christian religion.

Following that, I try to approximate to the high volume of people who were enslaved in Guadix during the morisco uprising, using either the Mármol Carvajal chronicle and registers which the jurisdiction of the corregidor from Guadix carries through to control and distribute it. In fact, the arrest of morisco population during the conflict was the beginning of a process controlled by civil and military authorities which started with the arrests register, which was trusted to third persons, and finally, its distribution.

Evolution and distribution of slaved population in Guadix and its Land

In fourth chapter, I analyse the evolution and distribution of slaved population in Guadix and its Land in the last third part of 16th century. The arrests during the morisco uprising were many in the area, added to the redistributing nature of Guadix during the war since the city was used as rearguard zone by christian troops. However, as it occurred in the rest of Spain, the volume of morisco slaves was decreasing constantly.

And with Guadix and its Land, I verify how this reduction of morisco slaves was possible thanks to overseas exportation, expulsion decrees of male morisco slaves, problems which ecclesiastical authorities set out to the ecclesiastic and single ignorant possession of women slaves in their reproductive years, many liberations and a natural dynamic that was clearly regressive.   In that way, census datum from 1580 are very clarifying to this drop of morisco slaves which continues until the end of the century.

In addition, I study in this chapter the evolution and distribution of slaved population in Guadix and its Land between 1569 and 1599 through the analysis of parochial sources, so it is confirmed that the phenomenon is predominantly concentrated in the Sagrario parish, in which civil and religious elite of the city was settled, whereas in those parishes in which middle class (Santiago and San Miguel), lower class settled in the new caves neighbourhood (Santa María Magdalena) and new inhabitants who replace morisco population (Santa Ana) predominated, the number of people was much lower, as in the rural areas which were analysed such as Gor, Huéneja and Alquife, are the only towns in the area that preserve parochial registers from the period mentioned.

The functioning of slave market in Guadix

The fifth chapter is about the functioning of slave market in Guadix between 1569 and 1578 through the buying and selling study. Once this evolution is analysed, I study market items, slaved people, per their volume, ethnicity, gender, age, origin, names and surnames, as well as actors in the market, such as sellers, buyers and owners. Furthermore, I add an analysis of prices about its volume, evolution, variation per gender, age, ethnicity of slaves and taxation system.

Slavery life

In sixth chapter, I write about slavery life, studying life conditions of enslaved people, which were determined by marginalized society and lord treatment; their emotional life and reproductive ability were determined by sexual exploitation suffered by women slaves and by the cohabitation predominance opposite to matrimony: their piousness, which was very joined to syncretism phenomenon, witchcraft and magic, and «criptoislamismo», it means that morisco people didn’t use to show their real religious belief in public; and, finally, their labor exploitation, that is the slavery used as a way of ostentation, it was a productive factor with economical profitability and a change instrument.

Freedom access and freed slave population

In seventh chapter, I write about the analysis of freedom access and freed slave population. I start with an analysis of the procedures to freedom access of slaves, then I continue with the study of the letters of «ahorría» (a person gets their freedom after the condition of slave) which were consented in Guadix between 1569 and 1578 and judicial access for freedom to morisco population who were illegally enslaved due to the fact of being minors or moorish who had never stirred up. Finally, I analyse the destiny of freed slaved population, which was very troubled by their slave past and racial and religious prejudices which were predominant at that epoch about racial purity.

Consequences of morisco slavery

In eighth and last chapter, to sum up, I set out some demographic and social hypothesis about the consequences of morisco slavery in Guadix and its Land, stressing on the importance of this phenomenon to understand the reinforcement of urban elites in Granada kingdom and the appearance of rural elites in repopulating areas.

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CENSOS PERPETUOS: RELACIONES DE PRODUCCIÓN ENTRE EL CAMPESINADO MORISCO Y LAS ÉLITES CATELLANAS EN EL REINO DE GRANADA

CENSOS PERPETUOS. Extracto del artículo “La explotación de los bienes rústicos de la Iglesia de Guadix en época morisca: el sistema de censos perpetuos” publicado en la revista Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (Sección Árabe-Islam), nº 52 (2003), pp. 105-124, por Carlos Javier Garrido García.

 

Moriscos en Granada, grabado de Joris Hoefnagel (1564).

Introducción

Los estudios sobre el campo granadino en época morisca han conocido en los últimos años un fuerte auge. Sin embargo, este avance se ha producido con algunas limitaciones, destacando que las investigaciones se han centrado básicamente en los primeros años de la centuria (marcados por los repartimientos) y en la situación de la economía agraria en el momento de la expulsión de los moriscos (basándose en la ingente fuente que suponen los Libros de Apeo y Repartimiento), tratándose por tanto de dos fotos fijas de dos momentos importantes, aunque sabemos muy poco de la evolución de la agricultura granadina.

Por otra parte, las investigaciones se han centrado sobre todo en los aspectos relacionados con los estudios sobre parcelario, paisaje y sistemas de cultivo e irrigación, mientras que en el aspecto básico de las relaciones de producción generadas los estudios han sido bastante parcos y en muchos casos no han pasado de establecer la dicotomía entre propietarios castellanos y mano de obra morisca, sin ahondar en las formas de cesión de la tierra empleadas ni en su evolución a lo largo de la época morisca.

Este es precisamente el aspecto en el que voy a centrar a través del estudio de una de estas formas, la del censo perpetuo o enfitéutico, utilizando como ejemplo el caso de las propiedades rústicas de la Iglesia de Guadix y utilizando como fuente básica los amplios fondos conservados en el Archivo Histórico Diocesano de esa ciudad.

Estado de la cuestión

Propietarios castellanos y mano de obra morisca

Como estableciera el profesor Galán Sánchez, la práctica de la cesión a los mudéjares, y luego moriscos, de las tierras de los castellanos para su explotación venía a explicarse por la pérdida de tierras por despojo, por la aparición de propietarios castellanos (en su mayoría beneficiarios de mercedes reales) que no cultivaban directamente la tierra, por la lejanía entre la ubicación de las parcelas recibidas por los repobladores en los repartimientos y su residencia habitual y, finalmente, por la existencia de una fuerza de trabajo (los mudéjares, luego moriscos), que necesitaba de esas tierras para sobrevivir.

Pero no es sólo que existiera esa fuerza de trabajo, sino que también ésta era considerada por los propietarios castellanos como la mejor alternativa dado que su laboriosidad y conocimiento del medio y de los usos agrarios tradicionales les hacían más productivos y, por ende, más explotables.

Modalidades de cesión: arrendamientos y censos

Se estableció así una situación en la que las grandes clases dominantes urbanas controlaban la propiedad de una gran parte del terrazgo cultivado, siendo la renta fundiaria, en sus diversas modalidades, el principal sostén de su riqueza, poseyendo sus tierras en explotación indirecta, adoptando diversas formas, por un campesinado casi exclusivamente morisco que actuaba como arrendatario o censatario, lo que configuró unas relaciones sociales de producción basadas en el dominio de una minoría.

Esta situación, presente sobre todo en las zonas afectadas por los repartimientos subsiguientes a la conquista, se fue extendiendo durante la época mudéjar-morisca gracias a un proceso de acaparamiento de la propiedad de la tierra por parte de los castellanos, quedando los moriscos reducidos a la condición de censatarios, arrendatarios o simples jornaleros, un proceso de proletarización de la población morisca que se irá agudizando hasta el final de la época morisca y que, en buena medida, se debe tener en cuenta entre las causas del estallido bélico de 1568. Las formas de cesión de la tierra por parte de sus propietarios castellanos a sus cultivadores mudéjares-moriscos, fueron básicamente dos: el arrendamiento y el censo reservativo.

Arrendamientos

En cuanto a la primera, ésta fue la forma de cesión más empleada por los castellanos en la época mudéjar, sin duda como continuidad de la precedente época nazarí. Tal fue el caso de los bienes habices, que tanto en época nazarí como mudéjar eran arrendados por períodos de 4 años. Esta preeminencia del arrendamiento como forma de cesión en época mudéjar y también durante las primeras décadas de la época morisca queda también patente en los estudios del profesor Espinar Moreno basados en los protocolos notariales de Guadix, siendo los casos de cesión en perpetuo muy limitados y siempre centrados en unos bienes que, como las viñas y los morales, necesitaban de unos cuidados que, por la inestabilidad que daban los arrendamientos, sólo podían ser asegurados mediante los censos.

Censos

Sin embargo, el sistema de arrendamientos dejaba a los moriscos en una situación de desamparo e inseguridad, situación que se empezó a mitigar gracias al sistema de censos reservativos. Éstos consistían en una relación contractual perpetua (caso del censo perpetuo o enfitéutico) o a largo plazo (por 1, 2 ó 3 vidas) a través de la cual el propietario cedía el dominio útil de una finca a un cultivador mientras se reservaba la propiedad eminente sobre ella, comprometiéndose el censatario a pagar un precio fijo y, en ocasiones, también una serie de productos en especie.

Este sistema benefició al campesinado morisco, ya que le aseguraba el trabajo y los recursos necesarios en una situación de estabilidad a largo plazo. Sin embargo, también benefició a los propietarios castellanos, ya que les permitió asegurar sus rentas sin tener que negociar continuamente su colocación, con la contrapartida de que, al ser la renta fija, ésta se podía ver menoscabada en su valor efectivo en caso de un proceso inflacionista acusado.

Así pues, dada la coyuntura alcista que se experimenta en el siglo XVI, a partir de los años 20 de esa centuria se produjo un proceso de transformación de los censos perpetuos en censos por vidas e incluso en arrendamientos, para evitar la pérdida de renta ocasionada por la inflación, tal y como atestiguaban los estudios de los profesores Cabrillana y Muñoz Buendía para el caso de Almería y la decisión tomada en el Sínodo de Guadix de 1554 de prohibir la acensuación en perpetuo de los bienes eclesiásticos como practica contraria al derecho canónico, permitiéndose sólo en casos en que su utilidad fuera evidente.

Sin embargo, si en los años 1520 se tiende a eliminar como forma de cesión el censo perpetuo, ¿cómo explicar que en vísperas de la rebelión de los moriscos el profesor Muñoz Buendía haya localizado sólo en la jurisdicción de Almería un total de 275 censos perpetuos? Sin duda los estudios realizados hasta ahora nos han inducido a error, ya que el sistema de censos perpetuos no sólo no queda eliminado por el proceso ya señalado durante los años 20, sino que además de pervivir, en el caso de la Diócesis de Guadix será a partir de los años 30 y 40 cuando este sistema sea elegido como el principal para la cesión, al menos en lo que respecta a las propiedades eclesiásticas, como seguidamente vamos a comprobar.

Los inicios de la imposición del sistema de censos perpetuos

Bienes de la Fábrica Mayor de la Catedral de Guadix en Granada

Dejando aparte el caso de las viñas propiedad de la Mesa Capitular en Paulenca, cuya forma de explotación bajo el régimen de censo perpetuo se inicia en 1521, como se verá más adelante, los primeros bienes eclesiásticos que pasan de manera generalizada a explotarse bajo esa forma jurídica van a ser los bienes que el primer obispo de Guadix tras la conquista castellana, fray García de Quijada, donará a la Fábrica Mayor de la Catedral de Guadix por su testamento en 1522 en la ciudad y término de Granada.

Así, en reuniones conjuntas de los días 17, 20 y 30 de abril de 1526 el obispo y el Cabildo Catedral de Guadix decidirán sustituir el sistema de arrendamientos por el de censos perpetuos para la explotación de esas propiedades “por escusar los gastos que la dicha hazienda tyene en los reparos della e en otras cosas”, para lo cual las mismas serían pregonadas y rematadas cada una en su mayor ponedor.

Los bienes habices de las iglesias parroquiales

Cuatro años después, en 1530, el obispo de Guadix decidirá hacer lo mismo con los bienes habices que, pertenecientes a las iglesias parroquiales del obispado, se iban recuperando de manos particulares por diferentes pleitos, que hemos de incardinar también en el proceso de recuperación de las rentas eclesiásticas iniciado en 1526 en la Diócesis.

Así, el día 3 de diciembre de 1530 el obispo, como administrador de las iglesias parroquiales de su Obispado, otorga poder a Luis Méndez de Sotomayor, mayordomo episcopal y de las iglesias parroquiales del Obispado, para que diera a censo perpetuo los bienes de las iglesias que se iban recuperando. Tal decisión la justificaba porque “andando en rencta las viñas e morales e otros árboles e tierras e casas se pierden e vienen en diminuçión e porque queremos que en la dicha renta e las dichas yglesias no tengan costas en las lavores e reparos”. Como en el caso anterior, se darían los bienes “a las personas que más por ello dieren”.

También hubo de ser el caso de los bienes habices de la Iglesia Parroquial de Abla, cuyos censos se otorgan a partir de la fecha del citado poder y que en un trabajo anterior cataloguemos como censos por vidas debido a que la bibliografía existente y la parquedad de la fuente utilizada nos indujo a ello.

Las viñas de la Mesa Capitular en Paulenca

Del extenso patrimonio con que contaba la Mesa Capitular en el lugar de Paulenca, el Cabildo Catedral de Guadix decidió en 1521 dedicar un total de 51 marjales al cultivo de viña, para lo cual se decidió cederlos a moriscos vecinos de la localidad a censo perpetuo con tal condición.

No hemos de olvidar que durante el siglo XVI se produce en el Reino de Granada una rápida expansión de este cultivo, potenciada por el incremento en el precio del vino y pasas por la fuerte demanda y por la imposición de una estricta política proteccionista de la Corona frente a la importación de caldos de los reinos limítrofes de Jaén y Córdoba.

En todo caso, el único freno con que contó su expansión fue la cuantiosa inversión inicial y la necesidad de esperar tres o cuatro años hasta que los primeros majuelos comenzaran a dar fruto, por lo que los propietarios castellanos hubieron de dar facilidades a los cultivadores, que se concretaron en este caso en la concesión de contratos de censo perpetuo.

Así, el día 12 de marzo de ese año el Cabildo Catedral en pleno cedió en censo perpetuo a Pedro Cuxarí, Francisco Alfahar, Pedro Caba, Diego Arraquique y Fernando Barradiní, moriscos vecinos de Paulenca, los citados 51 marjales de tierra en el pago de Xarara (junto al pago del Hamerín), a cambio de un pago anual de 30 maravedíes por marjal, “para que las pusyesen de viñas”.

En todo caso, estos cinco moriscos actuaron como intermediarios, ya que con posterioridad esos 51 marjales fueron repartidos “entre sy y entre otros vecinos del dicho lugar e las pusieron de viñas”. Sin embargo, aún quedaba por legalizar dicho reparto, ya que los nuevos poseedores no tenían contratos de cesión, por lo que los mismos interesados solicitaron al Cabildo Catedral que les otorgaran escrituras de censo perpetuo en forma.

Para ello, el Cabildo otorgó poder el día 31 de mayo de 1536 a los canónigos Lucas de Tahuste y Hernán Ruiz. Fruto de su actuación fue la concesión de un total de 37 escrituras de censo perpetuo en que se concedieron un total de 49’75 marjales de viña, distribuidos en 37 lotes, aunque muchos de ellos se dividían en uno o varios pedazos, por lo que el total de unidades de explotación sería de 54. Por tanto, la media de extensión de los lotes dados a censo sería de 1’35 marjales, mientras que por unidad de explotación sería de 0’9 marjales, como vemos un acusadísimo minifundismo.

Por lo que respecta a su precio, cada marjal se cedió a cambio de 1 real de plata al año, es decir, 34 maravedíes, 4 más que en el contrato original de 1521, pagaderos a finales de octubre de cada año “so pena del doblo cada paga con todas las costas e yntereses que se syguieren”.

En cuanto a los beneficiarios de los contratos, todos ellos son moriscos excepto en un caso, del que es beneficiario Juan de Baeza, cristiano viejo vecino de Paulenca. La inmensa mayoría son vecinos de Paulenca (25), habiendo también moriscos de localidades cercanas como Guadix (5), Alares (3), Fonelas (1), Marchal (1) y Beas (1).

Una vez puestas las viñas en producción, éstas fueron objeto del interés de los cristianos viejos, que comenzarán a hacerse con su explotación. Destaca el caso del clérigo Alonso de Toledo, a la sazón secretario del mismo Cabildo Catedral, que compró a 10 censatarios moriscos 11 marjales y un cuarto de viña por precio de 77 ducados. Por tanto, y cómo ya constatamos en el caso de los habices de la Iglesia de Abla, se denota un proceso por el cual la clase dominante de los cristianos viejos, miembros en este caso de la misma institución propietaria, tenderán hacia el acaparamiento no sólo de la propiedad de la tierra, sino también de sus formas de cesión, quedando así los moriscos relegados a la simple condición de subarrendatarios o jornaleros, acentuándose así su proletarización.

La imposición del sistema de censos perpetuos en las propiedades rústicas de la Mesa Capitular de Guadix

Como ya pudimos comprobar a través del apeo realizado en 1538 de las propiedades de Mesa Capitular, el sistema de censos perpetuos estaba limitado a la explotación de viñas y majuelos, no sólo los que ya hemos visto del pago de Xorara en Paulenca, sino que también tenemos constancia de otros 5 casos, uno en el Zalabi, otro en el pago de Cobiçi en Paulenca, otros dos en Beas y otro en Muñana, mientras que el resto de propiedades estarían dadas en arrendamiento o censos por vidas, aunque en el apeo no se especifica.

Será a partir de 1546-1547 cuando este sistema de cesión se empiece a imponer, teniendo como fuente fundamental para su estudio los pleitos que se desarrollaron con posterioridad a la expulsión de los moriscos por su expropiación por la Corona, además de los protocolos notariales, que nos han servido de apoyo. En todo caso, hemos de dejar claro que paralelamente a la expansión del sistema de censos perpetuos se siguieron manteniendo también otros sistemas como el arrendamiento, que nunca llegarían a desaparecer del todo, siendo tan sólo relegados a un segundo lugar.

El ejemplo de los bienes cedidos a censo perpetuo en Beas nos va a permitir comprobar como esta forma jurídica de cesión seguirá siendo empleada hasta la última década de la época morisca. Seguramente en el mismo periodo en que se cedieron en perpetuo los bienes de Mesa Capitular en el valle del Zalabí se dieron también los situados en Beas.

Uno de los beneficiarios de estos censos fue el morisco Hernando de la Cueva. En 1560 este morisco quiso traspasar en Hernando de Mendoza Xarquí los bienes que la Mesa Capitular le había cedido en esa localidad. El Cabildo, en virtud de la cláusula de veintena, se quedó con los bienes “por el tanto del traspaso” y comisionó al licenciado don Manuel de Fuentes, arcediano, para que cediera las propiedades a censo perpetuo.

Aquellos bienes que con anterioridad fueron cedidos a censo perpetuo a un solo censatario, fueron divididos en 6, cuyas escrituras se otorgaron entre los días 20 y 27 de octubre de 1560. Todos los censatarios eran moriscos vecinos de Beas, aunque en dos de ellos desconocemos su vecindad.

En total la Mesa Capitular recaudaba anualmente por esos 6 censos 945 maravedíes y 1 gallina. En cuanto a los bienes afectados, destacan las hazas, que son objeto de un total de 5 contratos. La superficie total, sin computar uno de los casos en el que no se especifica, es de 5 celemines y 1 cuartillo, lo que nos da una media por haza de 1 celemín y poco más de 1 cuartillo, por tanto un acusadísimo minifundismo, mayor aún si tenemos en cuenta que en uno de los contratos se trata de 2 hazas, lo que nos daría una media de 1 celemín por unidad de superficie. El otro de los censos estaba impuesto sobre 4 pedazos de tierra, uno de ellos con 1 moral, que totalizaban 7 celemines, lo que nos da una media de extensión por parcela de 1 celemín y 3 cuartillos.

Dos hechos nos llaman la atención si comparamos estos censos de 1560 con los otorgados en 1546-1547: por un lado se acentúa el minifundismo y por otro prácticamente desaparece el pago en especie (gallinas). En cuanto a las condiciones del contrato, éstas se mantienen a lo largo de toda la época morisca imperturbables.

Conclusiones

Como hemos visto, el empleo de los censos perpetuos como modo de cesión de la tierra por parte de los propietarios castellanos a una mano de obra básicamente morisca, lejos de desaparecer en los años 20 del siglo XVI, conocerá precisamente a partir de la década siguiente un auge, como hemos podido comprobar a través del caso de las propiedades de la Iglesia accitana. Queda tan sólo plantear una hipótesis que justifique tal desarrollo, analizando sus pros y contras para los propietarios.

El principal elemento en contra de su empleo como forma de cesión era que la perpetuidad de la renta hacía que, en una situación inflacionista como la de la época, ésta se viera disminuida con el tiempo en su valor real.

Sin duda el impedimento no era pequeño, pero los pros eran mucho mayores.

En primer lugar el propietario se libraba de la enojosa, y costosa, tarea de la renovación o nueva concesión periódica de contratos de arrendamiento. Además se conseguía fijar al campesinado a la tierra, asegurándose así la continua explotación de la propiedad. En segundo lugar el propietario también se libraba de los gastos de mantenimiento de las propiedades, ya que con la enfiteusis éstos quedaban a cargo del censatario. Así, toda la renta sería líquida, sin deducción de gastos, y se conseguía además mantener el valor de los bienes, hecho en el que el censatario también estaba interesado, no tanto un arrendador. Por último, el propietario también podía aprovechar los traspasos para, acogiéndose a una de las condiciones de los contratos, recuperar el dominio útil para volver a cederla bajo nuevas condiciones.

Hasta aquí los datos objetivos, que ya nos podrían justificar plenamente el porqué de la opción tomada por los eclesiásticos accitanos a favor del empleo de los censos perpetuos. Pero queremos ir más allá y apuntar una hipótesis más arriesgada y, por tanto, aún por demostrar en muchos de sus aspectos. Creemos que el deterioro que sufre la población morisca en sus niveles de vida a lo largo del siglo XVI hizo que ésta fuera cada vez menos capaz de explotar las propiedades de los castellanos, sencillamente porque no contaba con medios (inputs) que invertir en las propiedades. Ello hizo que, además de resentirse su explotación, cada vez menos rentable, éstas se vieran también menoscabadas. De ahí que incluso muchos censatarios moriscos se vieran obligados a traspasar sus censos a favor de cristianos viejos, como hemos podido comprobar. Por tanto, la única alternativa para los propietarios castellanos era que, mediante unas condiciones más favorables, el campesinado morisco pudiera seguir siendo explotado, manteniendo su producción sin menoscabo de los bienes y pudiendo asegurar su mantenimiento y reproducción. Ese pudo ser, en nuestra opinión, el papel que pudieron jugar los censos perpetuos.

Sin embargo, su empleo fracasó, por un lado porque esas condiciones más favorables no fueron suficientes ante la presión depredatoria castellana y, por otro, porque incluso el sistema se desvirtuó y se aprovechaba cualquier ocasión para endurecer las condiciones de los contratos, acentuando el minifundismo y aumentando la renta, como hemos podido ver en los censos de Beas de 1560.

Al final la situación del campesinado morisco, cada vez más proletarizado, se hizo insostenible. Otra razón más para sublevarse.

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LA ESCLAVITUD EN GUADIX

«La esclavitud en Guadix»: ficha nº 23 de la serie «Conocer Guadix y comarca» publicada por la Fundación Pintor Julio Visconti, por Carlos Javier Garrido García.

Orígenes

La esclavitud es el sometimiento total de una persona a otra, perdiendo su condición jurídica como tal y pasando a convertirse en una propiedad de esta última. Sus orígenes eran básicamente tres: la autoventa por deudas, la captura por el enemigo en la guerra, cuyo captor le perdonaba a cambio la vida, y el nacimiento de madre esclava. La esclavitud vivió su periodo de máximo esplendor en Europa en la Edad Antigua, entrando en crisis en la Media.

Sin embargo, en los reinos meridionales, como fue el caso de los de la Península Ibérica, el enfrentamiento contra el Islam provocó que la institución perdurara, abastecida por prisioneros de guerra a los que se considera susceptibles de ser esclavizados por su condición de infieles.

El inicio de la Edad Moderna trajo aparejado un nuevo auge de la esclavitud en Europa, gracias a las fuentes de aprovisionamiento africanas: en el norte musulmán por el estado de guerra permanente y en el centro y sur negroafricano por los comerciantes portugueses y musulmanes.

En el caso de Castilla se añadió una fuente suplementaria con la población morisca sublevada en el reino de Granada entre 1568-1571 que, pese a su teórica condición cristiana desde 1500-1502, fueron sometidos a esclavitud.

La esclavitud en Guadix en época mudéjar-morisca

Durante la época mudéjar (1490-1500) y morisca (1500-1568), la esclavitud en Guadix tuvo poca importancia debido a la rendición mediante capitulaciones de la ciudad y su tierra, lo que evitó que su población musulmana cayera en esa condición, a las dificultades en la repoblación con cristianos viejos y a que estos contaban con una amplia masa mudéjar a la que explotar laboralmente, por lo que la inversión en mano de obra esclava no tenía mucho sentido.

En cuanto a la población de origen musulmán, también contaba con esclavos, aunque su sometimiento socioeconómico a los castellanos y las prohibiciones de que los poseyeran dictadas por la Corona a partir de 1526 limitaron también su número. Esta situación cambió radicalmente a raíz de la rebelión morisca iniciada en la navidad de 1568.

La rebelión de los moriscos

Guadix se convirtió en uno de los principales mercados de esclavos moriscos a raíz de la rebelión debido a su cercanía con el teatro principal de los enfrentamientos (Alpujarra, marquesado del Cenete) y a que a partir de 1569 es uno de los principales centros de la retaguardia castellana. En este último año ya hay registradas en la ciudad más de 1.000 personas esclavizadas y durante toda la guerra en acciones de saqueo llevadas a cabo desde ella se capturan a unas 6.000. Su gran mayoría eran mujeres y niños, estos últimos excluidos de la esclavitud y sometiéndolos a la administración temporal de un cristianos viejo hasta cumplir los 20 años de edad.

En el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Guadix se conservan escrituras de compraventa de 1.363 personas esclavizadas datadas entre 1569 y 1571, casi todas ellas de origen morisco. En este activo mercado esclavista los miembros de las unidades militares vendían sus capturas en la guerra a vecinos de la ciudad, que los revendían a su vez a mercaderes que acudían a la ciudad buscando una reventa posterior en otros mercados en los que los precios fueran más altos. La esclavitud en Guadix fue, por tanto, una fuente de ingresos clave en una sociedad marcada por la guerra y la pérdida de su mayoritaria población morisca.

Evolución posterior

La gran masa de personas esclavizadas en la ciudad se redujo de manera rápida debido a que, como ya se ha indicado, su mayor parte fue exportada a otros mercados, sobre todo valle del Guadalquivir y Murcia, con la intención de revenderlos consiguiendo un fuerte beneficio, tráfico que favoreció sobre todo a las élites de la ciudad residentes en la parroquia del Sagrario. A ello se unieron los decretos de expulsión de esclavos masculinos mayores de edad por considerarlos peligrosos (lo que aumentó el carácter femenino del colectivo), las numerosas liberaciones y un movimiento natural claramente negativo.

Así, a partir de la década de 1580 la esclavitud en Guadix se redujo considerablemente, quedando para entonces en la ciudad y su Tierra 8 esclavos, 125 esclavas y 151 menores en administración de origen morisco. Este descenso se fue compensando con personas esclavizadas de origen negroafricano y berberisco, aunque en un número muy reducido, hasta llegar a la desaparición total de la institución ya a principios del siglo XIX.

La vida en esclavitud

La población esclavizada tenía unas condiciones de vida marcadas por su condición marginal: sufrían una marginación legal que los convertía en sujetos pasivos totalmente sometidos a sus amos, que ejercían sobre ellos una fuerte explotación laboral y disciplina, llegando esta última con frecuencia a los malos tratos. En el caso de las esclavas a ello se unió su explotación sexual, explicable por la presión religiosa contrarreformista ante la cual fueron usadas como vía de escape y por el interés por unos posibles hijos que heredaban la condición esclava de su madre.

En general, la vida de la persona esclavizada estaba marcada por el aislamiento y su marginación en una sociedad en la que primaba el principio de limpieza de sangre, lo que explica sus dificultades de acceso al matrimonio y el predominio de prácticas endogámicas. En el terreno laboral las personas esclavizadas fueron explotadas predominantemente en el ámbito doméstico, entendiendo este último no solo como el domicilio del amo, sino también como una unidad de producción. Por tanto, dentro de la vivienda del amo los esclavos y esclavas ejecutaban las tareas domésticas y ayudaban en las actividades productivas de sus amos, ya fueran en la agricultura, la artesanía, el comercio, etc., existiendo, como en el caso de la población libre, una distribución por sexo de las mismas en función de la perspectiva de género predominante en la época.

El acceso a la libertad

            Parte de la población esclavizada conseguía salir de la esclavitud gracias al pago de un rescate monetario, que sufragaban sus familiares o amigos o ellos mismos a través de su trabajo fuera de casa del amo, siempre con su permiso y llevándose este parte de sus ganancias. Sin embargo, la población liberta seguía sufriendo marginación legal, racial y religiosa por su origen, manteniéndose la endogamia en sus matrimonios y sus actividades laborales, ahora como criados domésticos.

En el caso de Guadix, los libertos de origen morisco, de residir con sus amos, vecinos sobre todo de la Parroquia del Sagrario, pasaron a trabajar en la misma zona como criados, pero ahora residiendo en la periferia de cuevas.

Bibliografía

  • ASENJO SEDANO, Carlos: Sociedad y esclavitud en el reino de Granada. Siglo XVI. Las tierras de Guadix y Baza. Granada: Colegio Notarial, 1997.
  • GARRIDO GARCÍA, Carlos Javier: La esclavitud en el reino de Granada en el último tercio del siglo XVI: el caso de Guadix y su Tierra. Tesis Doctoral. Universidad de Granada, 2012.
  • RUIZ PÉREZ, Ricardo: “El levantamiento morisco en tierras de señorío. El caso del Marquesado del Cenete”. Chronica Nova, 19 (1991), pp. 291-336.

Para acceder a la página web de la Fundación Pintor Julio Visconti, pulse aquí.

LA ACCIÓN TUTORIAL EN SEGUNDO DE BACHILLERATO: UNA PROPUESTA METODOLÓGICA

Acción tutorial en Segundo de Bachillerato

IES «Doctor Francisco Marín», Siles (Jaén), donde el autor ejerce la docencia.

Propuesta medodológica para el desarrollo de la acción tutorial en Segundo de Bachillerato, por Carlos Javier Garrido García.

UN AÑO «SINGULAR» PARA LA ACCIÓN TUTORIAL

La acción tutorial es un elemento fundamental en Bachillerato. El Segundo de Bachillerato es uno de los años más decisivos para el alumnado al finalizar la etapa preparatoria para el futuro acceso a los estudios superiores, más aún sabiendo que tanto la nota del expediente de Bachillerato como la nota de Selectividad son las que determinarán, de las posibles opciones a las que aspiran, cuáles podrán elegir. Es, por tanto, un curso duro para el alumnado, para algunos, según dicen, incluso más que los de universidad, por dos razones fundamentales:

  • Por un lado, la presión constante de la prueba de acceso a la Universidad, la antigua Selectividad, y la incertidumbre ante las distintas alternativas formativas que se abren al alumnado a partir de entonces.

  • Por otro lado, el alumnado nota el aumento de contenidos y exigencia con respecto a cursos anteriores, tanto 1º de Bachillerato como 4º de ESO. El origen de este problema está sin duda en el nuevo perfil del alumnado de ESO, marcado por la obligatoriedad del estudio y la existencia de múltiples niveles de conocimientos previos y motivaciones, lo que ha ido acompañado de un cambio metodológico en el que ha quedado en un plano secundario la importancia de estudiar contenidos teóricos amplios. Esto se ha traducido en una falta de dinámica y técnica de estudio en el alumnado que se hace notar cuando, con la Selectividad en perspectiva, los contenidos teóricos aumentan exponencialmente con respecto a cursos anteriores.

Frente a estos condicionantes y problemas la acción tutorial es fundamental, pese a lo cual no se dispone de una hora semanal de tutoría lectiva con el alumnado de Bachillerato por decisión de la administración educativa. Ante esta situación, la acción tutorial se vuelve fundamental, por lo que voy a pasar a exponer la que he venido aplicando en los últimos años con resultados que creo óptimos

PUNTO DE PARTIDA DE LA ACCIÓN TUTORIAL: SER CONSCIENTE DE LOS ASPECTOS POSITIVOS Y NEGATIVOS

Aspectos negativos: influencia en 2º de Bachillerato del hábito de estudio adquirido durante los cursos anteriores

Como ya he indicado, durante la ESO y, en menor medida, pero también, 1º de Bachillerato, los contenidos teóricos en los exámenes son muy limitados, lo que ha provocado que el estudio sea básicamente memorístico, ya que la cantidad de temario lo permitía. Sin embargo, al aumentar los contenidos esta técnica de estudio da unos resultados mediocres o negativos. De ahí la frecuencia de alumnos con magnífico expediente en la ESO y 1º de Bachillerato que al llegar a Segundo parece que, de pronto, no saben estudiar, que no se les queda nada, lo que los desorienta y desmotiva. Por tanto, el hábito de estudio previo influye negativamente en el alumnado en dos factores:

  • Descenso de la nota del expediente, por no poder hacer frente a la demanda diaria de las asignaturas.

  • Aumento de la desmotivación e implicación en el curso al ver que no obtienen los resultados esperados con el hábito que poseen.

Por otra parte, la tendencia a estudiar sólo en los días (o el día) previo al examen, sin organización ni trabajo diario, hace que los resultados también empeoren. Además, la cercana Selectividad provoca una densidad de exámenes y un exceso de trabajo que provoca nervios, tensión, cansancio y, en el peor de los casos, desmotivación total y abandono prematuro. Por tanto, la inadecuada preparación del alumnado centrada sólo en estudiar los días previos influye negativamente en los siguientes factores:

  • Descenso de las calificaciones en los exámenes en los periodos en los que estos se concentran, especialmente a final de trimestre.

  • Aumento del estrés, cansancio y tensión en el alumnado, haciendo que su rendimiento no sea el óptimo.

  • Aumento de la desmotivación y abandono prematuro al percibir la incapacidad de poder hacer frente al curso y a selectividad.

Aspectos positivos: el perfil del alumnado

En el otro lado de la balanza, los aspectos positivos, no debemos olvidar que normalmente se cuenta con un alumnado de buen nivel de conocimientos previos e interés hacia las materias, puesto que tienen claro desde el principio que quieren seguir estudiando en el futuro, lo que influye positivamente en una mayor implicación y en la práctica ausencia de actitudes disruptivas en el aula. Además, el interés y la implicación de las familias son muy altos, lo que hace que la acción tutorial tenga buena recepción.

CASOS TÍPICOS DE MAYOR GRAVEDAD

El alumno-tipo de Segundo de Bachillerato se caracteriza por una falta de organización y de técnica adecuada de estudio, pero va solventando los problemas progresivamente, con mayor o menor dificultad. Sin embargo, hay dos casos muy frecuentes que son los que llevan consigo más problemas:

  • Alumnado con magnífico expediente académico y muy responsable e implicado en los estudios que desarrolla una actividad frenética desde principio de curso, lo que le lleva a agotarse y llegar, literalmente, hecho polvo a final de curso.

  • Alumnado que sufre más el cambio de Segundo de Bachillerato por sus peores conocimientos previos, que se empeña en estudiar como siempre y, ante los malos resultados, que no entiende, acaba renunciando a seguir intentándolo totalmente desmotivado.

La solución a todos estos problemas ha de ser el objetivo prioritario de la acción tutorial, a través de un plan que paso a exponer.

PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL

Principios básicos

La acción tutorial tendrá como objetivo que el alumnado tenga claros dos principios básicos: el curso académico es una carrera de fondo y la técnica de estudio debe ser comprensiva.

En cuanto a lo primero, el curso académico es una carrera de fondo, por lo que hay que llegar en las mejores condiciones académicas, físicas y mentales a final de curso, cuando se fija la nota final y se realiza la selectividad. Para ello el alumnado debe realizar un trabajo diario y sistemático, organizar el tiempo de estudio (mejor si es por cuadrante), dosificar los esfuerzos planificando también el tiempo de descanso y tener como guía siempre el optimismo sin dejar lugar a la duda sobre sus propias posibilidades.

Por otra parte, se debe abandonar la técnica de estudio simplemente memorística y centrada en los días previos al examen con subidas y bajadas de trabajo que acaban desfondándolos. Para que el alumnado entienda lo inadecuado de este modo de proceder se pueden utilizar símiles deportivos (entrenamiento diario, no con subidas y bajadas). La alternativa es una técnica basada en la comprensión (atención en clase, preguntar dudas, lecturas comprensivas) y a partir de ahí hacer resúmenes y esquemas. Esta técnica permite, memorizando una pequeña parte del temario (el resumen o esquema), explicarlo de manera completa, ya que se comprende.

Para que el alumnado entienda la técnica de estudio yo siempre uso el símil de la película. Supongamos que nos debemos examinar de una película. Hasta el momento se han acostumbrado a coger la película e intentar memorizarla. Si la película es muy larga, no hay manera. Frente a ello, nos sentamos a ver la película en el sillón, con refrescos y palomitas, y la disfrutamos. Ya que la entendemos, la volvemos a ver y hacemos un resumen de la misma. Por último, esquematizamos su contenido y ese esquema es el que nos estudiamos. ¡Ahora la explicación nos saldría redonda!

Con estos principios básicos se alcanzarían unas condiciones óptimas para hacer frente de forma exitosa el curso y con buenos resultados también en selectividad.

Herramientas

Dada la ausencia de una hora semanal de tutoría lectiva, las herramientas para desarrollar la acción tutorial serían básicamente tres: charlas comunes a todo el alumnado, encuestas de pre-evaluación y citas individualizadas.

Las charlas comunes se realizarían a principio de curso para explicar los dos principios esenciales ya citados. Sin embargo, estas charlas comunes tienen el problema de que el alumnado suele “desconectar” en este tipo de sesiones y que, además, se quita tiempo a la asignatura.

Las encuestas de pre-evaluación se deben orientar a conocer la técnica y organización de estudio de cada alumno, por lo que no deben ser anónimas. Esta información será fundamental para que la tercera herramienta, las citas individualizadas, sea más efectiva.

Las citas individualizadas de tutoría se desarrollan una hora semanal por la tarde. Hay que darles un sentido no sólo informativo para los progenitores en cuanto a la marcha de su hijo, sino constructivo de analizar la marcha del curso y encontrar posibles soluciones, además de volver a incidir, de manera individualizada, en los principios ya citados. Como se podrá suponer, para todo ello es básico y fundamental que a las citas acuda el alumnado acompañando a sus padres.

Desarrollo

La temporalización de las actividades de acción tutorial sería la siguiente:

  • Primer Trimestre: charlas comunes con el alumnado a principio de curso y realización de la encuesta de pre-evaluación al final del trimestre.

  • Segundo Trimestre: con el resultado de las encuestas y de la evaluación, ir citando a los padres y alumnado de manera sistemática (TODOS) para analizar la organización y técnica de estudio, problemas y motivación de manera individualizada. Si se dejan estas citas para el segundo trimestre es porque durante el primero se está todavía en periodo de adaptación y durante el segundo es cuando se definen principalmente los resultados finales dada la corta duración del tercero.

  • Tercer trimestre: el poco tiempo disponible (las clases terminan a finales de mayo) hace que ahora vuelvan a ser fundamentales las charlas comunes al grupo, realizándose citas individualizadas sólo en casos de problemas especialmente graves.

Si quiere descargar el artículo completo, con dos modelos de encuestas de pre-evaluación, pulse aquí: TUTORÍA

LA LENGUA ÁRABE EN LA POLÍTICA ACULTURADORA DE LOS MORISCOS DEL REINO DE GRANADA

Análisis de la política seguida por las autoridades eclesiásticas y civiles castellanas con respecto al uso de la lengua árabe por parte de los moriscos del reino de Granada, por Carlos Javier Garrido García.

En 2008 publiqué el artículo “El uso de la lengua árabe como medio de evangelización-represión de los moriscos del reino de Granada: nuevos datos sobre Bartolomé Dorador, intérprete y traductor de Martín de Ayala, obispo de Guadix”, en la revista Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (Sección Árabe-Islam), n.º 57 (2008), pp. 123-137. Esta entrada es una síntesis de sus aportaciones principales, pudiendo descargarse el artículo completo en el enlace presente al final.

Que el problema morisco se ha convertido en uno de los temas estrella de la historiografía del antiguo Reino de Granada no escapa a nadie, como deja claro el elevado número de estudios que se le han consagrado. El conflicto entre ambas etnias, lejos de limitarse a temas religiosos derivados de la conversiones forzadas de 1500-1501 y de la consiguiente aplicación por parte morisca de la taqiyya (disimulación), estuvo circunscrita también a temas económicos y culturales. En cuanto a éstos últimos, las manifestaciones culturales moriscas fueron consideradas por los cristianos viejos como muestra flagrante de disidencia religiosa, por lo que se llevaron a cabo unas medidas sistemáticas de prohibición de cualquier característica cultural que no fuera asumida por los castellanos.

Dentro de las manifestaciones culturales, sin duda una de las principales era la lengua, entendida como barrera para la verdadera conversión y aculturación de los moriscos. Para soslayar el problema, las autoridades civiles y religiosas castellanas van a contar con la colaboración de intérpretes y traductores, como fue el caso de Bartolomé Dorador, intérprete y traductor del obispo accitano Martín de Ayala.

Alfabeto árabe publicado por Fray Pedro de Alcalá: «Arte para saber la lengua arábica» (1505)

La problemática lingüística en la Granada morisca

La lengua árabe estaba estrechamente imbricada con la vida religiosa de los moriscos al ser un elemento capital en la definición de su identidad cultural. Por ello no es de extrañar que las autoridades religiosas castellanas lucharan por su extirpación como condición sine qua non para la asimilación de los moriscos, como denotan las prohibiciones efectuadas en la Congregación de la Capilla Real de 1526, el Concilio Provincial de Granada de 1565, la real cédula de noviembre de 1566 y la Pragmática de 1567. De nada sirvieron las alegaciones de Francisco Núñez Muley en su famoso Memorial, según el cual había que distinguir entre religión y lengua, para lo que ponía como ejemplo a las comunidades cristianas de Malta y Jerusalén.

Sin embargo, todas las medidas aculturadoras resultaron un fracaso en el aspecto lingüístico, como en tantos otros, habiéndose demostrado que la población rural morisca apenas conocía el castellano y que en las áreas urbanas la situación era de bilingüismo en el mejor de los casos. Ello no fue impedimento para que muchas veces se utilizara por parte de las instancias eclesiásticas la lengua árabe para la predicación de la religión cristiana a los moriscos, ya fuera desde posturas moderadas, caso de Fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada, o desde posturas contrarreformistas más intransigentes, caso de Martín de Ayala, obispo de Guadix entre 1549 y 1560. En ambos casos, las autoridades eclesiásticas fueron conscientes de la necesidad de contar con un clero que conociera la lengua árabe.

La formación de un clero arabófono por Martín de Ayala, obispo de Guadix

El obispo Ayala se centró, en su amplia labor reformista, también en conseguir un clero plenamente capacitado para la labor misional con los moriscos, para lo cual era necesario conocer la lengua árabe. Aparte de cristianos viejos como Dorador, el medio más fácil de encontrar un clero arabófono era conseguir la consagración sacerdotal de moriscos plenamente integrados. Sin embargo, desde 1526 existía como impedimento el estatuto de limpieza de sangre impuesto por una real provisión de Carlos I en el nombramiento de beneficiados, tanto catedralicios y abaciales como parroquiales, en el Obispado de Guadix. En ella se encargaba al entonces obispo de Guadix y a sus sucesores que tuvieran especial cuidado en informarse si las personas que se presentaban a los beneficios parroquiales “son reconçiliados, hijos o nietos de quemados por el dicho Santo Ofiçio de la Ynquisición o nuebamente conbertidos en nuestra Santa Fe Cathólica para que a ninguno desta calidad no instituyáis ni coleis en ninguna dignidad, raçión, capellanía ni benefiçio”.

Ante ello, el obispo Martín de Ayala solicitará al rey que se aclare si quedaban excluidos sólo los conversos pero no sus hijos, al mismo tiempo que solicitaba al monarca que se señalaran dos beneficios “para que se prouean a theólogos que sepan la lengua arábiga para predicar a los moriscos”. La respuesta del monarca, en marzo de 1550, será pedir un traslado de la anterior real cédula para decidir en consecuencia, y en el segundo aspecto, el de los beneficios destinados a clérigos conocedores del árabe, “teniendo por çierto redundará mucho seruiçio de nuestro señor, hauemos scripto a los serenísimos reyes de Bohemia, mis hijos, que lo manden ver y poner en execución por la mejor manera que les parescerá”, sin que conozcamos su decisión al respecto.

Seis meses después, el rey, una vez vista la real provisión de 1526, decidió que “pareçe que está claro que se entiende y ha de entender que solamente son excluydos los reconçiliados e hijos o nietos de quemados por el Santo Officio de la Inquisición y los que nueuamente se conuertieren de moros y que a estos tales no se ha de hazer la collación, pero los hijos y desçendientes de los nueuamente conuertidos han de ser admitidos siendo buenos christianos y ábiles y sufiçientes, de la esaminaçión de los quales os encargamos tengays mucho cuydado”.

El uso del árabe en la predicación a los moriscos por un clero conocedor de dicha lengua era algo básico para Ayala. Él mismo, al ser presentado por el emperador para la sede accitana en 1548, intenta renunciar a ella alegando su desconocimiento de la lengua árabe. No es de extrañar, por tanto, que la necesidad de contar con un clero arabófono sea tenida en cuenta en el famoso Sínodo celebrado por el obispo Ayala en Guadix en 1554. A lo largo del mismo las referencias a ello son frecuentes.

El Sínodo de Guadix de 1554 y la lengua árabe

Los encargados del adoctrinamiento de los moriscos eran los curas, por lo que el Sínodo estableció que hubiera “algún aráuigo para las parrochias que fueren de christianos nueuos”. En ausencia de curas o cuando el curato estuviera ejercido por un beneficiado, la predicación en árabe a los moriscos estaría a cargo del mismo. Así, se establece “que en los lugares o parrochias donde no vuiere cura que por su turno el beneficiado o beneficiados que fueren semaneros y que tuuieren el curato y sufficiencia y supieren aráuigo declaren el sancto euangelio, deteniéndose en vn punto principal dél… El señalamiento de los quales beneficiados que esto ouieren de hazer (no siendo todos para ello) reseruamos en Nos para les applicar del curato alguna recompensa e las primicias por su trabaja como a Nos más bien visto fuere”.

Además, se decidió que los domingos de adviento y cuaresma y en otras fiestas entre semana se reunieran los moriscos en las ciudades de Guadix y Baza en una iglesia para “tener sermón en aráuigo acerca de la doctrina y euangelio que occurriere, no auiendo en todas las parrochias hombres doctos y aráuigos que los puedan enseñar, y esto hagan los prelados con intérprete o pongan quien lo haga”.

Estas disposiciones se completaban con otras como la contratación en cuaresma de confesores que conocieran el árabe y la predicación una vez al mes en árabe en las parroquias “porque algunos en muchos lugares no saben aljamía y puedan entender lo que rezan”.

En cualquier caso, esta predicación en árabe se estimaba como algo temporal que no eximía de la necesidad de que los moriscos aprendieran la lengua castellana. Por ejemplo, antes de casarse los cristianos nuevos debían examinarse de la doctrina cristiana ante el obispo o sus provisores, estableciéndose que la debían saber “en lengua castellana” para que se les diera licencia.

Como apoyo en la labor misional, Martín de Ayala va a elaborar también un catecismo en 1554 que, incluido en las actas del Sínodo, fue traducido al árabe por Bartolomé Dorador.

Declaración de Bartolomé Dorador en un pleito contra un morisco en 1554, incluyendo la transcripción de varias oraciones musulmanas en árabe. Archivo Histórico Diocesano de Guadix.

Bartolomé Dorador

Este clérigo, beneficiado primero de Lanteira y luego de Santiago de Guadix, utilizó su conocimiento del árabe no sólo para predicar a sus feligfreses morioscos, sino también para, ganándose su confianza, aacabar procesándolos ante la Audiencia Episcopal de Guadix. Esta práctica deja de manifiesto que el aprendizaje y uso de la lengua árabe por parte de los eclesiásticos durante la pontificado de Martín de Ayala difería, y mucho, en sus intencionalidades básicas del realizado durante el pontificado de fray Hernando de Talavera: éste último lo usará como vehículo de diálogo con la comunidad morisca en busca de una conversión voluntaria y sincera; aquél lo hará con el ánimo de conseguir también la conversión de los moriscos, pero ahora a través de la represión y el control. Para ambas acciones saber árabe eran un instrumento necesario, de ahí la actuación de individuos como Bartolomé Dorador.

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COLABORACIONISMO MORISCO EN EL REINO DE GRANADA

El colaboracionismo morisco granadino a través de cuatro ejemplos de Guadix y su Tierra: Hamete Sillero, Hernando el Habaquí y las familias Abenaxara y Valle-Palacios, por Carlos Javier Garrido García.

La Parroquia de Santa Ana de Guadix, morería mudéjar y barrio morisco de la ciudad.

Los colaboracionistas fueron los miembros del pueblo morisco que, a raíz de la conquista de 1482-1492 y de las conversiones de 1500-1502, optaron por colaborar con las nuevas autoridades castellanas. Las razones para ello fueron múltiples: adaptarse a una situación considerada como irreversible, mantener o aumentar su condición social, defender los intereses de su nación… En cualquier caso, hay que huir de cualquier generalización, pudiendo afirmar que hubo tantos tipos de colaboracionismo como colaboracionistas. Las razones de la Corona sí están más claras: controlar a la élite como medio de hacerlo con la comunidad en su conjunto. Sin embargo, para que el colaboracionismo fuera funcional era necesario que la comunidad no percibiera a sus élites como una institución castellana más, sino como una institución propia. De ahí surge la gran contradicción del colaboracionismo: agentes de la Corona castellana que deben mostrar, sin embargo, elementos de solidaridad con la comunidad a la controlan para que ese control sea efectivo.

Voy a acercarme al complejo mundo del colaboracionismo a través de cuatro ejemplos de Guadix y su tierra: las dos grandes familias colaboracionistas de los Abenaxa y los Valle-Palacios y los casos concretos de Hamete Sillero y Hernando el Habaquí para ilustrar la época mudéjar y el final de la época morisca granadina, respectivamente. Todos ellos han sido objeto de estudio pormenorizado por mi parte en sendos artículos publicados en la revista “Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos (Sección Árabe-Islam)” de la Universidad de Granada. Reproduzco ahora las conclusiones de cada uno de ellos e incluyo al final los enlaces para acceder a los artículos completos.

 La época mudéjar: alguaciles, consejos de notables y colaboracionistas. El caso de Hamete Sillero.

Las necesidades monetarias de la Corona, unidas a la discriminación que suponía la diferencia religiosa, explican la fiscalidad diferencial mudéjar. Esta fiscalidad diferencial y el estatus mudéjar de la población explican que la Corona necesitara del establecimiento de unos interlocutores institucionalizados, añadiendo al consejo de notables de cada localidad, herencia nazarí, dos figuras nuevas: los alguaciles nombrados por la Corona y el surgimiento de los grupos colaboracionistas con los castellanos, recibiendo ambos mercedes de la Corona como remuneración por su colaboración. Sin embargo, las mercedes y su nombramiento reales hicieron que las tensiones de los alguaciles con sus comunidades, representadas por el “consejo de ancianos y notables” de la aljama, fueran frecuentes, considerando siempre la Corona a este último como la entidad principal de representación. De ahí la importancia del colaboracionismo, ya que permitía controlar los consejos de notables en caso de conflicto. Todo ello ha quedado constatado en el caso de la ciudad de Guadix con los enfrentamientos entre el alguacil Uleylas y la comunidad mudéjar de la ciudad, representada por destacados colaboracionistas como Alí Çefin, Alí Abenaxara y, sobre todo, Hamete Sillero. Se originan así unas élites colaboracionistas que desde las antiguas aljamas de las ciudades se convertirán en la época morisca en los representantes reconocidos por la Corona y, no sin tensiones, por los moriscos de ellas y sus Tierras.

Los López Abenaxara: intenso colaboracionismo, moderada integración

El origen del colaboracionismo de los Abenaxara se sitúa en los primeros momentos de la conquista castellana, recibiendo a cambio de su lealtad diversas mercedes. Esta función colaboracionista se verá reforzada con las conversiones generales mudéjares, cuando consiga la importante merced del regimiento perpetuo de la ciudad de Guadix.

En cuanto a sus relaciones con las élites castellanas, éstas fueron en general bastante buenas, si exceptuamos el caso aislado en el tiempo y en un determinado conflicto (el pago de los diezmos) de las relaciones con la Iglesia accitana. Dicha posición, propia de cualquier colaboracionista, estuvo potenciada por lo que los Abenaxara le debían: de ser una familia de la oligarquía rural de Fiñana, pasará a ser parte directora de uno de los regimientos más extensos e importantes del Reino de Granada, y, además, gracias a las mercedes de la Corona conseguirá acumular un patrimonio enorme que le hará compararse económicamente con la cúspide dirigente del

Obispado de Guadix. Fruto de ello será el afán de simulación con las élites castellanas, concretadas en la posesión de capilla propia en la Iglesia de Santiago y en la fundación de un mayorazgo.

En cuanto a las relaciones con los moriscos, los Abenaxara mantuvieron un alto grado de lealtad con respecto a ellos, concretada en casos tan sintomáticos como las gestiones realizadas ante Carlos V en 1526 y el rescate de esclavos. En todo caso, no hemos de olvidar que de esa función derivaban sus privilegios, ya que de no haber sido reconocida su función de intermediario por los moriscos, su utilidad habría sido nula para los castellanos.

Con el endurecimiento de las medidas aculturadoras y represivas desde la década de 1550 las labores de intermediación de los Abenaxara se fueron tornando cada vez más difíciles, debido al aumento de la tensión entre moriscos y castellanos y a la cada vez mayor inflexibilidad de la Corona, poniéndose por ello incluso en momentos puntuales (como el problema de la posesión de esclavos negros) en peligro la misma categoría de privilegio de los mismos.

Ante tal coyuntura, los Abenaxara tomaron cada vez más partido por los castellanos, a cuyo lado actuaron en la guerra de 1568-1570, lo que les valió para mantener su status privilegiado: el regimiento perpetuo de Guadix y una posición económica ampliamente boyante. Con la expulsión de los moriscos sus labores de intermediación desaparecieron por inútiles, integrándose cada vez más los Abenaxara en las oligarquías municipales hasta desaparecer la familia como tal en su seno.

Los Valle-Palacios: total integración

El sector colaboracionista morisco lejos de ser uniforme presentó una gran variedad de situaciones que iban desde la plena integración y compromiso con los castellanos hasta el uso de su posición de privilegio en beneficio de los intereses de su pueblo, pasando por variadas situaciones intermedias, llenas de contradicciones. Todo ello ha quedado patente al comparar la distinta actuación de la familia Valle-Palacios, que entró en la primera categoría, y la López-Abenaxara, que lo hizo en la última.

En cuanto a los Valle-Palacios, su integración y colaboracionismo ha quedado patente, actuando como nexo de unión entre las autoridades castellanas y los moriscos de Guadix y su tierra, aunque más en calidad de agente de las primeras que como representante de los segundos. En cuanto a su situación socioeconómica, hemos constatado en época morisca su gran nivel económico, potenciado por los castellanos en los repartimientos y con exenciones fiscales, y su posición predominante en la Parroquia de Santa Ana, donde contaron con amplias redes clientelares y actuaron muchas veces como intermediarios de los moriscos en la gestión de sus asuntos comunes.

Tras la guerra de los moriscos de 1568-1570, en la que la familia actuó del lado castellano, su situación económica se pudo ver menoscabada, aunque su participación en la compraventa de esclavos y la compra de bienes confiscados a moriscos debieron paliar, e incluso reforzar, su posición, manteniendo su status social e incluso reforzando sus redes clientelares. La situación crítica hará que se pase en la explotación de sus bienes de los censos y arrendamientos a favor de un numeroso campesinado morisco a la explotación directa de sus propiedades.

En cuanto a la integración de la familia, fue patente en la rama accitana de la misma, casándose Hernán Valle de Palacios con una cristiana vieja y testando como tal en 1598. Como hemos comprobado, el testamento del último patriarca familiar nos muestra a una persona profundamente católica, muy preocupada por la salvación de su alma. Caso distinto fue el de la rama granadina de la familia, muy similar a la de la familia López-Abenaxara, que se mantuvo en un grado menor de integración, manteniendo una política de matrimonios con familias moriscas. Ello explica que ambas familias fueran puestas bajo sospecha en la dura tesitura de la rebelión de los moriscos, aunque finalmente su larga trayectoria colaboracionista les librará de la expulsión y la confiscación de sus bienes.

Alternativa frente a las grandes familias y deseo de ascenso: Hernando el Habaquí

Pese a ejercer un papel secundario en la conquista y las conversiones, la familia Habaquí obtuvo de la Corona la merced del alguacilazgo de Alcudia, una pequeña localidad de unos ochenta vecinos de la tierra de Guadix, convirtiéndose así en su representante ante la Corona y a la vez en agente de ésta en los asuntos especialmente fiscales. Pese a su entrada, por tanto, en el colaboracionismo, la familia Habaquí presentó una actuación tendente a mantener los lazos con su comunidad de origen a través de una política matrimonial que los liga con las familias moriscas de los Benavides y Abenomar, esta última titular del alguacilazgo de la vecina localidad del Cigueñí, y del mantenimiento de su residencia en Alcudia, de su apellido musulmán y del uso de la lengua árabe. En cualquier caso, el colaboracionismo le prestó una situación económica desahogada, contando con un importante patrimonio que completaba a través del arrendamiento y acensamiento de bienes eclesiásticos para su posterior subarriendo a la mano de obra morisca, en una práctica común a las élites castellanas. Además, su actuación como mayordomo del Monasterio del Parral de Segovia en la localidad de Cogollos y de la Iglesia parroquial de Alcudia, le permitió controlar, en su beneficio, sus bienes.

Desde esta situación más bien modesta, que lo situaba en un nivel medio-bajo dentro de las élites moriscas, Hernando el Habaquí dio el salto a la representación del conjunto de los moriscos del reino de Granada en la dura coyuntura de la aprobación por parte de la Corona de la real cédula de 1 de enero 1567, que suponía el genocidio cultural de la comunidad morisca. Si alcanzó este relevante papel, fue por el enorme desprestigio de las principales familias de las élites moriscas, debido a la contradicción existente al actuar a la vez como representantes de la comunidad y agentes de la Corona. El fracaso de su misión a Madrid para pedir el aplazamiento de las medidas y las represalias que sufrió como consecuencia de ella, cifradas en la pérdida de su alguacilazgo y en su encarcelamiento al iniciarse la rebelión morisca en diciembre de 1568, le llevaron a sublevarse en torno a mayo de 1569. Gracias al prestigio conseguido en su misión a Madrid, Hernando el Habaquí ocupó desde entonces un papel central en la rebelión, convirtiéndose en el máximo defensor del inicio de conversaciones de paz con los castellanos para acabar con el conflicto. Después de estar a punto de fracasar por la orden de expulsión de los moriscos de Guadix y su tierra en abril de 1570, las negociaciones llegaron a un acuerdo en mayo de 1570, consistente en la rendición prácticamente incondicional de los moriscos a cambio de conseguir un trato de favor para el Habaquí y su entorno, lo que finalmente lleva a su asesinato al mes siguiente por parte de Aben Aboo. En cualquier caso, esta actuación hizo que su mujer e hijos, que sufrieron la presión religiosa y la expulsión, se vieran recompensados con una pensión vitalicia.

En definitiva, coincido con el profesor Vincent en considerar a Hernando el Habaquí como un ejemplo de la situación de las élites moriscas, aunque difiero un tanto en el sentido de su ejemplaridad. Así, según Vincent, las élites moriscas vivieron sumidas en la ambivalencia entre el mantenimiento de su situación de privilegio, dependiente de su colaboracionismo con los castellanos, y el deseo de mantener sus vínculos con su comunidad, lo que le llevaba a afirmar que junto a las solidaridades de clase, que fomentarían el primer elemento, existieron los lazos familiares y el sentimiento de pertenencia a la comunidad, reforzado por el constante recuerdo castellano de su diferencia, que fomentarían el segundo. Sin embargo, el ejemplo del Habaquí considero que muestra la importancia prioritaria de las solidaridades de clase dentro de las élites moriscas, en el sentido de que los vínculos con la comunidad de origen eran condición sine qua non para mantener su labor de intermediación con la Corona, origen de su situación de privilegio. Así, no debe extrañar que mantuviera unas prácticas económicas equivalentes a las de las élites castellanas, es decir, de explotación de la población morisca, y que en las negociaciones de paz tuviera como objetivo, más que llegar a un acuerdo beneficioso para su pueblo, conseguir su ingreso en la cúspide del colaboracionismo. De hecho, si se unió a la rebelión fue porque ante el aumento de la presión castellana se ponía en tela de juicio su situación privilegiada, motivo por el cual no dudó en la rendición si ésta podía ser recuperada.

Enlaces

LA VILLA DE SILES EN EL SIGLO XIX: POBLACIÓN, ECONOMÍA Y SOCIEDAD DE UNA LOCALIDAD DE LA SIERRA DE SEGURA

La Villa de Siles (Jaén) en el siglo XIX: estudio demográfico, económico y social de una localidad de la Sierra de Segura, por Carlos Javier Garrido García.

Introducción

La intención de este artículo es realizar un acercamiento a la situación sociodemográfica de la villa de Siles durante el siglo XIX, utilizando para ello informaciones hasta ahora dispersas y en buena parte inéditas, como es el caso del plano de la población en 1893 que se conserva en el Instituto Geográfico Nacional.

Como vamos a tener la oportunidad de comprobar, la villa de Siles registra un fuerte crecimiento demográfico en los siglos XVIII-XIX, con la consiguiente expansión de la superficie cultivada dentro de una economía agraria de subsistencia. Esto rompe violentamente el marco de protección forestal establecido por las Ordenanzas del Común de 1580, que defendían los intereses ganaderos, forestales y madereros del Concejo de Segura frente a las villas de su término, y por la creación de la Provincia Marítima de Segura en 1748, que hace lo propio con los de la Corona.

Este conflicto institucional y económico, junto con las consecuencias de la Guerra de Independencia (1808-1814) y de la I Guerra Carlista (1833-1839), las dificultades de comunicación provocadas por la orografía y la desidia administrativa y la ausencia de un proceso de industrialización dieron lugar a una grave crisis socioeconómica y a un aumento de la polarización social, como se puede comprobar gracias a los datos del censo de 1837 y a los suministrados por Pascual Madoz en 1849. La concentración de la riqueza en la oligarquía local se vio acentuada por las subastas de los bienes eclesiásticos y municipales desamortizados a partir de 1836 y 1841 en el primer caso (decretos de Mendizábal y Espartero) y de 1855 en el segundo (decreto de Madoz).

El subdesarrollo y la polarización quedan patentes al analizar la prensa local, los datos de mortalidad y el plano de la población, caracterizado este último por la ausencia de grandes espacios y edificios públicos y el predominio del casco histórico heredado de la Edad Moderna frente a la práctica inexistencia de ensanches. En cualquier caso, la misma existencia de la prensa escrita, cierta industria y la ampliación del casco urbano, limitada pero no inexistente, demuestran que algo estaba cambiando a finales de siglo. Es entonces cuando la economía agraria de subsistencia se transforma en una agricultura de mercado basada en el cultivo del olivar, provocando un aumento del peso de las clases medias agrarias (pequeños y medianos propietarios y arrendatarios), lo que se traduce en un crecimiento del casco urbano y en una acentuación de la polarización, enfrentándose cada vez más las clases medias-altas con la masa de jornaleros y excluidos, provocando finalmente el estallido del ciclo violento de 1931-1950 (II República, Guerra Civil y Posguerra), ya analizado por mi parte en otro trabajo (GARRIDO).

Arco de La Malena (Foto: Francisco Garrido). Publicado en: «Recuerdos del Ayer y Siles».

La villa de Siles en el siglo XVIII

La información suministrada por el Catastro de Ensenada (GILA, pp. 211, 233, 235 y 238), realizado para la villa de Siles en mayo de 1755, muestra la situación de una localidad inmersa en la crisis y en la polarización. Así, los 380 vecinos que tenía según las Relaciones de Felipe II de 1575 se habían convertido en 280, de los que 122 eran jornaleros y 4 pobres de solemnidad. Económicamente, la villa vivía de una agricultura de subsistencia, en la que aún no estaba presente el olivo, y de la ganadería y la explotación forestal.

Crecimiento demográfico en el siglo XIX

El crecimiento demográfico registrado entre mediados del XVIII y finales del siglo XIX puede ser calificado de exponencial, sobre todo en la primera mitad de este, tal y como muestra la tabla nº 1.

TABLA Nº 1: EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA DE LA VILLA DE SILES ENTRE 1575 Y 1900. Se indica en cada caso el número de vecinos (es decir, familias) o de habitantes. Fuentes: Gila, p. 235; Sáenz, p. 95; Martínez.

AÑO

VECINOS

HABITANTES

1575

380

1755

280

1837

502

1.936

1849

524

2.202

1900

3.188

Como se puede apreciar, el crecimiento es destacado entre 1755 y 1849, pese a incluir los efectos perniciosos de la Guerra de Independencia y de la I Guerra Carlista. Tal crecimiento se debería, en mi opinión, a las siguientes causas:

  • La crisis demográfica entre finales del siglo XVI y principios del XVIII produjo una subexplotación de recursos que permitió, posteriormente, un crecimiento basado en una explotación más intensa de los mismos.

  • Los recursos disponibles en la zona crecieron también gracias al aumento de la superficie cultivada en detrimento del bosque. Este último perdió su protección derivada de los Ordenanzas de 1580 y de la existencia de la Provincia Marítima y, además, en buena parte acabó en manos privadas gracias a las desamortizaciones.

Durante la segunda mitad de siglo el crecimiento se atenúa, ya que la ausencia de revolución agraria y de proceso de industrialización unida al subdesarrollo de las comunicaciones provocó que pronto el crecimiento de la población entrara en colisión con unos recursos estancados. Dicha situación se solventará en parte gracias a la expansión del olivar a finales de siglo, permitiendo nuevamente el crecimiento demográfico. Muestra de dicha expansión es que el número de olivos en Siles pasó de 1.300 en 1836 a unos 300.000 en 1936 (SÁNCHEZ GUELDOS, p. 142).

La villa de Siles a principios del siglo XIX

El amplio crecimiento registrado en la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX queda patente en los datos económicos y políticos. En el primer caso, según un informe de 1822-1823 Siles contaba con 3.165 fanegas de tierra cultivadas y 13.098 cabezas de ganado (MUÑOZ BUENDÍA y GONZÁLEZ PALACIOS, p. 282). El aumento de la superficie cultivada había sido notable, ya que según el Catastro de 1755 Siles contaba con 1.281 fanegas de tierra cultivada (GILA REAL, p. 206). En el ámbito político, desde 1836 y durante prácticamente todo el siglo, la villa de Siles disputará con Segura de la Sierra la capitalidad del partido judicial. En el año indicado se inicia el conflicto acusando Siles a Segura de deslealtad y sedicionismo, es decir, de apoyo a Carlos María Isidro en la I Guerra Carlista (1833-1839), mientras que ellos eran leales a Isabel II (MUÑOZ BUENDÍA y GONZÁLEZ PALACIOS, pp. 283-284).

Por otra parte, el censo de 1837 informa sobre la situación socioprofesional de la localidad a principios del siglo XIX, datos que resumo en la tabla nº 2.

TABLA Nº 2: ESTRUCTURA SOCIOPROFESIONAL DE LA VILLA DE SILES SEGÚN EL CENSO DE 1837. Fuentes: Juan de la Cruz Martínez; reproducido en Sánchez Gueldos, p. 142.

SECTOR

PROFESIONES (Número)

TOTAL (%)

Primario

Propietarios (38), Labradores (105), jornaleros (189)

332 (65’1)

Secundario

Fabricantes (3), artesanos (125)

128 (25’1)

Terciario

Profesores de ciencias (4), Boticarios y veterinarios (8), Maestros de primera enseñanza (1). Comerciantes al por menor (13), empleados (1), eclesiásticos (6)

33 (6’47)

Población marginal

Mendigos (11 hombres y 6 mujeres)

17 (3’33)

TOTAL

510 (100)

Los datos anteriores son muestra de una sociedad aún estancada en la economía agraria de subsistencia del Antiguo Régimen. Así, la inmensa mayoría de la población activa todavía se dedica a la agricultura (prácticamente dos tercios de la población), el sector secundario es básicamente artesanal y el terciario residual, destacando asimismo el elevado número de mendigos.

Además de atrasada, la sociedad sileña de principios del XIX estaba muy polarizada. Así, los 122 jornaleros y 4 pobres de solemnidad de 1755 habían pasado a ser en 1837 unos 189 jornaleros y 17 mendigos.

La descripción de Siles de Juan de la Cruz Martínez publicada en 1842

En 1842 la villa de Siles contaba con 516 vecinos, es decir, 2.580 habitantes, indicando el autor que “en menos de cien años ha triplicado su población y su riqueza”. La Iglesia Parroquial estaba bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción y había cinco ermitas: dentro de la población la de Santa Ana y extramuros la de patrón San Roque, la de San José, la de San Blas y la de San Sebastián. Contaba con abundantes aguas, destacando junto a la localidad los ríos Carrizal y de los Molinos y las fuentes Salivas, Cascajo, Chorrillo, Fuentecillas, Eroconcejo y la Tova. Sus principales productos agrarios eran “trigo, cebada, centeno, escaña, maíz, patatas, cáñamo, lino, aceite, vino, sedas, frutas, legumbres”. En el terreno educativo la situación era deplorable. Existía sólo una escuela pública a cargo de don Ramón Rubio a la que asistían unos 100 alumnos, “todos gratuitos”, aunque a los niños pobres no “se les provee de los libros y útiles necesarios”, siendo el estado de las clases también “muy regular” (MARTÍNEZ, pp. 72 y 120-121).

Siles en 1849 según el Diccionario de Pascual Madoz

Como ya hemos visto, en 1849 la población de Siles había pasado a ser de 524 vecinos, 2.202 habitantes, que vivían en unas 192 casas (MADOZ, p. 397). Tan reducido número de casas con respecto a vecinos nos indica dos cosas: por un lado, que la cifra de refiere a edificios y no viviendas en las que estos estaban divididos, y también la posible convivencia intergeneracional de familias en una misma finca. De esas 192 edificaciones, 40 se situaban dentro del recinto amurallado o “Villa” y el resto extramuros, en la denominada “Nueva población”.

En la “Villa” estaban la iglesia parroquial y la casa del curato. En cuanto a la muralla “es de argamasa fuerte, de cerca de 8 palmos de gruesa y conserva sus almenas, y 3 puertas que facilitan la entrada al interior, denominada de San Gregorio al Oeste, de la Magdalena al Norte y la Señora al Este: en el ángulo izquierdo del lienzo de muralla que mira al Sur hay construido un cubo, bien conservado todavía”. Por otro lado, destacaba la Ermita de San Ana, situada en el hospital, que estaba “dotado con buenas rentas”. Por último, junto a la Iglesia se situaba el cementerio de la localidad, “en buen parage”.

Plaza de la Villa (Foto: El cura Blanco). Publicada en: «Recuerdos del Ayer y Siles».

La “Nueva Población” se caracterizaba por unas “casas de piso bajo, muy pequeñas y con pocas comodidades y sus calles mal empedradas”. En esta zona destacaba la actual Plaza del Agua, descrita como “una plaza casi cuadrada, muy espaciosa, donde se hallan las casas consistoriales con local para cárcel” y también una escuela de primeras letras “a la que asisten más de 60 niños”, es decir, 40 menos que los citados siete años antes por Juan de la Cruz Martínez.

Extramuros se hallaban tres ermitas, las de San José, San Blas y San Roque, y tres fuentes, la del Cascajo al Oeste, la de Salivas al Norte y la del Chorrillo al Sur, contando la primera y la última “con lavaderos muy abundantes”.

En el aspecto económico, un primer hecho a destacar era el aislamiento de la localidad. Así, Madoz informa que “los caminos son locales y de herradura” y que la correspondencia se recibía semanalmente “por un conductor que la lleva y trae de Infantes”. La base económica era agropecuaria, destacando en la producción: “trigo, cebada, centeno, escaña, maíz, patatas, algún cáñamo, poco lino, aceite, vino, mucha seda, esquisitas legumbres, particularmente habichuelas, y buenas frutas”, es decir, predominaba un claro policultivo de subsistencia. Este se complementaba con la ganadería, indicando que “cría mucho ganado vacuno, cabrío y de cerda, y pesca de barbos y en la Sierra truchas”.

En cuanto a la industria, existían “8 molinos harineros de agua, 3 de aceite, una fábrica de tintes para lanas, 3 telares de paños, varios de mujer para lienzos, un batán y 2 almazaras”, por lo que se había producido una limitada industrialización de transformación de productos agrarios y textil, en buena parte de autoconsumo también. En cualquier caso, Madoz destaca que la localidad era “abundante en excelentes montes de pinos de varias clases, buenos para la construcción civil y náutica, cuyas maderas que se conducen por el río Guadalimar a Sevilla y Cádiz ocupan en su arreglo a muchos naturales”. De hecho, según Madoz, “el principal ramo de industria de los vecinos es… la corta de maderas que sierran y ponen corrientes para conducir a Sevilla y Cádiz, como ya hemos dicho, ocupándose también muchas personas en la conducción de maderas, con carretas, a la Mancha, Andalucía y Extremadura”. Por último, en cuanto al comercio destacaba la existencia de “5 tiendas de abacería y otros géneros”.

El Siles decimonónico a través de la prensa: El Sierra Segura

En la Hemeroteca Municipal de Madrid se conservan dos números del periódico “El Sierra Segura”, que comenzó a publicarse en abril de 1885, correspondientes al 20 y 30 de junio de dicho año (CONTRERAS GILA, pp. 491-494). Voy a analizar el último de ellos, el número 9.

El periódico tenía como subtítulo “Periódico independiente, literario y de intereses locales”, estaba dirigido por Pedro Ruiz Romero y se imprimía en la Imprenta “La Loma”, de Úbeda. La ideología de la publicación queda clara en sus dos primeros artículos, titulados “El partido monárquico-liberal” y “Entendámonos”, en los que declara su defensa de la democracia, que se había concretado en la Constitución de 1869, y su rechazo al caciquismo característico del sistema político de la Restauración. Sin embargo, el miedo que en buena parte de los grupos progresistas de clase media generó la radicalización política y la conflictividad social del Sexenio Revolucionario (1868-1874), explica su apoyo al Partido Liberal de Práxedes Mateo Sagasta por entender que el país no estaba aún preparado para la democracia.

En la Sección Literaria aparece una “Noticia histórica de Beas de Segura”, pero sin duda lo más interesante es la sección de noticias y anuncios para acercarnos a la realidad socioeconómica de la Sierra de Segura en esos momentos.

Así, en las “Noticias” se informa en primer lugar de la demanda del municipio de Santiago de la Espada contra el de Pontones “en solicitud de que el contrato de mancomunidad de pastos entre ambas villas se rescinda”, mostrándonos así la base económica ganadera de ambos y el problema de los pastos debido a la extensión de los cultivos. El periódico indicaba que “el asunto es de gran interés, porque uno de los dos pueblos ha de sufrir gran quebranto en su riqueza”.

En el mismo sentido de destacar la importancia ganadera de la comarca está la petición que hace el periódico de que se tomen medidas “para exterminar los animales dañinos”, poniendo como ejemplo a seguir las batidas llevadas a cabo por el alcalde de Siles que habían supuesto la muerte de seis lobos.

Por otra parte, se recoge la noticia publicada por el periódico “El Imparcial” de Jaén de que a los profesores de instrucción pública de Hornos se le debían más de tres anualidades de sus sueldos, “teniendo algunos que vivir a la voluntad de sus buenos amigos”, muestra del subdesarrollo de la enseñanza en la zona.

Por último, se informa de la tramitación del expediente “para construir el nuevo cementerio de esta población”, extrañándose de que “no se haya terminado a pesar del tiempo transcurrido y de las circunstancia porque pudiéramos atravesar si la epidemia colérica”, que se estaba extendiendo por el país ese año y que no llegó finalmente a afectar a la localidad, “llegara a estenderse desgraciadamente”.

En la sección “Anuncios” hay dos que muestran el aislamiento de la comarca y las dificultades en el suministro de productos de fuera como tejidos y conservas, característica esta de una economía en buena parte aún anclada en la subsistencia. Así, se anuncia el “Establecimiento de Bernardo Linde, calle Coso, Siles” que informa de que “acaba de recibir grandes remesas” de productos como “mazapanes, conservas de pescados y frutas, frutas en almíbar, aceitunas sevillanas, galletas, etc”. También se anuncia el “Establecimiento de Wenceslao de la Cruz, calle de la Asunción, Orcera” que anuncia que “acaba de recibir un abundante surtido en conservas alimenticias… a precios sumamente económicos y desconocidos hasta el día en este país” y que para el 5 de junio esperaba recibir “un magnífico y variado surtido en tejidos propios de la presente estación”.

La situación demográfica de Siles en 1885

La población española, tras haber crecido de manera destacada, similar a la media europea, entre 1800 y 1850, lo hizo de manera netamente inferior en la segunda mitad de siglo. Esto fue debido al mantenimiento de una alta tasa de mortalidad, debido al atraso socioeconómico ligado al fracaso de los procesos de revolución agraria e industrialización. Este atraso provocaba constantes crisis de subsistencias y una elevada mortalidad por enfermedades infecciosas, entre las que destacaban las enfermedades gastrointestinales, la tuberculosis y el cólera. En cuanto a las primeras, se debían a las deficiencias en el abastecimiento de aguas potables y en la correcta evacuación de las residuales, por lo que diarreas, tifus y disenterías eran muy frecuentes. La tuberculosis o tisis era la “compañera inseparable del hacinamiento, de la desnutrición, de la miseria”. Por último, el cólera era una enfermedad originaria de Asia que a partir de 1830 se extendió por Europa en continuas oleadas epidémica. Entre estas últimas destaca la de 1885, que provocó en España 120.254 muertes, 2.559 de ellas en la provincia de Jaén (NADAL, pp. 138-159).

Con la intención, en principio, de analizar la incidencia de esta epidemia de cólera en Siles he analizado los datos de nacimientos y defunciones de la localidad en ese año a través de los datos del Registro Civil. Sin embargo, en ese año no hay consignada ninguna muerte en la localidad por cólera. Hay que tener en cuenta que esta epidemia provenía del exterior y que, por tanto, el aislamiento en las comunicaciones y la existencia de una economía de subsistencia muy cerrada al exterior actuaban como un elemento atenuador del contagio.

En cualquier caso, los datos obtenidos permiten hacer un estudio sobre la dinámica natural de la población sileña muy interesante. Durante 1885 fueron registrados 150 nacimientos y 112 defunciones, dando un crecimiento vegetativo, por tanto, de + 58, debido a las altas tasas de natalidad y a una mortalidad que está descendiendo ligeramente. Estos datos confirman que la localidad no estuvo sujeta ese año a una mortalidad catastrófica.

En cuanto a las defunciones, registradas en los Tomos 21 y 22 de Registro, voy a realizar un análisis profundo de su estacionalidad, de los grupos de edad, de la Tasa de Mortalidad Infantil y de las causas de fallecimiento.

Empezando por la estacionalidad, en las tablas 3 y 4 expongo la evolución mensual y estacional de las defunciones, mostrando su concentración en primavera y verano, precisamente cuando las enfermedades infecciosas y estomacales eran más virulentas debido a las altas temperaturas.

TABLA Nº 3: EVOLUCIÓN MENSUAL DE LAS DEFUNCIONES EN LA VILLA DE SILES EN 1885. Fuentes: Registro Civil de Siles, Libros 21 y 22 de Defunciones.

E

F

Mr

Ab

My

Jn

Jl

Ag

S

O

N

D

3

6

8

12

13

8

20

16

9

9

2

6

TABLA Nº 4: EVOLUCIÓN ESTACIONAL DE LAS DEFUNCIONES EN LA VILLA DE SILES EN 1885. Fuentes: Registro Civil de Siles, Libros 21 y 22 de Defunciones.

ESTACIÓN

DEFUNCIONES (%)

Invierno (D, E, F)

15 (13´4)

Primavera (Mr, A, My)

33 (29´5)

Verano (Jn, Jl, Ag)

44 (39’3)

Otoño (S, O, N)

20 (17’8)

TOTAL

112 (100)

Por lo que se refiere a la edad de los fallecidos, expongo sus datos en la tabla nº 5, que muestra la virulencia de la mortalidad en los menores de 5 años, descendiendo en las etapas infantil, adolescente y adulta, para volver a aumentar a partir de los 60 años.

La elevada mortalidad infantil es la que determinaba que la esperanza de vida fuera muy baja. De hecho, de los 66 fallecidos menores de 5 años, 35 no habían cumplido aún el año. Relacionando este dato con el número de nacimientos (150), la Tasa de Mortalidad Infantil sería de 233’3 por mil, es decir, de cada 1.000 niños nacidos 233 morían antes de cumplir un año, valor altísimo si lo comparamos con la actual, por debajo del 2 por mil en nuestro país desde 1970.

TABLA Nº 5: EDAD DE LOS FALLECIDOS POR GRUPOS DE EDAD EN LA VILLA DE SILES EN 1885. Fuentes: Registro Civil de Siles, Libros 21 y 22 de Defunciones.

GRUPO DE EDAD

FALLECIDOS

0-4

66

5-9

3

10-14

3

15-19

5

20-24

3

25-29

3

30-34

3

35-39

40-44

1

45-49

5

50-54

55-59

1

60-64

9

65-69

4

70-74

2

75-79

3

80-84

85-89

1

90 y +

Por último, los registros de defunción informan sobre las causas de muerte, que resumo en la tabla nº 6.

Como se puede observar, la mayoría de los fallecimientos, afectando a todos los grupos de edad y llegando casi a la mitad, se deben a enfermedades digestivas, producto de las deficiencias en el suministro de agua y en el tratamiento de las aguas fecales, no contando Siles por entonces con suministro de agua potable y alcantarillado. Las edades más altas fallecen principalmente por enfermedades cardiovasculares y degenerativas e infecciones, mientras que las respiratorias, como la tuberculosis, afectan a todos los grupos de edad. Por último, como enfermedades específicas de los menores de edad hay que citar las insuficiencias alimentarias (raquitismo) y los problemas de desarrollo en nacimientos prematuros.

Los datos son claramente indicativos de una sociedad subdesarrollada, como lo era la mayor parte del medio rural español de la época.

TABLA Nº 6: CAUSAS DE FALLECIMIENTO EN LA VILLA DE SILES EN 1885. Fuentes: Registro Civil de Siles, Libros 21 y 22 de Defunciones. Abreviaturas en la edad: años (cifra sola), meses (m), semanas (s), días (d) y horas (h).

TIPO

ENFERMEDADES

EDADES

Nº (%)

Cardiovascular

Alteración valvular por insuficiencia, Embolia arterial, Fiebre perniciosa, Hemorragia cerebral, Hemorragia interna, Insuficiencia valvular, Pericarditis

62, 62, 63, 85, 66, 45, 16, 9

8 (7’1)

Respiratoria

Angina Diftérica, Anginas, Bronconeumonía, Bronquitis, Bronquitis capilar, Congestión pulmonar, Laringitis diftérica, Laringitis estridulosa, Neumatismos, Pleuresia, Pleuroneumonía y gangrena pulmonar, Pulmonía catarral, Tisis tuberculosa, Tuberculosis, Tuberculosis generalizada, Tuberculosis mesentérica, Tuberculosis pulmonar.

10m, 6, 20, 6m, 6m, 13m, 2, 22m, 34, 19m, 15m, 46, 21m, 40, 20m, 21, 24, 28, 13, 15, 28

21 (18’7)

Degenerativas

Atrofia muscular progresiva, carcinoma rectouterino, Diatesis reumática, Reumatismos

60, 60, 75, 77

4 (3’6)

Digestivo

Catarro gástrico, Catarro gastrointestinal, Catarro intestinal, Cólico por estrangulación, Cólico por indigestión, Disentería, Dispepsia, Enteralgia, Enteritis aguda, Enteritis crónica, Enteritis de forma ulcerosa, Enterocolitis, Enterocolitis crónica, Enterocolitis ulcerosa, Estomatitis, Estomatitis aptosa y enteritis aguda, Estrangulación interna, Estrangulación intestinal, Fenómenos dentición, Fiebre gástrica tifoidea, Fiebre tifoidea, Fiebre biliosa, Fiebre tifoidea y estomatitis granulosa, Gastritis hemorrágica, Gastroenteritis, Gastroenteritis aguda, Gastroenteritis crónica, Peritonitis tuberculosa, Tabes mesentérica

11d, 1m, 3m, 70, 1’5, 6m, 10m, 10m, 5m, 27d, 3s, 17m, 4m, 2m, 3m, 15m, 20m, 45, 46, 63, 60, 3, 18m, 5m, 30m, 18m, 76, 9m, 14m, 3, 6m, 8m, 2m, 15, 18m, 13m, 8m, 1, 11m, 13m, 57, 19, 6, 28m, 18m, 6m, 26m, 8m, 15d, 30, 9, 2

52 (46’4)

Sistema nervioso

Derrame seroso meníngeo, Edema cerebral, Fiebre cerebral, Meningitis, Meningitis cerebral, Meningitis granulosa, Meningitis tuberculosa, Meningoencefalitis aguda, Neurosis del trispánico

62, 32, 18m, 3m, 29, 8m, 7m, 2, 35m, 13, 18m, 73

12 (10’7)

Infecciones

Infección palúdica, Intermitentes palúdicas, Paludismo, Pústula maligna, Remitente palúdica, Septicemia, Septicemia aguda

68, 12, 61, 16, 49, 68, 8m, 10m

8 (7’1)

Prematuros

Insuficiente o falta de desarrollo orgánico intrauterino

20h, 2d., 7d, 7d, 7d

5 (4’5)

Insuficiencia alimentaria

Raquitismo

4, 20m

2 (1’8)

TOTAL

112 (100)

El plano de la villa de Siles de 1893

En el archivo del Instituto Geográfico Nacional se conserva un plano de la villa de Siles realizado en 1893 (aparece fechado en Jaén en 9 de abril de ese año).

Plano de Siles en 1893. Instituto Geográfico Nacional.

En el mismo se aprecia la extensión progresiva de la “Nueva Población”. En el centro de la “Villa” aparece la Iglesia y, frente a su portada, la entrada al cementero, que ocuparía las inmediaciones del Cubo. En la “Nueva Población” se concentra el resto de elementos singulares. Así, en la Plaza de la Constitución (actual Plaza del Agua) se situaba el Ayuntamiento y junto a la plaza de la Verdura las escuelas de niños y niñas, más o menos ocupando donde está situado ahora el Edificio de Usos Múltiples. El matadero se situaba en la Calle Corredera, prácticamente en las inmediaciones de la Biblioteca Municipal actual. Por otra parte, existían 5 ermitas: San Roque, San Sebastián en la actual Glorieta, y San José, Santo Sepulcro y San Blas en la zona actual del Carrascal. Esta última zona ya ha empezado su desarrollo, habiendo algunas viviendas y solares en torno a la actual calle Doctor Vigueras. La principal vía de comunicación era el camino de Jaén, que entraba en la localidad por la Ermita de San Roque para subir por Calle Mesones y, tras pasar el Carrascal, dar paso al Camino de Yeste. Todo el perímetro de la localidad estaba rodeado de huertas y el Paseo desde el cruce actual con la carretera de Hellín (camino del Ejido entonces) hasta la Glorieta estaba en proyecto. Desde este cruce hasta su inicio el Paseo se denominaba “Paseo de las Bolas”. Por último, en las fuentes del Chorrillo y del Cascajo existían lavaderos públicos.

Bibliografía

  • AAVV: Recuerdos del Ayer y Siles. Úbeda: El Olivo, 1999.

  • Contreras Gila, Salvador: “El Sierra Segura: notas bibliográficas sobre Siles”. Elucidario, 1 (marzo de 2006), pp. 491-494.

  • Garrido García, Carlos Javier: “Siles durante la II República, la Guerra Civil y la Posguerra”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 214 (2016), pp. 287-314.

  • Gila Real, Juan Antonio: “La Sierra de Segura en el Catastro del marqués de la Ensenada”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 168 (1998), pp. 191-364.

  • Madoz, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar. Tomo XIV. Madrid: Madoz-Sagasti, 1849.

  • Martínez, Juan de la Cruz: Memorias sobre el partido judicial de Segura de la Sierra. Baeza: F. Moreno, 1842.

  • Muñoz Buendía, Juan Pedro y González Palacios, José María: “Encuentros históricos entre Siles y Segura de la Sierra”. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 189 (2004), pp. 271-299.

  • Nadal, Jordi: La población española (Siglos XVI a XX). Barcelona: Ariel, 1966 (edición corregida y aumentada de 1986).

  • Sáenz Lorite, Manuel: “El aprovechamiento agrario en las áreas de montaña. Evolución y alternativas”, en I Jornadas sobre desarrollo rural en la Sierra de Segura. Úbeda: UNED, 1997.

  • Sánchez Gueldos, Antonio: Historia de Siles. La última frontera. Ripoll: edición del autor, 1997.

Si desea descargar el artículo en pdf, pulse aquí: Siglo XIX.

Si desea descargar en pdf el periódico «El Sierra Segura», pulse aquí: Periódico El Sierra Segura (1885)

EL COMENTARIO DE DOCUMENTOS HISTÓRICOS EN SEGUNDO DE BACHILLERATO: MENTALIDAD CRÍTICA Y PREPARACIÓN PARA SELECTIVIDAD

El comentario de documentos históricos como elemento esencial en la docencia de la Historia en Bachillerato.

El comentario de documentos históricos es un elemento esencial en la docencia de la Historia en 2º de Bachillerato, ya que permite aplicar de manera práctica los contenidos teóricos, mejora la comprensión de estos y favorece el que entiendo que debe ser uno de nuestros objetivos fundamentales: generar un espíritu crítico y analítico en el alumnado. Desde esta perspectiva, es totalmente incomprensible, y rechazable, la decisión de la ponencia de Historia para la prueba de acceso a la Universidad de eliminar el comentario de documentos en dicha prueba, convirtiendo así a nuestra asignatura en la única cuyo examen se limita a contenidos teóricos.

«Guernica» de Picasso. Museo Reina Sofía. Madrid.

Una propuesta de comentario

El objetivo de esta entrada es compartir el método que desde hace años aplico a mi alumnado en el análisis y comentario de textos históricos, dando unos resultados que creo muy buenos. Evidentemente, hay muchos métodos de comentario y todos pueden ser igualmente válidos.

Estructura del comentario

El comentario lo estructuro entre parte: clasificación, análisis y justificación. Voy a explicar cada una de ellas.

Clasificación

En la clasificación del comentario hay que indicar el tipo de documento y su procedencia. Una primera clasificación es en textos (tanto históricos, es decir, originales de la época, como historiográficos, textos de historia, exponer o analizar hechos del pasado), mapas históricos, gráficas (de barras, sectores…), obras pictóricas, fotografías, etc… En el caso de los textos históricos, estos pueden ser por su contenido políticos (el autor expresa su opinión), jurídicos (norma legal de obligado cumplimiento del rango que sea: desde una Constitución al bando de un alcalde), judiciales (sentencia de un tribunal), literarios (parte de una obra literaria), económicos, sociales, etc. En el caso de los mapas pueden ser políticos, bélicos, económicos, etc… En cuanto a la procedencia, hay que indicar el autor, en qué obra o lugar se haya el documento, año y cualquier otro dato del que se disponga.

Análisis

En el análisis del comentario vamos a exponer las ideas principales que se pueden sacar del documento y las relacionaremos con el contenido del tema. Lo vamos a hacer de una manera sintética, ya que tradicionalmente en Selectividad se pedía su inclusión en el tema, y también por una razón práctica: simplificándolo vamos a lo esencial: establecimiento de relaciones, captación y valoración del mensaje, análisis crítico, más que la repetición automática del contenido del tema, cosa que carece de sentido. Dentro del análisis habría que seguir los siguientes pasos: identificar las ideas principales, relacionarlas con el contenido del tema, establecer relaciones entre esas ideas, sacar ideas o conclusiones generales del contenido y ordenar todos esos elementos para su redacción. Una vez hecho esto, se explica de manera muy resumida como se llega a la situación descrita por el documento y se inicia la redacción.

Justificación

En la justificación del comentario habría que indicar con qué parte o partes del tema se relaciona el documento y cuáles son las consecuencias para la futura evolución histórica de España de lo comentado en el documento.

Los cuatro primeros presidentes democráticos de la monarquía de Juan Carlos I (1976-2004)

Ejemplos de comentario de documentos

Para mejorar la comprensión del sistema que propongo, incluyo ahora varios comentarios de documentos que en su día fueron propuestos en Selectividad.

Para acceder a los exámenes a los que se refieren los comentarios, pulse aquí.

Tema 2: La Guerra de Independencia y los comienzos de la Revolución Liberal. La Constitución de 1812

Propuesta de examen del curso 2010/2011

Comentario nº 1:

            El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo político extraído del informe enviado por Murat a Napoleón desde Madrid el 2 de mayo de 1808.

En el documento se describen los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid, una sublevación realizada contra la invasión francesa del país iniciada con el Tratado de Fontainebleau de 1807 y que tendrá como consecuencia el inicio de la Guerra de Independencia (1808-1814). El documento destaca el enfrentamiento entre los soldados franceses y la población civil de la ciudad, sobre todo sus clases bajas, tratándose por tanto de una sublevación popular.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente el carácter de guerra nacional, es decir, de pueblo en armas, de la Guerra de Independencia, característica que hizo que los españoles optaran por las tácticas militares de sitios y guerrillas.

Comentario Nº 2:

El documento es una obra pictórica que representa el juramento de las Cortes Constituyentes en la Isla de León (Cádiz) el 24 de septiembre de 1810, obra de Casado del Alisal.

Tras iniciarse la Guerra de Independencia con los sucesos del 2 de mayo de 1808, se formó una Junta Suprema Central que, entre otras cosas, convocó Cortes, es decir, la asamblea estamental, que finalmente se reúne en Cádiz en 1810 al ser ésta la única ciudad libre de la ocupación francesa. El documento representa precisamente el inicio de las reuniones, destacando la presencia tanto de burgueses como de eclesiásticos, por lo que podemos deducir que se realizó la reunión conjunta de los tres estamentos. Esto permitió el predominio del Estado Llano y, por tanto, de las ideas liberales dentro de las Cortes.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra la causa por la que las Cortes de Cádiz suponen el inicio de la revolución liberal en España.

Propuesta de examen del curso 2011/2012

 Comentario nº 1

El documento es una obra pictórica titulada “La rendición de Bailén”, obra de Casado del Alisal.

El inicio de la ocupación francesa dio lugar al estallido de la Guerra de Independencia (1808-1814). La victoria española en la batalla de Bailén en julio de 1808 supuso el fracaso inicial de esa invasión y obligó a Napoleón a intervenir personalmente en la Península. La obra muestra el contraste entre el ejército regular francés de la derecha y la mezcla de soldados y población civil en las tropas españolas de la izquierda.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento revela el carácter de guerra nacional de la Guerra de Independencia, lo que provocó que los españoles tuvieran que optar por las tácticas de sitios y guerrillas.

Comentario nº 2

El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo jurídico extraído de la Constitución aprobada por las Cortes de Cádiz en 1812.

Una constitución es la ley fundamental de un estado y presenta dos partes fundamentales: el preámbulo, en el que se indica el autor, sus objetivos y en qué principios se basan, y el articulado, que es su parte dispositiva. El articulado lo podemos dividir a su vez en una parte dogmática, en la que se establecen los derechos y deberes de los ciudadanos y los principios generales del sistema político, y en una parte orgánica, en la que se establece la organización de las instituciones del Estado. En este caso, el documento reproduce varios artículos de la parte dogmática y orgánica de la Constitución. En cuanto a la primera, se establece el principio de soberanía nacional (artículo 3), entendiendo por Nación el conjunto de ciudadanos de España y sus colonias (artículo 1) y acabando por tanto con la monarquía absoluta (artículo 2). Ello se completa con el reconocimiento de derechos individuales, en especial la propiedad (artículo 4), indicando con esto la defensa de los intereses de la burguesía. En cuanto a la parte orgánica, indica que la forma de gobierno sería la monarquía (artículo 14) y establece la división relativa de poderes: el poder ejecutivo para el rey (artículo 16), el legislativo para las Cortes con el rey (artículo 15) y el judicial para los tribunales (artículo 17). El mantenimiento de la monarquía y las amplias competencias que se le conceden muestran que la Constitución fue el producto del consenso entre liberales y serviles moderados.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las bases ideológicas de la Constitución de Cádiz de 1812: predominio del liberalismo (soberanía nacional, derechos individuales, separación de poderes) pero perviviendo elementos del Antiguo Régimen (monarquía con amplias competencias).

Tema 3: Revolución Liberal en el reinado de Isabel II

Propuesta de examen del curso 2009/2010

 Comentario nº 1:

            El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo jurídico extraído de la Constitución española de 1845.

Una constitución es la ley fundamental del Estado. Presenta dos partes fundamentales: por un lado el preámbulo, en el que se indica quién es su autor, en qué principio se basa y cuál es su objetivo, y por otro lado el articulado, la parte dispositiva de la ley. En éste podemos distinguir una parte dogmática, en la que se establecen los principios generales del sistema político y los derechos y deberes de los ciudadanos, y una parte orgánica, en la que se establece la organización de las instituciones del Estado. En este caso el preámbulo indica que la Constitución fue aprobada por la reina Isabel II y las Cortes, basándose así en el principio de soberanía compartida entre ambas instituciones. En cuanto al articulado, se mantienen algunos artículos de la Constitución de 1837, lo que nos indica que ésta de 1845 fue una reforma de la anterior en sentido moderado. De la parte dogmática sólo tenemos el artículo 11, que establece la confesionalidad católica del Estado. Sin embargo de la parte orgánica tenemos varios, que establecen unas amplias competencias de la Monarquía, que controlaría el poder ejecutivo (artículo 45) y participaría en el poder legislativo a través del nombramiento de los senadores (artículo 14), unos senadores que debían pertenecer a las clases altas (artículo 15).

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las características de la Constitución de 1845 y las bases ideológicas y sociales del Partido Moderado.

Comentario nº 2:

El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo político extraído del “Manifiesto de Manzanares”, publicado en Madrid el 6 de julio de 1854.

La Década Moderada (1844-1854) acaba con el pronunciamiento del general O’Donnell en Vicálvaro que fue apoyado por los progresistas a través del “Manifiesto de Manzanares”, dando lugar al Bienio Progresista (1854-1856). En el manifiesto los progresistas piden la convocatoria de Cortes Constituyentes que debían establecer un nuevo régimen político. En el mismo se seguiría manteniendo la monarquía de Isabel II pero acabando con el dominio de los moderados. Así, el nuevo régimen se debería caracterizar por un mayor respeto a los derechos individuales (sobre todo libertad de expresión), por un sufragio menos censitario que permitiese el voto de las clases medias (principal base social progresista), por el fin del monopolio de las clases altas en los cargos públicos, por la derogación de la Ley de Ayuntamientos (que establecía la designación de los alcaldes por el gobierno, pasando a ser ahora elegidos por los ciudadanos) y por la supresión de la Guardia Civil que sería sustituida por la Milicia Nacional. Para conseguir el apoyo de las clases bajas, el manifiesto defiende también un descenso de la presión fiscal.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las bases ideológicas y sociales del Partido Progresista y también el apoyo constante de Isabel II a los moderados, lo cual supuso la caída de su reinado y el inicio del Sexenio Democrático (1868-1874).

Propuesta de examen del curso 2010/2011

 Comentario nº 1:

El documento es una obra pictórica que representa la jura de la Constitución de 1837 por Isabel II al ser declarada mayor de edad en 1843.

La regencia del general progresista Espartero acabó en 1843 con el pronunciamiento del general Narváez que llevó a los moderados al poder y para evitar una nueva regencia se declaró la mayoría de edad de Isabel II a los 13 años de edad. Precisamente, la obra muestra el momento en el que la reina, tras ser coronada, jura la Constitución de 1837, que era la que entonces estaba vigente. Lo más destacado de la obra, aparte de la juventud de la reina, es que la rodean personas de clase alta, precisamente la base social del partido moderado, que tendrá el poder durante la mayor parte de su reinado gracias, entre otras cosas, al apoyo de la reina.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente una de las causas fundamentales del fracaso del reinado de Isabel II y por tanto del inicio del Sexenio Democrático (1868-1874): el apoyo constante de la reina a los moderados marginando al resto de agrupaciones políticas.

Comentario nº 2:

El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo jurídico extraído de la renuncia realizada por la regente María Cristina de Borbón en Valencia el 12 de octubre de 1840.

Tras la muerte de Fernando VII en 1833, debido a la minoría de edad de Isabel II, se estableció la regencia de su madre María Cristina de Borbón, que fue apoyada fundamentalmente por los liberales moderados. Frente a ello, los progresistas accedieron al poder con el pronunciamiento de La Granja de 1836, aunque por poco tiempo al ganar los moderados las elecciones en 1838. Por ello, los progresistas se volvieron a pronunciar dirigidos por el general Baldomero Espartero en 1840, recuperando el poder y mandando al exilio a la regente, que es sustituida en el cargo por el citado general. Precisamente, en el texto la regente renuncia a su cargo comunicándolo a las Cortes, aunque indica que lo hace de manera voluntaria sin referirse claramente al golpe de estado progresista. Si lo hace así es debido a la preocupación por el futuro de su hija Isabel, que sí continúa en España. Evidentemente, todos estos acontecimientos generan rencor en la familia real con respecto a los progresistas.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente una de las causas de la preferencia de Isabel II por los moderados marginando del poder al resto de formaciones políticas. El descontento de éstas supondrá la caída del reinado de Isabel II y el inicio del Sexenio Democrático (1868-1874).

Tema 4: El Sexenio Revolucionario (1868-1874): intentos democratizadores

Propuesta de examen del curso 2010/2011

 Comentario nº 1:

El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo político extraído de la proclama realizada por el general Prim en Cádiz el 19 de septiembre de 1868.

El reinado de Isabel II (1833-1868) se caracterizó por el apoyo constante de la reina a los moderados. Frente a ello el resto de formaciones políticas firmó el Pacto de Ostende de 1866 que se materializó en el estallido de la Revolución “Gloriosa” de 1868, que supuso el fin de la monarquía isabelina. Precisamente, el documento muestra el inicio de la revolución en Cádiz con una sublevación militar apoyada por los habitantes de la ciudad contra la monarquía de Isabel II, a la que se acusaba de no respetar los derechos individuales establecidos en la Constitución de 1845 y de amparar una corrupción generalizada que ejerció sobre todo la “camarilla”, es decir, los amantes de la reina y los dirigentes moderados. Frente a ello defendían el establecimiento de un gobierno provisional como paso previo para conseguir un régimen democrático basado en los principios de soberanía nacional y sufragio universal.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente el inicio del Sexenio Democrático y su principal problema, la división interna de sus apoyos políticos que provoca una fuerte inestabilidad, de ahí la imprecisión del documento al describir el nuevo régimen democrático.

Comentario nº 2:

            El documento es una obra pictórica titulada “Amadeo I ante el cadáver de Prim”, realizada por Antonio Gisbert en 1870.

La Revolución “Gloriosa” de 1868 supuso el exilio de Isabel II y el establecimiento de un régimen democrático que desde la Constitución de 1869 sería una monarquía. Por tanto, se necesitaba buscar un nuevo rey, eligiendo el general Prim, presidente del Gobierno Provisional, a Amadeo de Saboya. Cuando el rey llega e España conoce la noticia del asesinato de Prim, de ahí la tristeza que muestra el monarca al asistir a su velatorio, pues había perdido a su máximo valedor. En la obra destaca también la soledad del rey mostrando su falta de apoyos, lo que motivará una fuerte inestabilidad política y social que le llevará a abdicar en 1873.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente la causa principal del fracaso del reinado de Amadeo I y, por tanto, del establecimiento de la Primera República (1873-1874).

Tema 5: Proceso de Desamortización y cambios agrarios

Propuesta de examen del curso 2010/2011

 Comentario nº 1:

El documento es un fragmento de un texto histórico de tipo jurídico extraído del Decreto de Desamortización de Mendizábal publicado en la “Gaceta de Madrid”, precedente del actual Boletín Oficial del Estado (BOE) el 21 de febrero de 1836.

El pronunciamiento de La Granja de 1836 supuso el acceso al poder de los progresistas, que ponen en marcha un programa de reformas que se concreta en la Constitución de 1837 y en la Desamortización de Mendizábal de 1836. Precisamente, el documento reproduce parte del decreto desamortizador. En el preámbulo se indica su autor, en este caso el ministro Mendizábal con la sanción de la regente María Cristina de Borbón, y sus objetivos, siendo el principal la disminución de la deuda pública. En el articulado o parte dispositiva del decreto se establece la puesta en venta de los bienes expropiados al clero regular (artículo 1º), exceptuando los de interés histórico-artístico (artículo 2º). Aunque el sistema de venta no se indica, ya que el objetivo era recaudar el máximo por venta para disminuir la deuda pública, se optó por la pública subasta, concentrándose los bienes en manos de la burguesía.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las características de la desamortización de Mendizábal y cómo el modo en que se realizó provocó la ausencia de reforma agraria y, por tanto, de industrialización.

Comentario nº 2:

El documento es una gráfica de barras que representa la evolución del valor de puesta en venta de los bienes desamortizados en España entre 1836 y 1867, diferenciando entre bienes eclesiásticos y bienes civiles.

En el documento vemos como entre 1836 y 1844, periodo de gobierno progresista, se desamortizan una gran cantidad de bienes sobre todo eclesiásticos, como consecuencia de la desamortización de Mendizábal de 1836 que afectó a los bienes del clero regular y en mucha menor medida a los del Estado. En el siguiente periodo, entre 1845 y 1854, coincidiendo con la Década Moderada, se desamortizan muy pocos bienes, ya que los moderados frenan el proceso hasta que en 1851 la Iglesia Católica, una de sus principales bases sociales, acepta las desamortizaciones a través del Concordato firmado ese año. El nuevo acceso al poder de los progresistas durante el Bienio 1854-1856 produce un nuevo aumento de las desamortizaciones, que afectan por igual a bienes eclesiásticos y civiles. Ello es consecuencia de la Desamortización de Madoz de 1855, que supuso la expropiación de los bienes del clero secular y de los ayuntamientos. Por último, entre 1858 y 1867, el nuevo acceso al poder de los moderados no supone un freno a la desamortización, ya que la Iglesia Católica la admitía y las clases altas fueron las máximas beneficiarias de ella, siendo ambos grupos la base social del Partido Moderado.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente la evolución del proceso de desamortización durante el reinado de Isabel II (1833-1868) y cómo fue impulsado básicamente por los progresistas, aunque los moderados terminaron aceptándolo también.

Propuesta de examen del curso 2009/2010

 Comentario nº 1:

Este documento es un fragmento de un texto histórico de tipo jurídico extraído del Decreto de Desamortización aprobado por Juan Álvarez de Mendizábal en el Pardo el 19 de febrero de 1836.

El pronunciamiento de La Granja de 1836 supuso el acceso al poder de los progresistas, que ponen en marcha un programa de reformas que se concreta en la Constitución de 1837 y en la Desamortización de Mendizábal de 1836. Precisamente, el documento reproduce parte del decreto desamortizador. En el preámbulo se indica su autor, en este caso el ministro Mendizábal con la sanción de la regente María Cristina de Borbón, y sus objetivos, siendo el principal la disminución de la deuda pública. En el articulado o parte dispositiva del decreto se establece la puesta en venta de los bienes expropiados al clero regular (artículo 1º), exceptuando los de interés histórico-artístico (artículo 2º). Aunque el sistema de venta no se indica, ya que el objetivo era recaudar el máximo por venta para disminuir la deuda pública, se optó por la pública subasta, concentrándose los bienes en manos de la burguesía.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las características de la desamortización de Mendizábal y cómo el modo en que se realizó provocó la ausencia de reforma agraria y, por tanto, de industrialización.

Comentario nº 2:

            Este documento es una tabla estadística realizada por Vicens Vives y que muestra el número de fincas rústicas y urbanas desamortizadas en España entre 1834 y 1856.

El documento diferencia entre desamortización eclesiástica y civil. En cuanto a la primera, vemos como entre 1836 y 1844, período de gobierno progresista, se desamortiza un elevado número de fincas como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal de 1836, que afectó a los bienes del clero regular. Entre 1845 y 1854, coincidiendo con la Década Moderada, se frena el proceso desamortizador hasta que en 1851, con el Concordato con el Vaticano, la Iglesia Católica acepta el proceso, de ahí el escaso número de fincas vendidas. Finalmente, entre 1854 y 1856, coincidiendo con el Bienio Progresista, se eleva de nuevo el número de fincas desamortizadas, como consecuencia de la Desamortización de Madoz de 1855, que afectó a los bienes del clero secular. Por lo que se refiere a la desamortización civil, entre 1834 y 1856 se expropian algunos bienes del Estado, afectados por las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz, y sobre todo fincas pertenecientes a las corporaciones, es decir, a los ayuntamientos, afectados por la de Madoz. Si el volumen de fincas civiles es mucho menor que el de eclesiásticas se debe a que las primeras fueron desamortizadas desde 1855 y las segundas desde 1836, registrándose los datos sólo hasta 1856.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente el desarrollo del proceso de desamortización y cómo éste fue llevado a cabo básicamente por los progresistas.

Tema 6: El régimen de la Restauración. Características y funcionamiento del sistema canovista

Propuesta de examen del curso 2009/2010

 Comentario nº 1:

Este documento es un fragmento de un texto histórico de tipo político extraído del artículo “Política Española” publicado por Benito Pérez Galdós en su libro “Antología de artículos” en 1884.

El Sexenio Revolucionario (1868-1874) acabó con el pronunciamiento del general Martínez Campos que supuso la restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII y el establecimiento del sistema político canovista. Precisamente, el documento critica las bases de este sistema político, indicando, en primer lugar, que era un régimen liberal muy poco democrático en el que el sufragio era muy censitario, de ahí que indique el escaso número de electores. Además, el sistema se basaba en el turnismo de los partidos dinásticos, en el que el ministro de Gobernación, a través de la práctica del encasillado, fijaba los resultados electorales antes de la celebración de las elecciones. Esos resultados se materializaban después gracias a una manipulación del censo introduciendo personas fallecidas y la coacción de los caciques a los lectores. Como consecuencia de ello se producía una alta abstención electoral.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las características del sistema político de la Restauración y cómo frente a él fueron creciendo las críticas y tomando fuerza los partidos políticos situados al margen del sistema.

Comentario nº 2:

El documento es una tabla estadística que muestra el número de escaños conseguidos por los distintos grupos políticos en el Congreso de los Diputados en las elecciones celebradas entre 1876 y 1886 y que fue publicada por M. M. Cuadrado en su libro “Elecciones y partidos políticos de España”.

El documento muestra a la perfección el turnismo entre los partidos dinásticos, que se basaba en la manipulación electoral. Esta manipulación se aprecia en el hecho de que todas las elecciones son ganadas por el Partido Conservador o por el Partido Liberal, obteniendo muy malos resultados los partidos políticos al margen del sistema (republicanos y otros como carlistas, socialistas y nacionalistas). Además, los resultados son muy artificiales ya que uno de los partidos gana las elecciones con casi todos los diputados para hundirse en las posteriores y recuperarse “milagrosamente” en las siguientes. Este turnismo se mantiene durante todo el periodo con la excepción de las dos primeras elecciones de 1876 y 1879 que son ganadas por el Partido Conservador, ya que entonces se estaban poniendo las beses del nuevo régimen político.

En cuanto a la justificación de su relación con el tema, este documento muestra claramente las características del sistema político de la restauración y cómo éste era un sistema político muy poco democrático, por lo que las críticas hacia él fueron cada vez mayores.

Propuesta de examen del curso 2010/2011

Comentario nº 1:

El documento es una obra pictórica, en concreto un grabado, que representa la entrada de Alfonso XII en Madrid el 15 de enero de 1875.

El fracaso del Sexenio Democrático (1868-1874) debido a la fuerte inestabilidad política y social llevó a la restauración de la monarquía liberal borbónica en la persona de Alfonso XII, que se había propuesto a sí mismo como rey en el Manifiesto de Sandhurst y había sido proclamado tal con un golpe de Estado por el general Martínez Campos en Sagunto a finales de 1874. Precisamente, el documento muestra el momento en el que el nuevo rey llega a Madrid destacando en la obra, por un lado, la alegría generalizada, ya que se esperaba que el nuevo rey iba a acabar con la inestabilidad política y social, y, por otro lado, la fuerte presencia militar, ya que como hemos indicado el rey accedió al