EL TURISMO EN ESPAÑA

Resumen del Tema 16 de Geografía para Selectividad referente al turismo en España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de las áreas turísticas en España. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

 El sector terciario incluye las actividades económicas que consisten en prestar utilidades de todo tipo a las empresas y personas pero sin producir bienes materiales o tangibles. Las actividades terciarias son muy variadas, destacando entre ellas las del turismo, de singular importancia en nuestro país.

El turismo incluye variadas actividades relacionadas con la prestación de servicios a las personas que visitan lugares distintos a los de su residencia, incluyendo por tanto los servicios hoteleros, hosteleros, centros culturales-artísticos, centros de ocio y de actividades lúdico-deportivas, comercios especializados, etc. En este tema analizaremos la importancia del turismo en España, las características de su oferta turística, las principales áreas turísticas y sus consecuencias geográficas.

EL SIGNIFICADO DEL TURISMO EN LA GEOGRAFÍA Y SOCIEDAD ESPAÑOLA

La importancia del turismo en España es muy destacada, constituyendo en la actualidad la segunda potencia turística mundial tras Estados Unidos y aportando el 11 % de nuestro Producto Interior Bruto.
Este enorme peso ha tenido grandes consecuencias geográficas y sociales. Cuando tras la crisis de posguerra que siguió a la II Guerra Mundial Europa Occidental registró un fuerte crecimiento socioeconómico, acompañado del establecimiento del llamado Estado de Bienestar, se generalizaron las vacaciones pagadas. Por tanto, se empezó a desarrollar en nuestro continente un turismo de masas a partir de la década de 1960, que tuvo como uno de sus destinos preferentes España. Las razones para ello eran unos precios muy competitivos, dado el bajo nivel de vida de nuestro país; sus excelentes condicionantes físicos para el desarrollo del turismo de sol y playa; su rico patrimonio histórico-artístico; y el exotismo que para los europeos noroccidentales tenían elementos culturales españoles como los toros, el flamenco y la Semana Santa, convertidos todos ellos en estereotipos de lo español.
El turismo fue una fuente esencial de divisas y permitió convertir en positiva la balanza de pagos del país, lastrada por la tradicional balanza comercial negativa, constituyendo así una de las causas del «Desarrollismo» del último franquismo, como consecuencia del cual España entró a formar parte del mundo desarrollado. Además, la visita de visitantes de la Europa democrático permitió una modernización y apertura de la sociedad y de las mentalidades que está en la base del posterior proceso de Transición a la democracia iniciado tras la muerte de Franco en 1975.
El crecimiento exponencial de turismo a lo largo del periodo democrático siguió aumentando su trascendencia económica en nuestro país. De hecho, el turismo de masas que se desarrolla en las costas mediterráneas y en los archipiélagos es una de las razones que explica que uno de los principales ejes de concentración de la población y de la expansión económica sea el Eje del Mediterráneo. Frente a esta zona de concentración turística, asociada a la tipología del turismo de sol y playa, en el interior peninsular se han desarrollado modalidades menos masificadas como el turismo cultural y el rural, por lo que el diferente desarrollo turístico es uno de los factores explicativos de las diferencias de desarrollo regional.

LOS CARACTERES DE LA OFERTA TURÍSTICA Y LOS TIPOS DE TURISMO

 Factores del turismo en España

 El desarrollo del turismo en España se ha visto favorecido por factores externos e internos.
En cuanto a los factores externos, destacan el ya citado desarrollo socioeconómico y la generalización de las vacaciones en Europa Occidental tras la II Guerra Mundial, a lo que se ha añadido el abaratamiento y mejora de los transportes y las ofertas de los turoperadores.
Por lo que se refiere a los factores internos, España presenta rasgos físicos que favorecen el desarrollo de la principal modalidad turística, la de sol y playa, dada la extensión de sus costas y unas condiciones climáticas en las que destacan la sequía y las temperaturas cálidas estivales características del Clima Mediterráneo, el más extendido en nuestro país, características que se extiende a todo el año en el caso de las Islas Canarias gracias a su clima subtropical. A ello se une que, pese a su desarrollo y modernización reciente, España aún presenta unos precios competitivos y un aurea de exotismo cultural.

Tipos de turismo en España

La principal modalidad turística que se desarrolla en España es la de sol y playa, consistente en el disfrute de actividades lúdicas en el litoral, principalmente, por sus condiciones climáticas, mediterráneo, atlántico andaluz y canario. En todo caso, a nivel secundario se desarrollan otros tipos de turismo como: histórico-cultural, que centra su atención en las visitas a monumentos o museos; natural, que centra su atención en el patrimonio ambiental de parques y parajes naturales; rural, que se dirige a disfrutar de las condiciones culturales y ambientales de las zonas rurales por una población cada vez más urbanizada; de congresos, que aprovecha estos eventos para desarrollar actividades lúdicas en el entorno; de deportes de invierno, centrado en el disfrute de estas actividades en estaciones de invierno; termal, en el que el disfrute de balnearios de aguas termales se complementa con otras actividades turísticas; etc.
La demanda turística es tanto extranjera, procedente principalmente de países europeos, como nacional, esta última creciente en los últimos años gracias al aumento del nivel de vida. Esta misma causa explica la creciente salida de turistas españoles al exterior.

LAS PRINCIPALES ÁREAS TURÍSTICAS EN ESPAÑA

Como ya he indicado anteriormente, el turismo está en la base de las diferencias de desarrollo regional en España. Por tanto, su desarrollo es muy desigual en el territorio, pudiendo diferenciar entre áreas de alta densidad turística y otras áreas secundarias.

Áreas de alta densidad turística

Las áreas de alta densidad turística coinciden básicamente con las principales áreas del turismo de sol y playa: las Islas Baleares (con núcleos principales en Palma de Mallorca e Ibiza), la Costa Brava (donde destacan localidades como Calella, Lloret de Mar y Salou), la Costa Blanca (con grandes núcleos como Alicante y Benidorm), la Costa del Sol (donde destacan Málaga, Torremolinos y Marbella) y las islas Canarias (especialmente las de Tenerife y Gran Canaria). La única zona de interior con alta densidad turística es Madrid, donde se desarrollan distintos tipos de turismo como el cultural y el de congresos.

Otras áreas turísticas

En el resto de España las densidades son menores. Como zonas de densidad media destacan otras zonas de turismo de sol y playa como las islas de Lanzarote y Fuerteventura en las Canarias, la zona de Barcelona (complementada con turismo cultural en dicha ciudad), las costas valenciana y castellonenses (con un turismo cultural y de congresos importante en la ciudad de Valencia), las costas tropical y almeriense y la costa de la Luz (complementada con turismo cultural en ciudades como Cádiz). En las costas cantábricas se desarrolla en zonas donde es posible el turismo de sol y playa, pero el turismo predominante es el cultural y natural, destacando las Rías gallegas y las costas de Asturias y Cantabria. En el interior destacan zonas de turismo cultural, como Sevilla, Granada y Toledo, o natural, como la Sierra de Cazorla.
El resto de España presenta menores densidades turísticas, destacando en todo caso el atractivo de ciudades como Burgos, León, Zaragoza, Valladolid, Salamanca, Ávila, Segovia y Cáceres para el turismo cultural.

CONSECUENCIAS GEOGRÁFICAS DEL TURISMO EN ESPAÑA

Como ya se ha indicado, el turismo ha sido un elemento clave en el desarrollo económico español y explica en parte las diferencias de desarrollo regionales. Las zonas turísticas disfrutan de un aumento de la actividad económica y, por tanto, favorece el asentamiento de una mayor población, potenciando así la tendencia presente en nuestro país desde el siglo XVIII de centrifugación de la población española hacia la periferia. En cualquier caso, este desarrollo trae también aparejados problemas de saturación, especialmente debidos a que la actividad turística predominante es la de sol y playa, muy estacional salvo en el caso de Canarias. Esto provoca una saturación de las infraestructuras, tanto turísticas como generales, y de servicios básicos como el sanitario durante lo meses de verano y su infrautilización durante el invierno.

CONCLUSIONES

 Como hemos visto a lo largo del tema, el turismo es un sector básico de la economía española pero su incidencia en el espacio es muy desigual. Por otra parte, el sector turístico presenta grandes retos como la disminución de la estacionalidad, reducir la dependencia de los turoperadores extranjeros, reducir el minifundismo empresarial, controlar su fuerte impacto ambiental, regular el crecimiento exponencial de servicios de alojamiento en edificios residenciales y apostar más por la calidad que la cantidad para evitar problemas de saturación.

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