LOS DOMINIOS CLIMÁTICOS EN ESPAÑA

Resumen del Tema 4 de Geografía para Selectividad, referente a los dominios climáticos en de España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa sobre las variedades climáticas españolas usado en varias ocasiones para el examen de selectividad. Fuente: Distrito Único Andaluz.

INTRODUCCIÓN

En este tema vamos a estudiar Los principales dominios climáticos existentes en España, sus características y distribución geográfica. Así, para cada tipo y subtipo climático indicaremos por dónde se extiende y cuáles son sus características en cuanto a los principales elementos del clima: las Temperaturas (medias anuales y mensuales, amplitud térmica) y las Precipitaciones (total anual, evolución mensual y existencia o no de meses según según el criterio de Gaussen).

CLIMA OCEÁNICO O ATLÁNTICO

El primero de los dominios climáticos es el Oceánico o Atlántico. Es un clima templado, caracterizado por unas temperaturas moderadas, una baja amplitud térmica, una elevada nubosidad y humedad, y unas precipitaciones abundantes y regulares.

En la Península Ibérica ocupa una franja continua desde Galicia hasta el Prepirineo catalán. Esta localización se relaciona con su posición septentrional, lo que hace que se vea afectada durante casi todo el año por el paso de las borrascas asociadas al frente polar. Además, su posición a barlovento de los flujos de viento procedentes del Atlántico hace que la influencia termorreguladora del mar sea importante, lo mismo que las precipitaciones orográficas.

Dentro de este clima se pueden distinguir dos subtipos: el oceánico puro y el de transición.

Clima oceánico puro o marítimo

Se extiende por las áreas más próximas al litoral desde Pontevedra a la parte occidental de Navarra.

Se caracteriza por unas temperaturas suaves a lo largo del todo el año, con una temperatura media anual (TMA) entre 11 y 15ºC, con veranos frescos y cortos (con temperatura media mensual no superior a 22ºC) e inviernos suaves y templados (con medias mensuales entre 6 y 10ºC). Por tanto, la amplitud térmica (AT) es reducida, de en torno a 10-12ºC.

En cuanto a las precipitaciones son elevadas, normalmente superiores a 1.000 mm anuales, y muy regulares, no presentando ningún mes seco según el criterio de Gaussen, aunque en los meses de verano es cuando se registran las precipitaciones mínimas.

Clima oceánico de transición o de interior

Se localiza en las zonas de interior alejadas del litoral, desde el interior de Orense hasta el Prepirineo catalán.

Por tanto, la influencia del mar es menor, por lo que las temperaturas son más extremas (con veranos más cálidos e inviernos más fríos) y la amplitud térmica mayor, llegando a valores entre 12 y 15ºC.

Su situación a sotavento de los flujos de viento predominantes hace que las precipitaciones sean menores, situándose entre 700 y 1.000 mm, existiendo incluso uno o dos meses secos.

CLIMA MEDITERRÁNEO

El segundo de los dominios climáticos españoles es el Mediterráneo. Es un clima templado que en España ocupa la mayor parte del territorio, ocupando toda la Península con excepción de las zonas de clima oceánico y de montaña, las Islas Baleares, Ceuta y Melilla.

Su principal rasgo es la escasez e irregularidad de las precipitaciones, cuyos valores anuales se sitúan entre 300 y 750 mm y existiendo una fuerte aridez estival.

Este clima está condicionado por la circulación general atmosférica, ya que en verano la zona queda bajo el dominio de los anticiclones subtropicales, mientas que en invierno, otoño y primavera queda bajo la influencia de las bajas presiones y frente polares.

En cuanto a las temperaturas, son muy variables en función de la influencia marítima y la posición latitudinal, factores que influyen también en las precipitaciones, lo que permite diferencias varios subtipos: marítimo, continentalizado y árido.

Clima mediterráneo marítimo

Se localiza en las costas orientales y meridionales de la Península Ibérica, Islas Baleares, Ceuta y Melilla, extendiendo su influencia también a la parte baja de la depresión del Guadalquivir.

Se caracteriza por unas temperaturas suaves en invierno y calurosas en verano, con una AT moderada de entre 12 y 15ºC. La TMA, situada en valores por encima de 15ºC asciende de norte a sur.

Las precipitaciones son muy irregulares, con varios meses áridos según el criterio de Gaussen, y presentan valores de entre 750 y 300 mm anuales, con valores descendentes de norte a sur y de oeste a este. Destacan también por su torrencialidad, sobre todo en otoño ligadas al fenómeno de gota fría, generando riadas e inundaciones, sobre todo en el área levantina.

Clima mediterráneo continentalizado o de interior

Ocupa todo el interior peninsular (Meseta, depresión del Ebro y zona alta de la del Guadalquivir), con excepción de las zonas de montaña.

El carácter macizo de la Península y la disposición periférica de las unidades montañosas explica que esta zona esté aislada de la influencia marítima y a sotavento de los flujos de viento. Por tanto, este clima se caracteriza por una AT elevada, superior a 16ºC e incluso 20ºC.

Las precipitaciones son similares al mediterráneo marítimo, con una clara aridez estival, aunque los máximos pluviométricos se concentran más en primavera y otoño, cuando las borrascas de procedencia atlántica atraviesan el interior peninsular

Clima mediterráneo árido

Se localiza en la región sureste de la Península, desde el sur de Alicante hasta Almería y parte de la costa granadina.

Su situación a sotavento de las masas de aire atlánticas, por lo que la aridez es muy acusada, con 9 o más meses secos según el criterio de Gaussen, y las precipitaciones muy bajas, por debajo de los 300 mm anuales, y además muy torrenciales, asociadas frecuentemente al fenómeno de gota fría.

Las temperaturas son similares al mediterráneo marítimo, con unos inviernos suaves, unos veranos largos y calurosos y una AT baja.

CLIMA CANARIO

El tercero de los grandes dominios climáticos españoles es el Canario. Este clima se localiza en las islas Canarias y sus características vienen condicionadas por la latitud subtropical (predominio de los anticiclones subtropicales, por lo que predomina la estabilidad atmosférica y los vientos de componente norte o alisios), su localización en el océano atlántico (mar abierto y frío, más aún por la corriente fría de canarias, lo que aumenta la estabilidad atmosférica), la proximidad al continente africano (por lo que son frecuentes las llegadas de masas de aire sahariano que provocan olas de calor y calima) y su relieve (en las islas más montañosas la altura disminuye las temperaturas y aumenta las precipitaciones en las fachadas de barlovento).

Como consecuencia de todo ello, el clima canario se caracteriza por unas temperaturas altas durante todo el año (TMA entre19-21ºC) y una baja AT (entre 7 y 8ºC).

Las precipitaciones son muy escasas e irregulares, oscilando entre los 100 mm de las islas orientales a los poco más de 300 mm de las occidentales. En todo caso, en las islas más altas en las fachadas de barlovento las precipitaciones son más elevadas, muchas veces ligadas al fenómeno del mar de nubes.

CLIMA DE MONTAÑA

Dentro de los dominios climáticos españoles están los de Montaña. La altura baja las temperaturas y, por ello, aumenta las precipitaciones en las fachadas de barlovento y las baja en las de sotavento por el efecto foehn.

En las zonas de montaña, como los Pirineos, Cordillera Cantábrica, Sistema Central y Cordilleras Béticas se desarrolla el mismo clima de las zonas circundantes, sea este oceánico o mediterráneo, pero con unas temperaturas y precipitaciones variadas por la altitud.

CLIMAS LOCALES

Por último, dentro de los dominios climáticos españoles hay que tener en cuenta los climas locales. Las condiciones generales de un clima pueden ser variadas por factores geográficos o humanos de una manera muy sustancial, dando lugar a los climas locales.

Como ejemplo de la incidencia de los factores geográficos, en las zonas de umbría y barlovento de las Cordilleras Subbéticas, como la Sierra de Segura, se puede producir una reducción de temperaturas y un aumento de las precipitaciones generando unas características climáticas similares a las del clima oceánico, lo que permite que haya especies como el roble y el acebo.

En cuanto a los factores humanos, el clima urbano se caracteriza por un aumento de las temperaturas debido al asfalto, las construcciones, las calefacciones y el tráfico, mientras que el aumento de las temperaturas favorece los movimientos ascendentes del aire y la contaminación favorece la condensación del agua al utilizar esta como anclaje las partículas contaminantes, lo que hace que precipitaciones y nieblas sean más frecuentes.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, los factores geográficos determinan una enorme variedad en los dominios climáticos en España, lo que tiene como consecuencia una vegetación y unos usos agrarios también muy variados, como veremos en los temas siguientes.

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CARACTERIZACIÓN GENERAL DEL CLIMA EN ESPAÑA

Resumen del Tema 3 de Geografía para Selectividad, referente a la caracterización general del clima en España, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa de Isoyetas de España. Fuente: www.agrega.juntadeandalucia.es

INTRODUCCIÓN

En este tema vamos a estudiar las causas de las diversas variedades climáticas de España. El clima depende de la interacción entre los factores y elementos climáticos. Hay que recordar que el clima es la sucesión habitual de los tipos de tiempo en una determinada zona, mientras que el tiempo son las condiciones particulares que presenta la atmósfera en un lugar y momento determinados.

España está situada en la zona templada del planeta, estando afectada por las bajas presiones de las latitudes medias y las altas presiones subtropicales. Por otra parte, el relieve peninsular, visto en los temas anteriores, condiciona mucho las condiciones climáticas españolas.

En el tema vamos a analizar los factores condicionantes del clima en España, distinguiendo entre geográficos y termodinámicos, para pasar después a analizar la incidencia de estos factores en los distintos elementos climáticos.

LOS FACTORES CLIMÁTICOS

Factores geográficos

Entre los factores geográficos destacan la latitud, el relieve, la influencia del mar y la posición.
En cuanto a la latitud, España se encuentra en la zona templada del planeta, recibiendo influencias de la zona polar (al norte) y subtropical (al sur). Esto hace que en Península y Baleares haya estaciones climáticas diferenciadas, cosa que no ocurre en Canarias por su posición meridional, y que las temperaturas y precipitaciones varíen de norte a sur.
El relieve español es muy accidentado, influyendo mucho en las características climáticas españolas. De término medio, por cada 100 metros de ascenso en altitud la temperatura desciende 0’6 ºC y las precipitaciones aumentan por el efecto foehn. El relieve influye también en función de las vertientes con respecto al viento (barlovento y sotavento) y el sol (solanas y umbrías).
La influencia marítima es importante ya que suaviza las temperatura, disminuyendo la amplitud térmica. La forma maciza de la Península Ibérica y la disposición periférica de gran parte de sus cordilleras limita mucho la influencia marítima, presentando el interior peninsular una gran continentalidad.
Por último, en cuanto a la posición, la posición de España entre el continente europeo y africano y el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo explica que reciba influencias muy diversas de todos ellos.

Factores termodinámicos

Dentro de los factores termodinámicos destacan los centros de acción, las masas de aire, los frentes y la circulación en altura.
En cuanto a los centros de acción, estos son los centro de altas presiones o Anticiclones, y los de bajas presiones o Borrascas, que presentan un origen dinámico o térmico y se representan en los mapas de isobaras. Los principales centros de acción que influyen en España son los anticiclones de las Azores, Escandinavo, Invernal Centroeuropeo e Invernal Peninsular, y las borrascas de Islandia, del Golfo de Génova, la Estival del Norte de África y la Estival de la Península.
Por lo que se refiere a las masas de aire, España, por su posición, recibe la influencia de masas de aire muy diversas tanto por su latitud (árticas, polares y tropicales) como por la superficie sobre la que se originan (marítimas y continentales).
En cuanto a los frentes, estos pueden ser cálidos, fríos u ocluidos, afectando a la España principalmente los frentes asociados al frente polar, es decir, a la discontinuidad existente entre las masas de aire polares y tropicales, especialmente en invierno y las estaciones equinocciales.
Por último, la circulación en altura viene determinada por la corriente en chorro o jet stream, que es precisamente la que marca la posición latitudinal del frente polar.

La corriente en chorro se desplaza hacia el norte en verano, lo que hace que España se vea más afectada por las masas de aire tropical, y hacia el sur en invierno, lo que hace que se vea más afectada por las masas de aire polar. Además, en determinadas épocas se suelen producir pérdidas de velocidad en la corriente, lo que hace que esta oscile y genere vaguadas, es decir, embolsamientos de aire frío muy al sur y de aire cálido muy al norte. Los primeros son los responsables del fenómeno de gota fría, al coincidir el aire en altura con una temperatura cálida y una alta humedad en superficie en los litorales mediterráneos a finales del verano y principios del otoño.

LOS ELEMENTOS CLIMÁTICOS Y SU DISTRIBUCIÓN ESPACIAL

Insolación y nubosidad

La insolación y la nubosidad son variables inversamente proporcionales. Así, las zonas más insoladas son las menos nubosas, lo que coincide con el sureste de España, debido a su situación a sotavento de los flujos de viento predominantes, y las islas Canarias, por el predominio en ellas de las situaciones anticiclónicas subtropicales. Por contra, las zonas con mayor nubosidad y menor insolación coinciden con el noroeste de la Península y la Cornisa Cantábrica, al estar situadas a barlovento de los flujos de viento predominantes.

En general la insolación es menor en el norte que en el sur, ya que la posición latitudinal hace que las zonas al norte estén más afectadas por las perturbaciones asociadas al frente polar, mientras que en el sur tienden a predominar las situaciones anticiclónicas relacionadas con las altas presiones subtropicales.

Temperatura del aire

La temperatura es el nivel de calor de una determinada masa de aire, se mide en grados centígrados (ºC) y se representa gráficamente en los mapas de isotermas (líneas imaginarias que unen puntos con una misma temperatura) y en los climogramas (mediante una línea roja).

España pertenece al dominio templado, con la excepción de Canarias, que pertenece al subtropical, por lo que sus temperaturas máximas y mínimas no son muy extremas. Las temperatura media anual viene condicionada por la latitud (las medias son descendentes de norte a sur) y por la altura, como ya se ha indicado. Este último factor es clave en la Península dado lo abrupto de su relieve.

La amplitud térmica es la diferencia de temperaturas medias entre el mes más cálido y el mes más frío y es un elemento que varía en función de la influencia marítima, ya que las grandes masas de agua tienden a atenuarla. En el caso de España, la disposición periférica de las unidades del relieve explica que la amplitud térmica sea en general muy elevada en el interior peninsular y que la influencia marítima se limite a pequeñas zonas costeras o a depresiones abiertas al mar como la del Guadalquivir. En las zonas de interior, por tanto, son frecuentes las olas de calor en verano y las heladas en invierno.

Humedad atmosférica

Dentro de la humedad hay que diferenciar entre humedad absoluta (cantidad de vapor de agua que contiene una determinada masa de aire) y humedad relativa (relación entre la cantidad de vapor que posee una masa de aire y el máximo que podría alcanzar sin llegar a saturarse, es decir, llegar al punto de rocío.

La humedad depende de las precipitaciones, de la influencia marítima y de la insolación-nubosidad, lo que explica que sus valores en la Península desciendan de noroeste a sureste y que sean también bajos en las islas Canarias. En el interior peninsular, en situaciones de anticiclón térmico invernal, son frecuentes las nieblas, ya sean estas por advección o por irradiación.

Precipitaciones

Las precipitaciones pueden ser de tres grandes tipos en función de su origen:

  • Orográfricas: (por el efecto foehn las masas de aire húmedas al ascender en altura en las fachadas de barlovento se enfrían y el vapor de agua se condensa, mientras que en las fachadas de sotavento al descender se calientan y por tanto no se condensa)
  • Convectivas (las altas temperaturas de verano favorecen la evaporación y el ascenso de las masas de aire, que se enfrían rápidamente y provocan la formación de tormentas)
  • Frontales (el choque de masas de aire de diferente naturaleza provoca el surgimiento de frentes: en los frentes fríos la masas de aire frío obliga a la más cálida a ascender por lo que se enfría y condensa; en los frentes cálidos, la masa de aire cálido se eleva sobre la fría y por tanto se enfría y condensa).

Se miden en milímetros (mm) o litros por metro cuadrado (l/m²) y se representan en mapas de isoyetas (líneas imaginarias que unen puntos con la misma precipitación) y en los climogramas con barras azules.

En la Península Ibérica las precipitaciones descienden de norte a sur y de oeste a este debido a que los flujos de viento predominantes son del norte, noroeste y oeste y a que cuanto más al norte más se está bajo la influencia de las perturbaciones asociadas al frente polar. En las islas Canarias las precipitaciones son bajas por su situación en la zona de dominio de los anticiclones subtropicales, destacando las lluvias orográficas ligadas a los vientos alisios.

Presión atmosférica

La presión atmosférica es el peso de la atmósfera sobre un punto determinado de la superficie terrestre, medido en milibares (mb) o hectopascales (hPa) y que se representa en los mapas de isobaras (líneas imaginarias que unen puntos con la misma presión).

Las zonas de alta presión, o Anticiclones, se caracterizan por los movimientos descendentes del aire, por lo que proporcionan estabilidad, predominando en la Península en verano e invierno; las zonas de bajas presiones, o Borrascas, se caracterizan por los movimientos ascendentes del aire, por lo que generan nubosidad y precipitaciones, predominando en la Península en otoño y primavera.

Vientos

En la Península Ibérica predominan los vientos del Oeste, aunque también son muy frecuentes los del norte y noroeste. En Levante son frecuentes los vientos del este y en Canarias los alisios. Los vientos son determinantes para la distribución de precipitaciones y temperaturas. En cuanto a las primeras, por ejemplo, las fachadas a barlovento recogen más precipitaciones que las de sotavento y la dirección predominante del oeste y noroeste y norte explica el descenso de precipitaciones en la Península de oeste a este y de norte a sur. En cuanto a las temperaturas, los vientos predominantes explican que la zona con mayor amplitud térmica de España sea la Submeseta Sur, ya que es la más alejada de la influencia marítima.

Evapotranspiración y aridez

La evapotranspiración es la pérdida de humedad por parte de las masas de agua, de la superficie terrestre y de los seres vivos, siendo mayor cuanto más altas son las temperaturas.

Cuando la evapotranspiración es muy alta puede dar lugar a problemas de aridez, secándose el suelo, perdiendo volumen las masas de agua y secándose la vegetación. Para medir la aridez hay muchos índices, el más utilizado es el de Gaussen, según el cual un mes es árido cuando las precipitaciones son menores al doble de las temperaturas, ya que gráficamente es muy fácil de calcular en los climogramas. Ya que en ellos la escala de precipitaciones es el doble que la de temperaturas, el momento en el que la línea de estas últimas supera a la barra de las primeras se puede hablar de un mes seco.

En la Península las zonas de clima mediterráneo presentan una gran aridez estival, extendiéndose los meses secos a la mayor parte del año en las zonas de clima mediterráneo árido. Lo mismo sucede con el clima subtropical de Canarias.

CONCLUSIONES

La interacción entre factores y elementos climáticos es la que determina los distintos tipos climáticos. En España, la diversidad y complejidad de los factores geográficos, especialmente el relieve accidentado y la gran extensión latitudinal, es la que determina una gran diversidad climática, que analizaremos en el tema siguiente.

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LAS GRANDES UNIDADES DEL RELIEVE

Resumen del Tema 2 de Geografía para Selectividad (Andalucía) referente a las unidades del relieve español, por Carlos Javier Garrido García.

Mapa del relieve español. Fuente: Wikipedia.

INTRODUCCIÓN

La variedad de unidades del relieve en España viene condicionada y explicada por su origen geológico y por la variedad de formas dependientes de la variedad litológica peninsular, elementos todos ellos que hemos estudiado en el tema anterior.

La Península Ibérica presenta dos grandes conjuntos: la Meseta, con sus unidades interiores y periféricas, y las unidades alpinas, tanto depresiones como cordilleras. A ello hemos de unir las unidades pertenecientes a los archipiélagos balear y canario.

LA MESETA Y SUS UNIDADES INTERIORES

Características generales

La Meseta se caracteriza por una elevada altitud media, superior a los 600 metros, y en ella alternan llanuras y formas montañosas. Su origen está en el Macizo Hespérico, surgido durante la orogenia Herciniana de la Edad Primaria, que quedó arrasado por la erosión durante la Era Secundaria dando lugar a una gran llanura, el zócalo paleozoico o herciniano. Este fue fracturado por la orogenia Alpina en la Era Terciaria, hundiendo algunos bloques y elevando otros, lo mismo que sus bordes, en los que se habían depositado sedimentos. Además, esta orogenia basculó el macizo hacia el Oeste, cuando hasta entonces lo había estado hacia el Este.

Las dos submesetas

Dentro de la Meseta podemos distinguir dos submesetas, divididas por el Sistema Central, constituyendo dos extensas altiplanicies, es decir, superficies tabulares a elevada altitud media.

Submeseta Norte: Sus límites son el Macizo Galaico-Leonés, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y las Gargantas del Duero. Presenta una altitud media de 750 metros y dentro de ella podemos distinguir entre la Cuenca sedimentaria del Duero (sector del zócalo paleozoico hundido y rellenado por sedimentos, destaca la presencia de terrazas fluviales y predomina una litología arcillosa) y las Penillanuras Occidentales (zona occidental de las provincias de Salamanca y Zamora, son un sector del zócalo arrasado en el que domina la litología silícea).

Submeseta Sur: Sus límites son el Sistema Central, Sistema Ibérico, Sierra Morena y Depresión Tajo-Sado. Presenta una altitud media de 650 metros y en ella podemos distinguir entre la Cuenca sedimentaria de la Submeseta Sur (dividida en las cuencas del Tajo y del Guadiana, es otro sector del zócalo hundido y colmatado de sedimentos, predominando las extensas llanuras y la litología arcillosa) y las Penillanuras (sectores del zócalo arrasados que se extienden por el oeste de Ciudad Real y Extremadura, predomina la litología silícea y presenta un relieve caracterizado por crestones y montes islas, habiendo también presencia de vulcanismo en el Campo de Calatrava).

La unidades montañosas interiores

Todas ellas se originan en la orogenia Alpina, que fracturó y elevó partes del zócalo herciniano. Por tanto, en ellas predomina la litología silícea y son cordilleras de estilo germánico o apalachense caracterizadas por la alternancia de horsts y graben y las cimas suaves y aplanadas. Destacan básicamente dos: el Sistema Central y los Montes de Toledo.

Sistema Central: presenta una disposición Suroeste-Noreste, en él hay huellas de glaciarismo y presenta un estilo germánico. Esta cordillera es la que divide la Meseta en dos submesetas.

Montes de Toledo: presenta una disposición Este-Oeste y un relieve apalachense. Es la cordillera que divide la Submeseta Sur en dos cuencas, la del Tajo y la del Guadiana.

LOS REBORDES MONTAÑOSOS DE LA MESETA

Orígenes

Su origen está en la fractura del Zócalo Herciniano y la elevación de bloques en la Orogenia Alpina. Antes de que esta se produjera, el zócalo estaba basculado hacia el Este, lo que explica que en esta zona se depositaran sedimentos durante la Era Secundaria. Por ello, los rebordes de la zona oriental presentan una litología caliza con afloramientos del zócalo silíceo en las zonas centrales más elevadas, mientras que en la zona occidental la litología es silícea, al no estar cubierto el zócalo por sedimentos.

Macizo Galaico-Leonés

Se trata de un abombamiento del zócalo recorrido por fallas de disposición Norte-Sur. En él dominan la litología silícea y las formas redondeadas.

Está formado por las siguientes unidades: los Montes de León, las montañas y cuencas medias y la zona costera, caracterizada esta última por la presencia de rías, antiguos valles fluviales inundados por el mar al cambiar la basculación del zócalo al Oeste con la orogenia alpina.

Cordillera Cantábrica

Presenta una disposición Oeste-Este. Su origen está en un bloque del zócalo arrasado y basculado durante la Era Secundaria hacia el Este. Esto explica que en el sector oriental de esta cordillera predomine la litología caliza, ya que en estas zonas el zócalo fue recubierto de sedimentos, mientras que en la occidental aflora el zócalo en superficie, predominando la litología silícea.

Dentro de esta cordillera se pueden distinguir tres sectores: el Macizo Asturiano (litología silícea, relieve apalachense de bloques fracturados, es la zona con mayores altitudes), la Montaña Santanderina (litología caliza, cordillera de plegamiento, relieves más suaves) y los Montes Vascos (litología caliza, cordillera de plegamiento, intensa erosión y zona de transición hacia los Pirineos).

Sistema Ibérico

Presenta una disposición Noroeste-Sureste. Presenta una cobertera de sedimentos mesozoicos sobre el zócalo por lo que se combinan estructuras plegadas y falladas. Así, hay un predominio calizo pero existen afloramientos silíceos del zócalo en algunas zonas.

Sierra Morena

Se trata de una flexión del zócalo, constituyendo un escalón tectónico con poca altura con respecto a la Meseta pero muy escarpado con respecto al valle del Guadalquivir. En esta cordillera predomina la litología silícea.

LOS SISTEMAS Y UNIDADES EXTERIORES A LA MESETA

Orígenes

Se sitúan en zonas sin contacto con la Meseta. En ellas, durante el Mesozoico se depositaron grandes capas de sedimentos calizos de origen marino, al ocupar grandes fosas en el mar de Tethis. En ocasiones, estos sedimentos se depositaron sobre antiguos macizos paleozoicos sumergidos, como el Bético-Rifeño y el del Ebro-Catalán-Balear. Al producirse la orogenia alpina, estos sedimentos se plegaron intensamente, dando lugar a las grandes cordilleras alpinas, en las que en sus zonas más altas llegan a aflorar restos de los macizos antiguos por la erosión. También hay zonas que se hunden, como las depresiones del Ebro y Guadalquivir, que se fueron colmatando de sedimentos arcillosos.

Depresiones exteriores

Se trata de cuencas o prefosas alpinas que presentan una forma triangular, una litología arcillosa y conforman grandes cuencas fluviales. Destacan la depresión del Guadalquivir o Bética y la depresión del Ebro.

Cordilleras alpinas

Son montañas jóvenes de elevada altitud y presentan una gran variedad litológica ya que, aunque predominan las calizas, hay afloramientos de los viejos zócalos Bético-Rifeño y Ebro-Catalán-Balear. Destacan tres: los Pirineos, las Cordilleras Béticas y la Cordillera Costero-Catalana.

Los Pirineos se sitúan en el istmo que une la Península Ibérica al resto del continente europeo. Presenta dos grandes unidades: el Pirineo Axial (es el eje central, afloran restos paleozoicos por lo que predomina la litología silícea y es la zona donde se dan las máximas altitudes) y el Prepirineo (está compuesto de materiales paleozoicos plegados y elevados, por lo que predomina la litología caliza y presenta dos grandes cordilleras, las Sierras Interiores y Exteriores, separadas por la Depresión Media). En esta cordillera destaca la importancia del modelado glaciar.

Los Sistemas Béticos presentan una disposición Suroeste-Noreste y es una cordillera plegada. Presenta las siguientes unidades: Cordillera Penibética (en ella se dan las máximas alturas y afloran materiales paleozoicos, por lo que la litología es silícea), Cordillera Subbética (presenta una menor altitud, es el producto del plegamiento de los sedimentos mesozoicos y en ella predomina la litología caliza) y la Depresión Intrabética (es un conjunto de depresiones y altiplanicies situadas entre las dos unidades anteriores, predominando la litología arcillosa).

La Cordillera Costero-Catalana tiene una disposición Noreste-Suroeste y es una unidad montañosa muy fragmentada que aísla a la Depresión del Ebro del Mar Mediterráneo. En el norte predomina la litología silícea y en el sur la caliza, presentando tres grandes unidades: la Cordillera Litoral, la Cordillera Prelitoral y, entre ambas, la Depresión Intermedia.

LOS RELIEVES INSULARES

Archipiélago balear

Se compone de tres islas mayores (Mallorca, Menorca e Ibiza) y dos menores (Formentera y Cabrera) y constituye una prolongación de los Sistemas Béticos. En este archipiélago predomina la litología caliza, con la excepción de Menorca en la que lo hace la silícea. La isla que presenta un relieve más complejo es Mallorca, pudiendo distinguir en ella las siguientes unidades: Sierra de Tramontana al noroeste, Sierra de Levante al sureste y la Llanura Central o Pla entre ambas.

Archipiélago canario

Está compuesto por siete islas mayores (Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro. Tienen un origen volcánico y la edad de las islas decrece de este a oeste, por lo que las situadas al este presentan un relieve muy erosionado (caso de Lanzarote y Fuerteventura) y las situadas al oeste mucho más abrupto (caso, por ejemplo, de Tenerife y La Palma).

CONCLUSIONES

Como hemos podido ver, el relieve en España es muy complejo y diverso, lo que ha condicionado mucho otros elementos físicos, como los climáticos y la vegetación, y, como no podía ser de otro modo, las actividades humanas.

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TEMARIO DE GEOGRAFÍA PARA 2º DE BACHILLERATO Y SELECTIVIDAD

Temario de Geografía para 2º de Bachillerato y Selectividad: resúmenes de los temas por Carlos Javier Garrido García.

Fuente: Wikipedia.

La Geografía es una de las asignaturas con una menor nota media en Selectividad. Ello se debe a varios factores: por un lado, el alumnado debe afrontar unos contenidos no tratados desde 3º de ESO, y, por otro lado, el examen de selectividad de esta materia es muy complejo, incluyendo definiciones de conceptos, exposición de un tema completo y la realización de un ejercicio práctico. Para ver las orientaciones de la ponencia para esta materia en selectividad, pulse aquí.

En cuanto a los temas de desarrollo teórico, el temario de Geografía se compone de un total de 17 tema. Iré subiendo en el blog el resumen de los mismos, que pueden ser consultados pulsando sobre ellos.

Tema 1: El relieve español.

Tema 2: Las grandes unidades del relieve.

Tema 3: Caracterización general del clima en España.

Tema 4: Los dominios climáticos en España.

Tema 5: Las aguas y la red hidrográfica.

Tema 6: Las regiones biogeográficas de España.

Tema 7: Evolución y distribución de la población española.

Tema 8: Dinámica y estructura de la población español.

Tema 9: El proceso de urbanización en España y el sistema de ciudades.

Tema 10: Morfología y estructura de la ciudad en España.

Tema 11: El espacio rural.

Tema 12: Los dominios y paisajes agrarios.

Tema 13: La actividad pesquera en España.

Tema 14: La industria en España.

Tema 15: El transporte en España y su papel en el territorio.

Tema 16: El turismo en España.

Tema 17: España en su diversidad regional.

TEMARIO DE HISTORIA DE ESPAÑA PARA SEGUNDO DE BACHILLERATO Y SELECTIVIDAD Y ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA SU PREPARACIÓN

Temario de Historia de España para Segundo de Bachillerato y Selectividad y estrategias metodológicas para su preparación, por Carlos Javier Garrido García.

Amadeo I de Saboya, recién llegado a España en diciembre de 1870, ante el cadáver del general Prim, presidente del Gobierno Provisional. Antonio Gisbert (1871).

Orientaciones para el curso 2018/2019

Las orientaciones para este curso, publicadas por la Ponencia, se pueden consultar en internet pulsando aquí.

Temario de Historia de España

De las dos opciones existentes en el examen de Selectividad, la que más se adecúa a los intereses del alumnado (temario más abarcable y más significativo para entender de modo crítico la España actual) es la Opción B. Para su preparación pueden servir de guía los antiguos temas de Selectividad del anterior modelo de Selectividad. Al final de la entrada se irán ubicando enlaces para su descarga.

Metodología y temporalización

La metodología de preparación va enfocada a fomentar el aprendizaje comprensivo, más que memorístico, y gradual, que permita al alumnado un elevado control del temario al terminar el curso.

 Primer y segundo trimestre

Durante el primer trimestre se trabajan los contenidos referentes a los siglos XVIII y XIX.

Antes de ello, se realiza durante las dos primeras semanas un repaso de los contenidos previos del temario, vistos de una manera muy sintética e incidiendo especialmente en los aspectos cuya importancia es especialmente destacada en la España contemporánea, como es la Reconquista, origen de la variedad lingüística, cultural y nacional, la Repoblación, origen de los desequilibrios en la estructura de la propiedad de la Tierra, y el nacimiento de la monarquía confederal hispánica con los Reyes Católicos y su política matrimonial, clave para entender, con su fin, el origen de los nacionalismos.

En el segundo trimestre se trabajan los contenidos del temario referidos al siglo XX.

El trabajo de los distintos temas se hace con un uso preferente de las TIC, con la siguiente secuenciación: una o dos sesiones de explicación del profesor apoyándose en una presentación de power point con el mínimo texto posible y compuesto básicamente de imágenes.

En otra sesión se visionará un video correspondiente a la unidad, utilizando para ello la serie de TVE “Memoria de España”, que se puede visionar pulsando aquí.

La última sesión dedicada a la unidad se dedicaría a realizar dos comentarios de documentos. Para ver el comentario de texto propuesto y ver ejemplos de documentos comentados, pulse aquí.

Tercer trimestre

En el tercer trimestre se realiza un repaso general del temario a través de mapas conceptuales y los referentes a los siglos XVIII-XIX, que en la Opción B serían objeto de preguntas cortas, el repaso se realizaría a través de la realización por el alumnado y corrección en clase de preguntas cortas elaboradas por ellos mismos. Para ver las preguntas cortas de los exámenes de selectividad (Opción B) propuestas los cursos 2016/2017 y 2017/2018 resueltas, pulse aquí. Para las referentes a la Opción A, pulse aquí.

En los tres trimestres se realizarían exámenes de cronología como medio adecuado para el repaso y situación temporal de los distintos acontecimientos. Para consultar la metodología de trabajo de la cronología, pulse aquí.

Evaluación

Los instrumentos de evaluación consistirían básicamente en pruebas escritas que, siguiendo el modelo de selectividad, supondrían el 90 % de la nota, y la observación del trabajo en clase y valoración de la entrega de comentarios de texto y preguntas cortas, suponiendo todo ello el 10 % de la nota restante.

Temario

En los siguientes enlaces se puede acceder a los temas y a su descarga en PDF. A modo de resumen de la ponencia, los temas que incluye cada opción de selectividad son los siguientes:

OPCIÓN A: exposición de los temas 4, 5, 6, 7 8 ó 9; preguntas cortas de los temas 1, 2, 3, 4, 11, 12 y 13.

OPCIÓN B: exposición de los temas 11, 12, 13, 14, 15 y 16; preguntas cortas de los temas 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10.